Mis relaciones duelen, Comprendiendo la dependencia emocional

Sabías que:

  1. A diferencia del amor, la dependencia emocional es un sentimiento unilateral basado en la necesidad y el control.
  2. Las personas con dependencia emocional experimentan síntomas similares a los de los adictos, como ansia, obsesión y recaídas cuando no están con su pareja.

Tener un bajo autoconcepto puede generar pensamientos intrusivos de no ser digno o merecedor de ser amado, lo que te hace vulnerable a la dependencia emocional.

En este artículo, exploraremos qué es la dependencia emocional, algunas de las causas de aparición y cómo trabajar en ella para desarrollar relaciones más saludables y equilibradas.

¿Qué es la Dependencia Emocional?

Es una condición en la cual una persona se siente incapaz de funcionar adecuadamente sin el apoyo emocional de otra. Esta dependencia puede manifestarse en relaciones de pareja, familiares o amistades. Se caracteriza por una necesidad excesiva de afecto y aprobación de los demás, lo que puede llevar a patrones de comportamiento insalubres y disfuncionales.  y se caracteriza por:

Necesidad constante de aprobación y afecto

 

La persona depende de la validación externa para sentirse bien consigo misma.

Miedo a la soledad

 

Experimenta un miedo intenso a estar sola, lo que puede llevar a tolerar comportamientos inadecuados o abusivos en una relación.

Baja autoestima

 

La autoimagen de la persona depende en gran medida de la percepción y el comportamiento de los demás hacia ella.

Comportamiento sumiso

 

Puede mostrar una tendencia a complacer a los demás, a menudo a costa de sus propias necesidades y deseos.

La dependencia emocional es un patrón de comportamiento que se caracteriza por una excesiva necesidad de aprobación, atención y afecto; suelen sentirse inseguras, vacías e incompletas. Este tipo de dependencia no depende de una única causa pues diversos factores pueden contribuir a su desarrollo, entre ellas:

  1. Relaciones disfuncionales o falta de atención y afecto en la infancia pueden contribuir al desarrollo de la dependencia emocional en la adultez.
  2. La baja autoestima puede hacer que las personas sean más propensas a desarrollar dependencia emocional en sus relaciones porque las hace más vulnerables a la necesidad de aprobación, el miedo a la soledad, la dificultad para poner límites, la incapacidad para reconocer el abuso y la idealización de la pareja.
  3. Según la teoría del apego de John Bowlby, los estilos de apego desarrollados en la infancia pueden influir en las relaciones adultas. Un patrón de apego inseguro puede predisponer a una persona a la dependencia emocional.

Cómo trabajar en la dependencia emocional

Superar la dependencia emocional es un proceso que requiere autoconocimiento, paciencia y, a menudo, apoyo profesional. Aquí hay algunas estrategias para trabajar en ello:

Autoconocimiento y reflexión ·         Identificación de patrones

Lleva un diario para anotar situaciones en las que sientes una necesidad intensa de aprobación o miedo a la soledad.

 

·         Reflexión sobre el pasado

Considera cómo tus experiencias pasadas, especialmente en la infancia, pueden haber influido en tu comportamiento actual.

Fortalecimiento de la autoestima ·         Afirmaciones Positivas

Practica afirmaciones positivas diarias para mejorar tu autoimagen. Ejemplo: “Soy valioso y merezco amor y respeto.”

 

·         Reconocimiento de Logros

Haz una lista de tus logros y cualidades positivas. Revísala regularmente para reforzar tu autoestima.

Desarrollo de la autonomía ·         Establecimiento de Metas Personales

Define metas que sean importantes para ti y trabaja para alcanzarlas independientemente del apoyo de los demás.

 

·         Práctica de la Independencia

Dedica tiempo a actividades que disfrutes solo. Aprende a disfrutar de tu propia compañía.

Establecimiento de límites ·         Definición de Límites

Identifica qué comportamientos son aceptables e inaceptables en tus relaciones. Comunica estos límites claramente.

 

·         Práctica de la Asertividad

Aprende a decir “no” cuando sea necesario y a expresar tus necesidades y deseos de manera clara y respetuosa.

Búsqueda de apoyo profesional ·         Terapia Individual

Un terapeuta puede ayudarte a explorar las raíces de tu dependencia emocional y a desarrollar estrategias para superarla.

 

·         Grupos de Apoyo

Participar en grupos de apoyo puede proporcionar un entorno seguro para compartir experiencias y aprender de los demás.

Si te encuentras luchando con la dependencia emocional, no dudes en buscar apoyo profesional. Recuerda que trabajar en ti mismo es un acto de amor propio y un paso crucial hacia una vida de equilibrio y plenitud.

Referencias

Bowlby, J. (1988). A Secure Base: Parent-Child Attachment and Healthy Human Development. Basic Books.

Velarde, M., Diaz, T., Joyos, G., & Dionicio, S. (2022). Violencia de género, dependencia emocional y su incidencia en la autoestima en madres de estudiantes. Revista de Ciencias Sociales, 28(3), 318-333.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Relaciones sanas, Estilos de apego y sus implicaciones en las relaciones de pareja

Las relaciones de pareja juegan un papel crucial en la vida emocional y bienestar general de las personas. Sin embargo, no todas las relaciones son iguales; la calidad y la salud de una relación pueden estar profundamente influenciadas por los estilos de apego y los tipos de vinculación que se desarrollan con la pareja.

¿Qué es una Relación Sana?

Alexa Ulloa, señala en su estudio que una relación de apego adulto funcional se caracteriza por un cuidado recíproco y complementario, donde los dos miembros tienen el rol de proveedor y dispensador de cuidados tanto físicos como emocionales o materiales.

Algunas de las características para mantener un vínculo saludable son:

Comunicación abierta y honesta

Ambas partes pueden expresar sus pensamientos y sentimientos sin temor a ser juzgados.

Confianza y respeto

Cada uno respeta la individualidad del otro y se siente seguro en la relación.

Apoyo mutuo

Los miembros de la pareja se apoyan en sus metas y desafíos personales.

Equidad

Hay un equilibrio en la toma de decisiones y en el manejo de responsabilidades.

Autonomía y espacio personal

Ambos tienen la libertad de mantener sus intereses y amigos fuera de la relación.

Estilos de Apego

Por su parte, Bartholomew y Horowitz utilizaron en sus estudios las bases de apego infantil desarrollas por Mary Ainsworth y John Bowlby para elaborar una clasificación dimensional del apego a partir de la percepción que una persona tiene de sí misma y de los demás. Dichos estilos de apego se desarrollan en la infancia a través de las interacciones con los cuidadores, e influyen significativamente en cómo se genera la vinculación en las relaciones adultas.

Hay cuatro estilos principales de apego:

Estilo de apego Característica Exigencias en la relación
Apego seguro Las personas tienden a sentirse cómodas con la intimidad y la independencia. Confían en su pareja y mantienen una comunicación abierta. Estas personas buscan relaciones equilibradas, donde el apoyo y la confianza mutua sean fundamentales. Suelen tener relaciones estables y satisfactorias.
Apego ansioso-preocupado Las personas tienden a ser inseguras y buscan constantemente la validación y el afecto de su pareja. Pueden ser muy sensibles a cualquier signo de rechazo. Estas personas requieren mucha seguridad y comunicación constante. Pueden necesitar más reafirmación de amor y compromiso por parte de su pareja.
Apego evitativo-desprendido Las personas suelen valorar su independencia y pueden sentirse incómodas con la cercanía emocional. Prefieren no depender de los demás y evitar la intimidad excesiva. Las personas necesitan espacio personal y pueden ser reticentes a expresar sus emociones. La pareja debe respetar su necesidad de independencia sin presionarlos demasiado.
Apego desorganizado Este estilo de apego es menos común y se caracteriza por una mezcla de comportamientos ansiosos y evitativos. Las personas con apego desorganizado pueden tener dificultades para gestionar sus emociones y establecer relaciones coherentes. Requieren un entorno muy seguro y constante. La pareja debe ser muy comprensiva y paciente, ayudándoles a desarrollar una mayor seguridad emocional.

Según la caracterización anterior, es posible construir y trabajar en el fomento de relaciones sanas basadas en el apego, para ello, se recomienda tener en cuenta las siguientes estrategias:

  • Autoconocimiento y reflexión

Identificar el propio estilo de apego y comprender cómo este influye en las relaciones es el primer paso hacia el cambio. La terapia o el autoanálisis pueden ser útiles en este proceso.

  • Comunicación abierta

Hablar con la pareja sobre necesidades y expectativas. La honestidad y la transparencia son fundamentales.

  • Establecimiento de límites

Respetar los límites de la pareja y comunicar los propios claramente ayuda a mantener el equilibrio en la relación.

  • Práctica del autocuidado

Fomentar una buena salud mental y emocional propia fortalece la relación. Es importante no descuidar los intereses personales y el propio bienestar

Referencias

Bartholomew, K. y Horowitz, L. (1991). Attachment styles among young adults: a test of a four-category model. Journal of Personality and Social Psychology, 61(2), 226-24.

Bowlby, J. (1969). El vínculo afectivo. Buenos Aires:Paidós.

Martorell Morell, M. (2022). Estilos de Apego y Relaciones de Pareja: los vínculos afectivos que nos caracterizan.

Ulloa, A. (2022). Correspondencia de los estilos de apego sobre el ajuste diádico en las relaciones de pareja. Conducta Científica, 5(2), 42-52.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Un país unido por la pasión Aspectos psicológicos que mueven al fútbol

El fútbol, más que un simple deporte, se ha convertido en una pasión y un estilo de vida que mueve masas y genera un fuerte sentido de pertenencia entre sus aficionados. Desde la perspectiva de la psicología, este fenómeno abarca diferentes aspectos como emociones, motivaciones y comportamientos que se observan en este contexto deportivo.

 

La pasión por el fútbol

La pasión es una emoción intensa y compleja que se caracteriza por un entusiasmo arrollador, un profundo interés y una gran devoción hacia algo o alguien. Se asocia con una sensación de plenitud, alegría y satisfacción que va más allá de un gusto. Se caracteriza por una alta intensidad emocional que puede llevar a las personas a actuar de forma impulsiva o a tomar decisiones que no siempre son racionales.

El fútbol es uno de los deportes que más despierta pasión en el mundo pues está lleno de emoción y adrenalina, con momentos de tensión, alegría y tristeza que mantienen a los espectadores en vilo. Millones de personas se conectan con este deporte, ya sea como jugadores, aficionados o simplemente espectadores.

 

Así pues, la pasión por el fútbol es un fenómeno complejo que va más allá del simple deporte. Se trata de una emoción intensa que conecta a las personas, les da un sentido de identidad, pertenencia, y les permite expresar sus valores y principios.

 

¿Por qué el fútbol gusta y apasiona?

El fútbol, además del tema deportivo, es un espectáculo que atrapa, une incondicionalmente, relaja y estresa a la vez, pues genera una descarga de adrenalina, dopamina y cortisol, que hacen vivir de forma más intensa a espectadores y jugadores el encuentro deportivo. Esa producción extra de cortisol durante un partido forja en la afición, no solo, una posible reacción ante una amenaza física, sino también un aumento de autoestima, valía e identidad social.

Sumado a esto, gritar ayuda a liberar y calmar tensiones, a descargar frustraciones, mitiga los ánimos, mejora el equilibrio emocional, atenúa la angustia, la ansiedad y el dolor porque es un sedante.

 

 

 

El fútbol cómo fenómeno social

Es en la conducta y exposición compartida de los hinchas, donde la afición más exacerbada construye la identidad y la impresión de pertenencia, expresadas en la sensación de hermandad, las expectativas y la satisfacción de ganar o el dolor de la derrota. Porque el fútbol, más que un deporte, es un fenómeno social compuesto por una tradición, identidad y sentido de pertenencia al grupo. Debido a que, un equipo representa ciertos valores, ideas y filosofía con los que el aficionado se siente identificado.

Identidad

El fútbol permite a las personas identificarse con un equipo, una ciudad o un país, creando un fuerte sentido de pertenencia a un grupo social.

Los partidos de fútbol despiertan emociones intensas como alegría, tristeza, ira y frustración, las cuales se comparten con otros aficionados, generando un sentimiento de comunidad.

Pertenencia

Los colores y símbolos del equipo se convierten en un elemento importante de la identidad personal, representando valores, tradiciones y un sentido de arraigo.

Los cánticos, las celebraciones y las tradiciones del equipo crean una agrupación de rituales que fomentan el sentimiento de unidad y fortalecen el sentido de pertenencia al grupo.

En la mirada del “nosotros” vs. el “ellos” genera cierta rivalidad con los aficionados de otros equipos, lo que refuerza la identidad del propio grupo y el sentido de pertenencia a este.

Comportamiento de grupos


En el contexto del fútbol, la presión social puede llevar a los individuos a adoptar comportamientos u opiniones de conformidad que van en contra de sus propias creencias y valores, con tal de encajar en el grupo.

El liderazgo de las barras o grupos de aficionados ejercen una gran influencia sobre el comportamiento de los demás miembros, transmitiendo valores, normas y motivaciones.

En algunos casos, la pasión por el fútbol puede derivar en comportamientos de violencia, tanto dentro como fuera del estadio. Esto se debe a la exacerbación de las emociones, la rivalidad con otros grupos y la falta de control individual.

Pero no todo es pasión, te has preguntado ¿Cuál es la razón por la que los jugadores en promedio corren 12 kilómetros por partido? Para dar respuesta a esta pregunta, es indudable decir que, el aspecto físico es el que más peso tiene pues la fuerza y destreza de los jugadores son visibles, pero estas se apoyan sobre un pilar que, delinea cada jugada, gesto y actitud del futbolista y este es el aspecto psicológico. Ante esto, imagina la presión, los nervios y la adrenalina que puede sentir un jugador al ser observado por millones de personas. Allí nos damos cuenta, de que el juego también es mental.

En este contexto de juego, la psicología del deporte hace su aparición para trabajar y fomentar la resiliencia, autodisciplina, motivación, concentración y otros aspectos que, así como en la competición, son convenientes tenerlos presentes para la vida.

 

Para brindar un buen espectáculo deportivo, el fútbol se vale de la psicología para trabajar:

Entrenamiento de habilidades cognitivas y conductuales para mejorar el desempeño

Que busca incentivar la competencia, la cooperación, habilidades de liderazgo, el establecimiento de metas, la definición de estrategias y planificación del rendimiento y del juego, control de la atención, autodisciplina, concentración, amor propio y confianza en uno mismo, trabajar la autoestima y la competencia, técnicas de autorregulación y manejo de las emociones.

Asesoramiento e intervenciones clínicas

Sobre entrenamiento y agotamiento, duelo, abuso de sustancias, motivación, manejo de la frustración, control del peso y trastornos de alimentación, transiciones profesionales, problemas de identidad y orientación sexual, depresión, rehabilitación y manejo psicológico de lesiones y discapacidades.

Consulta y formación

Educación del entrenador en aspectos psicológicos, organización del juego y de los equipos, desarrollo de talentos, habilidades interpersonales y de liderazgo, detección y prevención de afectaciones psicológicas en los futbolistas, intervenciones mediadas por padres de talentos en el fútbol.

El fútbol y la psicología se encuentran estrechamente vinculados. La psicología aporta herramientas y conocimientos valiosos para comprender el comportamiento humano en el contexto de este deporte, permitiendo optimizar el rendimiento de los jugadores, mejorar la experiencia de los aficionados y promover un deporte más sano, justo y equitativo. El fútbol, por su lado, cautiva a millones de persona en el mundo, trascendiendo las barreras culturales, sociales y económicas, despertando emociones intensas, generando un fuerte sentido de identidad y pertenencia, y promoviendo valores como el trabajo en equipo, la perseverancia y el respeto.

Referencias

Benedicto, L., & De Los Fayos, E. (2003). Intervención psicológica en un club de fútbol base: propuesta de un sistema de actuación psicológica desde sus diversas áreas. Cuadernos de Psicología del Deporte, 3(2).

Morales, J., & Varas, B. (2021). El nuevo rol del psicólogo en un cuerpo técnico de fútbol: el psicólogo táctico. Logía, educación física y deporte, 1(2), 83-97.

Tobar, N., & Tobar, D. (2015). Fútbol: Identidad, pasión, dolor y lesión deportiva. Movimiento científico, 9(2), 23-32.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Comprensión del ciclo de violencia

La violencia, en cualquiera de sus formas, representa una grave problemática que afecta a las personas, las familias y las comunidades a nivel global. Entre sus diferentes manifestaciones, el ciclo de la violencia se presenta como un patrón repetitivo y destructivo que atrapa a víctimas y agresores en una espiral de daño y dolor.

¿Qué es el ciclo de la violencia?

Leonor Walker teoriza sobre este ciclo que describe cómo funciona el maltrato y las fases por las que pasa la relación entre víctima y agresor. Este ciclo se define como un patrón repetitivo de comportamientos abusivos que se desarrolla en cuatro fases:

Fase Descripción Manifestaciones
Acumulación de tensión Se observa un aumento gradual de la tensión entre la víctima y el agresor. Esta tensión puede ser provocada por diversos factores, como el estrés, problemas económicos, problemas de comunicación o el consumo de sustancias psicoactivas. Discusiones frecuentes.

 

Aumento de la irritabilidad y el resentimiento.

 

Amenazas verbales o gestos intimidantes.

 

Aislamiento social de la víctima.

Explosión La tensión acumulada finalmente estalla en un episodio violento. La violencia puede manifestarse de diversas formas, incluyendo violencia física, verbal, emocional o sexual. Golpes, empujones o patadas.

 

Insultos, humillaciones o descalificaciones.

 

Amenazas de muerte o suicidio.

 

Abuso sexual.

Luna de miel Después del episodio violento, el agresor suele mostrar arrepentimiento y culpa. Puede pedir perdón a la víctima, hacer promesas de cambio o incluso mostrarse cariñoso y atento. Regalos, flores o demostraciones de afecto.

 

Promesas de que nunca volverá a suceder.

 

Expresiones de arrepentimiento y culpa.

 

Intentos de reconciliar la relación.

 

Calma tensa Período de aparente paz y tranquilidad. Sin embargo, esta calma es solo temporal, ya que la tensión entre la víctima y el agresor sigue presente y las condiciones para un nuevo episodio violento están latentes. Evitación del contacto físico o emocional.

 

Sensación de desconfianza y miedo.

 

Pensamientos de abandonar la relación.

 

Planificación para protegerse de futuros ataques.

 

El ciclo puede tardar períodos largos o cortos de tiempo. Comúnmente, en la medida que continúa el patrón, aumenta la violencia. La gravedad de los ataques también puede aumentar. Regularmente, las víctimas involucradas en el ciclo se aíslan de sus familiares y amigos. La víctima puede sentir vergüenza de verlos, o el abusador le dice que no se comunique con ellos. De esta manera, la víctima se vuelve más dependiente del abusador y tiene pocas personas o no tiene a nadie que le ayude. Además, el ciclo de la violencia se repite por diversos motivos, entre los que se encuentran:

Baja autoestima

Las víctimas de violencia suelen tener una baja autoestima, lo que las hace más vulnerables a la manipulación y el control del agresor.

Dependencia económica

En algunos casos, la víctima depende económicamente del agresor, lo que dificulta aún más la salida de la situación de violencia.

Miedo al agresor

Las víctimas suelen tener miedo de las represalias por parte del agresor si intentan salir de la relación.

 

Falta de apoyo social

Las víctimas a menudo se sienten aisladas y sin apoyo social, lo que les dificulta pedir ayuda y salir de la situación de violencia.

 

¿Cómo romper el ciclo de la violencia?

Romper el ciclo de la violencia requiere un esfuerzo conjunto por parte de la víctima, el agresor y la sociedad en general.

Víctima Agresor Sociedad
Buscar ayuda

Es importante que la víctima busque ayuda profesional de psicólogos, trabajadores sociales o grupos de apoyo para víctimas de violencia.

 

Elaborar un plan de seguridad

La víctima debe elaborar un plan de seguridad que le permita protegerse de futuros ataques del agresor.

 

Denunciar la violencia

En caso de violencia física, es importante que la víctima denuncie al agresor ante las autoridades.

 

Buscar ayuda profesional

El agresor debe buscar ayuda profesional para tratar las causas de su comportamiento violento.

 

Participar en programas de intervención

Existen programas de intervención para agresores que pueden ayudarles a aprender a controlar su ira y a desarrollar comportamientos no violentos.

 

Asumir la responsabilidad de sus actos

El agresor debe asumir la responsabilidad de sus actos y pedir perdón a la víctima.

Sensibilizar sobre el problema

Es importante sensibilizar a la sociedad sobre el problema de la violencia y promover una cultura de respeto y no violencia.

 

Crear leyes y políticas públicas

Se deben crear leyes y políticas públicas que protejan a las víctimas de violencia y que castiguen a los agresores.

 

Financiar programas de prevención y atención

Es necesario financiar programas de prevención de la violencia y de atención a las víctimas.

Si viviste, estás viviendo o tienes a alguien en esta posición de vulnerabilidad frente a situaciones de violencia, es importante que sepas que esta conducta no es normal, es una mala práctica que debe ser denunciada y sancionada.

Existen distintos servicios de atención para que las víctimas inicien el proceso del empoderamiento. Entre ellos podrás encontrar:

  • Líneas de orientación a mujeres #155
  • Línea púrpura 018000112137

Referencias

Morabes, S. (2014). Ciclo de violencia en la asistencia psicológica a víctimas de violencia de género. In I Jornadas de Género y Diversidad Sexual (GEDIS), (La Plata, 2014).

Pérez, M. & Calvera, J. (2013). Descripción y caracterización del Ciclo de Violencia que surge en la relación de pareja. Tesis Psicológica, 8(1), 80-88.

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

En medio de un ciclo. ¿Has naturalizado el maltrato?

Cuando se reconoce en el entorno circundante un caso de violencia es normal que surjan algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué la víctima sigue con la persona maltratadora?
  • ¿Por qué le cuesta denunciar o tomar alguna decisión en pro de su protección?
  • ¿Por qué la víctima perdona a quien la maltrata?
  • ¿Por qué la víctima esconde a su familia y red de apoyo que está siendo maltratada?

 

Sin embargo, cuando se está fuera de la situación de violencia, se considera sencillo tomar medidas y decisiones contundentes frente al maltrato que se percibe, no obstante, se debe tener en cuenta que la relación no inicia desde la violencia, ni la agresión; sino por el contrario, frecuentemente el principio es narrado como “una etapa maravillosa”. Lo que sí ocurre en el inicio es que el agresor va generando estrategias de control encubiertas, que suelen ser confundidas con actos de protección o muestras de amor. Por ejemplo (“Me venía a buscar siempre al trabajo”, “Estaba siempre pendiente de con quién me encontraba”, “No paraba de llamarme y sabía mis horarios”…), estos actos no son problemáticos en sí, pero contienen el indicador de control que con el tiempo se puede volver perjudicial para el vínculo.

La violencia no se desata de manera inmediata, esta

comienza de forma sutil y aumenta progresivamente. Pero, lo más importante, es que el aumento es tan tenue que pasa desapercibido y se va normalizando como parte de la relación, de forma que cuando llegan las agresiones “mayores” las víctimas tienen anulada su capacidad de reacción.

 

 

Para entender la naturalización o sobreadaptación de la violencia o condiciones amenazantes recurriremos al uso de la analogía de la rana hervida que explica bien este accionar:

Si arrojas una rana a una olla de agua hirviendo, esta se da cuenta de que se quema y saltará

inmediatamente fuera, para salvarse. Sin embargo, si la echas en agua fría y vas subiendo la temperatura poco a poco, la rana se irá aclimatando, no se dará cuenta por el agotamiento progresivo, llevándola a su propia muerte.

 

 

Mecanismos de control

Estos mecanismos atentan contra la integridad psíquica, el bienestar y la autoestima de la persona maltratada. En el estudio La naturalización de la violencia en el entorno familiar y su reproducción en el noviazgo, se han delimitado este tipo de conductas los cuales se mostrarán en la siguiente pirámide de violencia:

 

 

Por otro lado, en el desarrollo de esta investigación, se evidenció que la naturalización de las prácticas violentas se puede generar en tres momentos de interacción:

 

  • Al ver el vínculo de los padres,
  • En la interacción entre padres e hijos
  • En las relaciones de pareja propias.

 

Partiendo de estos tres contextos, se demostró que puede haber una naturalización de conductas de maltrato, pero al no reconocerlas como violentas, se integran en la conducta como prácticas normalizadas, reproduciéndolas o permitiéndolas como parte del capital cultural de la persona. A esto se le suma que, determinados preceptos y mandatos acerca de la tolerancia, el altruismo, la autoexigencia, la perfección, la aceptación, el sacrificio, la empatía pueden ser, en su justa medida, verdaderas cualidades, pero en dosis excesivas, estas mismas cualidades, se transforman en mecanismos que impiden reaccionar a lo que nos daña.

 

Naturalización de la violencia

Esta se funda en la articulación de dinámicas socioculturales que delegan tanto a hombres como a mujeres preceptos de género diferenciados, desiguales e inequitativos; que sirven como mecanismos de regulación social. Esos instrumentos simbólicos violentan porque desarticulan emocional y mentalmente la autoestima de la víctima, con el fin de reproducir la dominación del agresor. Adicionalmente, estos ataques psicológicos al ser imperceptibles como violencias, se inmiscuyen y ganan arraigo en las formas de vincularse de los individuos, haciéndose parte de su rutina, al grado de normalizarlos, no nombrarlos como actos violentos y por ende perpetuarlos.  Sumado a esto, la mayoría de la población tiene la falsa creencia y sólo identifica la violencia cuando es física.

 

Un estudio de la Delegación de Gobierno para la Violencia de Género en España ha publicado que en promedio las mujeres tardan, 8 años y 8 meses en verbalizar la situación de vulnerabilidad, cabe aclarar que NO es denunciar, sino es ser capaz de contar lo que le sucede. Pues el maltrato deja consigo una serie de consecuencias psicológicas negativas en las víctimas como:

  • Baja autoestima.
  • Sentimiento de incapacidad para afrontar la vida sin la otra persona.
  • Dependencia emocional y económica.
  • Sentimiento de culpa y vergüenza.
  • Miedo a la reacción del agresor, a que otros sufran, a no ser creída.

 

Además, identificarse como víctima es un proceso difícil, pues muchas veces para abandonar la relación hay que enfrentar una serie de obstáculos no menores: Afrontar la vergüenza de contar que la persona que han elegido les está maltratando, daña el autoconcepto y les devuelve una imagen negativa de sí mismas. Además, enfrentar juicios sociales y cuestionamientos revictimizantes (“Cómo puedes aguantar eso”, “Parece que te gusta que te maltraten”, “No puedo creer lo que me dices” …), ponen una barrera para comunicar lo que sucede.

 

Lo que la mayoría de víctimas desconoce es que cuando la violencia se hace más frecuente y severa, se desarrollan síntomas depresivos, apatía, indefensión y desesperanza.

Lo que implica que no actuar a tiempo pueda causar daños irreparables en su salud y, en un caso extremo, la muerte. Por todo ello, si conoces a una persona que se encuentre en una situación de vulnerabilidad o eres quien se encuentra haciendo parte de ella te recomendamos:

  1. Busca un lugar seguro donde estar. Encuentra un refugio (lugar donde te sientas protegida/o).
  2. Busca ayuda profesional. Un psicólogo o terapeuta puede ayudarte a procesar el trauma de la violencia adquirir confianza en las propias percepciones, validación emocional. y a desarrollar estrategias para afrontarlo,
  3. Únete a un grupo de apoyo. O crea tu propia red con aquellas personas que te generan confianza y contención en los momentos de dificultad.
  4. Denuncia la violencia a las autoridades pertinentes.

 

Te dejamos algunas líneas de atención en Colombia que pueden ser de ayuda:

  • Línea Nacional de Violencia Doméstica: 155
  • Línea de la fiscalía general de la Nación: 122
  • Línea de Atención a Víctimas de Violencia Sexual: 122
  • Línea de la Policía Nacional: 123
  • Línea de Atención en Salud Mental: 106

 

Recuerda que no estás sola/o. Hay muchas personas que pueden ayudarte a superar esta situación, sin juzgarte en el proceso.

 

Referencias

De Mujeres Rurales, F. D. A. (2021). Mujeres víctimas de violencia de género en el mundo rural. Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.

 

Martínez, M. (2021). La naturalización de la violencia en el entorno familiar y su reproducción en el noviazgo. Latinoamericana de Estudios de Familia13(1), 117-136.

 

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Incursionando en el uso del polígrafo

Te has preguntado alguna vez ¿Por qué se usa el polígrafo para procesos de contratación?

El polígrafo, también conocido como detector de mentiras, se utiliza en algunos procesos de contratación como una herramienta para evaluar la veracidad de la información proporcionada por los candidatos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que su uso no está exento de controversias y limitaciones

 

Existen varias razones por las que algunas organizaciones optan por utilizar el polígrafo en sus procesos de contratación, dos de las más frecuentes son:

  1. Detección de la honestidad:

    El objetivo principal del polígrafo es determinar si los candidatos están siendo sinceros al proporcionar información relevante para el puesto, como antecedentes laborales, experiencias previas, habilidades o comportamientos.

  2. Seguridad y confianza:

En ciertos empleos, como en aquellos que implican acceso a información confidencial, manejo de finanzas, seguridad pública o protección de bienes y personas, las organizaciones pueden considerar que el uso del polígrafo es una medida adicional para garantizar la integridad de los candidatos

 

¿Es ético usar el polígrafo para los procesos de selección y contratación?

La ética del uso del polígrafo es un tema debatido y depende de diversos factores, incluyendo las leyes y regulaciones en cada jurisdicción. A continuación, se presentan algunos puntos a considerar el uso del polígrafo en este contexto:

 

Privacidad y consentimiento

El uso del polígrafo puede ser considerado una invasión de la privacidad de los candidatos, ya que implica la monitorización de sus respuestas fisiológicas y la realización de preguntas personales. Además, se plantea la cuestión del consentimiento informado, es decir, si los candidatos comprenden completamente la naturaleza del examen y sus implicaciones antes de participar

Fiabilidad y validez

Existen dudas sobre la fiabilidad y validez del polígrafo como herramienta para detectar mentiras. Los resultados pueden estar influenciados por factores como el estrés, la ansiedad o la interpretación del examinador, lo que plantea interrogantes sobre la precisión de las conclusiones obtenidas

 

 

Discriminación y equidad

El uso del polígrafo podría ser discriminatorio si se utiliza de manera sesgada o si afecta desproporcionadamente a ciertos grupos de personas. Por ejemplo, podría tener un impacto desproporcionado en personas con ciertas condiciones médicas, trastornos de ansiedad o discapacidades que afecten las respuestas fisiológicas

 

Alternativas y validez predictiva

Algunos críticos argumentan que existen métodos alternativos de evaluación de candidatos que son más confiables, éticos y válidos que el polígrafo. Estas alternativas pueden incluir entrevistas estructuradas, pruebas psicométricas, evaluaciones de desempeño o referencias laborales

 

¿Qué tan fiable son los resultados arrojados por el polígrafo en procesos de contratación de personal?

La fiabilidad de los resultados arrojados por el polígrafo es un tema debatido y controvertido. Existen opiniones divergentes en cuanto a su precisión y confiabilidad como herramienta para detectar mentiras. Puesto que, el polígrafo funciona midiendo diferentes respuestas fisiológicas del individuo, como la frecuencia cardíaca, la presión sanguínea, la actividad respiratoria y la conductancia de la piel. Se supone que estos cambios fisiológicos pueden indicar signos de estrés o ansiedad que podrían estar asociados con la mentira. Sin embargo, existen críticas y limitaciones importantes respecto a la fiabilidad del polígrafo:

Influencia de factores externos

Los resultados del polígrafo pueden ser influenciados por diversos factores, como la ansiedad, el estrés, la salud física y mental, la interpretación del examinador, e incluso la familiaridad con el procedimiento del polígrafo. Esto puede dar lugar a falsos positivos o falsos negativos.

Falta de validez científica

La comunidad científica no considera al polígrafo como una prueba concluyente de detección de mentiras. Varias organizaciones, como la Asociación Americana de Psicología, han expresado su escepticismo sobre la validez científica y la confiabilidad del polígrafo.

Variabilidad en la interpretación

La interpretación de los resultados del polígrafo puede variar entre examinadores, lo que plantea preocupaciones sobre la consistencia y objetividad de los resultados.

 

Aunque el polígrafo se ha utilizado como una herramienta para detectar mentiras en procesos de contratación de personal, su fiabilidad y validez científica son objeto de debate. Es importante tener en cuenta las limitaciones y considerar otras opciones de evaluación más confiables y válidas para tomar decisiones informadas en los procesos de contratación.

Referencia

Cortés, O. (2015). El uso del polígrafo en los procesos de selección laboral: un caso de vacío legal en el sistema jurídico colombiano. Via Inveniendi Et Iudicandi, 10(2), 57-75.

Gualdron, L. (2024). Polígrafo en el Ámbito Laboral de Colombia: Perspectivas, Requisitos y Controversias Legales. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(3), 1473-1506.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Explorando la sexualidad: Un viaje de autodescubrimiento sin etiquetas

Antes de iniciar, te invitamos a responder las siguientes preguntas:

  1. ¿Consideras que lo que sabes de sexualidad es preciso y suficiente?
  2. ¿Te han hecho preguntas relacionada con la sexualidad que no supiste contestar?
  3. ¿Estas interesado en saber más sobre el tema?

Si has contestado afirmativamente a las anteriores preguntas, este artículo te será de utilidad. En el encontrarás información que te permita desarrollar las habilidades para hablar de sexualidad de manera clara, directa y con seguridad

En el fascinante mundo de la humanidad, la sexualidad se erige como un aspecto fundamental de la identidad, influyendo en las relaciones, emociones y experiencias de vida. Sin embargo, a menudo nos encontramos con términos como “género”, “sexo”, “orientación sexual” y “genitalidad”, que pueden generar confusión e incertidumbre. Ahora despejaremos cada una de estas dudas,

 

Sexo y género, desentrañando la diferencia

El sexo biológico se refiere a las características físicas y fisiológicas que nos definen como hombres, mujeres o intersexuales, determinadas por nuestros cromosomas, hormonas y anatomía. Por otro lado, el género es una construcción social y cultural que define las normas, comportamientos y expectativas que se asocian con ser hombre, mujer o no binario.

Explorando la diversidad de orientaciones sexuales

La orientación sexual es un término que describe el sexo de las personas por las cuales sentimos deseo, interés, atracción y amor. Es importante tener claro que la orientación sexual describe el sexo y no el género de las personas que nos atraen, que despierten nuestros intereses o nuestra capacidad para responder sensualmente, afectivamente, eróticamente. Bajo esta dimensión, las personas pueden ser clasificadas como:

  1. Homosexualidad: Atracción hacia personas del mismo sexo.
  2. Heterosexualidad: Atracción hacia personas del sexo opuesto.
  3. Bisexualidad: Atracción hacia personas de ambos sexos.
  4. Asexualidad: Ausencia de atracción sexual hacia cualquier persona.

Pansexualidad: Atracción hacia personas independientemente de su género o sexo biológico.

La variabilidad de identidades es el resultado de procesos personales de descubrimiento y auto aceptación es fundamental para propiciar interacciones que favorezcan el respeto y la valoración de la diversidad.

La orientación sexual es una dimensión de la sexualidad que es mucho más compleja de lo que parecería ser a simple vista. Las investigaciones demuestran que la orientación sexual está determinada por varios procesos psicológicos que incluyen procesos cognitivos, afectivos y comportamentales:

  1. Los procesos cognitivos incluyen, las creencias, las ideas, las opiniones, los conocimientos, las expectativas y las valoraciones que vamos construyendo a lo largo de nuestra vida en torno al deseo sexual, la seducción, la conquista, la actividad sexual, el amor, la pareja, lo que podemos o no hacer para satisfacer el deseo sexual.
  2. Los procesos afectivos involucran asuntos tales como el deseo sexual, la sensualidad, el erotismo y las emociones.
  3. Los procesos comportamentales hacen referencia a las expresiones o manifestaciones de los individuos que son observables. Nuestro comportamiento expresa la manera como nos vemos, lo que necesitamos, lo que sentimos y lo que pensamos.

La educación sexual es un proceso continuo de aprendizaje sobre la sexualidad, la reproducción, las relaciones y la salud sexual. Esta educación debe ser integral, basada en la evidencia científica, respetuosa con la diversidad y libre de prejuicios.

Una educación sexual adecuada le puede permitir a la comunidad:

  1. Comprender el cuerpo y su funcionamiento.
  2. Tomar decisiones informadas sobre la sexualidad.
  3. Desarrollar relaciones sanas y respetuosas.
  4. Prevenir infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados.

La sexualidad es un aspecto complejo y diverso de la experiencia humana. Al comprender las diferencias entre sexo biológico y género, explorar la diversidad de orientaciones sexuales y acceder a una educación sexual integral, podemos construir una sociedad más inclusiva, respetuosa y responsable en materia de sexualidad. Recordando que la identidad está conformada por las características que la persona utiliza para describirse a sí misma y diferenciarse de los demás.

Referencias:

Trujillo, E. V. (2007). ¿Sexualidad? mucho más que sexo. Universidad de los Andes.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga