TEPT: mitos y verdades

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) ha sido representado de forma recurrente en películas y series de televisión. Sin embargo, estas representaciones suelen ser incompletas o inexactas, lo que contribuye a la difusión de mitos y creencias erróneas sobre su origen, manifestación y tratamiento. Debido a lo anterior, el comprender el TEPT desde una perspectiva informada resulta fundamental para reducir el estigma y facilitar el acceso a la ayuda adecuada.

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

De acuerdo con la Mayo Clinic (n.d.), el trastorno de estrés postraumático es una condición de salud mental que puede desarrollarse tras vivir o presenciar un evento traumático o aterrador. 

Pero mientras que la mayoría de las personas que atraviesan eventos traumáticos pueden experimentar malestar y prolongan durante meses o años, afectando el funcionamiento cotidiano (Mayo Clinic, n.d.).

Mitos y realidades sobre el TEPT

Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario reconocer las realidades y los mitos ligados al TEPT, con el fin de poder aprender como reconocerlo y lidiar con este (Alonso, 2022; PTSD Alliance, 2015).

Mito 1: El TEPT solo afecta a personas débiles

El desarrollo del TEPT no está relacionado con la fortaleza o debilidad emocional. Existen múltiples factores que influyen en si una persona desarrollará o no este trastorno tras una experiencia traumática. Entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes de enfermedad mental y la ausencia de apoyo social o emocional posterior al trauma (PSD Alliance, 2015)

Por el contrario, factores de resiliencia como buscar apoyo en familiares o amigos, aprender estrategias de afrontamiento saludables, participar en grupos de apoyo y validar la propia reacción ante el trauma pueden actuar como elementos protectores (Alonso, 2022)..

Mito 2: El TEPT provoca conductas violentas

La mayoría de las personas con TEPT no son violentas ni peligrosas. La investigación indica que, al considerar otros factores de riesgo asociados —como el consumo de alcohol o drogas y la presencia de otros trastornos psiquiátricos—, la relación directa entre TEPT y conductas violentas disminuye significativamente. El trastorno, por sí solo, no explica la aparición de violencia (Alonso, 2022).

Mito 3: El TEPT está solo en la mente

Los eventos traumáticos pueden generar cambios medibles en el funcionamiento cerebral y corporal. En personas con TEPT se han identificado alteraciones en estructuras cerebrales como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal medial (Alonso, 2022).

 La amígdala, relacionada con el procesamiento emocional, tiende a reaccionar de forma exagerada ante estímulos asociados al trauma, mientras que las dificultades del hipocampo para regular las respuestas al estrés pueden explicar la aparición de flashbacks y reviviscencias, lo que demuestra que el TEPT no es solo una experiencia psicológica, sino también neurobiológica (PTSD Alliance, 2015).

Mito 4: El TEPT no es tratable

Contrario a esta creencia, el TEPT es altamente tratable, aunque no siempre completamente curable. Los abordajes terapéuticos incluyen tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos, siendo la terapia conductual y la terapia de exposición las que han demostrado ser efectivas en la reducción de los síntomas (PTSD Alliance, 2015).

Por otro lado, medicamentos como la sertralina y la paroxetina pueden ayudar a regular síntomas emocionales como la ansiedad, la tristeza y la irritabilidad (Alonso, 2022).

Mito 5: Los síntomas desaparecen cuando se “supera” el trauma

Los síntomas del TEPT pueden fluctuar en intensidad y reaparecer incluso años después del evento traumático. Situaciones estresantes o estímulos que recuerden al trauma pueden reactivar síntomas que parecían haber desaparecido (Alonso, 2022).

La reexperimentación del trauma, a través de emociones intensas o sensaciones físicas, es un fenómeno común en personas con TEPT y no se produce de manera voluntaria ni controlada.

Mito 6: Los síntomas aparecen inmediatamente después del trauma

Si bien en muchos casos los síntomas surgen en los primeros meses posteriores al evento traumático, en otros pueden manifestarse años después. Las personas con TEPT pueden experimentar pesadillas, flashbacks, hipervigilancia, irritabilidad, conductas evitativas y pérdida de interés por actividades que antes resultaban significativas (Alonso, 2022).

El diagnóstico de TEPT se establece cuando una combinación de estos síntomas persiste durante más de un mes y afecta de forma significativa la vida cotidiana (PTSD Alliance, 2015).

Mito 7: Todas las personas que viven un trauma desarrollan TEPT

Aunque la mayoría de las personas experimentará algún evento traumático a lo largo de su vida, solo una minoría desarrollará TEPT. Se estima que aproximadamente el 10% de las mujeres y el 4% de los hombres presentarán este trastorno en algún momento (PTSD Alliance, 2015).

Muchas personas pueden presentar síntomas aislados relacionados con el trauma sin cumplir los criterios diagnósticos establecidos por la Asociación Americana de Psiquiatría, que exige la presencia de síntomas específicos durante un periodo prolongado (Alonso, 2022).

Mito 8: El TEPT solo afecta a veteranos de guerra

Si bien el diagnóstico del TEPT se consolidó a partir del estudio de soldados que regresaban de la guerra, cualquier persona puede desarrollarlo tras vivir experiencias traumáticas como abuso infantil, violencia sexual, accidentes graves o desastres naturales.

Aunque la percepción social del TEPT ha estado históricamente asociada al contexto militar, la evidencia muestra que la condición puede afectar a personas de cualquier edad, género o contexto. Las mujeres presentan una probabilidad mayor de desarrollar TEPT en comparación con los hombres (PTSD Alliance, 2015).

Mito 9: Si no hay una herida física, no se necesita atención médica

El trauma no siempre deja marcas visibles. No es necesario haber sufrido una lesión física para desarrollar TEPT. Aun sin heridas corporales, el trastorno representa una forma de lesión psicológica que suele requerir atención profesional.

Si bien algunos síntomas pueden disminuir sin intervención especializada, muchas personas con TEPT ven afectada de manera significativa su calidad de vida y necesitan acompañamiento terapéutico para recuperar el control y el bienestar (PTSD Alliance, 2015).

Comprender para acompañar

Reconocer las realidades del trastorno de estrés postraumático permite derribar mitos, reducir el estigma y fomentar una mirada más empática hacia quienes lo padecen. El TEPT es una condición compleja, tratable y profundamente vinculada a la experiencia humana del trauma, que requiere comprensión, apoyo y acceso oportuno a la atención en salud mental.

 

 

Referencias

  • Trastorno por estrés postraumático – Síntomas y causas – Mayo Clinic. (n.d.). https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/post-traumatic-stress-disorder/symptoms-causes/syc-20355967
  • Alonso, A. (2022). 9 mitos sobre el estrés postraumático. Psyciencia. https://www.psyciencia.com/trastorno-por-estres-postraumatico-9-mitos/
  • PTSD Alliance. (2015). PTSD myths or Myths of Posttraumatic Stress Disorder. http://www.ptsdalliance.org/common-myths/

Trastorno de Estrés Postraumático: causas y realidades

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede afectar a personas de cualquier edad y contexto, dado que puede presentarse en veteranos de guerra, personas que han sufrido agresiones físicas o sexuales, maltrato, accidentes, desastres naturales, ataques terroristas u otros eventos graves, así como quienes han sido testigos de estos hechos, causando que las personas con este trastorno se sientan estresadas o asustadas incluso cuando el peligro ya ha desaparecido (National Institute of Mental Health, n.d)

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

El TEPT no siempre se origina tras haber vivido directamente una situación que amenazó la vida; en algunos casos, la exposición indirecta al trauma, como conocer que un familiar o amigo cercano atravesó una experiencia traumática, puede ser suficiente para desencadenar el trastorno (National Institute of Mental Health, n.d.). Según el Centro Nacional para el Trastorno por Estrés Postraumático, aproximadamente 6 de cada 100 personas desarrollarán TEPT en algún momento de su vida, siendo más frecuente en mujeres que en hombres (National Institute of Mental Health, n.d.).

La vulnerabilidad para desarrollar TEPT está influida por múltiples factores relacionados tanto con el evento traumático como con características individuales. Entre los factores asociados al evento se encuentran la intensidad, duración y repetición del trauma, así como la percepción de amenaza extrema o falta de control durante el mismo. Mientras que a nivel individual, aspectos biológicos como la predisposición genética y el funcionamiento neurobiológico pueden aumentar la susceptibilidad al trastorno (National Institute of Mental Health, n.d.).

Por otro lado, investigaciones en población infantil y adolescente muestran que variables como el funcionamiento previo, las características familiares y las estrategias de afrontamiento influyen significativamente en el desarrollo de síntomas de TEPT tras eventos traumáticos colectivos (Lee et al., 2017). 

Así mismo, estudios recientes señalan que experiencias adversas sostenidas, como el acoso escolar y el ciberacoso, pueden actuar como factores traumáticos, incrementando el riesgo de desarrollar sintomatología postraumática, especialmente cuando existen bajos niveles de apoyo social y recursos de resiliencia (Hinduja & Patchin, 2025).

Síntomas del trastorno por estrés postraumático

En el caso del TEPT este se identifica debido a la presencia de síntomas, los cuale comienzan dentro de los tres meses posteriores al evento traumático, aunque en algunos casos pueden aparecer más tarde. Para que se establezca el diagnóstico de TEPT, los síntomas deben persistir por más de un mes y generar un deterioro significativo en la vida cotidiana, como en el ámbito laboral, social o familiar; y estos no deben atribuirse al consumo de sustancias, medicamentos u otras enfermedades (National Institute of Mental Health, n.d.).

La evolución del trastorno es variable: algunas personas se recuperan en pocos meses, mientras que otras pueden presentar síntomas durante un año o más. Es común que el TEPT coexista con otros problemas de salud mental, como depresión, trastornos de ansiedad o trastornos por uso de sustancias (National Institute of Mental Health, n.d.).

Criterios diagnósticos en adultos

De acuerdo con el National Institute of Mental Health (n.d.), para que una persona adulta sea diagnosticada con TEPT, debe presentar durante al menos un mes:

  • Al menos un síntoma de recuerdos intrusivos o reviviscencias.
  • Al menos un síntoma de evasión.
  • Al menos dos síntomas de hipervigilancia y reactividad.
  • Al menos dos síntomas cognitivos y del estado de ánimo.

Recuerdos intrusivos

Las personas pueden experimentar flashbacks, recuerdos recurrentes o sueños angustiantes relacionados con el evento traumático, estos episodios pueden ir acompañados de reacciones físicas como sudoración, palpitaciones o sensación intensa de angustia. Determinados pensamientos, emociones, palabras, objetos o situaciones pueden actuar como desencadenantes (National Institute of Mental Health, n.d.).

Síntomas de evasión

La evasión se manifiesta en el esfuerzo por evitar pensamientos, sentimientos, lugares u objetos que recuerden la experiencia traumática. Estos comportamientos pueden alterar significativamente la rutina diaria, como evitar conducir después de un accidente automovilístico grave (National Institute of Mental Health, n.d.).

Hipervigilancia y reactividad

Incluye síntomas como sobresaltarse con facilidad, mantenerse constantemente en alerta, dificultad para concentrarse, problemas de sueño, irritabilidad, estallidos de ira y conductas imprudentes o autodestructivas. Estos síntomas interfieren de manera importante en la vida cotidiana (National Institute of Mental Health, n.d.).

Síntomas cognitivos y del estado de ánimo

Las personas con TEPT pueden presentar dificultades para recordar aspectos importantes del trauma, pensamientos negativos persistentes sobre sí mismas o el mundo, sentimientos intensos de culpa o vergüenza, pérdida de interés en actividades significativas, aislamiento social y dificultad para experimentar emociones positivas (National Institute of Mental Health, n.d.).

TEPT en niños y adolescentes

Por otro lado, los síntomas pueden variar al presentarse en niños y adolescentes, de acuerdo con el National Institute of Mental Health (n.d.) en niños menores de seis años, los síntomas del TEPT pueden incluir regresiones en el desarrollo, dificultades en el lenguaje, recreación del trauma a través del juego o apego excesivo a figuras adultas. Mientras que en niños mayores y adolescentes, los síntomas se asemejan más a los de los adultos, pero pueden incluir conductas disruptivas, agresivas o sentimientos intensos de culpa y deseos de venganza.

Trauma, uso problemático de internet y ciberacoso

Otro factor relacionado al TEPT es el uso problemático de internet en niños y adolescentes expuestos a eventos traumáticos. Estudios como el de Lee, et al (2017) han demostrado que este tipo de uso comparte mecanismos neurobiológicos y psicológicos con las adicciones y se relaciona con estrategias de afrontamiento evitativas, rumiación y dificultades en la regulación emocional tras un evento traumático.

Asimismo, otras investigaciones como la de Hinduja y Patchin (2025) proponen añadir a las causas del TEPT el acoso escolar y el ciberacoso, al considerarlos experiencias potencialmente traumáticas, comparables a otras experiencias adversas en la infancia. Lo cual se confirma en el estudio dado que se identificó una proporción significativa de víctimas de bullying y cyberbullying que presentaron síntomas clínicamente relevantes de TEPT, incluso años después de haber finalizado la escolaridad.

El TEPT y su tratamiento

Teniendo en cuenta lo anterior, se comprende que en el TEPT el apoyo profesional, junto con el acompañamiento de familiares y amigos, desempeña un papel clave en la recuperación, por lo cual se debe mejorar el entendimiento del TEPT para como sociedad verlo desde una perspectiva amplia y basada en la evidencia, que permita reducir el estigma y promover una atención oportuna y empática para quienes han atravesado experiencias traumáticas.

Referencias

  • National Institute of Mental Health (NIMH). (n.d.). Trastorno por estrés postraumático. https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-por-estres-postraumatico
  • Lee, J., Kim, S., Kang, H., Kim, S., Bae, K., Kim, J., Shin, I., & Yoon, J. (2017). Relationship between Problematic Internet Use and Post-Traumatic Stress Disorder Symptoms among Students Following the Sewol Ferry Disaster in South Korea. Psychiatry Investigation, 14(6), 871. https://doi.org/10.4306/pi.2017.14.6.871
  • Hinduja, S., & Patchin, J. W. (2025). Cyberbullying through the lens of trauma: an empirical examination of US youth. BMC Public Health, 25(1), 1709. https://doi.org/10.1186/s12889-025-22692-6

Aceptar antes de educar: el rol de los padres

Durante el proceso de crianza puede ser difícil separar nuestros propios sesgos de las necesidades de los hijos. Las creencias que internalizamos a lo largo de la vida acerca de la crianza, o el deber ser de las cosas pueden no ser acordes al contexto actual o a las necesidades particulares de los niños, Por ello, se vuelve fundamental revisar, cuestionar y flexibilizar dichas creencias para poder aceptar, acompañar y orientar a los hijos antes de juzgarlos.

Entendiendo que el aceptar no implica renunciar a la educación ni a los límites, sino comprender al niño desde su experiencia emocional y relacional, construyendo vínculos más seguros y permitiendo un desarrollo integral basado en el respeto, la empatía y la confianza (Alexander, 2024).

El compromiso parental como base del desarrollo

Parte importante de la aceptación proviene del compromiso parental, el cual Davis (2024) define como la participación activa de los padres en el aprendizaje y desarrollo de sus hijos, el cual se manifiesta cuando los adultos asumen un rol cercano y cotidiano en la educación, fomentando la curiosidad, reforzando aprendizajes y brindando apoyo emocional a través de interacciones significativas.

De este modo, el compromiso parental contribuye a crear un entorno familiar que nutre el aprendizaje, fortalece la confianza de los niños y conecta las experiencias del hogar con la escuela y la vida cotidiana, haciendo uso de la aceptación de los hijos tal como son, cómo un punto de partida esencial para involucrarse de manera genuina en su desarrollo (Davis, 2024).

El impacto del compromiso parental en la vida diaria

Así, el verdadero impacto del compromiso parental ocurre en los espacios cotidianos, donde conversar sobre lo aprendido en la escuela, leer juntos, jugar o resolver tareas diarias son oportunidades valiosas para fortalecer la relación padre-hijo y promover el desarrollo cognitivo y social.

Sin embargo, cómo se menciona en (Davis, 2024) no todos los padres cuentan con las mismas condiciones para involucrarse de esta manera debido a la existencia de barreras sociales, económicas y emocionales que pueden dificultar esta participación y generar desigualdades en los resultados educativos de los niños, por lo cual es clave promover formas de participación accesibles, inclusivas y contextualizadas, donde el aprendizaje se integre a las actividades diarias del hogar.

Aceptación y equidad en el desarrollo infantil

De este modo, es importante procurar espacios donde los padres demuestran su compromiso parental con los niños, a partir del reconocimiento y el respeto. De acuerdo con Davis (2024), cuando los padres validan la experiencia emocional de sus hijos y se involucran activamente en su aprendizaje, contribuyen a mejorar no solo los resultados académicos, sino también el bienestar general y las oportunidades futuras.

Los riesgos de la aceptación condicional

Alexander (2024) advierte que educar a los hijos bajo una aceptación condicionada al cumplimiento de expectativas parentales puede generar consecuencias negativas a largo plazo. Aunque este tipo de crianza puede producir obediencia inmediata, suele estar asociada a mayores niveles de estrés, culpa y vergüenza en los niños.

La evidencia muestra que la falta de apoyo emocional parental se relaciona con un mayor riesgo de síntomas depresivos y ansiosos, así como con dificultades en el bienestar general durante la infancia. Estos efectos subrayan la importancia de una aceptación incondicional que priorice la conexión emocional por encima del rendimiento o la conducta.

Aceptación y desarrollo emocional desde una mirada relacional

Desde la neurociencia se ha demostrado que el desarrollo de la mente ocurre en el contexto de las relaciones. El vínculo entre padres e hijos constituye el entorno más significativo para el desarrollo cerebral temprano. Las relaciones interpersonales coherentes y seguras favorecen la integración neural y el desarrollo de la autorregulación emocional (Alexander, 2024).

Las experiencias de cuidado, aceptación y acompañamiento emocional contribuyen a la formación de conexiones neuronales saludables, sentando las bases para un desarrollo emocional adaptativo.

La aceptación en la crianza terapéutica

De este modo, Webley (2024) define la aceptación como el acto de valorar y acoger a los niños y jóvenes tal como son, sin juicio. El cual se expresa a través de habilidades comunicativas que validan las emociones del niño y fortalecen una relación basada en la seguridad y el apoyo.

El aceptar entonces, implica transmitir, de forma verbal y no verbal, que las emociones del niño son comprensibles y legítimas. Esta postura permite explorar lo que subyace al comportamiento, teniendo en cuenta las experiencias tempranas que pueden estar influyendo en las reacciones actuales (Webley, 2024). 

Qué es y qué no es la aceptación

Es importante comprender que, como menciona Webley (2024), la aceptación supone comprender que los pensamientos y emociones que impulsan una conducta no son correctos ni incorrectos, sino experiencias que necesitan ser reconocidas; También implica construir un espacio relacional seguro donde el niño pueda expresarse sin miedo al rechazo.

Aceptar no significa ser permisivo, eliminar límites ni justificar conductas inadecuadas; Tampoco implica intentar “arreglar” o castigar el comportamiento de manera inmediata, sino comprenderlo para poder intervenir de forma respetuosa y efectiva.

Los desafíos de aceptar en el momento

Debido a este equilibrio, el mostrar aceptación puede resultar difícil, especialmente cuando los adultos están habituados a modelos tradicionales de control conductual. Mientras que en los niños que han vivido experiencias traumáticas, la evaluación o el castigo pueden activar respuestas defensivas y sentimientos de vergüenza (Webley, 2024).

Por ello, adoptar una postura de aceptación requiere conciencia, práctica y disposición para priorizar la relación por encima de la reacción inmediata.

Beneficios de educar desde la aceptación

Teniendo en cuenta lo anterior, el educar desde la aceptación comunica a los niños que son valorados de manera incondicional, favoreciendo el desarrollo de una autoestima saludable, promoviendo la regulación emocional y fortaleciendo el vínculo parental (Webley, 2024).

Referencias

  • Davis, G. (2024). What is Parental Engagement and Why is it Important? Learning With Parents. https://learningwithparents.com/blog/2024/09/23/what-is-parental-engagement-and-why-is-it-important/
  • Alexander, C. (2024). Connecting parents and children. https://www.connectingparentsandchildren.com/post/accepting-your-children-as-they-are
  • Webley, P. (2024). Trauma Informed Practice by Meadows Psychology Service. Meadows Psychology Service. https://meadowspsychologyservice.co.uk/the-pace-parenting-series-acceptance/

El cuidado emocional de los padres como base del hogar

Suele decirse que los niños son como esponjas: absorben todo lo que ven, escuchan y sienten desde que nacen. Aunque esta idea es muy popular, no siempre se reflexiona con suficiente profundidad sobre lo que implica, puesto que incluso cuando un bebé o un niño pequeño no puede comunicarse como un adulto, las actitudes, emociones y formas de afrontamiento de sus padres se convierten en la base de su desarrollo emocional y comportamental.

Desde esta perspectiva, el cuidado emocional de los padres no es un aspecto secundario, sino un pilar fundamental del bienestar familiar, lo que hace que el aprender a cuidarse emocionalmente permite a los adultos enseñar, a través del ejemplo, cómo reconocer, expresar y regular las emociones de manera saludable.

La salud mental parental como base del desarrollo infantil

De acuerdo con UNICEF (n.d.), la salud mental es una parte fundamental de la salud y el bienestar general, en el contexto de la crianza, los padres desempeñan un papel central en el bienestar emocional de sus hijos donde el cuidado afectuoso, la cercanía emocional y un entorno seguro y amoroso contribuyen a que los niños desarrollen habilidades sociales y emocionales esenciales para llevar una vida saludable, plena y satisfactoria.

De este modo, se comprende que para los padres cuidarse emocionalmente no es un lujo, sino una necesidad, pues cuando los padres se cuidan, fortalecen su capacidad para cuidar también de sus hijos.

Estrategias de crianza emocionalmente inteligente en el hogar

Teniendo en cuenta lo anterior, portales como Edutopia (2001) señalan que la educación socioemocional y la inteligencia emocional son fundamentales para el desarrollo integral de niños y niñas. Por lo cual en el hogar, los padres cumplen un doble rol: acompañar y modelar comportamientos emocionalmente inteligentes.

Entre las estrategias más relevantes para el cuidado emocional se encuentran: la escucha activa, el respeto, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, y el fortalecimiento de la autoestima infantil. Dado que acciones como el escuchar con atención, pedir disculpas cuando es necesario y tratar a los demás con respeto son conductas que, si  los niños observan realizar a sus padres, se internalizan como formas válidas de relacionarse.

Aprender habilidades socioemocionales en familia

Otra parte importante del cuidado emociónal de los padres es el aprendizaje de habilidades socioemociónales. De acuerdo con el Greater Good Science Center (n.d.),  durante décadas, los programas de aprendizaje socioemocional se han centrado casi exclusivamente en los niños. Sin embargo, investigadores como Robert Roeser subrayan la necesidad de desarrollar estas competencias también en los adultos, especialmente en los padres, ya que su autoconocimiento y autorregulación tienen un impacto directo en el entorno familiar y educativo.

Diversas iniciativas han demostrado que es posible fomentar la introspección y la conciencia emocional en los padres mediante programas accesibles, comprensibles y cercanos a su realidad cotidiana. Talleres presenciales, acompañamiento con mentores y actividades familiares han permitido trabajar fortalezas como la gratitud, el perdón, el propósito y la compasión, facilitando espacios de diálogo y aprendizaje compartido entre padres e hijos (Greater Good Science Center, n.d.).

Estas experiencias muestran que cuando los padres se involucran activamente en su propio desarrollo emocional, no solo fortalecen su bienestar, sino también el vínculo con sus hijos.

Modelar con el ejemplo: una herramienta clave

Así, la investigación  del Greater Good Science Center (n.d.) sugiere que una de las formas más efectivas de participar en el desarrollo del carácter de los hijos es a través del modelamiento, donde los niños aprenden observando cómo los adultos gestionan sus emociones, resuelven conflictos y se relacionan con los demás. Causando que herramientas como la autocompasión en la crianza lleven a los padres a ser más amables consigo mismos, a sentirse menos aislados y a manejar mejor situaciones difíciles o traumáticas. Siendo este tipo de actitudes y herramientas las que se transmiten a los hijos, quienes se benefician de un entorno emocional más seguro y de padres más presentes y regulados emocionalmente.

Autocuidado, regulación emocional y juego

De este modo, se comprende que el cuidado emocional de los padres es también esencial para una buena crianza, por lo cual parte de lo que deben hacer los padres es buscar realizar acciones de autocuidado que les permitan cuidar de su salud mental, emocional y física, con el fin de modelar actitudes sanas para sus hijos.

Referencias

  • UNICEF. (n.d.). Mental health and well-being. UNICEF Parenting. https://www.unicef.org/parenting/mental-health-and-well-being
  • Greater Good Science Center. (n.d.) How parents and children can learn emotional skills together. https://greatergood.berkeley.edu/article/item/how_parents_and_children_can_learn_emotional_skills_together
  • Edutopia. (2001). Social and Emotional Learning: Strategies for parents. Edutopia. https://www.edutopia.org/social-emotional-learning-parent-resources

Cómo identificar a tiempo dificultades de aprendizaje

Desde los primeros años de vida, los niños comienzan a internalizar las expectativas que los adultos tienen sobre su desempeño. Aprenden cuándo “deben” leer, escribir o contar, y se enfrentan a la presión de hacerlo con aparente facilidad. Cuando esto no ocurre, los niños no solo enfrentan desafíos académicos, sino también emocionales y sociales: pueden sentir la decepción de los adultos o la burla de sus pares.

Estas experiencias tempranas moldean su autoconcepto y su relación con el aprendizaje, por lo que cuando entran al colegio, muchos niños ya asocian el “fracaso” con culpa o vergüenza, evitando pedir ayuda. Tal como señala Jacobson (2025), estos comportamientos pueden enmascarar dificultades reales de aprendizaje, ya que “para los niños, decir que no quieren hacer algo puede resultar más fácil que admitir que no saben cómo hacerlo”.

La importancia de la detección temprana

De acuerdo con TV et al. (2025), las dificultades de aprendizaje (Learning Disabilities, LD) afectan a un número significativo de niños a nivel global, generando retos emocionales, sociales y académicos, por lo que la identificación temprana es clave para reducir los impactos a largo plazo, ya que permite implementar estrategias pedagógicas adecuadas y personalizadas.

En este estudio, se enfatiza la necesidad de evaluaciones objetivas e interdisciplinarias que integren herramientas tecnológicas como la realidad virtual o la inteligencia artificial, mejorando la precisión en la detección de las dificultades. De esta manera, la intervención puede iniciarse antes de que el niño acumule frustración o rechazo hacia el aprendizaje.

Primeras señales de alerta en el desarrollo

Forestream Pediatrics (2024) destaca que las dificultades de aprendizaje suelen manifestarse de forma sutil en la infancia temprana, especialmente en el lenguaje, la motricidad y la atención. A continuación, se presentan algunos signos que pueden orientar a padres y maestros:

  • Lenguaje:Dificultad para construir frases o reconocer sonidos (posible dislexia o trastorno del lenguaje).
  • Motricidad fina:Problemas para sostener un lápiz, usar utensilios o recortar figuras (posible disfunción motora o disgrafía).
  • Atención:Dificultad para concentrarse o mantener rutinas cortas (posibles signos de TDAH).
  • Reconocimiento de patrones:Problemas para contar, ordenar objetos o entender el tiempo (posible discalculia).

Jacobson (2025) señala que estas diferencias pueden confundirse con ritmos naturales del desarrollo, pero la persistencia o combinación de varios signos debe ser una alerta para buscar orientación profesional.

Comprender los distintos tipos de dificultades de aprendizaje

Teniendo en cuenta estos signos, Huntington Psychological Services (2025) clasifica las principales dificultades en tres grandes grupos:

1. Dislexia

Afecta la lectura, el reconocimiento de letras y la comprensión de textos. Los niños pueden invertir letras, omitir palabras o leer con lentitud. Las intervenciones fonológicas y multisensoriales son esenciales para su abordaje.

2. Disgrafía

Impacta la escritura y la organización del pensamiento. Se manifiesta en la dificultad para formar letras, mantener márgenes o estructurar ideas. La terapia ocupacional y el uso de herramientas digitales pueden favorecer su progreso.

3. Discalculia

Compromete la comprensión de los conceptos numéricos y la resolución de operaciones básicas. Es común la confusión de secuencias o la dificultad para estimar cantidades. El uso de material visual y estrategias manipulativas puede facilitar el aprendizaje.

El papel de los adultos: acompañamiento y empatía

Teniendo en cuenta lo anterior, se comprende que tanto los padres como los maestros cumplen un rol esencial en la detección y acompañamiento de las dificultades de aprendizaje. Siendo de vital importancia que mantengan relaciónes cálidas basadas en la comprensión, más que en la comparación o el castigo, de modo que los estudiantes puedan ser honestos al presentar dificultades.

Forestream Pediatrics (2024) recomienda mantener una comunicación abierta con el entorno educativo y observar con atención los cambios emocionales o conductuales, ya que estos pueden ser indicadores de que algo no va bien en el proceso de aprendizaje. Además, según Huntington Psychological Services (2025), la autoestima infantil puede verse gravemente afectada cuando no se comprende la causa de las dificultades. Por eso, la identificación oportuna no solo mejora el rendimiento académico, sino también el bienestar emocional.

Estrategias y apoyos tempranos

Jacobson (2025) y TV et al. (2025) coinciden en que la detección temprana debe ir acompañada de intervenciones personalizadas. Algunas estrategias incluyen:

  • Evaluaciones profesionales:Psicólogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos pueden determinar las causas específicas.
  • Apoyos pedagógicos:Adaptaciones curriculares y enseñanza multisensorial.
  • Trabajo en casa:Lectura compartida, juegos numéricos y actividades de coordinación.
  • Refuerzo positivo:Celebrar los avances pequeños para fortalecer la autoconfianza.

Conclusión

La detección temprana de las dificultades de aprendizaje es un proceso de cuidado y acompañamiento. Como señalan Huntington Psychological Services (2025), cada niño tiene un ritmo único, y reconocerlo es fundamental para evitar etiquetas negativas. Identificar a tiempo, intervenir con empatía y fortalecer la autoestima son pasos esenciales para que cada niño alcance su máximo potencial

 

Referencias

  • TV, M., M, M., & Albert, S. (2025). Early identification and enhanced assessment of learning disabilities: A review. Applied Neuropsychology: Child, 1–24. https://doi.org/10.1080/21622965.2025.2482754
  • Forestream Pediatrics. (n.d). Recognizing early signs of learning disabilities. https://www.forestreampediatrics.com/blog/1215572-recognizing-early-signs-of-learning-disabilities
  • Jacobson, R. (2025). Early signs of learning challenges. Child Mind Institute. https://childmind.org/article/early-signs-of-learning-challenges/
  • Huntington Psychological Services (2025). The importance of early detection in learning Disabilities | Pasadena, CA | Huntington Psychological Services. https://huntingtonpsych.com/blog/the-importance-of-early-detection-in-learning-disabilities

 

¿Y tú qué opinas?

Formas diversas de aprendizaje

Cada vez más colegios buscan reconocer las diferentes formas y necesidades de aprendizaje de sus estudiantes, con el fin de brindar una educación más completa, equitativa e integral.

Esto, es debido a que si bien se solía considerar que solo existe una forma de aprender (quedarse quieto y sentado escuchando una lección y tomando nota) con el paso de los años se ha aprendido que esta forma de aprender solo funciona en unos pocos y deja de lado a otros estudiantes que podrían aprender mejor de otras maneras (Yotta, 2023).

La Importancia de Reconocer los Estilos de Aprendizaje

El estilo de aprendizaje se define como la forma en que cada persona prefiere percibir, procesar y recordar la información (Emma, 2024). Reconocer estas diferencias es fundamental para que los docentes diseñen experiencias educativas que promuevan el desarrollo integral y el éxito académico de todos los estudiantes.

De acuerdo con Emma (2024), diversos modelos han intentado categorizar estas preferencias, entre ellos se destacan los modelos VARK (Visual, Auditory, Read/Write, Kinesthetic) de Neil Fleming, la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner y el Modelo de Aprendizaje Experiencial de Kolb. Siendo de particular importancia que todos coinciden en que comprender las diferencias individuales permite a los educadores crear ambientes de aprendizaje más inclusivos y efectivos.

El Modelo VARK de Neil Fleming

Uno de los modelos de aprendizaje más utilizados es el modelo VARK, el cual propone cuatro estilos principales:

  • Visuales: Aprenden mejor observando imágenes, gráficos, diagramas o mapas conceptuales. Necesitan ver la información para procesarla de manera eficaz (Yotta, 2023).
  • Auditivos: Prefieren escuchar explicaciones, participar en discusiones o escuchar grabaciones. Retienen mejor la información al escucharla (Affinity Workforce, 2024).
  • Lectura/Escritura: Aprenden principalmente a través de la lectura de textos y la escritura de apuntes o ensayos (Emma, 2024).
  • Kinestésicos: Aprenden haciendo. Necesitan movimiento, manipulación de materiales y experiencias prácticas para comprender los contenidos (Yotta, 2023).

El comprender estos estilos de aprendizaje es necesario para diversificar las estrategias de enseñanza, por ejemplo, combinando materiales visuales, actividades auditivas, lecturas y experiencias prácticas dentro de una misma clase.

Evaluación e Identificación de Estilos de Aprendizaje

Debido a lo anterior, Affinity Workforce (2024) considera que es importante que los profesores y padres sean capaces de identificar los estilos de aprendizaje de cada estudiante, con el fin de adaptar la enseñanza. Esto puede lograrse mediante:

  • Cuestionarios estandarizados como el test VARK o el Inventario de Estilos de Aprendizaje de Kolb (Emma, 2024).
  • Observación en el aula, analizando cómo los estudiantes participan en actividades diversas.
  • Conversaciones individuales, donde los estudiantes reflexionan sobre cómo aprenden mejor.

Estas estrategias permiten al docente conocer las preferencias individuales y planificar clases más efectivas y motivadoras (Affinity Workforce, 2024).

Estrategias Docentes para Atender la Diversidad de Aprendizaje

Siguiente al identificar los estilos de aprendizaje, Affinity Workface (2024) considera que se debe atender a la diversidad encontrada a partir de la adaptación de la enseñanza, la cual  implica diseñar experiencias variadas que integren múltiples sentidos y formas de aprender. Algunas estrategias recomendadas son:

  • Diferenciar la instrucción: variar los contenidos, procesos y productos para ajustarlos a las necesidades de los estudiantes.
  • Usar técnicas multisensoriales: combinar imágenes, sonidos, lecturas y actividades prácticas para fortalecer la comprensión.
  • Brindar flexibilidad y elección: permitir que los estudiantes elijan entre diferentes formas de presentar o estudiar un tema.
  • Ofrecer apoyo personalizado: acompañar de manera individual según las fortalezas y dificultades de cada estudiante (Affinity Workforce, 2024).

El Rol de la Tecnología en los Estilos de Aprendizaje

Así mismo, autores como Emma (2024) consideran que la tecnología se ha convertido en una herramienta poderosa para diversificar las experiencias de aprendizaje. Plataformas educativas, videos interactivos, podcasts y simulaciones permiten atender distintos estilos simultáneamente. Mientras que los sistemas de aprendizaje adaptativo impulsados por inteligencia artificial pueden ajustar los contenidos según las preferencias y el ritmo de cada estudiante.

Reflexiones Finales: Educar desde la Diversidad

Reconocer las formas diversas de aprendizaje no significa encasillar a los estudiantes, sino ofrecer oportunidades equitativas para aprender de manera significativa. La clave está en el equilibrio: combinar metodologías variadas, fomentar la autonomía y promover una enseñanza inclusiva que valore las diferencias individuales.

Como señala Emma (2024), al adaptar las prácticas docentes a las particularidades de los estudiantes, se fomenta un aprendizaje más profundo, motivador y equitativo, pues el educar desde la diversidad es, en última instancia, reconocer que no todos aprendemos igual, pero todos podemos aprender.

Referencias

  • Yotta, E. G. (2023). Accommodating students’ learning styles differences in English language classroom. Heliyon, 9(6), e17497. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2023.e17497
  • Emma, L. (2024). The role of learning styles in effective teaching and learning. ResearchGate. https://www.researchgate.net/publication/385553766_The_Role_of_Learning_Styles_in_Effective_Teaching_and_Learning
  • Affinity Workforce. (2024). Adapting teaching strategies for different learning styles – Affinity workforce. https://affinityworkforce.com/jobseekers/teacher-jobs/adapting-teaching-strategies-for-different-learning-styles/

¿Y tú qué opinas?

No es adoctrinar, es respetar la diversidad

En tiempos de polarización política y social, se ha vuelto común escuchar que mostrar personas diversas en los medios o en la educación equivale a “adoctrinar”. Sin embargo, esta idea parte de una concepción reducida de lo humano, donde lo “correcto” o “normal” se asocia con identidades hegemónicas (blancas, heterosexuales, cisgénero o capacitistas, etc) y todo lo demás es visto como una desviación. En realidad, visibilizar la diversidad no es imponer una ideología, sino reconocer que existen múltiples formas legítimas de ser y estar en el mundo.

Adoctrinamiento vs. educación: una frontera ética y pedagógica

Según De La Herrán-Gascón y Rodríguez-Herrero (2024), el adoctrinamiento se opone a la educación. Mientras la educación promueve el pensamiento crítico, la autonomía y la comprensión de la realidad desde diferentes perspectivas, el adoctrinamiento busca imponer creencias sin espacio para el cuestionamiento. Los autores destacan que los sistemas egocéntricos (ya sean religiosos, nacionales, ideológicos o culturales) pueden fomentar el adoctrinamiento al transmitir sus verdades como incuestionables. En este sentido, el principal reto educativo consiste en formar personas conscientes, capaces de distinguir entre aprender y repetir.

Desde esta mirada radical e inclusiva de la educación, De La Herrán-Gascón (2024) propone comprender la enseñanza como un árbol cuyas raíces (interno, lo ético y lo humano) son esenciales pero invisibles. Una educación que solo se enfoca en lo visible (contenidos, competencias o metodologías) corre el riesgo de quedarse en la superficie. En cambio, una educación profunda debe abordar las raíces: la conciencia, la empatía, la capacidad crítica y la apertura hacia la diferencia.

La instrumentalización política del adoctrinamiento

Neundorf et al. (2024) amplían el debate mostrando que el adoctrinamiento no se limita a los regímenes autoritarios. Tanto democracias como autocracias pueden usar la educación y los medios para moldear ciudadanos “ideales” que apoyen los valores dominantes de su sistema. En las democracias, esto se traduce en la promoción de la participación y la tolerancia; en las autocracias, en la obediencia y la conformidad. En ambos casos, la educación puede convertirse en un medio de control cuando se utiliza para imponer una única visión del mundo y excluir las demás.

Esta instrumentalización ocurre especialmente durante la infancia, cuando los niños y niñas son más susceptibles a los mensajes educativos. Por ello, es fundamental diferenciar entre enseñar valores universales como el respeto, la empatía y la justicia y condicionar el pensamiento hacia una ideología específica. Enseñar a respetar la diversidad no es adoctrinar; es sembrar las bases para una convivencia pacífica y democrática.

El pensamiento crítico frente a la hegemonía del pensamiento único

Así, autores como Steyn y Vanyoro (2023) señalan que el educar en diversidad desarrolla el pensamiento crítico, que permite a los estudiantes analizar sus propias experiencias, reconocer los sesgos y comprender la realidad desde múltiples perspectivas. Este tipo de pensamiento genera empatía y cuestiona los discursos dominantes.

Sin embargo, en contextos de polarización, los sectores más conservadores suelen etiquetar el pensamiento crítico (CT) o la teoría crítica de la raza (CRT) como adoctrinamiento, buscando mantener la hegemonía de ciertas ideas y valores (Gramsci, 1971; Seiler, 2008, como se cita en Steyn y Vanyoro, 2023).

Por lo cual se debe tener en cuenta que el promover el pensamiento crítico no amenaza la democracia, sino que la fortalece, pues enseña a las personas a distinguir entre manipulación y razonamiento, entre imposición y diálogo.

Representación y diversidad: el antídoto contra el adoctrinamiento

Teniendo en cuenta lo anterior, Nadal (2021) señala que  la representación, en todas las áreas de la vida, importa porque las personas necesitan verse reflejadas para construir su identidad de forma saludable. La falta de modelos diversos en los medios o en la educación puede generar baja autoestima, sentimientos de exclusión y dificultades en el desarrollo de la identidad. Ver personas que comparten nuestras características, ya sea étnicas, sexuales, de género o de capacidad, tiene un efecto validante y reparador.

Nadal (2021) explica que la ausencia de representación también refuerza prejuicios y estereotipos. Cuando los medios solo muestran una versión homogénea de la sociedad, enseñan de forma implícita quién merece ser visible y quién no. La visibilidad, en cambio, tiene el poder de transformar las percepciones sociales: reduciendo la discriminación y aumentando el apoyo a los derechos.

Enseñar desde la diversidad: una mirada infantil

De este modo, se comprende que la exposición a lo diverso promueve la empatía y la aceptación, negar la pluralidad es limitar la comprensión del mundo y fomentar prejuicios, por lo cual el educar en diversidad es enseñar a convivir, no imponer ideologías.

Es ayudar a que cada niño o niña reconozca su valor y el de los demás, de modo que la representación diversa en los cuentos, las aulas y los medios no busca adoctrinar, sino ampliar la mirada de las futuras generaciones hacia un mundo más justo e inclusivo.

Referencias

  • De La Herrán-Gascón, A., & Rodríguez-Herrero, P. (2024). Adoctrinamiento y educación: consideraciones desde el enfoque radical e inclusivo para la enseñanza. Revista Electrónica Educare, 28(1), 1–19. https://doi.org/10.15359/ree.28-1.18486
  • Neundorf, A., Nazrullaeva, E., Northmore-Ball, K., Tertytchnaya, K., & Kim, W. (2024). Varieties of Indoctrination: The Politicization of Education and the Media around the World. Perspectives on Politics, 22(3), 771–798. https://doi.org/10.1017/s1537592723002967
  • Nadal, K. (2021). Reflections on growing up brown, queer, and Asian American. Psychology Today. https://www.psychologytoday.com/us/blog/psychology-the-people/202112/why-representation-matters-and-why-it-s-still-not-enough
  • Steyn, M., & Vanyoro, K. (2023). Debunking Critical Theory’s ‘Indoctrination’ charge: Provisional Notes on Critical Diversity Literacy Pedagogy. Research in Educational Policy and Management, 5(3), 128–144. https://doi.org/10.46303/repam.2023.27

¿Y tú qué opinas?

La importancia de la representación en medios de comunicación

Los medios de comunicación son parte esencial del entorno social y cultural de las personas, dado que a través de ellos, aprendemos, interpretamos y construimos nuestra percepción del mundo.

Por esta razón, la representación y diversidad en los medios no son solo cuestiones de inclusión, sino de desarrollo humano, empatía y cohesión social. Diversos estudios señalan que reflejar la variedad de razas, creencias, cuerpos, discapacidades, orientaciones sexuales y géneros en los medios es fundamental para el crecimiento saludable de las sociedades (Chen, 2024).

Diversidad cultural y representación mediática

De acuerdo con Chen (2024), la diversidad cultural en los medios implica la representación de diferentes grupos culturales, étnicos y sociales a través de plataformas como televisión, cine, prensa y redes digitales, pues en una sociedad globalizada, los medios tienen el poder de moldear percepciones, influir en la opinión pública y fomentar el intercambio cultural. Sin embargo, como advierte Hall (en Chen, 2024), la representación no se limita a la visibilidad: también importa cómo se construyen los relatos sobre los grupos representados.

La falta de voces diversas en los medios, según el Annenberg Inclusion Initiative, genera narrativas estereotipadas que pueden perpetuar prejuicios. En contraste, autores como McLeod (2007) y Delgado & Stefancic (citados en Chen, 2024) sostienen que las historias inclusivas son herramientas poderosas para la cohesión social y la empatía colectiva.

La representación en la infancia: construyendo identidad desde los medios

Desde una edad temprana, los medios influyen profundamente en la forma en que los niños perciben el mundo. Como destaca Buttle (2025), la representación diversa en los contenidos infantiles fomenta la empatía, rompe estereotipos y refuerza el sentido de pertenencia, pues para los niños pertenecientes a comunidades marginadas, verse reflejados en personajes y narrativas es una fuente de validación y empoderamiento.

La falta de diversidad en los medios infantiles, por el contrario, puede generar sentimientos de invisibilidad o confusión en la formación de la identidad, los niños que no se ven representados tienden a desarrollar una autoimagen débil y a interiorizar prejuicios culturales. Además, esta carencia afecta a todos los niños, al limitar su comprensión del mundo y reducir su capacidad de aceptar la diferencia (Buttle, 2025).

Representación y salud mental

El impacto de la representación mediática trasciende lo social y alcanza la esfera psicológica. Según el equipo de Trust Mental Health (2025), los medios moldean normas, valores y expectativas sobre cómo debemos vivir, amar y relacionarnos. Ver una y otra vez un mismo modelo de familia, cuerpo o éxito puede crear estándares inalcanzables y afectar la autoestima.

Por otro lado, la visibilidad positiva (por ejemplo, de personajes LGBTQ+, personas con discapacidad o comunidades raciales diversas) contribuye a fortalecer el autoconcepto y validar la experiencia personal, favoreciendo la aceptación propia y social.

Impactos positivos de una representación inclusiva

Como señala Chen (2024), la representación inclusiva no solo tiene un valor simbólico, sino que también impacta directamente en el bienestar social y emocional de las comunidades. Estudios del Annenberg Inclusion Initiative respaldan que los medios con mayor diversidad generan mayor aceptación de las diferencias culturales y reducen la discriminación estructuraln en especial en la infancia, donde Buttle (2025) enfatiza que la exposición a modelos diversos en los medios fomenta la empatía y fortalece la identidad personal desde edades tempranas, contribuyendo a sociedades más igualitarias y conscientes.

  • Visibilidad y validación: Ver reflejadas identidades diversas en los medios refuerza la autoestima y el sentido de pertenencia.
  • Modelos de rol: Las representaciones positivas ofrecen referentes que amplían las aspiraciones y reducen el aislamiento.
  • Empatía social: Las narrativas inclusivas promueven la comprensión de realidades diferentes, aumentando la empatía hacia otros grupos.
  • Educación emocional: Los contenidos diversos ayudan a los niños y adultos a identificar y respetar las emociones propias y ajenas.

Consecuencias de la mala representación

Las consecuencias de una mala representación mediática son profundas y multifacéticas, afectando no solo la percepción social, sino también el bienestar psicológico de quienes consumen estos contenidos. Diversos estudios (Trust Mental Health, 2025; Saleem et al., 2025) han señalado que las imágenes estereotipadas y los discursos sesgados pueden contribuir a la formación de prejuicios, la exclusión social y la internalización del estigma. Cuando las historias reproducen una visión parcial o distorsionada de la realidad, terminan condicionando cómo las audiencias interpretan las diferencias y jerarquías entre grupos.

Saleem et al. (2025) encontraron en su revisión meta-analítica que las representaciones negativas de grupos minoritarios en los medios refuerzan estereotipos inconscientes y generan respuestas emocionales automáticas que fortalecen los prejuicios raciales. Su investigación demostró que la exposición repetida a narrativas negativas (por ejemplo, asociar a comunidades negras o musulmanas con violencia o terrorismo) afecta las actitudes hacia esos grupos incluso cuando las personas no son conscientes de ese impacto. Además, observaron que la representación positiva, aunque menos frecuente, tiene el poder de revertir parcialmente los efectos negativos al fomentar empatía, confianza y actitudes prosociales hacia los grupos representados.

No toda representación es positiva. Como advierte Trust Mental Health (2025), cuando las narrativas se basan en estereotipos o en personajes unidimensionales, los resultados pueden ser perjudiciales:

  • Reforzamiento de prejuicios: Las representaciones negativas perpetúan la discriminación racial, de género o sexual.
  • Invisibilidad: La falta de representación genera sensación de exclusión en grupos marginados.
  • Distorsión de la realidad: Los estereotipos limitan la comprensión social de la diversidad y fomentan percepciones erróneas sobre grupos minoritarios.

 

Estrategias para fomentar la diversidad en medios
Teniendo en cuenta lo anterior es importante generar inclusión de una manera adecuada, y de acuerdo con Chen (2024) algunas estrategias para fomentar la diversidad en los medios de comunicación son:

  1. Apoyar voces auténticas: Promover producciones creadas por personas pertenecientes a comunidades diversas.
  2. Formar pensamiento crítico: Enseñar a los niños y jóvenes a analizar los contenidos que consumen, identificando estereotipos o sesgos.
  3. Fomentar liderazgo diverso: Impulsar la participación de minorías en puestos de dirección y guión.
  4. Promover políticas inclusivas: Establecer normas que garanticen diversidad en los procesos de selección y producción.
  5. Buscar contenido independiente: Explorar obras fuera del mainstream que reflejen realidades más variadas y auténticas.

 

Conclusión

La representación en los medios no es solo un reflejo de la sociedad, sino también una herramienta para transformarla. Una narrativa inclusiva y auténtica favorece el respeto, la comprensión y el bienestar psicológico de las personas. Para construir una sociedad más empática y equitativa, es indispensable que los medios sigan ampliando sus voces y miradas.

 

Referencias

  • Chen W. (2024). Cultural Diversity in Media: Promoting Inclusivity and Representation. https://www.globalmediajournal.com/open-access/cultural-diversity-in-media-promoting-inclusivity-and-representation.pdf
  • Buttle, C. (2025). Why diversity in children’s media matters. Home-Start Camden & Islington. https://homestartcamdenandislington.org.uk/why-diversity-in-childrens-media-matters/
  • THE TRUST MENTAL HEALTH CARE TEAM. (2025). The impact of media representation on Mental health: Why it matters — Trust Mental health. Trust Mental Health. https://trustmentalhealth.com/blog/impact-of-media-representation-on-mental-health
  • Saleem, M., Hawkins, I., Rains, S. A., Mastro, D., & Coles, S. (2025). Media Depictions of Minority Groups: A Meta-Analytic Review examining the effects of positive and negative portrayals on outgroup evaluations. Media Psychology, 1–31. https://doi.org/10.1080/15213269.2025.2498374

 

¿Y tú qué opinas?

Cómo identificar la esquizofrenia en edades tempranas

La esquizofrenia es un trastorno mental grave que altera la forma en que una persona piensa, siente y se comporta. Aunque suele desarrollarse en la adolescencia o adultez temprana, también puede presentarse en la infancia, lo que genera confusión entre padres, cuidadores y maestros, debido a que los primeros síntomas pueden confundirse con comportamientos propios del desarrollo. Identificar los signos iniciales es clave para garantizar una intervención temprana y mejorar la calidad de vida de quien la padece (NHS UK, 2025).

Síntomas positivos y negativos

Los síntomas de la esquizofrenia se dividen en dos grandes categorías: positivos y negativos.

Los síntomas positivos incluyen cambios en el pensamiento y la conducta, como alucinaciones o delirios.

Mientras que los síntomas negativos implican una desconexión emocional, aislamiento social y falta de interés en actividades cotidianas (NHS UK, 2025). Estos últimos pueden confundirse fácilmente con desinterés o pereza, lo que retrasa la búsqueda de ayuda.

Alucinaciones y delirios

Las alucinaciones son experiencias sensoriales sin una fuente real, siendo las auditivas las más frecuentes, donde las personas pueden escuchar voces que comentan sus acciones o les dan órdenes.

Los delirios, por su parte, son creencias falsas mantenidas con convicción, como pensar que alguien los persigue o controla sus pensamientos. Estos síntomas reflejan una alteración en las áreas cerebrales del lenguaje y la percepción (NHS UK, 2025).

Pensamiento y lenguaje desorganizado

Durante los episodios psicóticos, las personas pueden mostrar pensamiento confuso y discurso desorganizado, lo que dificulta mantener conversaciones o expresar ideas de manera coherente. Algunos describen sus pensamientos como “nublados” o sienten que estos son controlados por una fuerza externa. Estos episodios pueden generar comportamientos impredecibles o desorganizados (NHS UK, 2025).

Esquizofrenia infantil y adolescente

Así, se reconocen los principales síntomas de la esquizofrenia cuando se presenta en la adolescencia y la adultez, pero puede ser diferente al presentarse en la infancia.

La esquizofrenia infantil es poco común, pero cuando aparece, suele hacerlo antes de los 13 años y tiene un impacto profundo en el desarrollo emocional, social y cognitivo del niño (Mayo Clinic, n.d.). En esta etapa, los síntomas pueden ser difíciles de identificar, ya que se mezclan con comportamientos propios de la infancia, como la imaginación activa o el miedo a lo desconocido. Sin embargo, existen señales de alerta que pueden indicar un trastorno más serio, como:

  • Retraso en el desarrollo del lenguaje o en la adquisición de habilidades sociales.
  • Comportamientos extraños o ritualizados sin motivo aparente.
  • Aislamiento repentino o pérdida de interés por el juego y la interacción.
  • Dificultades para diferenciar entre la fantasía y la realidad.
  • Cambios drásticos en el rendimiento escolar o en la conducta habitual.

Durante la adolescencia, los síntomas de esquizofrenia pueden confundirse con problemas emocionales o de conducta típicos de la edad, como rebeldía o desinterés. No obstante, cuando estos cambios se acompañan de alucinaciones, delirios o un deterioro notable en la comunicación y el autocuidado, es fundamental buscar ayuda profesional de inmediato (WebMD, 2024). La identificación temprana y la intervención multidisciplinaria (psiquiatría, psicología, trabajo social y orientación escolar) permiten reducir los daños y fomentar un desarrollo más equilibrado.

Además, el acompañamiento emocional del entorno familiar y educativo es vital, dado que los niños y adolescentes con esquizofrenia infantil necesitan sentirse comprendidos, no juzgados. La intervención no solo busca tratar los síntomas, sino también preservar su identidad, autoestima y capacidad de aprendizaje, promoviendo la inclusión en el entorno escolar y social (Mayo Clinic, n.d.).

Causas y factores de riesgo

Aunque no se conoce una causa única, se ha identificado la interacción entre factores genéticos, neurobiológicos y ambientales. Alteraciones en neurotransmisores como la dopamina o el glutamato, antecedentes familiares de esquizofrenia, complicaciones durante el embarazo o parto, y el consumo de sustancias psicoactivas durante la adolescencia son factores asociados al desarrollo del trastorno (Mayo Clinic, n.d.; WebMD, 2024).

Detección temprana y tratamiento

Reconocer los signos tempranos es fundamental. Cambios en el sueño, irritabilidad, ansiedad o comportamientos extraños pueden preceder a un episodio agudo, y una evaluación médica o psicológica temprana permite intervenir con medicación antipsicótica, psicoterapia y apoyo psicosocial, mejorando el pronóstico y reduciendo recaídas (NHS UK, 2025).

El tratamiento integral incluye el acompañamiento familiar, el fortalecimiento de redes de apoyo y la promoción de hábitos saludables, como el ejercicio físico, una dieta equilibrada y la reducción del consumo de sustancias. Asimismo, la adherencia al tratamiento farmacológico es esencial para prevenir recaídas y favorecer la estabilidad emocional (NHS UK, 2025).

Apoyo familiar y social

Otro factor crucial en el cuidado de esta enfermedad es la familia, quien al ofrecer comprensión, mantener una comunicación abierta y fomentar rutinas saludables favorece el bienestar del paciente. Además, los grupos de apoyo y las intervenciones psicoeducativas permiten a los cuidadores entender mejor la enfermedad y fortalecer sus recursos emocionales (NHS UK, 2025).

Prevención y pronóstico

Así, se comprende que la esquizofrenia es una condición crónica, pero el diagnóstico y tratamiento temprano mejoran significativamente su pronóstico sin importar la edad de desarrollo.

Debido a lo anterior, es importante detectar los síntomas iniciales y brindar atención especializada para evitar complicaciones graves, como la depresión o el riesgo suicida, teniendo en cuenta que la intervención temprana también permite preservar las funciones cognitivas, sociales y académicas de niños y adolescentes (Mayo Clinic, n.d.).

Referencias

  • NHS UK. (2025). Symptoms – schizophrenia. nhs.uk. https://www.nhs.uk/mental-health/conditions/schizophrenia/symptoms/
  • HS UK (2025). Living with – Schizophrenia. nhs.uk. https://www.nhs.uk/mental-health/conditions/schizophrenia/living-with/
  • Web MD. (2024). Schizophrenia onset: When do symptoms usually start?. https://www.webmd.com/schizophrenia/schizophrenia-onset-symptoms
  • Mayo Clinic. (n.d). Childhood schizophrenia – Symptoms and causes. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/childhood-schizophrenia/symptoms-causes/syc-20354483

¿Y tú qué opinas?

Esquizofrenia: Mitos y Realidades

La esquizofrenia ha sido históricamente una de las enfermedades mentales más estigmatizadas y mal interpretadas. Su representación en películas, libros y series ha contribuido a generar miedo y confusión, dificultando que las personas afectadas y sus familias reconozcan los síntomas y busquen ayuda oportuna.

De acuerdo con Mayo Clinic, la esquizofrenia es una enfermedad mental grave que altera la forma en que una persona piensa, siente y se comporta. Los pacientes pueden experimentar alucinaciones, ideas delirantes y pensamientos desorganizados, lo que afecta su percepción de la realidad y su capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana, por lo cual el tratamiento, que incluye medicación y terapia, debe mantenerse de forma continua para garantizar estabilidad y prevenir recaídas.

Importancia del diagnóstico y tratamiento temprano

Una característica crítica de la esquizofrenia es que muchas personas que la padecen no son conscientes de su condición, lo que retrasa el acceso al tratamiento. Según la Mayo Clinic, la psicosis no tratada puede agravar los síntomas, aumentar las hospitalizaciones y deteriorar las habilidades cognitivas y sociales. En contraste, el tratamiento temprano mejora significativamente el pronóstico a largo plazo, reduciendo los riesgos y promoviendo una mejor calidad de vida.

Síntomas principales

La esquizofrenia se manifiesta a través de distintos síntomas, que incluyen (Mayo Clinic):

  • Ideas delirantes: creencias falsas o imposibles de modificar, como pensar que alguien los persigue o que poseen habilidades extraordinarias.
  • Alucinaciones: percepción de voces o visiones inexistentes.
  • Pensamiento y lenguaje desorganizados: dificultad para mantener conversaciones coherentes o responder de manera lógica.
  • Comportamientos desorganizados o inusuales: desde movimientos repetitivos hasta una falta total de respuesta.
  • Síntomas negativos: retraimiento social, falta de expresión emocional o pérdida de interés por actividades cotidianas.

Los síntomas suelen aparecer entre el final de la adolescencia y los primeros años de la adultez, siendo ligeramente más tempranos en hombres que en mujeres.

Mitos comunes sobre la esquizofrenia

Diversas fuentes, como Watson (2025) y Living with Schizophrenia (2021), han identificado una serie de mitos que perpetúan el estigma y la desinformación sobre esta enfermedad. Estos son algunos de los más comunes:
Mito 1: La esquizofrenia implica tener múltiples personalidades

Este es uno de los errores más comunes. A diferencia del trastorno de identidad disociativo, la esquizofrenia no implica múltiples personalidades, sino una distorsión en la percepción de la realidad (Watson, 2025).
Mito 2: Las personas con esquizofrenia son violentas

Las representaciones mediáticas han reforzado este estereotipo, pero los estudios demuestran que las personas con esquizofrenia son más propensas a ser víctimas que agresores. El riesgo de violencia está más asociado a la falta de tratamiento y no a la enfermedad en sí (Living With Schizophrenia, 2021).
Mito 3: Es causada por una mala crianza

Durante gran parte del siglo XX se pensó que las dinámicas familiares, y en especial las madres, eran responsables del desarrollo de la esquizofrenia. Sin embargo, investigaciones actuales confirman que la enfermedad tiene bases biológicas, genéticas y neuroquímicas, no emocionales ni educativas (Living With Schizophrenia, 2021).
Mito 4: No se puede tratar

Aunque no existe una cura definitiva, la esquizofrenia puede manejarse eficazmente mediante antipsicóticos, psicoterapia y apoyo psicosocial. Muchas personas llevan vidas estables, productivas y funcionales con el tratamiento adecuado (Watson, 2025).
Mito 5: Las personas con esquizofrenia no pueden trabajar ni ser independientes

Con los avances médicos y un entorno de apoyo, numerosos pacientes logran autonomía y desempeño laboral. La integración social y la reducción del estigma son claves para mejorar los resultados de recuperación (Living With Schizophrenia, 2021).

Mito 6: La esquizofrenia solo afecta a adultos

En realidad, puede manifestarse desde la adolescencia o incluso antes, aunque los síntomas suelen intensificarse en la adultez temprana (Watson, 2025).

Mito 7: El tratamiento farmacológico elimina toda necesidad de terapia.

Los medicamentos son esenciales, pero deben complementarse con intervenciones psicológicas y apoyo familiar (Living With Schizophrenia, 2021).

Mito 8: Las personas con esquizofrenia no pueden tener relaciones o formar una familia.

Con acompañamiento terapéutico y comprensión, muchas personas establecen vínculos afectivos saludables y estables (Watson, 2025).

Mito 9: La esquizofrenia es sinónimo de locura

Este término es peyorativo y no describe la realidad clínica del trastorno, que implica alteraciones neurobiológicas y cognitivas tratables (Living With Schizophrenia, 2021).

Mito 10: Quien tiene esquizofrenia no puede llevar una vida feliz

Con el diagnóstico, tratamiento y apoyo adecuados, las personas pueden tener bienestar, estabilidad emocional y calidad de vida (Watson, 2025).

Realidades sobre la esquizofrenia

Frente a los mitos, es importante destacar las realidades que la ciencia y la experiencia clínica han demostrado (Watson, 2025; Living With Schizophrenia, 2021):

  1. La esquizofrenia es un trastorno neurobiológico.

    Está relacionada con alteraciones químicas y estructurales en el cerebro, no con debilidad de carácter ni fallos morales.

  2. El tratamiento mejora la calidad de vida.

    Con medicación adecuada, terapia y apoyo familiar, muchas personas logran estabilidad y autonomía.

  3. El entorno social y el acompañamiento son claves.

    La inclusión, el respeto y la comprensión reducen las recaídas y fortalecen la adherencia al tratamiento.

  4. La detección temprana es fundamental.

    Reconocer los síntomas iniciales y buscar ayuda profesional previene el deterioro funcional y favorece la recuperación.

  5. La rehabilitación psicosocial permite la integración.

    Los programas de acompañamiento laboral, educativo y comunitario ayudan a las personas a reconstruir proyectos de vida significativos.

Una mirada más humana

Se debe comprender que, a pesar de los mitos, la esquizofrenia no define a la persona. Se trata de una condición que requiere comprensión, tratamiento adecuado y acompañamiento constante. El reto principal no radica solo en la enfermedad, sino en derribar las barreras sociales del miedo y la desinformación que aún la rodean para que las personas puedan acceder a un tratamiento adecuado a tiempo.

Referencias

  • Mayo Clinic. (n.d). Esquizofrenia – Síntomas y causas. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/schizophrenia/symptoms-causes/syc-20354443
  • Watson, S. (2025). Schizophrenia myths and Facts. https://www.webmd.com/schizophrenia/schizophrenia-myths-and-facts
  • Living With Schizophrenia. (2021).Myths about Schizophrenia. https://livingwithschizophreniauk.org/myths-about-schizophrenia/

¿Y tú qué opinas?

La homofobia no es un crímen sin víctimas

En un momento en el que muchas personas consideran que el progresismo ha ido demasiado lejos, surgen discursos que minimizan el impacto real de la discriminación. Se piensa que si los grupos LGBTQ+ ya gozan de ciertos derechos, entonces las expresiones de odio o rechazo hacia ellos no tienen consecuencias. Esta idea es profundamente equivocada, la homofobia, la transfobia y otros tipos de discriminación siguen generando daño, violencia y exclusión, tanto a nivel social como individual.

La contradicción entre aceptación y violencia

Según Bennet et al. (2023), vivimos en un tiempo donde la aceptación hacia las personas LGBTQ+ nunca ha sido tan alta. No obstante, los datos de GLAAD muestran un aumento del 300% en incidentes anti-LGBTQ durante 2023 respecto al año anterior (y este número solo ha mantenido su ascenso en los últimos años). Este contraste revela una realidad preocupante: aunque la mayoría de la población apoya la igualdad, un pequeño grupo extremista está amplificando la violencia, alentado por discursos políticos y religiosos cargados de odio.

Sarah Kate Ellis, presidenta de GLAAD, explica que esta situación no surge de manera espontánea; es el resultado de la politización de la identidad LGBTQ+, donde ciertos líderes utilizan la desinformación y el miedo para movilizar a sus bases. Esta narrativa no solo afecta a las personas LGBTQ+, sino también a sus aliados, quienes se convierten en objetivos de agresión por defender los derechos humanos (Bennet at al, 2023).

La homofobia como problema estructural y psicológico

De acuerdo con Ventriglio et al. (2021), la homofobia sigue siendo una lacra en la era moderna. Aunque muchos países han reconocido el matrimonio igualitario y otros derechos civiles, la heteronormatividad y las creencias religiosas o culturales siguen sosteniendo actitudes homofóbicas, las cuales demuestran en su rechazo a la diferencia y al progreso de los derechos.

Además de esta expresión social e institucional, existe la homofobia internalizada, entendida como la interiorización de prejuicios sociales contra la propia orientación sexual, donde la persona puede buscar negar su identidad al considerarla inapropiada e incluso lastimar a otros debido a este conflicto interno. Esta forma de autodesprecio está asociada a una alta prevalencia de trastornos mentales como depresión, ansiedad y estrés postraumático.

Siendo que la homofobia internalizada proviene de la absorción de los comportamientos, ideas y puntos de opinión de la homofobia en su forma externa, la literatura científica demuestra que el rechazo y la discriminación generan un efecto acumulativo sobre la salud mental de las personas LGBTQ+. El modelo de minority stress (Meyer, 1995, citado por  Ventriglio et al., 2021) describe cómo las experiencias de discriminación, acoso y exclusión social impactan en el bienestar psicológico y físico de las minorías sexuales.

Consecuencias sobre la salud mental y física

Así, se identifican los efectos de la homofobia en las personas; el What We Know Project (2021) de la Universidad de Cornell revisó 300 estudios calificados por pares sobre los efectos de la discriminación en la salud LGBTQ+ en Estados Unidos. El 95% de los estudios confirmó que la discriminación basada en orientación sexual o identidad de género está directamente relacionada con daños a la salud mental y física, incluyendo depresión, ansiedad, ideación suicida, PTSD y enfermedades cardiovasculares. Estos hallazgos reafirman que la homofobia no solo vulnera derechos, sino que también mata de forma silenciosa.

La instrumentalización política del odio

Así mismo, el Consejo de Europa (2023) advierte de un preocupante aumento en la instrumentalización política de la homo y transfobia. En varios países, políticos han explotado prejuicios preexistentes contra las minorías sexuales para obtener beneficios electorales, apelando a supuestos valores tradicionales. Esta estrategia genera un clima de hostilidad que empuja a muchas personas LGBTQ+ de vuelta al clóset, limita su acceso a derechos fundamentales y deteriora su salud mental.

El auge de los movimientos anti-género y la retórica de odio amenazan los cimientos democráticos y los principios de igualdad. En palabras del Consejo de Europa, el uso del odio como herramienta política no solo pone en riesgo a la comunidad LGBTQ+, sino también la cohesión y la paz social de todo el mundo.

Conclusión: La necesidad de una respuesta colectiva

La homofobia, lejos de ser una opinión o una postura moral, es una forma de violencia con consecuencias psicológicas, sociales y físicas. Combatirla requiere liderazgo político, educación en derechos humanos y apoyo psicosocial.

No se trata solo de proteger a una minoría, sino de defender la dignidad humana universal. Como afirma el Consejo de Europa (2023), los derechos humanos son indivisibles: ignorar o atacar a un grupo termina debilitando la libertad de todos. Frente a la homofobia, el silencio no es neutralidad, es complicidad.

Referencias

  • Bennett, G., Norris, C., & Hastings, D. (2023). How the rise of anti-LGBTQ+ hate and violence is impacting the community. PBS News. https://www.pbs.org/newshour/show/how-the-rise-of-anti-lgbtq-hate-and-violence-is-impacting-the-community
  • Ventriglio, A., Castaldelli-Maia, J. M., Torales, J., De Berardis, D., & Bhugra, D. (2021). Homophobia and mental health: a scourge of modern era. Epidemiology and Psychiatric Sciences, 30. https://doi.org/10.1017/s2045796021000391
  • Council of Europe. (2023). Pride vs. indignity: political manipulation of homophobia and transphobia in Europe. Commissioner for Human Rights. https://www.coe.int/en/web/commissioner/-/pride-vs-indignity-political-manipulation-of-homophobia-and-transphobia-in-europe
  • The What We Know Project. (2021). What does the scholarly research say about the effects of discrimination on the health of LGBT people? | What We Know. What We Know. https://whatweknow.inequality.cornell.edu/topics/lgbt-equality/what-does-scholarly-research-say-about-the-effects-of-discrimination-on-the-health-of-lgbt-people/

 

¿Y tú qué opinas?

Respeto vs aceptación: la homofobia silenciosa

La frase “respeto, pero no acepto la homosexualidad” se ha convertido en una expresión común en distintos contextos sociales. Sin embargo, lejos de representar una postura tolerante, esta afirmación perpetúa una forma silenciosa de homofobia bajo un disfraz de respeto, que mantiene la negación de derechos y la marginación hacia las personas LGBTIQ+, normalizando el rechazo como una opción válida dentro del discurso público.

La falsa neutralidad del “respeto”

Esta frase busca justificar la idea de que las personas homosexuales, trans o queer pueden existir, pero sin mostrar su identidad en público ni exigir igualdad de derechos. Quienes la emplean suelen escudarse en creencias religiosas, morales o en la supuesta “protección de los niños”, mientras afirman no ser homofóbicos porque “toleran” la diferencia. Sin embargo, como señala Johara (2017), la homofobia no se limita a los actos de odio explícito, sino también a las actitudes y prejuicios que sostienen una visión negativa de las personas LGBTIQ+. Esta forma de rechazo pasivo alimenta una cultura que legitima la violencia, la exclusión y la discriminación estructural.

Respeto vs. respetabilidad: una diferencia esencial

De acuerdo con Joshi (2012), la diferencia entre respeto y respetabilidad es clave para comprender la política queer contemporánea. El respeto implica reconocer los derechos, sentimientos y deseos de las personas, incluso cuando no se comparten. La respetabilidad, en cambio, exige ajustarse a normas sociales consideradas “aceptables”, lo que conlleva la represión de la autenticidad. Este fenómeno, al que Joshi denomina “queerness respetable”, plantea que el reconocimiento público de las personas LGBTIQ+ depende de su capacidad de encajar en moldes heteronormativos y moralmente aprobados. Así, el sistema premia a quienes se muestran “normales” y castiga la diversidad que desafía las convenciones, llevando a fenómenos como la falta de aprovación del pride y el odio a la representación en los medios, pues en estos casos se considera que se “están apropiando y metiendo en todo”, cuando estas mismas personas no suelen tener problema en mostrar roles de género tradiciónales o romance heterosexual en los mismos casos.

La homofobia silenciosa como control social

Como lo plantea Foucault (citado en Joshi, 2012), las normas sociales regulan los comportamientos mediante discursos que definen qué formas de sexualidad son legítimas. En este sentido, la respetabilidad se convierte en una herramienta de control: quienes buscan ser aceptados deben ajustar su identidad y conducta a estándares ajenos, generando una tensión constante entre el ser auténtico y el ser socialmente aceptado.

La consecuencia de esto, es una sociedad que aparenta inclusión, pero que en realidad reproduce jerarquías morales que marginan a quienes no encajan en la norma heterosexual o binaria.

Consecuencias de la discriminación estructural

De este modo, esta forma de homofobia silenciosa, y no tan silenciosa, la cual se encierra en la mente de las personas crea discriminación hacia las personas LGBTIQ+, y tiene efectos devastadores. Amnistía Internacional (2025) advierte que la homofobia, la transfobia y la bifobia generan violencia física, sexual y psicológica, además de restringir libertades fundamentales como la expresión, la movilidad y el acceso a recursos.

Estas formas de exclusión pueden derivar en ansiedad, depresión e incluso suicidio. Asimismo, el estudio señala que en el ámbito laboral, siete de cada diez personas homosexuales ocultan su identidad por miedo al rechazo o al despido. Esta realidad evidencia que la falta de aceptación social no es una cuestión de opinión, sino una violación sistemática de los derechos humanos.

El disfraz de la religión y la moralidad

Todo lo anterior culmina en el presente, en donde como expone Thoreson (2023) en Estados Unidos y otros países se han impulsado leyes que, bajo el argumento de la libertad religiosa ( y el deseo de “cuidar a los niños”), permiten discriminar a personas LGBTIQ+. Estas normativas otorgan a individuos y empresas la posibilidad de negar servicios o derechos alegando creencias personales, y en la práctica, constituyen un retroceso en materia de igualdad y envían un mensaje de exclusión: que los derechos de las personas diversas son secundarios frente a los prejuicios de otros. La “libertad de conciencia” se transforma así en un instrumento para legitimar la desigualdad.

La importancia de la educación y la visibilización

Así, según Amnistía Internacional (2025) los discursos de odio y los estereotipos que alimentan la homofobia son construcciones sociales que pueden ser transformadas mediante la educación sexual integral y la promoción de los derechos humanos. La visibilización de las experiencias LGBTIQ+ es fundamental para desarticular las narrativas que presentan la diversidad como una amenaza, erradicar estos prejuicios y construir sociedades donde la igualdad no dependa de la “aceptabilidad” sino del respeto genuino por la existencia de aquel que es diferente a mi.

Conclusión

El respeto verdadero no consiste en tolerar la existencia de otros mientras se les niega su derecho a ser, implica reconocer su dignidad, validar sus identidades y garantizar sus libertades.

Decir “respeto, pero no acepto” es perpetuar una homofobia silenciosa que continúa oprimiendo bajo la apariencia de civismo. La igualdad no se alcanza con tolerancia, sino con aceptación, justicia y compromiso social con la diversidad humana.

Referencias

  • Y, Joshi. Respectable Queerness (2012). Columbia Human Rights Law Review, Vol. 43, No. 2, p. 415, 2012, Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=2015349
  • A,Johara. (2017). “I’m not homophobic, I just don’t agree with homosexuality.”. https://medium.com/@alexajohara/im-not-homophobic-i-just-don-t-agree-with-homosexuality-5bf98aacdb9
  • Amnistia Internaciónal. (2025).10 preguntas sobre la homofobia, transfobia y bifobia. https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/10-preguntas-sobre-la-homofobia-transfobia-y-bifobia
  • Thoreson, R. (2023). “All We Want is Equality.” In Human Rights Watch. https://www.hrw.org/report/2018/02/19/all-we-want-equality/religious-exemptions-and-discrimination-against-lgbt-people

 

¿Y tú qué opinas?

Líneas de atención y ayuda de la Secretaria de salud

Como miembros de la sociedad, es fundamental promover el cuidado mutuo y reconocer que las problemáticas de los demás también nos conciernen, especialmente en casos de abuso infantil o violencia de pareja. Para ello, es necesario conocer las rutas de atención disponibles, cómo activarlas y a quién acudir en caso de necesidad.

De acuerdo con el Hospital Manuel Uribe Ángel (n.d.), estas líneas de atención hacen parte del compromiso de ofrecer una atención inclusiva, accesible y de calidad para toda la comunidad, mediante la implementación de rutas específicas dirigidas a distintos grupos poblacionales y sus necesidades particulares.

Secretaría Distrital de la Mujer: orientación psicosocial
Los servicios de atención psicosocial de la Secretaría Distrital de la Mujer (n.d.) están orientados a promover el bienestar, la autonomía, el empoderamiento y la exigibilidad de derechos de las mujeres, con el fin de prevenir y atender las violencias basadas en género.

Canales de atención:

  • Línea Púrpura Bogotá: 018000 112137 / WhatsApp 300 755 1846 / Correo: lpurpura@sdmujer.gov.co Disponible 24/7. Atiende a mujeres mayores de 18 años en situaciones de violencia. Ofrece acompañamiento psicosocial, orientación legal y activación de rutas de protección.
  • Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres (CIOM): presentes en las 20 localidades de Bogotá. Brindan atención individual y colectiva, acompañamiento psicosocial y fortalecimiento de redes de apoyo.
  • Duplas de Atención Psicosocial: equipos interdisciplinarios que apoyan la activación de rutas institucionales para mujeres víctimas de violencia y familiares de víctimas de feminicidio.

En caso de peligro inminente, comuníquese con la Línea 123, que activa la Ruta Única de Atención.
Líneas gratuitas de atención en salud mental

La Alcaldía de Bogotá (2023) promueve el lema “El apoyo es fundaMENTAL”, ofreciendo diversos canales de escucha y orientación:

  • Línea 106 y chat 300 754 8933: apoyo psicológico y promoción del autocuidado emocional para toda la ciudadanía.
  • Línea Púrpura (018000 112 137): atención integral a mujeres en situaciones de violencia.
  • Línea Calma (018000 423 614): espacio de escucha y orientación para hombres mayores de 18 años que deseen manejar emociones y prevenir conductas violentas.
  • Línea Diversa (310 864 4214): atención y asesoría psicosocial para la población LGBTI y sus familias.
  • Línea Una Llamada de Vida (601 380 8400): canal no presencial para víctimas de violencia intrafamiliar, disponible todos los días de 7:00 a.m. a 7:00 p.m.
  • Línea Salvavidas – Fundación Sergio Urrego (311 766 8666): contención en crisis para niños, niñas, adolescentes y jóvenes en riesgo de suicidio o discriminación.
  • Línea 123: atención de emergencias las 24 horas, con articulación entre profesionales de salud y seguridad.

Protección a la niñez: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)

La Línea 141 del ICBF (n.d.) es un canal gratuito nacional dirigido a niños, niñas, adolescentes y adultos para reportar emergencias, casos de maltrato infantil, abuso sexual, trabajo infantil o consumo de sustancias psicoactivas.

Un equipo especializado de psicólogos, abogados y trabajadores sociales brinda orientación, coordina acciones con las autoridades competentes y activa la red de protección infantil. Además, la línea 141 trabaja de forma articulada con la Policía de Infancia y Adolescencia y forma parte de la Red Mundial de Líneas de Asistencia para Niños.

Rutas de atención ante vulneración de derechos

Por otro lado, el Ministerio de Integración Social (2021) estableció procedimientos específicos según el tipo de violencia:

  • Violencia física o psicológica: acudir a la Comisaría de Familia más cercana o al CAVIF (Carrera 33 #18-33, Piso 1 Bloque B).
  • Violencia sexual: siempre acudir a urgencias del sector salud. Según el caso, también pueden intervenir el ICBF (línea 141), CAIVAS, o el CAPIV.
  • Negligencia o abandono: reportar al ICBF centro zonal o línea 141, y si hay riesgo inminente, a la Policía Nacional.
  • Trabajo infantil o mendicidad: contactar las líneas 310 879 2428 (SDIS) o 141 (ICBF).

Cuidar es un acto colectivo

El cuidado comunitario y la solidaridad son pilares fundamentales para una sociedad más justa. La creencia de que “cada uno debe resolver sus propios problemas” perpetúa la violencia y el silencio. Conocer las líneas de ayuda y actuar ante una situación de riesgo puede salvar vidas.

Referencias

  • Hospital Manuel Uribe Angel (n.d.). Rutas de Atención. https://www.hospitalmua.gov.co/SaladePrensa/Paginas/Rutas-de-Atenci%C3%B3n.aspx
  • Secretaria Distrital de la Mujer. (n.d). Orientación psicosocial | Secretaría Distrital de la Mujer. https://www.sdmujer.gov.co/nuestros-servicios/servicios-para-las-mujeres/orientacion-psicosocial
  • Alcaldia de Bogotá. (2023). Día de la Salud Mental: recibe atención psicológica 24 horas en estos canales. Día de la Salud Mental: recibe atención psicológica 24 horas en estos canales. Bogota.gov.co. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/salud/cuales-son-las-lineas-de-atencion-en-salud-mental-en-bogota
  • Alcaldía de Bogotá. (2023). Una llamada puede salvar una vida: línea para las víctimas de maltrato familiar. Bogota.gov.co. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/integracion-social/salva-personas-que-viven-violencia-familiar-con-una-llamada-de-vida
  • (n.d). Linea 141 | Portal ICBF. https://www.icbf.gov.co/noticias/linea-141
  • Ministerio de Integración Social. (2021). Ruta de atención frente a la vulneración de derechos. https://www.integracionsocial.gov.co/images/_docs/2021/Ruta_atencion.pdf

¿Y tú qué opinas?

Ansiedad y dependencia emocional

De acuerdo con Estévez et al. (2017), los seres humanos requieren formar vínculos afectivos sólidos y duraderos que influyen en su desarrollo emocional y en la configuración de la personalidad (Bowlby, 1951). Cuando estos lazos se establecen de forma saludable, las personas logran una identidad estable y confianza en los demás, manteniendo un adecuado concepto de sí mismos sin temor al abandono (Bornstein et al., 2002, citado en Estévez et al., 2017).

Sin embargo, en ciertos casos, la carencia de relaciones afectivas adecuadas puede derivar en vínculos dependientes y desadaptativos, definidos como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan satisfacer de manera disfuncional a través de otros (Castelló, 2000 citado en Estévez et al., 2017).

El apego temprano y las raíces de la dependencia

Teniendo en cuenta lo anterior, la dependencia emocional entonces se vincula con los estilos de apego desarrollados en la infancia. Urbiola et al. (2017) destacan que la carencia afectiva durante la crianza puede llevar a la búsqueda constante de seguridad y validación en la pareja, teniendo en cuenta que la censura de la autonomía infantil puede generar una autopercepción de incapacidad y desvalorización, lo que se compensa con la necesidad de mantener la presencia de una figura que provea estabilidad emocional. Estos patrones de apego inseguro favorecen la baja autoestima, el miedo al rechazo y la dificultad para mantener relaciones interpersonales sanas (De la Villa & Sirvent, 2009; Ara, 2012, citado por Urbiola et al., 2017).

La dependencia emocional y su relación con la ansiedad

De estos vínculos desadaptativos nace la dependencia emocional, la cual se caracteriza por la búsqueda constante de afecto y atención, así como por el temor intenso a la soledad o al rechazo, generando relaciones asfixiantes y desequilibradas, donde predomina la subordinación hacia la pareja y la pérdida del sentido de identidad personal (Castelló, 2012 citado en Estévez et al., 2017).

En estos casos, la ansiedad juega un papel central, ya que las personas dependientes experimentan miedo permanente al abandono, lo que incrementa la vulnerabilidad emocional y favorece la aparición de síntomas ansiosos y depresivos (Urbiola et al., 2017).

Las investigaciones de Estévez et al. (2017) evidencian correlaciones significativas entre la dependencia emocional, la ansiedad y la depresión. Las personas con altos niveles de dependencia tienden a presentar baja autoestima y mayor sintomatología disfuncional. Este perfil es semejante al de los adolescentes con conductas adictivas, caracterizado por la necesidad de aprobación, inseguridad y ansiedad ante la posibilidad de perder la relación.

Factores evolutivos y de socialización

Así, se identifican los momentos de mayor vulnerabilidad a formar este tipo de relaciones, siendo que durante la adolescencia y la adultez emergente, el desarrollo de la identidad y la búsqueda de aceptación social incrementan el riesgo de dependencia emocional. Según Estévez et al. (2017), estas etapas se caracterizan por la exploración de la identidad, los primeros vínculos afectivos y una mayor vulnerabilidad ante la influencia del grupo de pares. A su vez, las diferencias de género en la dependencia emocional han sido ampliamente debatidas.

Si bien algunos estudios señalan que las mujeres tienden a puntuar más alto en dependencia debido a la socialización en valores de entrega y cuidado, otras investigaciones indican que los varones adolescentes pueden presentar niveles superiores de dependencia en las relaciones de pareja (Estévez et al., 2017),

Consecuencias psicológicas de la dependencia emocional

Diversos autores han relacionado la dependencia emocional con la sintomatología ansiosa y depresiva. Bornstein (1994, citado por Urbiola et al., 2017) observó que la dependencia, combinada con experiencias de estrés interpersonal, puede intensificar los trastornos psicológicos. Urbiola et al. (2017) encontraron que el miedo a la soledad y la necesidad de agradar son factores predictivos de ansiedad y baja autoestima. Asimismo, la dependencia puede derivar en síntomas de desvalimiento, vacío emocional e insatisfacción crónica (Hirigoyen, 2013; Morgan & Clark, 2010, citado por Momeñe et al., 2022).

Dependencia, género y relaciones de pareja

Los resultados de Urbiola et al. (2017) revelan que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres en la dependencia emocional total, aunque los hombres tienden a mostrar una mayor necesidad de agradar. Estas diferencias podrían explicarse por factores evolutivos relacionados con el desarrollo de la autonomía e identidad (Momeñe et al., 2022). En cuanto a las relaciones de pareja, los jóvenes con pareja muestran mayor necesidad de exclusividad, mientras que quienes no tienen pareja presentan mayor temor a la soledad.

Conclusiones

La dependencia emocional se configura como un fenómeno complejo, relacionado con factores de apego, socialización y desarrollo evolutivo. Su estrecha relación con la ansiedad y la baja autoestima evidencia la necesidad de abordajes preventivos en contextos educativos y terapéuticos. Fomentar la autonomía emocional, el fortalecimiento del autoconcepto y la construcción de vínculos sanos puede ser clave para reducir la vulnerabilidad psicológica y favorecer un desarrollo afectivo equilibrado.

Referencias

  • Estevez, A., Urbiola, I., Iruarrizaga, I., Onaindia, J., & Jauregui, P. (2017). Dependencia emocional y consecuencias psicológicas del abuso de internet y móvil en jóvenes. Anales De Psicología, 33(2), 260. https://doi.org/10.6018/analesps.33.2.255111
  • Momeñe, J., Estévez, A., Etxaburu, N., Pérez-García, A. M., & Maguregi, A. (2022). Emotional dependence on the aggressor partner and its relationship to social anxiety, fear of negative evaluation and dysfunctional perfectionism. Behavioral Psychology/Psicología Conductual, 30(1), 51–68. https://doi.org/10.51668/bp.8322103n
  • Urbiola, I., Estévez, A., Iruarrizaga, I., & Jauregui, P. (2017). Dependencia emocional en jóvenes: relación con la sintomatología ansiosa y depresiva, autoestima y diferencias de género. Ansiedad Y Estrés, 23(1), 6–11. https://doi.org/10.1016/j.anyes.2016.11.003

¿Y tú qué opinas?

La violencia hacia la mujer en el diario vivir

La violencia hacia la mujer es un tema del que lamentablemente se habla a diario, sin embargo, en las últimas semanas los reportes de las periodistas de caracol a las que acosaron sexualmente por años y la investigación de CNN sobre las “academias de violación” online, han llevado a que se resalte nuevamente la violencia hacia la mujer como un acto sistémico.

A partir de ambos casos, se vuelve a visibilizar que, sin importar el rol de la mujer, su posición social, económica o profesional, siempre puede encontrarse en peligro de un acoso que es protegido por las instituciones, los sistemas y la cultura.

Violencia estructural en el ámbito laboral

El caso de Caracol Televisión pone en evidencia cómo el acoso sexual puede mantenerse durante años dentro de instituciones reconocidas, sostenido por el silencio, la omisión y la falta de protocolos efectivos. Según Beltrán (2026), las denuncias realizadas por periodistas y una practicante revelaron patrones reiterados de hostigamiento que no fueron atendidos oportunamente, y los cuales se habían mantenido por más de 5 años.

Las víctimas reportaron conductas como acercamientos físicos no consentidos, mensajes fuera del horario laboral y abuso de poder jerárquico. A pesar de existir llamados de atención previos, la empresa no activó mecanismos disciplinarios adecuados, lo que permitió la continuidad de estas conductas durante años (Beltrán, 2026), evidenciando un ambiente laboral inseguro, caracterizado por el temor, la revictimización y la ausencia de rutas claras de denuncia.

Según la Revista Raya (2026), muchas de las afectadas evitaron denunciar formalmente por miedo a represalias o por la percepción de que sus denuncias no tendrían consecuencias.

Este caso refleja un problema estructural: las instituciones no solo fallan en proteger a las víctimas, sino que, en ocasiones, terminan protegiendo a los agresores mediante la inacción o acuerdos que limitan la transparencia.

La normalización del abuso

Estos problemas estructurales se reflejan en la naturalización del acoso, en el caso de Caracol, algunos de los testimonios recogidos indican que las conductas inapropiadas eran conocidas por múltiples miembros de la organización, pero se convertían en un “ruido de fondo” con el que las mujeres debían aprender a convivir, implementando estrategias informales para evitar a los agresores, como no quedarse a solas con ellos o evitar saludarlos, lo que evidencia una adaptación al riesgo en lugar de una solución institucional  (Revista Raya, 2026).

Este tipo de comportamientos, resaltan como la normalización de la cultura de la violencia hacia la mujer contribuye a perpetuar la violencia, desplazando la responsabilidad hacia las víctimas y reforzando las dinámicas de silencio.

Violencia digital y comunidades de abuso

La continuidad y el alcance de este fenómeno se identifica en la investigación de CNN (2026), la cual muestra cómo la violencia contra las mujeres también se organiza y reproduce en entornos digitales. Dado que las plataformas online han permitido la creación de comunidades donde se comparte, promueve y enseña el acoso y el abuso sexual, incluyendo prácticas como la sumisión química y la grabación de agresiones sin consentimiento.

Estos espacios funcionan bajo el anonimato, lo que facilita la impunidad y fomenta una cultura de validación entre agresores. Según CNN (2026), los participantes no solo comparten contenido, sino que también intercambian consejos sobre cómo cometer abusos y evitar ser detectados. Lo que permite identificar que la violencia y su mantenimiento no es solo un acto individual, sino también un fenómeno colectivo que se refuerza social y culturalmente, incluso en entornos virtuales.

Violencia en el ámbito íntimo: el peligro invisible

En este caso, se refuerza el conocimiento de que una gran proporción de la violencia sexual ocurre dentro de relaciones de confianza. Los testimonios recogidos por CNN (2026) muestran casos de mujeres que fueron drogadas y abusadas por sus propias parejas durante años, sin tener conocimiento de lo que ocurría.

Lo cual desafía la creencia popular acerca del agresor como un desconocido, posicionándo como alguien cercano y en el que se puede confiar, lo que dificulta los procesos de denuncia debido al estigma, la culpa y la falta de reconocimiento social.

Todo lo anterior lleva a una baja tasa de denuncias, la cual se ve agravada por la falta de pruebas, la limitada memoria de las víctimas en casos de sumisión química y la escasa preparación institucional para abordar estos delitos (CNN, 2026).

Estigma, culpa y silenciamiento

De este modo, se comprende como el estigma social sigue siendo una de las principales barreras para enfrentar la violencia de género, dado que muchas víctimas internalizan la culpa o minimizan lo ocurrido, especialmente cuando el agresor es una pareja o alguien cercano.

Como evidencia la investigación de CNN (2026), frases como “pero es tu esposo” reflejan creencias culturales que deslegitiman la experiencia de las víctimas y dificultan el reconocimiento del abuso, perpetuando la violencia y contribuyendo al silencio y al aislamiento de quienes la sufren.

Un problema sistémico

Teniendo en cuenta lo anterior, tanto los casos locales como los internacionales coinciden en un punto clave: la violencia hacia la mujer no es un fenómeno aislado, sino sistémico. El cual se sostiene a través de estructuras culturales, fallas institucionales y dinámicas sociales que la permiten, justifican o invisibilizan.

Pasando desde los entornos laborales que ignoran denuncias hasta las plataformas digitales y presenciales que facilitan el abuso, hasta las relaciones íntimas donde la violencia se oculta,  demostrando que el problema atraviesa múltiples niveles de la sociedad.

Hacia una transformación necesaria

Así, es necesario abordar la violencia hacia la mujer de manera integral y sistemática, no es suficiente reaccionar ante los casos mediáticos, pues la mayoría de los casos no llegan a las noticias.

Se requiere una transformación estructural que impida que se den estos casos y permita la denuncia sin temor a las consecuencias laborales o sociales. Se requiere que se comprendan los efectos de estas dinámicas a nivel cultural y social, con el fin de evitar su normalización y los efectos en la salud física y mental de aquellos que sufren esta violencia.

 

Bibliografía

Beltrán, D. (2026, April 13). Así se forjó el escándalo por acoso sexual en Caracol Televisión: una prácticante los denunció. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2026/04/13/asi-se-forjo-el-escandalo-por-acoso-sexual-en-caracol-television-una-practicante-los-denuncio/

Revista Raya. (2026). El ultimátum que una periodista le dio a Caracol, prueba de que el acoso sexual venía de años atrás. Revista Raya. https://revistaraya.com/el-ultimatum-que-una-periodista-le-dio-a-caracol-prueba-de-que-el-acoso-sexual-venia-de-anos-atras.html

Cnn. (2026). Exposing a global ‘online rape academy’ that is teaching men how to abuse women and evade detection. CNN. https://edition.cnn.com/interactive/2026/03/world/expose-rape-assault-online-vis-intl/index.html

 

 

¿Y tú qué opinas?

Cuidado de los niños desde el mindfulness

El mindfulness o conciencia plena es una habilidad positiva para todas las personas. Sin importar si son adultos o niños, esta práctica puede favorecer el manejo emocional y, por lo tanto, puede aprenderse desde edades tempranas. Según Bögels (2010), la atención plena es una forma de meditación basada en la tradición budista que, durante las últimas dos décadas, se ha utilizado con éxito en el tratamiento de diversos problemas de salud mental, siendo una de sus aplicaciones más relevantes la integración en la crianza consciente.

La crianza consciente: un enfoque para prevenir y tratar dificultades

Las intervenciones de crianza consciente se han empleado para prevenir y tratar trastornos mentales en la infancia, así como para mejorar los vínculos familiares y evitar la transmisión intergeneracional de patrones disfuncionales. De acuerdo con Bögels (2010), la crianza consciente puede transformar las interacciones entre padres e hijos mediante seis mecanismos principales:

  1. Reducción del estrés y la reactividad parental.
  2. Disminución de la preocupación parental asociada a la psicopatología de los padres o de los hijos.
  3. Mejora de las funciones ejecutivas parentales, especialmente en padres impulsivos.
  4. Interrupción del ciclo de transmisión de esquemas disfuncionales de crianza.
  5. Incremento del autocuidado.
  6. Fortalecimiento del funcionamiento marital y la coparentalidad.

Estos mecanismos sugieren que la atención plena puede actuar como mediadora en la calidad de las interacciones familiares y en el bienestar emocional de padres e hijos.

Mindfulness en niños y jóvenes: fortaleciendo la regulación emocional

El mindfulness ha sido descrito como el prestar atención a propósito, en el momento presente y sin asignar juicios (Perry-Parrish, 2016), lo que en esencia implica hacer conciencia plena y sin juicio de lo que ocurre en el momento presente. Debido a esto, las intervenciones basadas en mindfulness buscan fortalecer la regulación emocional y las estrategias de afrontamiento frente al estrés, promoviendo una actitud de aceptación ante las experiencias desagradables.

Perry-Parrish (2016) destaca que estas prácticas pueden enseñarse tanto a niños como a adolescentes y sus padres, favoreciendo la autorregulación emocional y el manejo del estrés, complementando los enfoques conductuales tradicionales al mejorar las interacciones padre-hijo, contribuyendo a una mejor conducta infantil y a relaciones familiares más armónicas.

Conclusión: Una herramienta para el bienestar familiar

La práctica del mindfulness en la infancia y la crianza representa una oportunidad valiosa para fortalecer el vínculo familiar, mejorar la regulación emocional y promover entornos de crianza más saludables. Si bien aún se requiere mayor evidencia empírica, la integración de la conciencia plena en la vida familiar se perfila como una herramienta prometedora para el bienestar psicológico tanto de padres como de hijos.

 

Referencias

  • Bögels, S.M., Lehtonen, A. & Restifo, K. Mindful Parenting in Mental Health Care. Mindfulness 1, 107–120 (2010). https://doi.org/10.1007/s12671-010-0014-5
  • Perry-Parrish, C., Copeland-Linder, N., Webb, L., & Sibinga, E. M. (2016). Mindfulness-Based Approaches for Children and Youth. Current Problems in Pediatric and Adolescent Health Care, 46(6), 172–178. https://doi.org/10.1016/j.cppeds.2015.12.006

Mindfulness: vivir el presente para cuidar la mente

Vivir en la actualidad muchas veces implica pensar en el futuro y rememorar el pasado, viviendo en una carrera en la que todo lo que queremos es llegar a un punto para luego sobrepasarlo. Esta forma de vida no es positiva para las personas, el existir en el futuro o en el pasado tiene algo en común, evitan que vivamos el presente.

Debido a esto, han nacido diferentes estrategias de momento presente, y una de las más famosas y útiles incluso en espacios fuera de la terapia es el mindfulness

De acuerdo con NHS UK (2024) , prestar más atención al momento presente, a nuestros pensamientos, sentimientos y al mundo que nos rodea puede mejorar significativamente nuestro bienestar mental. Esta práctica nos permite disfrutar más de la vida y comprendernos mejor.

¿Qué es el mindfulness?

El mindfulness consiste en prestar atención plena a lo que ocurre dentro y fuera de nosotros, momento a momento. Muchas veces nos desconectamos del entorno o de nuestras sensaciones corporales, atrapados en pensamientos que influyen en nuestras emociones y conductas, por lo que practicar mindfulness implica reconectar con el cuerpo, percibir los sonidos, olores o texturas que nos rodean, y observar nuestras emociones sin juzgarlas (NHS UK, 2024.).

Según la Mental Health Foundation (n.d.), el mindfulness se basa en dos elementos principales: la conciencia y la atención al momento presente. Esto significa notar nuestros pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas sin intentar controlarlos, manteniéndonos conectados con lo que sucede ahora, en lugar de pensar en el pasado o preocuparnos por el futuro.

Beneficios del mindfulness en la salud mental

Ser más conscientes del presente puede ayudarnos a disfrutar el mundo que nos rodea y entendernos mejor, permitiéndonos reconocer patrones de pensamiento poco saludables, tomar distancia de ellos y responder de forma más equilibrada. Además, ayuda a detectar señales tempranas de estrés o ansiedad, gestionándolas antes de que se intensifiquen (NHS UK, 2024).

El mindfulness también favorece la autocompasión, enseñándonos a aceptar nuestras emociones con amabilidad y sin juicio. De esta forma, dejamos de percibir los pensamientos negativos como hechos inamovibles y los reconocemos como simples eventos mentales que pasan por nuestra mente (Mental Health Foundation, n.d.).

Aplicaciones cotidianas del mindfulness

Así, de acuerdo con NHS UK (2024), el mindfulness se ha asociado con mejoras en el bienestar, incluyendo la reducción del estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión. También puede mejorar la calidad del sueño y disminuir el agotamiento emocional al ayudarnos a manejar la presión diaria, y en niños y jóvenes, puede potenciar habilidades cognitivas como la memoria y la planificación.

Asimismo, el mindfulness se recomienda en entornos laborales como herramienta de bienestar, promoviendo un ambiente más saludable y productivo. Mientras que las terapias basadas en mindfulness también se utilizan en tratamientos para la depresión leve o moderada.

Ejercicios prácticos de mindfulness

Existen diversas formas de integrar el mindfulness en la rutina diaria. Algunas de las más efectivas incluyen (Mental Health Foundation, n.d.):

  • Respiración consciente: concentrarse en la respiración sin intentar modificarla, observando cómo el aire entra y sale del cuerpo.
  • Colorear o dibujar con atención plena: enfocarse en los colores, las formas y las sensaciones que produce la actividad.
  • Escaneo corporal: recorrer mentalmente cada parte del cuerpo, identificando tensiones o sensaciones sin tratar de cambiarlas.

Estas prácticas fomentan la concentración y el bienestar emocional, permitiendo una mayor conexión con uno mismo y con el entorno.

Conclusión

El mindfulness es una herramienta poderosa para cuidar la salud mental y emocional, ayudando a detener el ritmo acelerado de la vida moderna y a reconectar con el presente. Practicarlo de forma constante puede transformar la manera en que enfrentamos el estrés, las preocupaciones y los desafíos diarios, favoreciendo una vida más equilibrada y consciente.

 

Referencias

  • NHS UK (2024). Mindfulness. nhs.uk. https://www.nhs.uk/mental-health/self-help/tips-and-support/mindfulness/
  • Mental Health Foundation (n.d). How to look after your mental health using mindfulness. https://www.mentalhealth.org.uk/explore-mental-health/publications/how-look-after-your-mental-health-using-mindfulness

¿Y tú qué opinas?

Primeros auxilios psicológicos

Los primeros auxilios psicológicos o PAP son un grupo de acciones que se deben tomar cuando una persona está en una situación de crisis. Este tipo de entrenamiento, si bien debe ser conocido por los psicólogos, debe ser parte de los conocimientos de una amplia cantidad de profesionales (doctores, policías, rescatistas, profesores, etc.) e incluso es positivo que las personas de la comunidad civil las conozca, dado que como mencionan el Ministerio de Justicia y del Derecho (n.d.) y la Cruz Roja Argentina (2024)  cualquier persona capacitada, con estabilidad emocional y mental, puede aplicarlos en momentos críticos.

¿Qué son los Primeros Auxilios Psicológicos?

De acuerdo con el Ministerio de Justicia y del Derecho (n.d.), los PAP se definen como un apoyo inmediato a quienes experimentan un hecho traumático, con el fin de restaurar su equilibrio emocional y promover estrategias de afrontamiento efectivas. Este tipo de intervención no constituye una terapia psicológica ni una atención postraumática, sino una primera ayuda emocional que busca estabilizar a la persona y ofrecer contención en el momento de la crisis.

Importancia de los Primeros Auxilios Psicológicos

Según la Cruz Roja Argentina (2024), los PAP son esenciales porque permiten ayudar a una persona a recuperar la calma y la sensación de control en una situación de emergencia. Además, fomentan la empatía, la comunicación asertiva y la capacidad de actuar de manera humana ante la adversidad, de modo que aprender estas técnicas prepara a individuos y comunidades para responder adecuadamente ante crisis personales, desastres naturales o emergencias sociales.

Tipos de Crisis

Los PAP pueden utilizarse, siendo adecuadamente ajustados, en distintos tipos de crisis, las cuales pueden identificarse como (Ministerio de Salud ,2025):

  • Circunstanciales: Resultan de eventos inesperados como pérdidas, accidentes o violencias.
  • De desarrollo: Asociadas a etapas vitales o transiciones (divorcio, jubilación, etc.).
  • Ecosistémicas: Provocadas por fenómenos naturales o desastres humanos.
  • Existenciales: Derivadas de conflictos internos o de sentido vital.

Estas crisis suelen generar síntomas como ansiedad, fatiga, confusión o deterioro en el funcionamiento personal y social, haciendo necesaria la intervención temprana.

Pasos para aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos

Teniendo en cuenta lo anterior,  el Ministerio de Salud (2025) hace uso de la secuencia propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2012) para aplicar los PAP de manera efectiva:

1. Apoyo inicial y escucha empática

El primer paso consiste en acercarse con respeto, presentarse, ofrecer ayuda y mantener una escucha activa. Es importante permitir que la persona se exprese sin presionarla ni juzgarla. La empatía, el contacto visual y una actitud calmada son elementos clave.

2. Regulación emocional

La respiración guiada y las técnicas de conexión con el presente ayudan a disminuir la ansiedad y el descontrol emocional. Ejercicios como la respiración en cuatro tiempos o la técnica sensorial 5-4-3-2-1 son recomendados para estabilizar a la persona.

3. Identificación y priorización de necesidades

El interviniente debe ayudar a la persona a organizar sus necesidades (físicas, emocionales, sociales) y definir un plan de acción simple. Este paso permite clarificar prioridades y reducir la sensación de caos.

4. Conexión con redes de apoyo

Se debe orientar a la persona hacia recursos personales o institucionales (familia, servicios de salud, organismos de emergencia). El apoyo social favorece la recuperación y previene complicaciones posteriores, pero se debe preguntar a la persona a quién contactar y no asumir.

5. Normalización y psicoeducación

Es fundamental explicar que las reacciones emocionales intensas tras una crisis son respuestas normales ante eventos anormales. La psicoeducación ayuda a validar las emociones y a reconocer cuándo buscar ayuda profesional.

6. Seguimiento y acompañamiento

Finalmente, se sugiere realizar un seguimiento posterior, ya sea presencial o virtual, para verificar la evolución emocional y la efectividad de las derivaciones a servicios de apoyo.

Estrategias de Autocuidado para los Aplicadores de PAP

Además del proceso de PAP, se debe tomar en cuenta que las personas que aplican los PAP enfrentan una alta exposición al sufrimiento ajeno, lo que puede generar fatiga por compasión, estrés acumulativo o síndrome de Burnout (Cruz Roja Ecuatoriana, 2024; citado por el Ministerio de Salud, 2025). Para prevenirlo, se proponen cuatro momentos de autocuidado:

  1. Previo a la intervención: Revisar el estado emocional y reconocer los propios límites.
  2. Durante la aplicación: Escuchar con empatía sin absorber el sufrimiento del otro.
  3. Posterior a la intervención: Realizar actividades de descarga emocional (respiración, escritura, pausas).
  4. Autocuidado sostenido: Mantener hábitos saludables, asistir a terapia y fortalecer vínculos sociales

Conclusión

Los Primeros Auxilios Psicológicos representan una herramienta accesible y humana que fortalece la capacidad comunitaria de respuesta ante crisis, su correcta aplicación permite salvar vidas emocionales, fomentar la resiliencia y promover una cultura de cuidado colectivo.

Referencias

  • Ministerio de Justicia y del Derecho. (n.d). https://www.minjusticia.gov.co/programas-co/conexion-justicia/Documents/Infografias/Documento-PAP.pdf
  • Cruz Roja Argentina. (2024). Primeros Auxilios Psicológicos: ¿Qué son y cómo brindarlos? Cruz Roja Argentina | Blog. https://cruzroja.org.ar/blog/primeros-auxilios-psicologicos-que-son-y-como-brindarlos/
  • Ministerio de Salud. (2025).Orientaciones técnicas Para el fortalecimiento de capacidades en Primeros Auxilios Psicológicos – PAP, como herramienta de prevención en salud mental. https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/orientaciones-tecnicas-fortalecimiento-pap-herramienta-salud-mental.pdf

¿Y tú qué opinas?

Redes neuronales

Las redes neuronales son parte de la configuración del cerebro humano, el cual es una estructura compuesta por miles de millones de neuronas que se comunican entre sí para generar los procesos que nos permiten percibir, pensar, aprender y movernos. Estas conexiones, conocidas como redes neuronales biológicas, son esenciales para el aprendizaje, la memoria y la regulación de funciones vitales como la respiración y el ritmo cardíaco (Open Access Pub, n.d.). Sin embargo, en los últimos años, el término “red neuronal” también se ha popularizado en el ámbito tecnológico, lo que ha generado cierta confusión entre la comprensión biológica del cerebro y la forma en que las máquinas aprenden.

Las redes neuronales biológicas y su papel en la salud y la ciencia

Las redes neuronales biológicas son objeto de estudio constante en neurología, ya que entender su estructura y funcionamiento permite desarrollar terapias más efectivas para trastornos como el párkinson, la epilepsia o los accidentes cerebrovasculares. Utilizando técnicas como la electrofisiología, la genética o la estimulación cerebral profunda, que consiste en enviar impulsos eléctricos a regiones específicas del cerebro para aliviar síntomas (Open Access Pub, n.d.). Debido a esto, el conocimiento sobre estas redes ha abierto caminos hacia tecnologías como las interfaces cerebro-computadora, que permiten interpretar y manipular señales neuronales con fines médicos o tecnológicos.

De las neuronas humanas a las redes artificiales

De acuerdo con Miller (2024) las redes neuronales han tenido una amplia historia de desarrollo, durante las décadas de 1970 y 1980, investigadores como McClelland, Rumelhart y Hinton propusieron una nueva manera de entender el cerebro: como un sistema de procesamiento paralelo distribuido, donde el conocimiento no se almacena en una sola neurona, sino en el patrón de actividad compartida entre muchas, siendo este el enfoque que inspiró el desarrollo de modelos computacionales llamados redes neuronales artificiales, que aprenden a través de un proceso conocido como retropropagación o backpropagation, presentado por Rumelhart, Hinton y Williams en 1986 (Miller, 2024).

Este algoritmo permitió que las máquinas pudieran “aprender” a partir de los errores, ajustando sus conexiones internas para mejorar el desempeño, una idea que revolucionó el campo de la inteligencia artificial. Décadas después, con el avance de la capacidad computacional y la disponibilidad de grandes volúmenes de datos, surgieron las redes neuronales profundas (deep learning), que hoy impulsan tecnologías como el reconocimiento de voz, la visión por computadora o los modelos de lenguaje (Miller, 2024).

El regreso del cerebro a la ecuación

Pero este desarrollo ha causado nuevas preguntas sobre el cerebro humano, investigadores como McClelland han comenzado a explorar cómo los principios que rigen el aprendizaje en las máquinas pueden ayudar a comprender mejor la cognición humana. Sin embargo, existen diferencias fundamentales: mientras las redes artificiales requieren cantidades masivas de datos para aprender, el cerebro humano logra generalizar con muy poca información (Miller, 2024), lo que sugiere que los mecanismos biológicos de aprendizaje son más eficientes y flexibles.

Los límites de la comparación entre cerebro y máquina

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante comprender que pese a las similitudes conceptuales, comparar directamente las redes neuronales artificiales con las biológicas puede ser engañoso. Un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) advirtió que muchas simulaciones de redes neuronales solo logran replicar patrones cerebrales cuando se les imponen restricciones artificiales que no existen en la biología. En su análisis de más de 11,000 modelos, los investigadores encontraron que solo un pequeño porcentaje mostraba comportamientos parecidos a los de las neuronas reales, lo que indica que estos modelos deben interpretarse con cautela (MIT News, 2022).

Conclusión

Así, se comprende que las redes neuronales, tanto biológicas como artificiales, representan dos mundos que se inspiran mutuamente. Mientras el estudio del cerebro humano impulsa avances en inteligencia artificial, los modelos computacionales nos pueden ayudar a formular nuevas hipótesis sobre la mente y el aprendizaje. Sin embargo, es fundamental mantener una mirada crítica y científica: las máquinas pueden aprender de forma parecida, pero no igual, a los humanos, y el entender esa diferencia es clave para avanzar en el conocimiento de ambos campos y del mismo modo consumir de forma crítica el contenido proporcionado por la inteligencia artificial, sin dejar que erosione nuestro propio conocimiento humano.

 

Referencias

  • Open Access Pub. (n.d). Biological Neural Network | Journal of Neurological Research and Therapy. Open Access Pub. https://openaccesspub.org/neurological-research-and-therapy/biological-neural-network
  • Miller, K., (2024) From Brain to Machine: The Unexpected Journey of Neural Networks | Stanford HAI. https://hai.stanford.edu/news/from-brain-to-machine-the-unexpected-journey-of-neural-networks
  • MIT News. (2022). Study urges caution when comparing neural networks to the brain. Massachusetts Institute of Technology. https://news.mit.edu/2022/neural-networks-brain-function-1102

 

¿Y tú qué opinas?

 

Autor: Leonardo Amaya

La presión estética en los jóvenes

El advenimiento de las redes sociales, los influencers y la televisión ha generado una tendencia creciente hacia la búsqueda de cirugías estéticas entre adolescentes y adultos jóvenes. Este fenómeno se conoce como “presión estética, entendida como el conjunto de influencias sociales y culturales que incitan a las personas a modificar su apariencia para ajustarse a los ideales de belleza predominantes. De acuerdo con Tanguay et al. (2025), las presiones socioculturales sobre la apariencia se asocian tanto con aspectos positivos como negativos de la imagen corporal, así como los comportamientos alimentarios en adolescentes, encontrando distintos perfiles de presión que van desde una influencia moderada de los padres y pares hasta una presión elevada proveniente de los medios.

Modelos de influencia sociocultural

Tomando en cuenta lo anterior, Tanguay et al. (2025) explican la presión estética a partir del Modelo de Influencia Tripartita propuesto por Thompson et al. (1999). El cual identifica tres principales fuentes de influencia en la imagen corporal: los padres, los pares y los medios de comunicación.

Este modelo explica cómo la comparación social y la internalización de los ideales de apariencia pueden llevar a la insatisfacción corporal y a comportamientos alimentarios poco saludables. En la adolescencia, esta tendencia se intensifica, ya que los jóvenes suelen realizar comparaciones frecuentes de su aspecto con el de los demás, especialmente a través de las redes sociales.

Presión de padres y pares

De este modo, el interés en las cirugías estéticas y la presión para realizarlas provienen de diferentes factores. Siendo los padres y pares agentes fundamentales en la transmisión de normas sobre la apariencia y el cuerpo (Tanguay et al, 2025)

En el caso de los pares, comportamientos como las burlas o comentarios relacionados con el peso, la presión por verse de determinada manera, especialmente mediante la imitación de hábitos alimentarios o comentarios sobre el cuerpo, etc., influyen directamente en la autoimagen de los adolescentes.

Así mismo, la influencia parental, aunque más indirecta, también es significativa, como identifican Rodgers y Chabrol (2009, citados por Tanguay et al., 2025) encontraron que las madres tienden a tener mayor influencia en las hijas, promoviendo ideales de delgadez, mientras que los padres influyen más en los hijos, reforzando ideales de musculatura. Estas dinámicas familiares pueden consolidar la percepción de que el valor personal depende en gran medida del aspecto físico.

La presión mediática en la adolescencia

Por otro lado, otro de los factores más influyentes es la presión ejercida por los medios de comunicación y las redes sociales. Según Roberts et al. (2022, citados por Tanguay et al., 2025), la exposición continua a imágenes editadas o filtradas incrementa la internalización de ideales corporales inalcanzables, por lo cual los adolescentes que pasan más tiempo en redes sociales tienden a mostrar mayores niveles de insatisfacción corporal y a adoptar conductas de riesgo relacionadas con su imagen.

Tomando en cuenta lo anterior, Aviva Preminger (2025) señala que las plataformas como Instagram y TikTok han transformado la manera en que los adolescentes perciben la belleza, fomentando una cultura de perfección donde la apariencia “ideal” se considera requisito para la aceptación social, donde los filtros, los influencers y la edición de imágenes distorsionan la realidad, llevando a los adolescentes a compararse constantemente y a considerar la cirugía estética como una vía rápida hacia la aceptación o la felicidad.

Lo anterior, lleva a la internalización de los ideales mediáticos, lo cual, de acuerdo con Rodgers et al. (2015, citados por Tanguay et al., 2025), precede las comparaciones sociales, aumentando la insatisfacción corporal; subrayando la necesidad de promover la alfabetización mediática para disminuir el impacto de estos mensajes.

Cirugías estéticas y adolescencia

Así, se identifica como el auge de las redes sociales ha hecho que la cirugía estética parezca una solución rápida para alcanzar los estándares de belleza digital. Sin embargo, Singh (2015) advierte que los adolescentes deben someterse a procedimientos solo cuando existan razones médicas o psicológicas válidas. Los consejos médicos incluyen períodos de reflexión, consentimiento informado y acompañamiento parental, reconociendo que la madurez emocional aún está en desarrollo durante la adolescencia.

Khunger y Pant (2020) destacan que la demanda de procedimientos cosméticos entre adolescentes se relaciona con la ansiedad, la depresión y la baja autoestima derivadas de la cultura de la imagen. Por lo cual estas intervenciones deben realizarse únicamente cuando sean necesarias y bajo estricta supervisión médica y psicológica, priorizando la salud mental del joven por encima del deseo estético.

Promoviendo una relación saludable con la imagen y las redes sociales

Así, se comprende que no puede evitarse el ver contenido de redes sociales e incluso crear comparaciónes a partir de este, de modo que es necesario fomentar una relación equilibrada con las redes sociales, educar en el pensamiento crítico frente a los contenidos digitales, promover modelos diversos de belleza y fortalecer la autoestima desde los logros personales y las habilidades, no solo desde la apariencia física (Aviva Preminger, 2025). Haciendo que la educación mediática y emocional pueda prevenir que la presión estética se convierta en un factor de riesgo para la salud mental de los adolescentes.

 

Referencias

  • Tanguay, C., Barbeau, K., Lavigne, G., & Carbonneau, N. (2025). Examining how sociocultural appearance pressures relate to positive and negative facets of body image and eating behaviors in adolescents: An Exploratory Person-Centered Approach. Appetite, 107890. https://doi.org/10.1016/j.appet.2025.107890
  • Singh, K. (2015). Cosmetic surgery in teenagers: To do or not to do. Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery, 8(1), 57. https://doi.org/10.4103/0974-2077.155091
  • Khunger, N., & Pant, H. (2020). Cosmetic procedures in adolescents: What’s safe and what can wait. Indian Journal of Paediatric Dermatology, 22(1), 12. https://doi.org/10.4103/ijpd.ijpd_53_20
  • Aviva Preminger Aesthetic Plastic Surgery. (2025). The Social Media Effect: Understanding the rise of teen plastic surgery in the digital age. AvivaTM Preminger MD Aesthetic Plastic Surgery. https://premingermd.com/blog/the-social-media-effect-understanding-the-rise-of-teen-plastic-surgery-in-the-digital-age/

¿Y tú qué opinas?