No es adoctrinar, es respetar la diversidad
En tiempos de polarización política y social, se ha vuelto común escuchar que mostrar personas diversas en los medios o en la educación equivale a “adoctrinar”. Sin embargo, esta idea parte de una concepción reducida de lo humano, donde lo “correcto” o “normal” se asocia con identidades hegemónicas (blancas, heterosexuales, cisgénero o capacitistas, etc) y todo lo demás es visto como una desviación. En realidad, visibilizar la diversidad no es imponer una ideología, sino reconocer que existen múltiples formas legítimas de ser y estar en el mundo.
Adoctrinamiento vs. educación: una frontera ética y pedagógica
Según De La Herrán-Gascón y Rodríguez-Herrero (2024), el adoctrinamiento se opone a la educación. Mientras la educación promueve el pensamiento crítico, la autonomía y la comprensión de la realidad desde diferentes perspectivas, el adoctrinamiento busca imponer creencias sin espacio para el cuestionamiento. Los autores destacan que los sistemas egocéntricos (ya sean religiosos, nacionales, ideológicos o culturales) pueden fomentar el adoctrinamiento al transmitir sus verdades como incuestionables. En este sentido, el principal reto educativo consiste en formar personas conscientes, capaces de distinguir entre aprender y repetir.
Desde esta mirada radical e inclusiva de la educación, De La Herrán-Gascón (2024) propone comprender la enseñanza como un árbol cuyas raíces (interno, lo ético y lo humano) son esenciales pero invisibles. Una educación que solo se enfoca en lo visible (contenidos, competencias o metodologías) corre el riesgo de quedarse en la superficie. En cambio, una educación profunda debe abordar las raíces: la conciencia, la empatía, la capacidad crítica y la apertura hacia la diferencia.
La instrumentalización política del adoctrinamiento
Neundorf et al. (2024) amplían el debate mostrando que el adoctrinamiento no se limita a los regímenes autoritarios. Tanto democracias como autocracias pueden usar la educación y los medios para moldear ciudadanos “ideales” que apoyen los valores dominantes de su sistema. En las democracias, esto se traduce en la promoción de la participación y la tolerancia; en las autocracias, en la obediencia y la conformidad. En ambos casos, la educación puede convertirse en un medio de control cuando se utiliza para imponer una única visión del mundo y excluir las demás.
Esta instrumentalización ocurre especialmente durante la infancia, cuando los niños y niñas son más susceptibles a los mensajes educativos. Por ello, es fundamental diferenciar entre enseñar valores universales como el respeto, la empatía y la justicia y condicionar el pensamiento hacia una ideología específica. Enseñar a respetar la diversidad no es adoctrinar; es sembrar las bases para una convivencia pacífica y democrática.
El pensamiento crítico frente a la hegemonía del pensamiento único
Así, autores como Steyn y Vanyoro (2023) señalan que el educar en diversidad desarrolla el pensamiento crítico, que permite a los estudiantes analizar sus propias experiencias, reconocer los sesgos y comprender la realidad desde múltiples perspectivas. Este tipo de pensamiento genera empatía y cuestiona los discursos dominantes.
Sin embargo, en contextos de polarización, los sectores más conservadores suelen etiquetar el pensamiento crítico (CT) o la teoría crítica de la raza (CRT) como adoctrinamiento, buscando mantener la hegemonía de ciertas ideas y valores (Gramsci, 1971; Seiler, 2008, como se cita en Steyn y Vanyoro, 2023).
Por lo cual se debe tener en cuenta que el promover el pensamiento crítico no amenaza la democracia, sino que la fortalece, pues enseña a las personas a distinguir entre manipulación y razonamiento, entre imposición y diálogo.
Representación y diversidad: el antídoto contra el adoctrinamiento
Teniendo en cuenta lo anterior, Nadal (2021) señala que la representación, en todas las áreas de la vida, importa porque las personas necesitan verse reflejadas para construir su identidad de forma saludable. La falta de modelos diversos en los medios o en la educación puede generar baja autoestima, sentimientos de exclusión y dificultades en el desarrollo de la identidad. Ver personas que comparten nuestras características, ya sea étnicas, sexuales, de género o de capacidad, tiene un efecto validante y reparador.
Nadal (2021) explica que la ausencia de representación también refuerza prejuicios y estereotipos. Cuando los medios solo muestran una versión homogénea de la sociedad, enseñan de forma implícita quién merece ser visible y quién no. La visibilidad, en cambio, tiene el poder de transformar las percepciones sociales: reduciendo la discriminación y aumentando el apoyo a los derechos.
Enseñar desde la diversidad: una mirada infantil
De este modo, se comprende que la exposición a lo diverso promueve la empatía y la aceptación, negar la pluralidad es limitar la comprensión del mundo y fomentar prejuicios, por lo cual el educar en diversidad es enseñar a convivir, no imponer ideologías.
Es ayudar a que cada niño o niña reconozca su valor y el de los demás, de modo que la representación diversa en los cuentos, las aulas y los medios no busca adoctrinar, sino ampliar la mirada de las futuras generaciones hacia un mundo más justo e inclusivo.
Referencias
- De La Herrán-Gascón, A., & Rodríguez-Herrero, P. (2024). Adoctrinamiento y educación: consideraciones desde el enfoque radical e inclusivo para la enseñanza. Revista Electrónica Educare, 28(1), 1–19. https://doi.org/10.15359/ree.28-1.18486
- Neundorf, A., Nazrullaeva, E., Northmore-Ball, K., Tertytchnaya, K., & Kim, W. (2024). Varieties of Indoctrination: The Politicization of Education and the Media around the World. Perspectives on Politics, 22(3), 771–798. https://doi.org/10.1017/s1537592723002967
- Nadal, K. (2021). Reflections on growing up brown, queer, and Asian American. Psychology Today. https://www.psychologytoday.com/us/blog/psychology-the-people/202112/why-representation-matters-and-why-it-s-still-not-enough
- Steyn, M., & Vanyoro, K. (2023). Debunking Critical Theory’s ‘Indoctrination’ charge: Provisional Notes on Critical Diversity Literacy Pedagogy. Research in Educational Policy and Management, 5(3), 128–144. https://doi.org/10.46303/repam.2023.27
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