El trastorno de estrés postraumático (TEPT) ha sido representado de forma recurrente en películas y series de televisión. Sin embargo, estas representaciones suelen ser incompletas o inexactas, lo que contribuye a la difusión de mitos y creencias erróneas sobre su origen, manifestación y tratamiento. Debido a lo anterior, el comprender el TEPT desde una perspectiva informada resulta fundamental para reducir el estigma y facilitar el acceso a la ayuda adecuada.
¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?
De acuerdo con la Mayo Clinic (n.d.), el trastorno de estrés postraumático es una condición de salud mental que puede desarrollarse tras vivir o presenciar un evento traumático o aterrador.
Pero mientras que la mayoría de las personas que atraviesan eventos traumáticos pueden experimentar malestar y prolongan durante meses o años, afectando el funcionamiento cotidiano (Mayo Clinic, n.d.).
Mitos y realidades sobre el TEPT
Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario reconocer las realidades y los mitos ligados al TEPT, con el fin de poder aprender como reconocerlo y lidiar con este (Alonso, 2022; PTSD Alliance, 2015).
Mito 1: El TEPT solo afecta a personas débiles
El desarrollo del TEPT no está relacionado con la fortaleza o debilidad emocional. Existen múltiples factores que influyen en si una persona desarrollará o no este trastorno tras una experiencia traumática. Entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes de enfermedad mental y la ausencia de apoyo social o emocional posterior al trauma (PSD Alliance, 2015)
Por el contrario, factores de resiliencia como buscar apoyo en familiares o amigos, aprender estrategias de afrontamiento saludables, participar en grupos de apoyo y validar la propia reacción ante el trauma pueden actuar como elementos protectores (Alonso, 2022)..
Mito 2: El TEPT provoca conductas violentas
La mayoría de las personas con TEPT no son violentas ni peligrosas. La investigación indica que, al considerar otros factores de riesgo asociados —como el consumo de alcohol o drogas y la presencia de otros trastornos psiquiátricos—, la relación directa entre TEPT y conductas violentas disminuye significativamente. El trastorno, por sí solo, no explica la aparición de violencia (Alonso, 2022).
Mito 3: El TEPT está solo en la mente
Los eventos traumáticos pueden generar cambios medibles en el funcionamiento cerebral y corporal. En personas con TEPT se han identificado alteraciones en estructuras cerebrales como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal medial (Alonso, 2022).
La amígdala, relacionada con el procesamiento emocional, tiende a reaccionar de forma exagerada ante estímulos asociados al trauma, mientras que las dificultades del hipocampo para regular las respuestas al estrés pueden explicar la aparición de flashbacks y reviviscencias, lo que demuestra que el TEPT no es solo una experiencia psicológica, sino también neurobiológica (PTSD Alliance, 2015).
Mito 4: El TEPT no es tratable
Contrario a esta creencia, el TEPT es altamente tratable, aunque no siempre completamente curable. Los abordajes terapéuticos incluyen tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos, siendo la terapia conductual y la terapia de exposición las que han demostrado ser efectivas en la reducción de los síntomas (PTSD Alliance, 2015).
Por otro lado, medicamentos como la sertralina y la paroxetina pueden ayudar a regular síntomas emocionales como la ansiedad, la tristeza y la irritabilidad (Alonso, 2022).
Mito 5: Los síntomas desaparecen cuando se “supera” el trauma
Los síntomas del TEPT pueden fluctuar en intensidad y reaparecer incluso años después del evento traumático. Situaciones estresantes o estímulos que recuerden al trauma pueden reactivar síntomas que parecían haber desaparecido (Alonso, 2022).
La reexperimentación del trauma, a través de emociones intensas o sensaciones físicas, es un fenómeno común en personas con TEPT y no se produce de manera voluntaria ni controlada.
Mito 6: Los síntomas aparecen inmediatamente después del trauma
Si bien en muchos casos los síntomas surgen en los primeros meses posteriores al evento traumático, en otros pueden manifestarse años después. Las personas con TEPT pueden experimentar pesadillas, flashbacks, hipervigilancia, irritabilidad, conductas evitativas y pérdida de interés por actividades que antes resultaban significativas (Alonso, 2022).
El diagnóstico de TEPT se establece cuando una combinación de estos síntomas persiste durante más de un mes y afecta de forma significativa la vida cotidiana (PTSD Alliance, 2015).
Mito 7: Todas las personas que viven un trauma desarrollan TEPT
Aunque la mayoría de las personas experimentará algún evento traumático a lo largo de su vida, solo una minoría desarrollará TEPT. Se estima que aproximadamente el 10% de las mujeres y el 4% de los hombres presentarán este trastorno en algún momento (PTSD Alliance, 2015).
Muchas personas pueden presentar síntomas aislados relacionados con el trauma sin cumplir los criterios diagnósticos establecidos por la Asociación Americana de Psiquiatría, que exige la presencia de síntomas específicos durante un periodo prolongado (Alonso, 2022).
Mito 8: El TEPT solo afecta a veteranos de guerra
Si bien el diagnóstico del TEPT se consolidó a partir del estudio de soldados que regresaban de la guerra, cualquier persona puede desarrollarlo tras vivir experiencias traumáticas como abuso infantil, violencia sexual, accidentes graves o desastres naturales.
Aunque la percepción social del TEPT ha estado históricamente asociada al contexto militar, la evidencia muestra que la condición puede afectar a personas de cualquier edad, género o contexto. Las mujeres presentan una probabilidad mayor de desarrollar TEPT en comparación con los hombres (PTSD Alliance, 2015).
Mito 9: Si no hay una herida física, no se necesita atención médica
El trauma no siempre deja marcas visibles. No es necesario haber sufrido una lesión física para desarrollar TEPT. Aun sin heridas corporales, el trastorno representa una forma de lesión psicológica que suele requerir atención profesional.
Si bien algunos síntomas pueden disminuir sin intervención especializada, muchas personas con TEPT ven afectada de manera significativa su calidad de vida y necesitan acompañamiento terapéutico para recuperar el control y el bienestar (PTSD Alliance, 2015).
Comprender para acompañar
Reconocer las realidades del trastorno de estrés postraumático permite derribar mitos, reducir el estigma y fomentar una mirada más empática hacia quienes lo padecen. El TEPT es una condición compleja, tratable y profundamente vinculada a la experiencia humana del trauma, que requiere comprensión, apoyo y acceso oportuno a la atención en salud mental.
Referencias
- Trastorno por estrés postraumático – Síntomas y causas – Mayo Clinic. (n.d.). https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/post-traumatic-stress-disorder/symptoms-causes/syc-20355967
- Alonso, A. (2022). 9 mitos sobre el estrés postraumático. Psyciencia. https://www.psyciencia.com/trastorno-por-estres-postraumatico-9-mitos/
- PTSD Alliance. (2015). PTSD myths or Myths of Posttraumatic Stress Disorder. http://www.ptsdalliance.org/common-myths/