Construyendo Paz Enfocados en el respeto, la tolerancia y la armonía social

Colombia avanza en su camino hacia la paz y la reconciliación, en medio de un proceso restitutivo lleno de altibajos, que implican la revictimización, el dialogo, la aceptación de crímenes realizados y el planteamiento de perdón.

Esto conlleva un reto, como individuos, y es el plantearnos este proceso no solo a nivel macroestructural en el que se ven implicados los actores directos del conflicto bélico colombiano, sino que invita a la comunidad en generar a plantearse la construcción de la paz y restauración también en los entornos vitales como:

  • La familia
  • El colegio/universidad
  • El trabajo.

 

Es en estos microentornos donde se forja el tejido social y se pueden cultivar valores como el respeto, la empatía, la tolerancia y, sobre todo, el perdón.

La familia es el primer espacio en el que los individuos aprenden sobre relaciones, responsabilidades y valores. Por ello, la invitación es a promover el diálogo abierto, el respeto mutuo y la resolución pacífica de conflictos lo que puede contribuir a la formación de ciudadanos que valoran la paz y la convivencia armoniosa.

 

Por su parte, colegios y universidades se vuelven semilleros de cambio en los que tienen la responsabilidad de fomentar valores sociales fundamentales. La inclusión, el respeto a la diversidad y la educación en resolución de conflictos son componentes clave para formar estudiantes que se conviertan en agentes de paz.

 

Los entornos de trabajo

resultan ser una especie de caldo de cultivo para la paz y la restauración, puesto que, son el entorno principal de convivencia y construcción de objetivos. Promover un ambiente laboral basado en la equidad, la empatía y el respeto contribuye al bienestar de los empleados y fortalece la cohesión en la sociedad.

 

En el camino de construcción de paz, es importante contar con estrategias que promuevan el respeto y la tolerancia hacia la diversidad, a continuación, te planteamos algunas de ellas:

  • Fomentar el diálogo sincero y respetuoso en todos los entornos.
  • Implementar programas educativos que enseñen a las personas a resolver conflictos de manera pacífica y constructiva. Desarrollar habilidades para la comunicación asertiva, la negociación y la mediación para resolver conflictos de manera pacífica y constructiva.
  • Fomentar la empatía, la habilidad de ponerse en el lugar del otro, para comprender sus puntos de vista y experiencias.
  • Celebrar la diversidad en todas sus formas y promover la tolerancia hacia las diferencias culturales, étnicas y de género. Generando un diálogo intercultural, para fomentar el intercambio de ideas, creencias y experiencias entre personas de diferentes culturas para promover la comprensión y el respeto mutuo.
  • Enseñar sobre el poder sanador del perdón y la importancia de liberarse del rencor y la venganza, mediante la implementación de programas educativos que promuevan valores como el respeto, la tolerancia, la no violencia y la resolución pacífica de conflictos.

Intervención en crisis: Brindar apoyo psicológico a las personas afectadas por la violencia y los conflictos para ayudarles a superar el trauma y reconstruir sus vidas.

 

La paz y restauración no son solo palabras, son acciones que pueden realizarse en los lugares donde pasamos la mayor parte de nuestras vidas. El compromiso de todos es esencial para transformar el entramado social colombiano en espacios donde prevalezcan el respeto, la empatía y la tolerancia. Recordemos que el perdón es una poderosa herramienta para sanar heridas y avanzar hacia un futuro de reconciliación y prosperidad.

 

Referencias

Hernández Delgado, E. (2016). Negociaciones de paz en Colombia: una mirada en perspectiva de construcción de paz. Papel Político, 21(1), 35-56.

Hernández-Holguín, D. M. (2020). Perspectivas conceptuales en salud mental y sus implicaciones en el contexto de construcción de paz en Colombia. Ciência & Saúde Coletiva, 25, 929-942.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Herramientas de inteligencia artificial: Una revolución con doble filo en entornos laborales y académicos

La inteligencia artificial (IA) ha permeado varios aspectos de la vida diaria de la humanidad, transformando de manera sutil pero significativa las experiencias e interacciones con el mundo.  Por todo esto, es fundamental abordar la IA con un sentido de responsabilidad y consideraciones éticas, garantizando que su desarrollo y aplicación se alineen con los valores humanos y los objetivos sociales. Esta integración permite mejorar la productividad e incluso influye en la toma de decisiones de diferentes áreas de exigencia.

 

 

Por su parte, los entornos laborales y académicos han tenido grandes transformaciones con la incursión de las diferentes herramientas de la IA, pues el potencial para automatizar tareas, mejorar la eficiencia y generar nuevas oportunidades es innegable. Sin embargo, su implementación también presenta riesgos y desafíos que no deben pasarse por alto.

Beneficios y riesgos del uso de IA en el entorno laboral

Beneficios del uso de IA en el entorno laboral Riesgos del uso de IA en el entorno laboral
Aumento de la productividad.

Ya que puede automatizar tareas repetitivas y tediosas, liberando tiempo para que los trabajadores se enfoquen en actividades más creativas y estratégicas.

Pérdida de empleos.

La automatización de tareas podría llevar a la pérdida de empleos en algunos sectores, especialmente aquellos con trabajos repetitivos y de bajo valor agregado.

Mejora en la toma de decisiones.

Los algoritmos de IA pueden analizar grandes cantidades de datos y patrones para identificar tendencias y oportunidades que podrían pasar desapercibidas para el ojo humano.

Desigualdad laboral.

Puesto que el personal que sepa manejar, a su favor, las diferentes herramientas  de IA y tenga habilidad y conocimiento, tendrá más oportunidades que aquellos que no las tengan.

Desarrollo de nuevos productos y servicios.

Permite crear nuevos productos y servicios personalizados que satisfagan mejor las necesidades de los clientes.

Pérdida de control humano.

La excesiva dependencia puede llevar a una pérdida de control sobre los procesos productivos, lo que generar riesgos en términos de seguridad y responsabilidad.

Reducción de costos.

La automatización de tareas puede reducir significativamente los costos operativos de las empresas.

Problemas éticos.

Relacionados con la privacidad, la discriminación y la transparencia en la toma de decisiones.

Beneficios y riesgos del uso de IA en el entorno académico

Beneficios del uso de IA en el entorno académico Riesgos del uso de IA en el entorno académico
Personalización del aprendizaje.

Personalizar el aprendizaje de cada estudiante, adaptando el contenido, el ritmo y la metodología a sus necesidades individuales

Superficialidad del aprendizaje.

La excesiva dependencia de la IA en la evaluación podría llevar a un aprendizaje superficial, enfocado en memorizar datos en lugar de desarrollar habilidades críticas.

Evaluación automatizada.

Automatiza la evaluación de tareas y ejercicios, liberando tiempo para que los profesores se enfoquen en la interacción individual con los estudiantes

Brecha digital.

La falta de acceso a tecnología y conectividad de toda la comunidad puede crear desigualdades en las oportunidades de aprendizaje.

Acceso a recursos educativos de calidad. Facilita el acceso a recursos educativos de calidad a estudiantes en lugares remotos o con menos oportunidades Pérdida de la interacción humana.

El uso excesivo puede limitar la interacción humana, lo que es fundamental para el desarrollo social y emocional

Detección de dificultades de aprendizaje. Detecta dificultades de aprendizaje en los estudiantes de manera temprana, permitiendo una intervención oportuna. Sesgos algorítmicos:

Pueden darse sesgos existentes en la sociedad, discriminando a ciertos grupos, información y temas.

La IA presenta un enorme potencial para transformar los entornos laborales y académicos. Sin embargo, es importante ser conscientes de los riesgos y desafíos que conlleva su implementación. La psicología puede jugar un papel crucial en la intervención mediante estrategias de uso y consideración que busquen regular el uso, para que sea más justo, equitativo y sostenible.

Cuidados y consideraciones a tener en cuenta

  • Verificación de fuentes: Si bien estas herramientas proporcionan información rápida, es esencial verificar las fuentes y corroborar datos críticos, especialmente en investigaciones académicas.
  • Plagio: Evitar copiar y pegar respuestas directamente sin modificarlas puede prevenir acusaciones de plagio. Es importante utilizar la información como referencia y no como sustituto del pensamiento propio.
  • Privacidad y datos sensibles: No se deben compartir datos personales o sensibles con las herramientas de IA, ya que la información puede ser almacenada y comprometer la privacidad.
  • Desinformación: Las herramientas de IA pueden generar información falsa. La verificación cruzada de datos con fuentes confiables es esencial para evitar desinformación.
  • Sesgo: Los modelos de IA pueden reflejar sesgos presentes en los datos de entrenamiento. Es importante ser crítico y consciente del tipo de información que estas herramientas generan.

 

Este tipo de herramientas se convierten en un recurso valioso en el aprendizaje y el trabajo, pero su uso debe ser consciente y crítico. Los beneficios son evidentes, pero es fundamental comprender sus limitaciones y riesgos, así como aplicar estrategias para maximizar su utilidad mientras se minimizan los peligros potenciales. Como con cualquier avance tecnológico, el conocimiento y la responsabilidad son clave para un uso adecuado y beneficioso.

 

 

Referencias

Castillejos López, B. (2022). Inteligencia artificial y entornos personales de aprendizaje: atentos al uso adecuado de los recursos tecnológicos de los estudiantes universitarios. Educación, 31(60), 9-24.

Granados Ferreira, J. (2022). Análisis de la inteligencia artificial en las relaciones laborales. Revista CES Derecho, 13(1), 111-132.

Molina, K. T., & Pérez, I. B. (2023). Arquitectura de prompt académicos para el uso de inteligencias artificiales (AI) en Areandina: desafíos, experiencias y obstáculos. Revista Investigaciones Andina, 25(46).

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

¡No te quedes sentado! Aprovecha el tiempo libre y disfruta del ocio constructivo

El ocio, a menudo malinterpretado como un pasatiempo sin valor, esconde un potencial transformador que puede enriquecer nuestras vidas de forma integral. El ocio constructivo se presenta como una alternativa positiva que nos invita a trascender el entretenimiento pasivo y convertir nuestro tiempo libre en una oportunidad para crecer, aprender y conectar con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.

 

¿Qué es el ocio constructivo?

El ocio constructivo se define como un conjunto de actividades realizadas en el tiempo libre que, además de ser placenteras, aportan un valor añadido a la vida. Estas actividades permiten:

 

Desarrollar habilidades e intereses.

Aprender un nuevo idioma, practicar un deporte, cultivar un huerto, escribir un blog, etc.

 

 

 

Fomentar la creatividad.

Pintar, dibujar, tocar un instrumento, escribir poesía, etc.

 

 

 

Conectar con la naturaleza.

Hacer senderismo, acampar, observar aves, etc. Esto a su vez te permite cuidar de tu salud física y mental.

 

 

 

 

Contribuir a la sociedad

Participar en actividades de voluntariado, colaborar con ONG, donar tiempo a causas que nos apasionan, etc.

 

 

Fortalecer las relaciones personales.

Pasar tiempo con la familia y amigos, realizar actividades en grupo, etc.

 

 

 

El tiempo de ocio no se trata solo de gastar dinero, sino de aprovechar la oportunidad para descansar, relajarse y disfrutar de actividades que brindan alegría y satisfacción. Busca alternativas creativas y aprovecha los recursos disponibles en el entorno para disfrutar de un tiempo gratificantes sin tener que gastar mucho dinero.

Estrategias para potenciar hábitos enriquecedores

Incorpora tus actividades de ocio constructivo a tu rutina diaria: Busca la manera de integrar tus actividades de ocio constructivo en tu rutina diaria. Por ejemplo, puedes escuchar un podcast mientras vas al trabajo, leer un libro durante tu descanso para comer o practicar ejercicio físico por la mañana antes de comenzar tu día.

 

 

  1. Crea un espacio dedicado a tus actividades de ocio: Crea un espacio en tu casa donde puedas realizar tus actividades de ocio sin interrupciones. Esto te ayudará a concentrarte y disfrutar al máximo de tu tiempo libre.
  2. Rodéate de personas que compartan tus intereses: Pasar tiempo con personas que compartan tus intereses te ayudará a mantener la motivación y encontrar nuevas ideas. Busca grupos o comunidades online o en tu localidad donde puedas conocer a personas con intereses similares.
  3. Recompénsate por tus logros: Celebra tus logros, sin importar lo pequeños que sean. Esto te ayudará a mantener la motivación y seguir adelante.
  4. No te compares con los demás: Cada persona es diferente y tiene sus propios intereses, así que disfruta y organiza los tuyos.
  5. Identifica tus intereses y habilidades: Reflexiona sobre qué te apasiona, qué te hace sentir bien y en qué eres bueno. Esto te ayudará a encontrar actividades de ocio constructivo que realmente disfrutes.
  6. Establece metas alcanzables: No intentes abarcar demasiado al principio. Comienza con pequeñas metas que puedas ir cumpliendo gradualmente. Esto te ayudará a mantener la motivación y evitar la frustración.
  7. Sé creativo y explora nuevas posibilidades: No te límites a las mismas actividades de siempre. Prueba cosas nuevas, sal de tu zona de confort y explora nuevas posibilidades.
  8. Sé flexible y adaptable: La vida no siempre es predecible. Habrá momentos en los que no podrás dedicar tanto tiempo a tus actividades de ocio como te gustaría. Sé flexible y adaptable, y encuentra la manera de hacer lo que más te gusta incluso en los momentos más ocupados.

El tiempo libre debe utilizarse de manera consciente y proactiva para maximizar sus beneficios en el bienestar físico, mental y social. Dedicarlo a actividades que nos apasionan, nos relajan y nos ayudan a crecer como individuos nos permite alcanzar un mayor equilibrio y satisfacción en la vida. Es importante establecer metas personales, explorar nuevos hobbies, cultivar relaciones significativas y dedicar tiempo a actividades que fomenten el bienestar general. Al utilizar el tiempo libre de manera responsable y significativa, podemos potenciar nuestro desarrollo personal y disfrutar de una vida más plena y enriquecedora.

Referencias

Mannell, RC e Iso-Ahola, S. (2005). La psicología del ocio. Rutledge.

Kim, TH y Hyun, MS (2008). La relación entre ocio y felicidad: un metanálisis. Revista de estudios de la felicidad, 9(4), 577-605.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Celulares en el aula. Beneficios y afectaciones

 

En la actualidad la tecnología ha permeado todos los ámbitos de nuestra vida, convirtiéndose en una herramienta indispensable para la comunicación, el entretenimiento, el acceso a la información e incluso el contexto educativo. La presencia de teléfonos móviles en las aulas ha generado un debate sobre sus beneficios y desventajas en la motivación de los estudiantes. Por tal motivo, es importante analizar, desde una perspectiva psicológica cómo la digitalización y el uso de estos dispositivos pueden afectar el campo atencional, la concentración y los procesos de aprendizaje.

Beneficios

La integración de los teléfonos móviles en el entorno educativo tiene sus defensores. Un creciente conjunto de evidencia destaca las ventajas potenciales de incorporar los teléfonos celulares como herramientas valiosas para mejorar el aprendizaje, promover la participación y preparar a los estudiantes para el mundo digital.

 

 

A continuación, veremos los principales aportes de esta tecnología en el salón de clases:

Mejora del aprendizaje y compromiso. Estos dispositivos son una puerta de entrada a un extenso depósito de recursos educativos, incluidos libros en línea, simulaciones interactivas, vídeos educativos y datos en tiempo real.

Esta información permite a los estudiantes profundizar en conceptos, personalizar sus viajes de aprendizaje y mantenerse al tanto de los desarrollos actuales. Esto puede hacer que el aprendizaje sea más relevante y atractivo, y ayudar a los estudiantes a desarrollar una perspectiva global.

Promoción de la alfabetización digital y las competencias tecnológicas. Estas competencias son para el éxito en el siglo XXI. Al utilizar teléfonos celulares para la investigación, la comunicación y la expresión creativa, los estudiantes adquieren competencia para navegar en el panorama digital, utilizar la tecnología de manera responsable y aprovechar la tecnología para mejorar su aprendizaje y productividad.
Accesibilidad y aprendizaje personalizado. Permite personalizar las experiencias de aprendizaje, como aplicaciones de aprendizaje adaptativo que se ajustan al ritmo y nivel de habilidades de cada estudiante.
Fomentar el aprendizaje y la investigación autodirigidos. Los estudiantes pueden explorar temas que despierten su curiosidad, realizar investigaciones independientes y cultivar habilidades de pensamiento crítico.
Preparación para entornos de trabajo digital. Al dominar el uso de teléfonos móviles para comunicación, colaboración y productividad, los estudiantes pueden obtener una ventaja competitiva en el mercado laboral.

 

Reconocer la integración efectiva de los teléfonos celulares en las aulas requiere una planificación, implementación y pautas cuidadosas para garantizar su uso con fines educativos y minimizar las distracciones del proceso de aprendizaje. Los profesores deben desempeñar un papel fundamental a la hora de orientar a los estudiantes sobre cómo utilizar los teléfonos móviles de forma responsable y productiva en el aula.

Afectaciones

Por su parte, los opositores de que los celulares hagan parte del contexto escolar, expresan su preocupación por los posibles inconvenientes que de su uso puedan surgir. Si bien existen ventajas al usar celulares en entornos educativos, como las anteriormente expuestas, es esencial reconocer los posibles impactos negativos que pueden tener en el aprendizaje y el bienestar general de los estudiantes:

Distracción y concentración reducida. Los celulares pueden desviar la atención del proceso de aprendizaje y reducir la capacidad de concentrarse en las instrucciones del maestro, las discusiones en clase y las tareas asignadas.

Las notificaciones constantes, las actualizaciones de las redes sociales y los juegos pueden desviar fácilmente la atención de los estudiantes del entorno académico, dificultando su comprensión y retención de información.

Ciberbullying y acoso online. El anonimato y la facilidad de acceso que brindan los celulares pueden alentar a las personas a adoptar comportamientos hirientes y dañinos hacia sus pares, causando angustia emocional, aislamiento social e incluso autolesiones en el afectado.
Plagio y deshonestidad. El fácil acceso a los recursos en línea y la capacidad de copiar y pegar información pueden incentivar al estudiante a tomar atajos y evitar el esfuerzo necesario para lograr una comprensión genuina y un trabajo original.
Aislamiento social e interacción reducida. El uso inapropiado de estos dispositivos, fomenta el aislamiento social y reduce la interacción cara a cara, obstaculizando el desarrollo de habilidades sociales y relaciones interpersonales esenciales.

La tendencia a centrarse en las conexiones virtuales y las interacciones digitales puede limitar las oportunidades de comunicación, colaboración y creación de empatía en el mundo real, que son cruciales para el desarrollo personal y social.

 

Los teléfonos móviles pueden ser herramientas valiosas para el aprendizaje, pero su uso en el aula debe ser regulado y monitoreado para evitar que se conviertan en una fuente de distracción o un problema para el bienestar de los estudiantes. Un enfoque equilibrado que aproveche las ventajas de la tecnología mientras se minimizan los riesgos es esencial para crear un entorno educativo favorable para todos los estudiantes.

 

Referencias

Cervantes-González, E., & López, M. (2020). El móvil en las aulas de clase ¿Se prohíbe o se incluye? Emprennova, 1(1), 7-23.

Mellado Moreno, P. C., Patiño Masó, J., Ramos Pardo, F. J., & Estebanell Minguell, M. (2022). El debate en redes sociales sobre el uso educativo del móvil. Discursos de promoción y prohibición.

Romero, D., & Martinez, J. (2023) El uso del móvil en el aula.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

¿Qué camino tomar? Tomando decisiones, un arte psicológico para la vida cotidiana

La toma de decisiones es una habilidad crucial que utilizamos a diario. Desde elegir qué desayunar hasta decisiones más complejas en el trabajo o en nuestras relaciones personales, este proceso influye en todos los aspectos de nuestras vidas. En este artículo, explicaremos qué es la toma de decisiones desde una perspectiva psicológica, cómo funciona, y proporcionaremos estrategias para mejorar este importante proceso en las distintas áreas de la vida.

¿Qué es la Toma de Decisiones?

La toma de decisiones es el proceso de elegir entre diferentes opciones o alternativas basadas en la información disponible y en nuestros valores y objetivos personales. Este proceso puede ser consciente o automático, dependiendo de la situación y de nuestra experiencia previa.

La toma de decisiones es un proceso complejo que involucra factores cognitivos, emocionales y sociales. Algunos aspectos clave incluyen:

  • Percepción de la información: Cómo interpretamos y procesamos la información disponible.
  • Evaluación de riesgos y beneficios: Considerar las posibles consecuencias de cada opción.
  • Emociones y estado de ánimo: Nuestro estado emocional puede influir en nuestras decisiones.
  • Sesgos cognitivos: Las creencias y prejuicios personales pueden distorsionar el proceso de toma de decisiones.

Aspectos psicológicos de la toma de decisiones

Sesgos cognitivos

Cortada de Cohan y compañía (2006), señalan que la mente humana funciona mediante atajos mentales o heurísticas que, si bien permiten procesar información de manera eficiente, también pueden llevar a cometer errores sistemáticos. En este aspecto, los sesgos más representativos son:

Sesgo de confirmación Sesgo de anclaje Aversión a la pérdida
La tendencia a buscar y favorecer información que confirma nuestras creencias preexistentes. La dependencia excesiva en la primera información recibida al tomar una decisión. El miedo a las pérdidas potenciales es mayor que la alegría ante las ganancias equivalentes.

 

Emociones

Las emociones juegan un papel crucial en la toma de decisiones, tanto de manera positiva como negativa. LeDoux (20016) menciona que las emociones positivas pueden impulsarnos a tomar decisiones arriesgadas o creativas, mientras que las emociones negativas pueden conducir a decisiones impulsivas o irracionales:

  • Motivación y entusiasmo: Las emociones positivas como la alegría, la esperanza y el entusiasmo actúan como motores que impulsan a actuar y perseguir los objetivos. Nos llenan de energía, nos hacen más receptivos a las oportunidades y nos permiten ver el mundo con una perspectiva más amplia y creativa. Esto nos permite encontrar soluciones novedosas a problemas complejos y generar ideas innovadoras.
  • Miedo y ansiedad: El miedo y la ansiedad pueden nublar nuestro juicio y llevarnos a tomar decisiones impulsivas o irracionales para evitar situaciones que percibimos como amenazantes. Esto puede implicar perder oportunidades o tomar decisiones que no son convenientes a largo plazo, puesto que, puede ser difícil evaluar las opciones de manera objetiva y tomar decisiones acertadas.

 

Motivación

La motivación, como fuerza impulsora fundamental del comportamiento humano, juega un papel crucial en la toma de decisiones. Ryan y colaboradores (2000) mencionan que la motivación se configura como un proceso complejo y dinámico que moldea nuestras elecciones y nos guía hacia la acción. Este proceso se encuentra dividido en cinco momentos: activación (se presenta la necesidad); evaluación (la necesidad se revisa en términos de importancia, urgencia y posibilidad de satisfacción); expectativa (revisión de las opciones teniendo en cuenta probabilidad de éxito, beneficios y consecuencias); valor (importancia de cubrir la necesidad) y elección (influenciada por factores de incertidumbre, presión social y limitaciones personales).

Estrategias para Mejorar la Toma de Decisiones

Independientemente del área de la vida en la que necesites tomar decisiones, estas estrategias pueden ayudarte:

Definir objetivos y valores Antes de tomar una decisión, reflexiona sobre tus objetivos a corto y largo plazo y sobre lo que es realmente importante para ti en esa situación.
Recopilar información Reúne información relevante y considera diversas fuentes. Cuanta más información tengas, mejor podrás evaluar las opciones.
Evaluar las emociones Reconoce tus emociones y cómo influyen en tu toma de decisiones, pero no permitas que te dominen por completo. Encuentra un equilibrio entre la lógica y la intuición.
Evitar la parálisis por análisis No te quedes atrapado en la búsqueda de la decisión perfecta. A veces, tomar una decisión es más importante que esperar indefinidamente. 
Aprender de los errores No temas cometer errores; son oportunidades de aprendizaje. Analiza las decisiones pasadas y considera cómo podrías haberlas tomado de manera diferente.
Practicar Como cualquier habilidad, la toma de decisiones se mejora con la práctica. Comienza con decisiones más simples y ve avanzando hacia las más complejas.

La toma de decisiones es un proceso psicológico fundamental que afecta a todas las áreas de nuestra vida. Al comprender los aspectos psicológicos involucrados y aplicar estrategias efectivas, podemos tomar decisiones más informadas y alineadas con nuestros objetivos y valores. La toma de decisiones es un proceso continuo y, con la práctica, podemos mejorar nuestra capacidad para tomar decisiones más acertadas y satisfactorias en la vida cotidiana.

 

Referencias

Cortada de Kohan, N., & Macbeth, G. (2006). Los sesgos cognitivos en la toma de decisiones.

LeDoux, J. E. (2016). What is emotion? Psychological Review, 123(1), 301-334.

Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social motivation, and well-being. American Psychologist, 55(1), 68.

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

¿Trabajamos juntos? El poder de la colaboración.

En el mundo altamente competitivo de hoy, el trabajo en equipo se ha convertido en una habilidad esencial que puede impulsar el éxito en todas las áreas de la vida, desde la educación y el ámbito laboral,  hasta las relaciones personales. En este artículo, explicaremos los beneficios del trabajo en equipo, las dificultades comunes que surgen al colaborar con otros y cómo mejorar esta habilidad vital en el contexto del siglo XXI, donde las habilidades blandas son cada vez más importantes.

Rodríguez y colaboradores explican que un equipo es un grupo de individuos que trabajan juntos para mejorar un proceso. Gracias al conocimiento y la experiencia que posee cada miembro del equipo, se pueden lograr avances trabajando en colaboración, más que individualmente, volviendo relevante la conformación de equipos de trabajo basados en un alto desempeño organizacional con la finalidad de generar efectividad en los objetivos a cumplir.

El trabajo en equipo conlleva una serie de ventajas significativas:

  • Diversidad de pensamiento: Los equipos aportan una variedad de perspectivas, experiencias y habilidades, lo que puede llevar a soluciones más creativas y efectivas.
  • Aprendizaje continuo: Trabajar con otros brinda la oportunidad de aprender nuevas habilidades y conocimientos de los compañeros de equipo.
  • Mayor Eficiencia: La distribución de tareas y la colaboración pueden acelerar la finalización de proyectos.
  • Fomento de la Creatividad: El intercambio de ideas en un equipo puede inspirar la creatividad y la innovación.
  • Fortalecimiento de Relaciones: El trabajo en equipo puede mejorar las relaciones interpersonales y la comunicación.

Dificultades Comunes en el Trabajo en Equipo

A pesar de sus ventajas, trabajar en equipo también puede presentar desafíos:

Conflictos Las diferencias de opinión pueden llevar a conflictos en el equipo.
Falta de comunicación La comunicación ineficaz puede dar lugar a malentendidos y a la falta de cohesión.
Desequilibrio de contribución Algunos miembros pueden sentir que no se les valora o que otros no están haciendo su parte.
Resistencia al cambio La resistencia a nuevas ideas o enfoques puede obstaculizar el progreso.

 

¿Cómo se perciben las mejoras del trabajo en equipo?
Evaluar el progreso de un grupo en cuanto a sus habilidades de trabajo en equipo es crucial para garantizar un continuo crecimiento y éxito. Existen diversas maneras de evidenciar mejoras en este aspecto:

  • Retroalimentación y encuestas: Recopilar la retroalimentación de los miembros del equipo, líderes y clientes a través de encuestas, entrevistas o grupos focales permite obtener información valiosa sobre la dinámica del equipo, la comunicación, la colaboración y la resolución de problemas (Collinson, 2018).
  • Observación del comportamiento: Observar directamente al equipo durante las reuniones, las dinámicas de trabajo y la toma de decisiones puede revelar aspectos relacionados con la cooperación, el liderazgo, la gestión de conflictos y la sinergia (Salas et al., 2005).
  • Análisis de métricas de desempeño: Medir indicadores clave de rendimiento (KPIs) como la productividad, la calidad del trabajo, la satisfacción del cliente y la resolución de problemas a lo largo del tiempo puede evidenciar mejoras en la colaboración y el trabajo en equipo (Varma et al., 2017).
  • Análisis de redes sociales:
    Utilizar herramientas de análisis de redes sociales para examinar los patrones de interacción y comunicación entre los miembros del equipo puede revelar la fortaleza de las relaciones, la centralización del liderazgo y la distribución del conocimiento (Reagans & Zuckerman, 2001).

 

El trabajo en equipo es un pilar fundamental en el siglo XXI, donde la colaboración y la comunicación son clave para el éxito en todos los aspectos de la vida. Si bien puede presentar desafíos, aprender a trabajar en equipo y mejorar las habilidades blandas asociadas es una inversión valiosa que puede abrir puertas y hacer que te destaques en un mundo cada vez más competitivo.

Referencias

Collinson, S. (2018). The role of feedback in team development. International Journal of Training and Development, 22(2), 119-134.

Reagans, R., & Zuckerman, H. (2001). Networks, power, and innovation: Longitudinal analysis of pharmaceutical firms. Academy of Management Journal, 44(3), 567-586.

Rodríguez, M. R. Q., Palacios, M. M. T., & Barros, M. R. Q. (2020). Trabajo en Equipo, Comunicación y Desempeño laboral en las Organizaciones del sector público. Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinonía, 5(3), 748-778.

Salas, E., Burke, C. S., Stagl, K. C., Goodwin, D. F., & Fiore, S. M. (2005). Training for teamwork: What we know and what we don’t know. Human Factors, 47(2), 269-287.

Varma, V., Dunbar, I. M., & Konradt, U. (2017). The role of social capital in team performance: A meta-analysis. Journal of Applied Psychology, 102(5), 632-652.

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Habilidades blandas, el puente al éxito profesional y personal

En el competitivo mundo actual, las habilidades blandas, también conocidas como habilidades sociales o habilidades emocionales, se han convertido en un activo invaluable tanto en el ámbito profesional como en la vida cotidiana. En este artículo, explicaremos qué son, por qué son esenciales y cómo podemos cultivarlas para mejorar nuestro perfil profesional y nuestras relaciones interpersonales.

Clavijo y colaboradores (2020) señalan que las habilidades blandas son rasgos personales, actitudes y comportamientos que influyen en cómo interactuamos efectivamente con otros, enfrentamos los desafíos, resolvemos problemas y nos adaptamos al cambio. A diferencia de las habilidades técnicas, que son específicas para un trabajo o industria, las habilidades blandas son transferibles y aplicables en una variedad de situaciones. 

Las principales habilidades blandas son:

Comunicación efectiva Capacidad de expresar ideas claramente y escuchar con empatía.
Inteligencia emocional Reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás.
Trabajo en equipo Colaborar de manera efectiva con otros, fomentando la cohesión y la productividad del grupo.
Creatividad y pensamiento crítico Generar ideas innovadoras y analizar situaciones de manera objetiva.
Resolución de problemas Identificar y abordar desafíos de manera eficiente.
Liderazgo Inspirar y guiar a otros hacia el logro de metas comunes.
Adaptabilidad Ser flexible y abierto al cambio.
Empatía Comprender las emociones y necesidades de los demás.
Negociación Llegar a acuerdos mutuamente beneficiosos en situaciones de conflicto.

¿Por qué son importantes las habilidades blandas?

El individuo necesita de una serie de capacidades para poder relacionarse con su entorno social, capacidades que van desde el conocimiento de un arte u oficio, así como, el manejo y control de sus emociones. En este caso, las habilidades blandas son importantes porque permiten:

  • Desarrollar relaciones positivas: ayudan a construir relaciones de confianza y respeto con nuestros colegas, clientes y jefes.
  • Resolver problemas de manera efectiva: permiten trabajar en equipo para identificar problemas, analizarlos y encontrar soluciones creativas.
  • Aumentan la productividad: mejorando la colaboración y la cohesión del equipo de trabajo.

¿Cómo desarrollar las habilidades blandas?

Desarrollar habilidades blandas requiere compromiso, práctica y paciencia. No existe una fórmula mágica, pero sí hay estrategias que puedes implementar para potenciarlas:

  • Autoconocimiento: El primer paso es identificar tus fortalezas y debilidades en cuanto a las habilidades blandas. Puedes realizar tests online, pedir retroalimentación a colegas o amigos, o reflexionar sobre situaciones pasadas para identificar áreas de mejora.
  • Búsqueda de conocimiento: Investiga sobre las habilidades blandas que te interesan y busca recursos como libros, artículos, cursos online o talleres presenciales. Amplía tu conocimiento y comprensión de cada habilidad.
  • Práctica constante: Las habilidades blandas se perfeccionan con la práctica. Busca oportunidades para ponerlas en práctica en tu vida diaria, ya sea en el trabajo, en tus relaciones personales o en actividades voluntarias.
  • Busca retroalimentación: Solicita retroalimentación a colegas, amigos, mentores o familiares sobre tu desempeño. Esto te ayudará a identificar aspectos que puedes mejorar.

Cultivar estas habilidades es un viaje continuo, y aunque puede llevar tiempo, los beneficios son invaluables. Así que, ¡anímate a vivir el proceso y a convertirte en una versión más efectiva y conectada de ti mismo!

Referencias

Clavijo, A. M. C., Tobar, N. J. C., Sarmiento, M. C. M., y Jumbo, J. M. Q. (2020). Habilidades blandas, un factor de competitividad en el perfil del servidor público. Polo del Conocimiento: Revista científico-profesional, 5(5), 41-63.

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Postear como liturgia y adicción

Una defensa al silencio, el anonimato y a la experiencia como un acontecimiento privado que es trascendental no por mostrarlo, sino simplemente por vivirlo y ser consciente de él.

Tiempo atrás asistí a un concierto de una agrupación de rock que quería ver desde hace años. Era un festival de varios días, pero compré sólo la boleta del día que se presentaban. Estaba expectante y ya ahí instalado frente al escenario, no puedo pensar en una palabra diferente a eufórico cuando finalmente salieron. Todo iba bien. Arrancó la música y con ella mi desconcierto; luego vino el fastidio y después la rabia. Un número incalculable de personas grababan con compulsión el concierto por su celular, como si su vida dependiera de ello. No fue un par de segundos. No fue una canción completa. Era la necesidad de grabar todo el concierto. 

Recuerdo que hace un par de años, otro artista de esos de talla mundial prácticamente suplicaba a los espectadores que al menos por esa canción guardaran los celulares y vivieran la experiencia sin la pequeña pantalla que ocultaba sus miradas. Los espectadores, con la altivez que da el creer que porque han pagado su entrada puede hacer lo que les da la gana porque son al final los dueños de la escena, siguieron grabando la súplica y la canción que irremediablemente comenzó a tronar por los parlantes. Miles de pantallitas encuadraban un anhelo, pero quizá más una urgencia, una necesidad impostergable. 

Con rabia comencé a bailar y a gritar en el concierto hasta que se me fuera la voz en ello, tratando de arruinar las grabaciones de los que estaban a mi lado. Cuando terminó, reflexioné un poco sobre la naturaleza de mi indignación, sobre lo infantil de mi conducta. ¿Por qué estaba tan molesto si había visto al grupo que tanto quería? Comencé a preguntarme sobre el destino de todos esos videos ¿Para qué grabamos y tomamos fotos de todo para subirlo a una red social? ¿Para nosotros, para los otros? ¿Hay una finalidad o sólo una acción sin consciencia, automática, estereotipada de hacer algo por la habituación de la contemporaneidad? ¿Por qué me importa tanto lo que hacen los demás si a la larga no me afecta y allá ellos y sus formas de estar en el concierto? ¿Es sólo una cuestión de hacer lo que los da la gana, vivir y testimoniar milimétricamente lo que vivimos para parchar, pasarla bien, sin hacerle daño real a alguien más? ¿Es esto en verdad inofensivo?

Instagram tiene 1200 millones de usuarios activos aproximadamente y Tik Tok casi 1600 millones; 500 millones de personas utilizan los stories de Instagram cada día, y sin saber muy bien la totalidad de videos que hay en Tik Tok, sólo en 2021, 8.6 mil millones de videos fueron cargados. No quiero centrarme en el potencial comercial y de mercado de esto, ni la manera como las empresas usan esta información para bombardear y precisar la información asociada a nuestro consumo. Menos quiero pensar en los influencer que son la punta de lanza de todo esto, ni en los nuevos emprendedores que sueñan con beber de esta teta. Mi énfasis va en esa compulsión de subir, cargar, compartir la vida propia y la vida de los otros como si se tratara de un ritual, de una cura a ese mal impreciso que no tiene los síntomas negativos de una enfermedad.

Esto tampoco es una crítica a la visibilidad y la figuración personal. Mucho menos a la conducta de tomar fotos, llevamos casi 200 años haciéndolo. Se constituye más como una defensa al silencio, el anonimato y a la experiencia como un acontecimiento privado que es trascendental no por mostrarlo, sino simplemente por vivirlo y ser consciente de él.

Las redes sociales ya existían antes de virtualizarlas, muchísimo antes de la llegada del internet. El tiempo ha deformado la palabra y ahora llamamos red social a todo aquello etéreo donde depositamos nuestra información y vida con fines que aún no puedo definir con precisión. Nos inscribimos “gratis”, subimos información “fácil” y “rápida” de lo que somos, de lo que hacemos, de con quién estamos, y esa gratuidad se traduce en endorfinas que nos sosiegan, que nos alegran y combustionan esa idea de que estamos haciendo algo importante que se debe compartir con personas perfectamente desconocidas, que aseveramos con ingenuidad que les puede llegar a importar todo lo que hacemos.

Creo que habrá personas que cuando están planeando qué hacer, al mismo tiempo ya están proyectando qué fotos y videos tomar y cómo subirlas

Intuyo que estas redes sociales modernas se crearon con el fin de publicar lo que vivimos, de tener experiencias compartidas que tejen nodos entre personas que les gusta y comparten lo que hacemos a un nivel exponencial, porque el conocimiento desde hace siglos ha sido sinónimo de ventaja y poder, o simple chismorreo sin fines trascendentales, y saber lo que las persona les gusta, en dónde lo hacen y con quién lo hacen, debía de tener una ventaja logística que hoy se ha capitalizado totalmente y sabemos que ha sido fundamental para que compremos y hagamos cosas que perfectamente pueden ser prescindibles e innecesarias. Ahora, que pareciera que hemos posteado todo y tomado fotos de todo, la consigna es vivir para publicar cosas a un grupo que ya está lejos de ser exclusivo, un comportamiento que lleva hasta el extremo esa necesidad malsana de impresionar a los demás, de ser admirados o de complacer estándares que no sabemos su origen. Por eso, el objetivo es mostrar todo a todos. 

Creo que habrá personas que cuando están planeando qué hacer, al mismo tiempo ya están proyectando qué fotos y videos tomar y cómo subirlas.  

Lo que publicamos da la sensación de que efectivamente vivimos con plenitud, que comimos algo espectacular, que hicimos ejercicio y nos sentimos más saludables. Visitamos un sitio de moda, pero algo falta si no nos tomamos la selfie, porque eso garantiza que la experiencia fue con todas las de la ley. Si viajamos a un lugar alejado al cual todos quieren ir, y todos van, lo posteamos al igual que millones de personas para que la liturgia esté completa (bienaventurados hermanos, la paz sea con ustedes y con su espíritu. Miren acá y sonrían…). Nos sentimos exclusivos en medio de comportamientos masivos, saturados. Somos revisores de la vida de los otros, censores, auditores, contralores, fiscales, y miles de personas se creen con el derecho de ser los de la nuestra cuando autorizamos lo de la letra chiquita que jamás leemos.  

Al poner una foto o un video corto de nuestras actividades buscamos generar un enlace y en esa revisoría fiscal completamente voluntaria de la vida de los otros, parecería haber otredad, alteridad: una preocupación sincera por lo que hacen los demás. Nada más falso. Quizá por eso en una reunión presencial, en un almuerzo familiar, en un bar, o en otro espacio realmente social, cuesta hablar con el de al lado y mirarlo a los ojos. Es fácil repartir likes o scrollear (palabra que ya se abre paso y que seguro se consolidará para definir la acción apremiante de avanzar horizontal o verticalmente por cientos, miles de publicaciones de perfectos desconocidos que aparecen como amigos, seguidores o seguidos). Y no… no es un tema de estar pegados al celular; la cuestión es si ya es posible vivir sin postearlo. 

Parecería que toda experiencia es significativa en la medida que es posteable en alguna red social. Quizá el valor se calcula no tanto en la implicación afectiva del evento, la memoria simbólica o la serenidad silenciosa con la que reflexionamos durante y después de hacerla; en lo que esa experiencia contribuyó en nuestra historia de vida. No, la experiencia es importante por mostrarse con la grandilocuencia de las fotos o videos cortos que prometen testimoniar lo real. Y como falsa promesa de realidad, luego de vivir algo y postearlo (instagramearlo, tiktokearlo o lo que sea) queda una brusca apertura, un regusto amargo en la boca que solo se alivia en la medida que alguien, decenas, cientos, miles de personas lo retroalimenten de alguna forma (like, corazoncito, comentario de felicitación que enmascara la envidia); o para pensar en lo siguiente que necesitamos postear. ¿Cómo hacíamos antes cuando vivíamos sin la necesidad urgente de mostrar todo? Sí, es cierto, siempre ha estado esa urgencia de impresionar y encajar. Mi cerebro piensa (como dice mi hijo) en si volveremos a la calma y al aburrimiento hermoso del anonimato, de sólo vivir por vivir, sin esas urgencias imaginadas de poner como una película las historias minúsculas de esas vidas que parecen más reales en una pantalla, que en eso que llamamos realidad.

Susan Sontag en su libro Sobre la fotografía, un texto de 1974 mucho antes de todo este desenfreno mediático, afirmaba que el hábito de la visión fotográfica de contemplar la realidad como un despliegue de fotografías potenciales, enajena la naturaleza en vez de unirnos con ella. La fotografía no es una captura de la realidad, mucho menos es La realidad. Me atrevo a decir que ni siquiera es una porción de ella: semeja más una ilusión, una promesa, un deseo por algo idílico, irreal que promete su contraparte y elicita un recuerdo.  Pienso en esas fotografías de perfiles tan distantes de los rostros en la experiencia real, y no me refiero solo al uso de filtros de belleza, me refiero también a la búsqueda de ángulos en decenas de ensayos y errores que tratan de sacar lo mejor de nosotros hasta que damos con esa foto que satisface no aquello que somos, sino eso que queremos proyectar y ser: nos tomamos tantas fotos como sea posible para ocultar todo rastro del yo real y llegar a ser lo más parecido a ese yo ideal que vemos con tanta facilidad en los otros. Terminamos siendo el avatar de nuestro deseo. 

 

Psicológicamente hablando ¿cuál puede ser el costo? Mi respuesta, muy preliminar, puede ser la disonancia como estilo de vida

Karamakate en El abrazo de la serpiente, tras observar su propia fotografía tiene una discusión con Theo Koch-Grünberg porque quiere quedarse con su foto. En su “ingenuidad” cree que la foto es él mismo. Theo le responde que la foto no es él sino una imagen, a lo que Karamakate le dice que si es un Chullachaqui, un ser igual a uno pero vacío, hueco, algo que no tiene recuerdos, como un fantasma, entre el tiempo sin tiempo.

Jean Baudrillard en La ilusión y la desilusión estética afirma que vivimos ahora en un mundo de simulación, un mundo en el que la más alta función del signo es hacer que desaparezca la realidad y, a la vez, esconder esta desaparición. Pre-redes sociales la ilusión era una categoría sustantiva y la realidad incuestionable. Ambas estaban perfectamente separadas. Ahora esa línea se borró, y esto hace una esquizofrenia colectiva, una desilusión estética donde lo bello se confunde con lo bonito, y la ilusión se produce, empaqueta y se mercantiliza como realidad. ¿Psicológicamente hablando cuál puede ser el costo? Mi respuesta, muy preliminar, puede ser la disonancia como estilo de vida. Esa comparación y autocomparación permanente que trae la desilusión: un malestar virtual y una fuga que debe ser taponada con más fotos, con esa necesidad de perseguir objetivos que reafirmen que sí estamos viviendo y que sí la estamos pasando de lujo. 

Se instaura así la Hiperrealidad de la que habla Baudrillard, una situación en la que la realidad misma se ha vuelto indistinguible de su representación simbólica. Esto no es más que un simulacro. Estamos saturados de imágenes, signos y símbolos producidos por los medios de comunicación y las tecnologías que producen millones de sujetos con un celular en la mano.  La representación de la realidad ha reemplazado a la realidad misma. El concierto parecería más importante porque dejamos la huella de nuestra participación, no tanto por lo que escuchamos o por lo que nuestros otros sentidos percibieron. Vemos, pero no contemplamos. La contemplación si no ha muerto, al menos agoniza. Baudrillard argumenta que vivimos inmersos en una hiperrealidad construida por simulacros que no tienen un referente real, sino que son simulaciones que preceden y determinan nuestra percepción de lo real.

Madurar es darse cuenta que la vida se volvió un interminable ciclo de cortas vacaciones en medio de la relatividad de largos periodos de agonía en el trabajo, mientras la mente escapa en deseos y experiencias cuidadosamente programadas, consumidas y posteadas para que seamos otros, para monetizar todo, para vivir una vida fácil llena de objetivos vacuos carentes de valores, para ser el próximo coach, el próximo influencer, el próximo iluminado, cuando lo único que necesitamos en la vida es aire para respirar, un poco de silencio, algo más de consciencia y disfrute del presente y de lo que tenemos ahora, y tal vez algunos videos de gaticos que nos curen de verdad esa horrible sensación enfermiza de ser la peor versión de nosotros mismos por no tener lo que supuestamente deberíamos tener. En redes sociales todos tenemos nuestro talón de Aquiles, nuestro placer culposo o nuestra perversión. La mía es los videos y memes de gaticos (más desde que murió el mío) que llegan a mi pantalla con precisión cuántica gracias al credo del algoritmo.

En esos días de 27, 29 o 30 horas, dónde los minutos se elongan entre las horas y los segundos se acomodan a rumiar en medio de los años, solo me dan ganas poner la cabeza en la almohada, cerrar los ojos, pasar saliva y dejar de pensar en la irregularidad de lo no logrado, la imperfección de la ausencia. Me aferro a algo mientras trato de descansar. Abro los ojos, tomo el celular en mi mano y scrolleo; scrolleamos, como si de un ritual pagano se tratara, una liturgia privada para auditar la vida de miles de contactos mientras sofocamos esa llamarada de sensaciones de fracasos que pululan en nuestra cabeza.

Sé que lo importante no es hacer cosas, mucho menos publicarlas para lograr simpatías romas y superficiales: lo importante es aferrarme a los valores que hacen que al otro día me levante y continúe con esas cosas. Porque cuido, porque no me quedo con nada para el regreso, porque mi vida ya no tendría sentido, sería aburrida y majadera si me enfoco sólo en el espejo de agua de mí mismo, que se ve lindo, perfecto, feliz y positivo en una foto en la que parece que soy y no soy.

¿Habrá algo autentico en estas redes sociales? Seguramente. La gente de manera genuina, con convicción, comparte sus sueños, sus logros, eso que tanto esfuerzo les costó; lo macro y lo minúsculo. El problema surge cuando lo auténtico se torna compulsión, afán y se reduce a objetivos que se deben chequear, cosas y pendientes por lograr que abren infinidad de otros objetivos, otros lugares por visitar, otros platos que se saborean con los ojos, otras experiencias para dejar atrás luego de fotografiarlas que dejan escombros de insatisfacciones y malestares, incluso cuando estamos cumpliendo nuestros sueños.

Los valores no necesitan ser retratados, los valores existen y son una fuente inagotable de felicidad desde el anonimato. No necesitamos hacer una buena obra y gritarla al mundo para demostrar lo buenos y sensibles que somos. Eso revela más nuestra carencia y falta de empatía.

El niño busca atención permanente, busca que le refuercen eso que a su parecer es maravilloso y lo hace ser mejor. “¿Papá mira lo que hice? ¡Wow, es maravilloso, eres el mejor!” El niño lo hace por su propio proceso de desarrollo, el adulto lo hace porque piensa que todo se trata de él. El niño supera la fase narcisista: el adulto vuelve a ella para abrigarse de un mundo hostil e insaciable en positividad que le exige que sea mejor, que viva más y que tenga más y más experiencias significativas. 

Esto será publicado y espero compartido por cientos de personas. Seguramente seré cómplice de aquello que estoy criticando. ¿Y quién no, ahora en tiempos de posteos que son liturgias?

 

Oskar Gutiérrez Garay

Psicólogo, magister en literatura y doctor en pensamiento complejo. Docente de psicología de las Universidades Andes, Nacional, Pedagógica Nacional y la Manuela Beltrán.

 

Texto original: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/postear-como-liturgia-adiccion-instagram-tik-tok/

¡Estoy quemado! Afrontando el síndrome de burnout

El entorno laboral puede afectar profundamente la salud física y mental de las personas. Pero antes de ahondar en el tema, te invitamos a que te hagas las siguientes preguntas:

  1.  ¿Te cuesta más de lo habitual, concentrarte en el trabajo o realizar las tareas diarias?
  2.  ¿Has perdido interés o motivación en las labores asignadas, incluso en aquellas que te gusta realizar?
  3. ¿Sientes que estás haciendo el mínimo esfuerzo en el trabajo y no estás dando lo mejor de ti?
  4. ¿Te has distanciado de amigos y familiares porque te sientes cansado o desanimado?
  5. ¿Piensas que el trabajo está afectando negativamente a tu salud física y mental?

Si respondiste “sí” a varias de estas preguntas, es posible que estés afrontando varios síntomas del síndrome de burnout. Y es que, en el agitado mundo laboral actual, esta problemática se ha convertido en una preocupación creciente. En este artículo, explicaremos qué es, sus posibles causas y consecuencias, y proporcionaremos estrategias preventivas para mantener el equilibrio en la vida.

¿Qué es el Síndrome de Burnout?

El síndrome de burnout, también conocido como “síndrome del trabajador quemado” o “agotamiento laboral”, es una respuesta extrema al estrés crónico en el lugar de trabajo. Es un proceso que se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico, emocional y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador. En este, el trabajador sufre una pérdida del interés por sus tareas y va desarrollando una reacción psicológica negativa hacia su ocupación laboral.

¿Se puede dar en cualquier profesión?

Pues bien, este síndrome ha sido identificado en aquellas profesiones que están en relación con el trato al público (denominada también exposición social). Sin embargo, puede darse en cualquier ocupación ya que el aumento del riesgo depende de la existencia de una gran discrepancia entre las expectativas laborales del trabajador y la realidad de las tareas a las que se enfrenta día a día, sumado a un ambiente laboral con exceso de tensión, degradado y/o con relaciones laborales manifiestamente conflictivas.

Algunos de los principales síntomas son:

Síntomas de agotamiento extremo
Físico Cansancio constante, fatiga crónica, falta de energía, dolores de cabeza, problemas de sueño, aumento de peso o bien pérdida de apetito. También puede reflejarse en la aparición de alteraciones psicosomáticas como dolores musculares, migrañas, problemas gastrointestinales y, en el caso de las mujeres, desregulación del ciclo menstrual.
Comportamental La irritabilidad y el endurecimiento del trato se convierten en tónicas habituales dentro de la forma de actuar de un trabajador quemado, los clientes, usuarios o personas con las que interactúan perciben este cambio de actitud, pero también la familia y su entorno social. A esto se le suman, actitudes de indiferencia, desilusión, apatía, cinismo y desapego, reduciendo claramente su compromiso hacia el trabajo.
Mental Dificultad para concentrarse, problemas de memoria, toma de decisiones deficiente, disminución de la creatividad.

Estos síntomas generan un círculo vicioso que se retroalimenta constantemente, generando mayor sufrimiento. Ya que la incapacidad de cumplir con el trabajo (concentrarse, gestionar sus actividades, etc.), no deja avanzar en la cada vez mayor acumulación de tareas pendientes.

Causas del síndrome de burnout

Este síndrome es el resultado de la combinación de factores de riesgo personales y organizacionales.

Entre los factores de riesgo personales se encuentran:

  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Dificultad para manejar el estrés.
  • Circunstancias vitales estresantes (cuidado de enfermos, enfermedades graves, pérdidas, etc.).

Los factores de riesgo organizacionales que pueden desencadenar el burnout incluyen:

  • Lagunas en las tareas asignadas al puesto de trabajo.
  • Sobrecarga de funciones y responsabilidades.
  • Ambiente laboral complicado.
  • Fallas en el liderazgo en la empresa.
  • Falta de apoyos y recursos.

 

¿Se puede prevenir?

Las medidas preventivas frente al burnout son similares a aquellas necesarias para manejar situaciones de estrés laboral. Frente a esto, puedes implementar, de manera personal, algunas estrategias para prevenir el desarrollo y aumento de los síntomas del burnout:

  • Establece límites, entre el trabajo y la vida personal. Busca dedicar tiempo a tus pasatiempos y relaciones.
  • Habla sobre tu carga de trabajo, comunicando tus preocupaciones con tu supervisor o jefe inmediatos si sientes que estás sobrecargado y consideras si requieres ayuda de un profesional en salud mental.
  • Aprende a decir No: No te sientas obligado a asumir más responsabilidades de las que puedes manejar.
  • Cuida tu Salud: Mantén una rutina de ejercicio, asegúrate de dormir lo suficiente y de alimentarte adecuadamente.

Llegados a este punto es evidente que el síndrome de burnout es un desafío serio en la sociedad actual, pero no es un fenómeno inevitable. Con conciencia y la implementación de estrategias preventivas, podemos mantener el equilibrio entre nuestras vidas laborales y personales, protegiendo nuestra salud física y mental. Reconoce las señales tempranas y no dudes en buscar ayuda si sientes que el burnout se está apoderando de ti. El autocuidado y el equilibrio son fundamentales para llevar una vida plena y saludable.

Referencias

Lauracio, C., & Ticona, T. L. (2020). Síndrome de Burnout y desempeño laboral en el personal de salud. Revista innova educación, 2(4), 543-554.

Lovo, J. (2020). Síndrome de burnout: Un problema moderno. Entorno, (70), 110-120.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Necesito descansar. Mejorando el rendimiento en entornos de alta demanda

A lo largo del tiempo, el trabajo ha sido valorado como un recurso socializador, adaptativo y objetivado por un conjunto de prácticas. No obstante, la actualidad se caracteriza por un ritmo de vida acelerado, con exigencias laborales cada vez más altas, es por ello que, el descanso adecuado se ha convertido en un elemento fundamental para rendir de manera óptima en entornos de alta demanda y mantener el bienestar físico y mental.

En este artículo, te invitamos a comprender que son los entornos de alta demanda, sus principales características y efectos en la vida de los trabajadores, además de señalar algunas estrategias para establecer tiempos de descanso cruciales para promover una salud integral en las personas y prevenir los efectos negativos.

¿Qué es un entorno de alta demanda?

Es un ambiente en el que confluyen un conjunto de factores que generan presión constante y exigencias significativas para los individuos que se encuentran en él. Estos entornos pueden estar presentes en diversos ámbitos, como el laboral, académico, deportivo o incluso en la vida personal. Las demandas solicitadas pueden ser físicas, mentales o emocionales y pueden provenir de diversas fuentes, como clientes, gerentes o el trabajo mismo.

Características comunes de los entornos de alta demanda:

  • Alta carga de trabajo: a menudo se espera que los empleados trabajen muchas horas y cumplan con plazos ajustados.
  • Alta presión: los empleados pueden sentirse presionados a rendir constantemente al máximo y pueden estar sujetos a revisiones o evaluaciones frecuentes de desempeño.
  • Control limitado: los empleados pueden tener poco control sobre sus horarios de trabajo o cómo realizan sus trabajos.

Trabajar en un entorno de alta exigencia puede tener una serie de efectos negativos en los empleados, tanto físicos como mentales. Estos efectos pueden incluir:

  • Los niveles altos de estrés pueden provocar una serie de problemas de salud, como presión arterial alta, enfermedades cardíacas y ansiedad.
  • El burnout es un estado de agotamiento emocional, físico y mental causado por un estrés prolongado o excesivo. Los síntomas del agotamiento pueden incluir fatiga, cinismo y una sensación de desapego del trabajo.
  • Los empleados que trabajan en entornos de alta demanda pueden tener dificultades para mantener un equilibrio saludable entre la vida personal y laboral. Es posible que pasen muchas horas en el trabajo y que tengan poco tiempo para actividades de ocio o relajación. Navarrete (2017) señala como ejemplo el auge del teletrabajo, que ha traído consigo una serie de transformaciones en la forma en que concebimos y desarrollamos nuestras actividades laborales. Si bien la flexibilidad y autonomía han sido algunos de los beneficios destacados de esta modalidad, también ha surgido una nueva realidad donde las líneas entre el tiempo laboral y el personal se han difuminado. Puesto que, la constante accesibilidad a las herramientas de trabajo y la cultura de la hiperconectividad han generado una expectativa de disponibilidad permanente por parte de los empleados, incluso fuera del horario laboral establecido.
  • Los empleados pueden estar menos satisfechos con su trabajo que los empleados que trabajan en entornos menos exigentes. Esto puede provocar un aumento de la rotación y una disminución de la productividad.

Castaño (2022) señala en su artículo que el descanso se ha instaurado en el mundo laboral como un imperativo conquistado a través de un sistema de aprendizaje continuo, con el cual se busca respetar los ritmos y ciclos del cuerpo y la mente del trabajador. Todo esto para equilibrar y regular la desproporción del exceso de actividades laborales y el manejo de tiempos de oció en el entorno laboral que pueda perturbar los márgenes del rendimiento. Por tal motivo, si trabajas en un entorno de alta demanda, hay varias cosas que puedes hacer para afrontar el estrés y las exigencias del trabajo:

  1. Asegúrate de dormir lo suficiente, comer alimentos saludables y hacer ejercicio con regularidad. Estas actividades pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar tu salud general.
  2. Levántate y muévete cada 20 a 30 minutos para ayudar a prevenir la fatiga y mejorar la concentración.
  3. Aprende a decir no a trabajos o solicitudes adicionales si ya te sientes abrumado, o llega a acuerdos que sean posibles de cumplir, sin generarte una sobrecarga excesiva.

Es importante recordar que tu salud y bienestar son importantes. Recuerda que el buen descanso es una inversión en el bienestar integral que te permite afrontar los desafíos con mayor resiliencia, productividad y satisfacción personal. Es fundamental priorizar el descanso adecuado como una herramienta esencial para alcanzar el éxito y la felicidad en todos los ámbitos de la vida.

Referencias

Castaño, E. (2022). Del trabajo productivo y motivado al imperativo psicológico del descanso: Medellín, 1928-1975. Historia Crítica, (83), 57-76.

Navarrete, C. (2017). Jornada laboral y tecnologías de la info-comunicación:” desconexión digital”, garantía del derecho al descanso. Temas laborales: Revista andaluza de trabajo y bienestar social, (138), 249-283.

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

¡El trabajo me consume! Cómo afrontar el estrés laboral

Antes de iniciar, te invitamos a responder las siguientes preguntas:

  1. ¿Sientes fatiga constante o falta de energía?
  2. ¿Presentas dificultad para controlar tus emociones?
  3. ¿Percibes que no estás rindiendo bien en tu trabajo?
  4. ¿Has aumentado el consumo de alcohol, tabaco o cafeína?
  5. ¿Eres más impulsivo o agresivo de lo normal?

Si respondiste “sí” a varias de estas preguntas, es posible que estés experimentando estrés laboral. Y es que esta es una problemática creciente en el mundo actual, que afecta negativamente la salud mental y la calidad de vida de millones de personas. Por tal motivo, hoy te mostraremos desde una perspectiva psicológica información para que puedas comprender qué es el estrés laboral y cuáles son los factores que pueden promoverlo, así como algunos de los mecanismos de afrontamiento que fomenten tu bienestar individual.

¿Qué es el estrés laboral?

En la revisión realizada por Verduzco y Hernández (2018), el estrés laboral se define como una reacción fisiológica, psicológica y conductual ante exigencias o demandas del entorno laboral que no se ajustan a la capacidad de recursos del individuo para afrontarlas. Esta discrepancia entre las demandas y los recursos disponibles genera una sensación de desequilibrio y tensión que puede tener repercusiones significativas en la salud y el bienestar del trabajador.

 

Existen diversos factores que pueden contribuir al desarrollo del estrés laboral, incluyendo:

 

  1. Exigencias laborales excesivas

Cargas de trabajo elevadas, plazos ajustados, responsabilidades múltiples y falta de control sobre las tareas pueden generar una sensación de sobrecarga y presión.

 

 

  1. Falta de apoyo social y reconocimiento

La ausencia de apoyo por parte de compañeros, superiores o la organización en general, así como la falta de reconocimiento por el trabajo realizado, pueden contribuir al sentimiento de aislamiento y frustración..

 

 

 

3. Entorno laboral hostil

Un ambiente laboral caracterizado por conflictos, hostilidad, discriminación o acoso puede generar un clima de tensión y miedo que afecta negativamente el bienestar emocional del trabajador.

 

 

4. Desequilibrio entre vida laboral y personal Dificultades para conciliar la vida personal con las exigencias laborales pueden generar estrés adicional y afectar negativamente las relaciones familiares y sociales.

 

 

 

Afectación del estrés laboral en la calidad de vida

El estrés laboral no solo afecta el desempeño laboral, sino que también tiene un impacto significativo en la calidad de vida de las personas. Las consecuencias negativas del estrés laboral pueden manifestarse en diversas áreas:

  • Salud física: Puede aumentar el riesgo de enfermedades como hipertensión, cardiopatías, diabetes, trastornos digestivos y problemas musculares.
  • Salud mental: Contribuye al desarrollo de ansiedad, depresión, insomnio, irritabilidad y dificultad para concentrarse.
  • Comportamiento: Genera cambios negativos en el comportamiento, como aumento del consumo de alcohol o tabaco, agresividad, aislamiento social y descuido de las responsabilidades.
  • Relaciones: Afecta negativamente las relaciones familiares, de pareja y sociales, generando conflictos y distanciamiento.

 

Cambios conductuales para controlar el estrés laboral

Para afrontar el estrés laboral y proteger la salud mental y la calidad de vida, es importante conocer los mecanismos de afrontamiento que pueden promover el bienestar individual. Los mecanismos de afrontamiento al estrés laboral son aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales que realiza cada persona para afrontar determinada situación. Pueden estar orientados en la solución del problema a través de un plan de acción que permita gestionar la fuente de estrés o, pueden estar orientados a la regulación mental a través de un cambio o regulación en las emociones negativas (ira, tristeza, etc.) resultantes de la percepción de la situación de estrés. 

El afrontamiento es considerado como un factor estabilizador, de manera que facilita el ajuste individual y la adaptación cuando se está ante situaciones estresantes. Dentro de las medidas de afrontamiento, se destacan las subescalas propuestas en el Brief COPE (Morán, et al., 2010), inventario multidimensional, desarrollado para evaluar las diferentes formas de respuesta ante el estrés.

A continuación, te mostramos algunas de las estrategias de afrontamiento que se suelen usar en los entornos laborales:

Medidas de afrontamiento Descripción
Afrontamiento activo Iniciar acciones directas, incrementar los propios esfuerzos eliminar o reducir al estresor.
Planificación Pensar acerca de cómo afrontar al estresor. Planificar estrategias de acción, los pasos a dar y la dirección de los esfuerzos a realizar.
Apoyo instrumental Procurar ayuda, consejo, información a personas que son competentes acerca de lo que se debe hacer.
Apoyo social-emocional Conseguir apoyo emocional de simpatía y de comprensión.
Desahogo Aumento de la conciencia del propio malestar emocional, acompañado de una tendencia a expresar o descargar esos sentimientos.
Reinterpretación positiva Buscar el lado positivo y favorable del problema e intentar mejorar o crecer a partir de la situación.
Aceptación Aceptar el hecho de lo que está ocurriendo, de que es real.

 

Suelen ser varios los mecanismos de afrontamiento al estrés que se aplican en los entornos laborales. Frente a determinado grado de estrés sufrido, el individuo tiende a utilizar más de un mecanismo que le permita evadir, asimilar o amortiguar el grado de estrés al cual está siendo sometido. 

Si al leer este artículo, te identificas con varios de los signos de estrés laboral mencionados, y consideras que las estrategias de afrontamiento que has implementado hasta ahora no son suficientes para manejar la situación, te recomendamos buscar ayuda profesional. Un especialista en salud mental puede brindarte las herramientas y el apoyo necesarios para gestionar el estrés de manera efectiva, mejorar tu bienestar y proteger tu salud mental a largo plazo.

 

Referencias

Morán, C., Landero, R., & González, M. T. (2010). COPE-28: un análisis psicométrico de la versión en español del Brief COPE. Universitas Psychologica, 9(2), 543-552.

Silla, J. (2011). Estrés laboral y riesgos psicosociales: Investigaciones recientes para su análisis y prevención. Universitat de València.

Verduzco, R. & Hernández, C. (2018). El estrés en el entorno laboral Revisión genérica desde la teoría. Cultura Científica y Tecnológica, (64).

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Saliendo del bucle: Estrategias para afrontar la rumiación mental

¿Sabías qué?

– La preocupación se centra en el intento de resolución de problemas que se orientan hacia el futuro, mientras que, la rumiación se vincula a situaciones de pérdida o fracaso y están centrados en el pasado.
– A diferencia de la reflexión, que busca soluciones, la rumiación se centra en pensamientos negativos sin avanzar hacia soluciones.
– La rumiación mental puede aumentar la ansiedad, depresión, baja autoestima y tener repercusiones negativas en la calidad del sueño, entre otras afectaciones.

¿Te ha pasado qué piensas en algo, intentas despejar la mente para no insistir en ese pensamiento, pero inevitablemente vuelves a hacerlo?

En este artículo, exploraremos este fenómeno, sus efectos y las estrategias para aprender a gestionarla.

¿Qué es la rumiación mental?

En su estudio, De Rosa y Keegan, mencionan que la rumiación mental es una estrategia de afrontamiento desadaptativa frente a estados de ánimo negativo que implica una atención autoenfocada, intensa y recurrente frente a un pensamiento que se vuelve estático y queda anclado, lo que produce malestar, estrés, ansiedad, falta de concentración, insomnio, depresión, sin llegar a una solución o conclusión satisfactoria. De esta forma, la persona que rumia sufre durante más tiempo y con más intensidad los efectos del estado de ánimo, generando un bucle mental que puede llevar a un agotamiento emocional.

¿Por qué se produce?

La predisposición biológica, las experiencias vividas y las estrategias que se utilizan para regular lo que se siente son los factores explicativos de este tipo de procesos. En este sentido, la rumiación es un estilo de afrontamiento pasivo, no centrado en soluciones o acciones, lo cual hace que la decisión se posponga, derivando un ciclo de mayor preocupación y rumiación. Frente a esto, se opta por intentar buscar las causas, según cada caso particular, evitando caer en el juicio, la culpa y la anticipación de problemas porque esto solo mantendrá e intensificará el malestar.

Estrategias para Gestionar la Rumiación Mental

Afortunadamente, existen estrategias efectivas para abordar la rumiación mental:

  • Autoconciencia: Reconoce cuándo estás empezando a pensar de modo constante en una situación. Este es el primer paso para el cambio.
  • Establece un límite de tiempo: Permítete pensar en un problema durante un período de tiempo determinado. Cuando se acabe el tiempo, comprométete a dejarlo ir y a enfocarte en soluciones.
  • Practica la atención plena: te ayuda a vivir el presente y a reducir la rumiación sobre el pasado o la preocupación frente al futuro.
  • Haz ejercicio físico: la actividad física promueve la liberación de endorfinas y la atención al presente.
  • Cambia la perspectiva: Trata de ver tus pensamientos desde una perspectiva más objetiva y realista. ¿Son realmente tan catastróficos como parecen?
  • Practica la escritura terapéutica: escribe sobre las propias sensaciones, emociones y pensamientos, esto permite ordenar lo que se tiene en la cabeza y ponerlo fuera.
  • Utiliza la técnica STOP: Este es un procedimiento de autocontrol para eliminar los pensamientos repetitivos, cambiándolos por pensamientos más adecuados y realistas. Ten en cuenta los siguientes pasos:
  1. Identifica y verbaliza las emociones que están siendo problemáticas.
  2. Elige un estímulo que interrumpa los pensamientos negativos. Puede ser un aplauso o un pellizco y simultáneamente utilizar la palabra ¡stop!
  3. Cambia de actividad, una vez hayas interrumpido el pensamiento.
  4. Intenta contrarrestar los pensamientos negativos con pensamientos más adaptativos que no tengan tintes de crítica, juicio o desaprobación, sino que resalten aquello que puedes hacer mejor.

Es importante que tengas en cuenta que, cambiar los patrones de pensamiento lleva tiempo y práctica, así que sé amable contigo mismo en este proceso de transformación hacia una mente más tranquila y equilibrada.

Referencias

De Rosa, L., & Keegan, E. (2018). Rumiación: consideraciones teórico-clínicas. Revista Argentina de Clínica Psicológica, 27(1), 36-43.

Marrero Alano, M. Eficacia de la Terapia cognitiva basada en Mindfulness para el tratamiento de la depresión y la rumiación: una revisión bibliográfica [en línea]. Trabajo final de grado. Montevideo: Udelar. FP, 2022.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Psicóloga

Disciplina y límites que potencien el amor

De manera cotidiana, cuando se habla de disciplina, la interpretación que se le da a esta suele estar relacionada con la imposición de reglas o restricciones para corregir o controlar el comportamiento de alguien. A menudo, se asocia con el castigo o la restricción de la libertad individual. Aquí hay algunas formas como se interpreta disciplinar:
– Castigo: La disciplina puede ser vista como un castigo para corregir un comportamiento no deseado. Por ejemplo, alguien podría decir: “Mis padres me disciplinaron por llegar tarde”.
– Control: Se asocia con el control de las acciones de alguien, la disciplina puede relacionarse con la autoridad de una figura de poder, como padres, maestros o supervisores. Por ejemplo, “El director de la escuela ejerce disciplina en el campus” o “mi jefe ejerce mucha disciplina en el lugar de trabajo”.
– Restricción: Puede implicar la restricción de la libertad o la imposición de reglas rígidas. Por ejemplo, “La disciplina en la escuela significa seguir las reglas estrictamente”.

En un contexto más amplio, la disciplina también puede referirse a la capacidad de controlar y dirigirse hacia metas y comportamientos positivos sin necesidad de castigos externos.

¿Por qué es importante la Disciplina?
La disciplina no significa castigo, sino guiar a nuestros hijos hacia un comportamiento positivo y enseñarles habilidades para la vida. Veamos algunos motivos por los que es crucial:
– Seguridad y autocuidado: Los límites ayudan a mantener a los niños seguros y les enseñan a cuidarse a sí mismos.
– Aprendizaje: La disciplina les brinda la oportunidad de aprender sobre las consecuencias de sus acciones.
– Desarrollo de la Autodisciplina: Les ayuda a desarrollar habilidades de autorregulación y autodisciplina.

Implementando la Disciplina Respetuosa

En Pautas de crianza y problemas de conducta se hace mención a la forma adecuada de implementar la disciplina y la instauración de límites en la crianza respetuosa, puesto que, estos requerimientos son fundamentales para guiar a nuestros hijos hacia un crecimiento saludable. Pero, ¿cómo lo hacemos sin recurrir a métodos autoritarios o castigos? A continuación, se establecen algunas pautas que te pueden guiar en el proceso de implementación de prácticas de instauración de límites y fomento de la disciplina:
– Explica los límites de manera clara y sencilla. Usa un lenguaje apropiado para la edad de tu hijo. Además, involucra a tus hijos en la toma de decisiones dentro de los límites establecidos. Esto les da una sensación de control y responsabilidad.
– Intenta entender los sentimientos y perspectivas de tu hijo. Esto fortalece el vínculo y les ayuda a sentirse escuchados.
– Mantén límites consistentes, pero flexibles cuando sea apropiado. La consistencia brinda seguridad. Implementa los cambios gradualmente. No te sientas presionado a hacerlo todo de una vez.
– Utiliza consecuencias lógicas relacionadas con el comportamiento en lugar de castigos. Por ejemplo, si un niño tira juguetes, podría perder el privilegio de jugar con ellos por un tiempo.

– Reflexiona sobre tu estilo de crianza actual y cómo podrías mejorar la disciplina y los límites. Investiga sobre la crianza respetuosa y las técnicas de disciplina positiva.
– Busca apoyo de otros cuidadores o grupos de crianza. Compartir experiencias y consejos puede ser valioso. Recuerda que el cambio lleva tiempo. Sé paciente contigo mismo y con tu hijo mientras ajustan sus patrones de comportamiento.
– Establece Prioridades: Comienza con un área específica que desees mejorar, como la comunicación o la gestión de las rabietas.
– Reconoce y celebra los momentos en los que aplicas con éxito la crianza respetuosa. En lugar de sentirte frustrado por los desafíos, véalos como oportunidades para aprender y crecer.

Conclusión

La disciplina y la instauración de límites en la crianza respetuosa son esenciales para el desarrollo saludable de los niños. Cuando implementamos estas prácticas con amor, empatía y comunicación efectiva, estamos guiando a nuestros hijos hacia un futuro en el que puedan tomar decisiones conscientes y responsables.
Recuerda, la crianza respetuosa no se trata de ser perfecto, sino de ser consciente y estar dispuesto a crecer junto con tus hijos. ¡Juntos, pueden construir una relación basada en el respeto y el amor! La crianza respetuosa no solo beneficia a tus hijos, sino que también fortalece el vínculo familiar y fomenta un ambiente de amor y confianza. Al seguir estas pautas y aplicar cambios gradualmente, puedes abrazar una crianza basada en el respeto mutuo y el amor incondicional.
¡Cada pequeño paso te acerca a un hogar más armonioso!

Referencias
Castiñeira, L. (2020). Pautas de crianza y problemas de conducta. Profesorado enseñanza secundaria. chrome extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://core.ac.uk/download/pdf/235863507.pdf

Enith Daniela Villota Guevara

Criando con Amor: Dile No a la Violencia

A poco de cumplir 2 años de sancionada la Ley 2089 de 2021 conocida como “Ley anti chancleta”, la cual prohíbe el castigo físico como un método para corregir el mal comportamiento de niños y niñas, en una audiencia pública realizada por el ICBF en enero de 2023, se revisaron los avances de la implementación de dicha Ley. Según el ICBF, la Estrategia Nacional Pedagógica y de Prevención del castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes ya ha sido apropiada en los 32 departamentos del país, a través de la gestión del conocimiento, fortalecimiento de capacidades, participación e incidencia social. No obstante, según las cifras de Medicina Legal, entre enero y noviembre del 2022 se presentó un incremento en las acciones violentas contra menores de edad respecto al mismo periodo del 2021. Lo que hace evidente el establecimiento de rutas de intervención particular y acompañar a las familias para darles todas las herramientas de crianza sin violencia. Basados en este contexto, hoy hablaremos acerca de crianza respetuosa, donde se explora por qué el uso de la violencia en la crianza es una estrategia negativa y cómo se puede optar por prácticas de cuidado alternativas que fomenten el respeto y la dignificación de la infancia.

Dile NO a la Violencia

La violencia en la crianza, ya sea física o verbal, puede tener consecuencias profundas y negativas en el desarrollo emocional y psicológico de los niños. En la que se pueden evidenciar algunas consecuencias como:

– Daño emocional: Los niños que experimentan violencia pueden desarrollar problemas emocionales, como ansiedad, depresión y baja autoestima.
– Reproducción de patrones: Los niños tienden a repetir patrones de comportamiento que aprenden en casa, lo que puede perpetuar la violencia en generaciones futuras.
– Problemas de comportamiento: La violencia puede manifestarse en problemas de comportamiento, como agresión o aislamiento social.

En la ponencia Crianza Respetuosa: Hacia una parentalidad centrada en las niñas y los niños se indica que la crianza respetuosa, también conocida como crianza consciente o crianza con apego, es un enfoque de crianza que se centra en el respeto hacia los niños como individuos autónomos, en el que se buscar el fortalecimiento de la relación afectiva entre padres e hijos en donde a estos últimos se les respetan sus derechos y necesidades emocionales y se les reconoce y atiende de manera respetuosa.

Algunos principios clave de la crianza respetuosa incluyen:

– Fomentar un apego seguro, lo que significa establecer una conexión emocional fuerte y segura entre los padres y los hijos. Esto se logra a través del contacto físico, la atención a las necesidades emocionales y la respuesta sensible a las señales del niño.

– Promover una comunicación abierta y respetuosa con los niños, escuchando sus pensamientos y sentimientos sin juzgar.

– Permitir que los niños desarrollen su autonomía y tomen decisiones apropiadas para su edad. Esto incluye permitirles explorar su entorno de manera segura. Utilizando un enfoque de educación positiva en lugar de recurrir al castigo. Esto implica reforzar el comportamiento deseado y enseñar habilidades de resolución de problemas.

– Crianza Basada en el Respeto Mutuo: la cual se basa en el respeto mutuo entre padres e hijos, donde ambos se tratan con dignidad y consideración.

Este tipo de crianza busca crear un ambiente de seguridad emocional y confianza que permita un desarrollo saludable de los niños, al mismo tiempo que fortalece los lazos entre padres e hijos. Se trata de criar a los hijos de manera amorosa, atenta, reconociendo y respetando sus necesidades individuales y fomentando su crecimiento emocional y personal y se funda en el amor, la empatía y el respeto mutuo.
A continuación, se establecen una serie de pautas que puedes instaurar en tu hogar para promover cambios positivos en las dinámicas de crianza:

– Instaura una comunicación abierta: Escucha a tus hijos y dales espacio para expresar sus sentimientos y pensamientos.
– Establece límites claros: Generando acuerdos de comportamiento y cuáles son las consecuencias que puede acarrear el no respetar lo pactado, evitando recurrir a la violencia física o verbal.
– Sé un modelo de comportamiento positivo: Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Es por ello que la mejor instrucción es tu propio comportamiento.

La crianza respetuosa es un camino hacia la formación de niños emocionalmente saludables y responsables. Al decir “No” a la violencia y optar por prácticas de cuidado alternativas, estamos construyendo un futuro mejor para nuestros hijos y la sociedad en su conjunto. Juntos, podemos criar con amor y respeto, y ser agentes de cambio positivo en la vida de nuestros seres queridos. ¡Comencemos hoy mismo!

 

Referencias
Coto, M., & Cubillo, N. (2020). Crianza Respetuosa: Hacia una parentalidad centrada en las niñas y los niños. Estudios, (41), 428-450.
Lafita, L., & Cabrera, R. (2023). Efectividad del Proyecto Crianza Respetuosa para la promoción de bienestar psicológico en niños y adolescentes. Revista del Hospital

Psiquiátrico de La Habana, 20(2).

Enith Daniela Villota Guevara

Educación emocional en familia Un camino hacia la conexión y comunicación auténtica

En la sociedad actual, el conocimiento sobre las emociones es un territorio poco explorado por la población en general. La falta de comprensión emocional ha llevado a dificultar la comunicación sincera y abierta frente a las experiencias propias y sentimientos en la vida. Ante esta dificultad, la educación emocional en la familia se convierte en el faro que puede guiar a todos los miembros del núcleo hacia la conexión y la empatía en el hogar.

¿Qué es la educación emocional?

La educación emocional es un valioso recurso que permite comprender y gestionar las emociones, así como entender las de los demás. Vale aclarar que, las competencias emocionales son un conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales, siendo una herramienta esencial para construir relaciones significativas y saludables en el seno familiar.

En el libro Educación emocional, propuestas para educadores y familias, el autor indica que, la implicación de la familia es clave para la educación emocional de los hijos e hijas, pues dicha educación significa desarrollar competencias emocionales en los niños y niñas, sin embargo, primero es necesario que primero se formen emocionalmente los padres y cuidadores, para manifestar dichas competencias en su comportamiento, ya que los infantes aprenden más por lo que ven hacer que por lo que se les dice que hagan.

Conociendo las Emociones para Aplicarlas en la Vida

Cada miembro del hogar, desde los más pequeños hasta los más grandes, requiere conocer y aplicar la educación emocional en su día a día. Esta habilidad no solo nos ayuda a enfrentar los desafíos de la vida, sino que también nos brinda la capacidad de conectar de manera genuina con nuestros seres queridos.

Crear experiencias parentales que fomenten la educación emocional en la familia es una forma efectiva de ayudar a los niños a desarrollar habilidades saludables.

A continuación, se enunciarán algunas pautas que puedes poner en práctica para educar emocionalmente a los miembros del hogar:

– Fomentar el Diálogo Abierto: Propicia un ambiente donde cada miembro de la familia se sienta cómodo expresando sus emociones y pensamientos sin temor al juicio.
– Identificar Emociones Ayuda a tus hijos a identificar sus emociones y a ponerles nombre. Esta habilidad les permitirá comprender lo que sienten y cómo pueden manejarlo.
– Validar las Emociones: Acepta y valida las emociones de tus hijos, enseñándoles que todas las emociones son válidas y que tienen derecho a sentirlas.
– Practica la regulación emocional: Enseña a tus hijos estrategias para regular sus emociones. Esto puede incluir técnicas de respiración profunda, visualización, actividad física o búsqueda de apoyo social. Practica estas técnicas junto con ellos para mostrarles cómo se pueden aplicar en diferentes situaciones.
– Modelar Comunicación Empática: Demuestra empatía con tus hijos y con los demás miembros de la familia, mostrándoles cómo escuchar y entender las emociones de los demás. Modela la empatía expresando comprensión y mostrando interés genuino cuando tus hijos compartan sus emociones. Pregunta cómo se sienten en diferentes situaciones y ayúdales a ponerse en el lugar de los demás.
– Aprender de las Experiencias: Utiliza las situaciones cotidianas como oportunidades para aprender sobre las emociones y cómo manejarlas de manera saludable.
– Promueve la resolución de problemas emocionales:  Ayuda a tus hijos a encontrar soluciones constructivas a los desafíos emocionales que enfrentan. Anímalos a identificar posibles soluciones, evaluar las consecuencias y elegir la opción más adecuada. Brinda apoyo y orientación cuando sea necesario.
– Celebra los logros emocionales: Reconoce y celebra los logros emocionales de tus hijos. Elogia su capacidad para identificar y expresar sus emociones de manera saludable, así como su capacidad para manejar situaciones emocionalmente desafiantes. Esto refuerza su confianza y motivación para seguir desarrollando su inteligencia emocional.
– Promueve el juego y la creatividad emocional: El juego puede ser una forma poderosa de explorar y experimentar con las emociones. Fomenta juegos de roles, actividades de arte y narrativas que involucren la expresión y exploración emocional. Esto permite a tus hijos practicar y desarrollar su inteligencia emocional de manera lúdica.

La educación emocional en familia es el puente que permite a todos los integrantes de la familia conectar de manera profunda, genuina y significativa. Al comprender y expresar las emociones, se pueden fortalecer los lazos afectivos y crear un ambiente donde la empatía y el amor fluyan libremente.

Si bien el texto es orientativo a familias que tienen a su cuidado niños y adolescentes, no olvides que, si tu núcleo familiar está compuesto por adultos, esta información también es válida y pertinente. Es por esto que, extendemos una invitación a cada lector a embarcarse en este proceso de descubrimiento emocional junto a su familia. Educarse en este tema, permite comprender las emociones propias y las de los demás.

Recuerda que ser un modelo de inteligencia emocional es fundamental, para aquellos que te rodean pues les permites conocer cómo reaccionar ante ciertos eventos de la vida y a su vez a cómo gestionar las emociones de manera saludable, para poder hacerle frente a la situación y a resolver conflictos de ser necesario.
¡Conviértete en un puente emocional para que otros, por tu ejemplo, encuentren la manera de comprender y gestionar, su área emocional!, ¿Por cuál pauta darás inicio a este reconocimiento?

Referencias
Biquerra, R. (2011). Educación Emocional. Propuestas para educadores y familias. Desclee de Brouwer.

Enith Daniela Villota Guevara

Afrontando los problemas de conducta Un camino de crecimiento para todos los miembros del hogar

Los problemas de conducta de niños y adolescentes constituyen una de las preocupaciones de las familias en la sociedad actual. Ante esto, hay familias que son capaces de afrontar estas situaciones y salir adelante, mientras otras se ven desbordadas, sin saber cómo actuar. Este tipo de problemas pueden verse como una preocupación para las familias, pero también como una oportunidad para crecer juntos y fortalecer los lazos afectivos entre los miembros del núcleo familiar.

Para ello es necesario reconocer que, la autorregulación emocional y las estrategias de afrontamiento son
herramientas valiosas para ver cambios conductuales positivos en los niños y adolescentes y permite mejorar el
clima familiar.

Entendiendo los Problemas de Conducta

La conducta problemática en niños y adolescentes puede manifestarse de diversas formas, desde rabietas y desafíos a la autoridad, hasta actitudes de aislamiento o agresividad. Estas conductas pueden ser una señal de que niños y jóvenes están lidiando con emociones complejas y necesitan apoyo para aprender a expresarlas de manera saludable.

El estudio Intervención sobre autorregulación cognitiva, conductual y emocional en niños menciona que la
autorregulación resulta fundamental para fomentar el comportamiento adaptativo. Frente a esto, se propone el desarrollo e instauración de habilidades cognitivas, motivacionales y emocionales en los niños y adolescentes que permitan un aprendizaje efectivo, de tal manera que estos puedan aplicar habilidades de regulación emocional de forma continua, posibilitando un afecto positivo, una mejora en el funcionamiento interpersonal y mayor bienestar en general.

Algunas de las estrategias de autorregulación emocional y afrontamiento que se pueden trabajar son:

  • Reconocimiento emocional: Ayudar a los niños y adolescentes a identificar y expresar sus emociones. Enseñándoles a reconocer cuándo se sienten tristes, frustrados o enojados.
  • Respiración y relajación: Practicar ejercicios de respiración y técnicas de relajación les permite afrontar situaciones estresantes con calma y control.
  • Creación de espacios seguros: Fomentar la comunicación abierta en casa, donde puedan hablar sobre sus sentimientos sin temor a juicios.
  • Fomentar la autodirección: Permite que tu hijo/a tenga cierto control sobre su tiempo y actividades. Anímale a elegir qué hacer y darle espacio para explorar sus propios intereses. Esto fomenta su autonomía y capacidad de autorregularse.
  • Establecer rutinas y estructura: El establecimiento de rutinas y horarios regulares puede ayudar a los niños a desarrollar un sentido de estructura y anticipación. Esto les proporciona seguridad y les ayuda a gestionar la impaciencia al saber qué esperar en determinados momentos del día.
  • Identificar soluciones: Ayuda a los jóvenes a buscar diferentes soluciones a sus problemas en lugar de reaccionar impulsivamente.
  • Aprendizaje de habilidades sociales: Enseñarles a resolver conflictos de manera asertiva y a establecer relaciones saludables con sus pares.
  • Ofrecer alternativas y opciones: Si tu hijo/a expresa aburrimiento o impaciencia, ofrece diferentes opciones para que pueda elegir. Esto le brinda un sentido de control y le permite encontrar una actividad que sea más interesante para él/ella en ese momento.
  • Practicar la paciencia juntos: Enseña a tu hijo/a que la paciencia es una habilidad que se puede desarrollar. Puedes hacerlo a través de juegos, actividades o situaciones en las que se requiera esperar. Refuerza y elogia su comportamiento paciente y resalta los beneficios que puede obtener al ser paciente.
  • Ser un modelo de paciencia y resiliencia: Los niños aprenden mucho observando a los adultos. Muestra paciencia y resiliencia en tu propia vida cotidiana y comparte con tu hijo/a cómo manejas las situaciones adversas de manera efectiva.

Puesto que padres y cuidadores también enfrentan desafíos emocionales al afrontar los problemas de conducta de los niños y adolescentes. Es fundamental trabajar en estrategias de afrontamiento que les permita servir de apoyo y guía para los más jóvenes. Si te encuentras ocupando uno de estos roles, te invitamos a que pongas en acción las siguientes pautas:

  • Auto-Cuidado: Dedica tiempo para cuidarte a ti mismo, buscando espacios de relajación y apoyo emocional.
  • Comunicación abierta: Mantén un diálogo constante y respetuoso con tus hijos para conocer sus preocupaciones y necesidades.
  • Apoyo mutuo: Busquen apoyo entre familiares y amigos para compartir experiencias y consejos.
  • Buscar ayuda profesional: No dudes en consultar a un psicólogo o terapeuta si sientes que necesitas orientación para afrontar la situación, estas pautas son básicas, pero si consideras que es difícil sobrellevar las circunstancias que vives en tu hogar, acude a atención especializada para trabajar tu caso de manera específica y profunda.

Trabajar este tipo de problemáticas en niños y adolescentes de manera respetuosa implica un largo proceso para ayudarles a desarrollar habilidades de autorregulación y ofrecerles herramientas para gestionar su tiempo y emociones. Recuerda que cada persona es única y puede responder de manera diferente a estas estrategias y pautas. Sé paciente contigo y con el niño/a o adolecente con el que te encuentras trabajando, e intenta ser flexible en tu enfoque, adaptando las estrategias según las necesidades individuales del niño o adolescente.

Referencias
Canet, L., García, A., Andrés, M., Vernucci, S., Aydmune, Y., & Stelzer, F. (2020). Intervención sobre
autorregulación cognitiva, conductual y emocional en niños: Una revisión de enfoques basados en procesos y en
el currículo escolar, en Argentina. Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento, 12(1), 1-25.

Enith Daniela Villota Guevara

¿A qué jugamos hoy? Beneficios del juego en el desarrollo infantil

¿Sabías que, el juego es una poderosa herramienta para el desarrollo infantil? Enseñar jugando no solo es divertido, sino que también es esencial para la maduración cognitiva, emocional y social de los niños y niñas. En el estudio Fomento del desarrollo infantil mediante el juego en entornos naturales apropiados, los investigadores señalan que, el juego no es solo un pasatiempo, sino una valiosa forma de aprendizaje que los padres y cuidadores deben fomentar en el proceso de crianza.

El juego simbólico, es un tipo de actividad lúdica en la que se simulan situaciones, objetos y personajes que no están presentes en el momento del juego. Este juego de ficción es considerado como uno de los más representativos de la infancia y cuenta con la ventaja de reunir diferentes beneficios para el desarrollo infantil entre los cuales se encuentra:
– Comprender y asimilar el entorno circundante.
– Desarrollar el lenguaje, ya que los niños verbalizan continuamente mientras van jugando, tanto si están solos como sí están acompañados
– Aprender a través de la diversión, facilitando la comprensión y retención de información.
– Generar estimulación cognitiva, puesto que mientras juegan, los niños resuelven problemas, desarrollan habilidades matemáticas, mejoran la memoria y potencian la creatividad.
– Construcción de relaciones sociales: el juego en grupo fomenta la colaboración, la empatía y la resolución de conflictos, habilidades fundamentales para la vida en sociedad.
– Desarrollar habilidades motoras, mejorando la coordinación motora y la fuerza física.

¿Cómo fomentar el juego en la rutina diaria?

Debido a que hoy en día los padres se encuentran sobrecargados de trabajo para sostener el cuidado del hogar, la posibilidad de disponer tiempo de juego entre padres y niños es limitada, sobre todo por la creencia de que hay necesidad de períodos específicos y exclusivos del día, además de juguetes costosos y tecnológicos para tales actividades. Sin embargo, en el artículo El juego en la rutina doméstica para la promoción del desarrollo infantil, se menciona que el juego entre los padres o cuidadores y el niño no requiere mucho tiempo y puede ocurrir durante las actividades de la rutina diaria, como cocinar, limpiar, alimentar y bañar, utilizando materiales domésticos y objetos que se encuentran comúnmente en casa.

Recuerda que como adulto conoces al niño (sus características, necesidades y desarrollo educativo) y esto te permite fomentar el juego para utilizarlo como metodología de aprendizaje. La función que cumples en el juego es la de utilizar estrategias variadas y originales para promover una actividad creativa e intervenir en los diferentes momentos en que el niño o niña requiera ayuda. Hoy te proporcionamos algunas indicaciones para hacerlo:
– Proporciona un entorno seguro y adecuado: Elimina cualquier objeto o elemento que pueda representar un peligro y asegúrate de que haya suficiente espacio para que el niño se mueva libremente.
– Permítele explorar y descubrir: El juego es una oportunidad para que el niño explore y descubra el mundo que lo rodea. Permítele investigar y experimentar por sí mismo, en lugar de proporcionarle todas las respuestas. Esto fomenta su curiosidad y capacidad de resolución de problemas.

– Sé un observador atento: Esto te permite identificar sus intereses, habilidades y necesidades y con ello podrás adaptar las actividades de juego a sus características individuales y proporcionarle el apoyo adecuado cuando sea necesario.

– Sé flexible y abierto a su iniciativa: Permítele al niño tomar decisiones y liderar el juego. Fomenta su creatividad y permita que sus ideas y preferencias guíen la actividad. Esto promueve su autonomía y confianza en sí mismo.

– Aprovecha el juego para enseñar conceptos y habilidades: El juego puede ser una oportunidad para enseñar conceptos y habilidades importantes. Aprovecha momentos de juego para introducir nuevos vocabularios, enseñar habilidades matemáticas básicas, promover la comunicación o desarrollar habilidades sociales, por ejemplo.

– Sé un compañero de juego activo: Participa activamente en el juego del niño. Sé su compañero de juego, demuestra interés genuino y brinda apoyo cuando sea necesario. Esto fortalece el vínculo entre tú y el niño y fomenta su confianza y sentido de pertenencia.

– Promueve la comunicación y la expresión emocional: Fomenta la comunicación verbal y no verbal durante el juego. Anima al niño a expresar sus pensamientos, emociones y necesidades. Esto ayuda a desarrollar sus habilidades de comunicación y a gestionar sus emociones.

El juego es una puerta mágica hacia el aprendizaje y el desarrollo integral de los niños. A través del juego, se construyen conexiones emocionales con ellos se les brinda apoyo y el espacio que necesitan para crecer y descubrir su potencial.Cada niño es único y puede tener diferentes intereses y formas de aprendizaje. Ajusta estas indicaciones según las necesidades y características individuales del niño, y recuerda que el juego debe ser divertido y gratificante para el niño.
¿Y tú, hoy a qué vas a jugar? Está en nuestras manos la oportunidad de cultivar seres humanos felices, curiosos y emocionalmente fuertes. ¡Juntos, hagamos del juego una fuente inagotable de conocimiento y amor en el desarrollo de nuestros niños!

Referencias
Martens, D., & Molitor, H. (2020). Play in appropriate natural environments to support child development. Psyecology, 11(3), 363-396.
Solís, K., Rocha, J., Marinho, P., Camargo, P., & Fujimori, E. (2023). Play into the domestic routine to promote child development: cross-sectional study. Revista Gaúcha de Enfermagem, 44, e20220127.

Enith Daniela Villota Guevara

Con amor te enseño. Impacto de las prácticas parentales en el bienestar infantil

En la sociedad actual, padres y cuidadores enfrentan cada vez más retos al criar a sus personas a cargo. La vida moderna conlleva una dinámica acelerada, en la que bajo las extenuantes y largas jornadas de trabajo el tiempo se ha vuelto un recurso escaso, afectando la interacción familiar. Sin embargo, pese a las restricciones y limitaciones que el contexto impone, es esencial asegurar que los momentos disponibles sirvan para reafirmar los lazos vinculares de manera significativa y enriquecedora, permitiendo el desarrollo emocional y psicológico de todos los miembros de la familia.

No es solo cuestión de tiempo, también es necesario que las prácticas de crianza se encuentren basadas en el respeto, amor y cariño puesto que estas promueven relaciones seguras y afectuosas. En el artículo Crianza Respetuosa: psicología clínica infantil en la protección de la salud mental de la niñez, se indica que el bienestar psicológico de los niños y adolescentes, depende en buena medida de los adultos referentes a cargo del cuidado. Es por ello que se insta a que la base de cualquier estilo de crianza, sea fundada bajo el respeto y afecto como modo de promover el bienestar psicológico de los niños y adolescentes y disfrutar de mejor manera los roles de sus cuidados y educación.

Por otro lado, en relación con los cuidadores, la indagación científica ha mostrado que los principales retos para ellos son: lograr organizar la vida en casa con horarios y rutinas, proveer a los niños de actividades atractivas y potenciadoras del desarrollo psicológico, lidiar con conductas caracterizadas por actitudes desafiantes, rebeldes y voluntariosas, manejar la actividad de estudio y lograr simultanear con efectividad los cuidados de los hijos y las labores domésticas. Además, un problema común de la mayoría de cuidadores, es no ver a la niñez como sujetos de derechos, sino como personas en una etapa en la que deben recibir cuidados proteccionistas, sin otorgarles participación activa en los procesos de desarrollo. Ante esto, se sugiere adoptar un enfoque basado en prácticas de cuidado respetuosas, lo cual implica enseñar con amor y respeto mutuo, teniendo en cuenta la empatía y la comunicación abierta. 

Para lograrlo, hemos enlistado una serie de pautas que pueden servir como guía inicial en este proceso de mejora:

  • Fomentar la conexión emocional: Establecer una conexión emocional sólida a través de la atención y la disponibilidad. Buscar escuchar activamente los sentimientos, necesidades y preocupaciones, y mostrarle a la persona comprensión y apoyo.
  • Practicar una comunicación respetuosa: Habla con los miembros del hogar de manera respetuosa. Evita el lenguaje ofensivo o despectivo y muestra interés genuino en las diferentes ideas y opiniones. Escucha atentamente y respeta los turnos establecidos para hablar.
  • Establecer límites claros pero flexibles: Considera las diferentes necesidades individuales. Explica las razones detrás de los límites de manera comprensible para la edad de cada integrante y brinda opciones cuando sea posible.
  • Practicar la crianza democrática: Involucra al infante o adolescente en la toma de decisiones y la resolución de problemas familiares. Fomenta la participación activa y la colaboración, teniendo en cuenta las opiniones y preferencias de este miembro dentro de los límites razonables.
  • Valorar y respetar las emociones: Valida las emociones del niño o adolescente. Ayúdale a identificar y expresar lo que siente de manera saludable. Enseña estrategias de autorregulación emocional y brinda apoyo y consuelo cuando sea necesario.
  • Promover la autonomía y la responsabilidad: Da oportunidades al niño o adolescente para tomar decisiones y asumir responsabilidades acordes a su edad y capacidad. Fomenta su autonomía gradualmente, brindando apoyo y orientación cuando sea necesario.
  • Invierte tiempo de Calidad sin Pantallas: Dedica tiempo de calidad a compartir actividades significativas, como leer, jugar, cocinar juntos o simplemente conversar. Evita distracciones tecnológicas durante estos momentos.

Practicar el cuidado propio: Es imperioso cuidar de sí mismo/a para poder brindar un cuidado amoroso y respetuoso a aquellos que están bajo tu responsabilidad. Prioriza tu bienestar físico, emocional y mental, y busca apoyo cuando sea necesario.

Al aceptar el desafío de encontrar tiempo para el amor, la conexión y el apoyo incondicional hacia nuestro núcleo familiar, estamos forjando un ambiente de amor y respeto, sembrando la semilla para futuras generaciones emocionalmente fuertes y felices.
Recuerda mantener una actitud abierta y receptiva, aprende de tus propios errores y busca recursos y apoyo cuando sea necesario. ¡Empieza hoy, con la aplicación de alguna de las pautas expuestas!
Referencias
Cabrera, R., Quintana, D., Morey, A., & Ojeda, G. (2022). Crianza Respetuosa: psicología clínica infantil en la protección de la salud mental de la niñez. Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, 19(2), 206.
Enith Daniela Villota Guevara

Fomentando conexiones emocionales y relaciones sólidas

Antes de iniciar, revisa si en tu vida se presenta alguna de las siguientes problemáticas en la interacción social que entablas diariamente: 

  • Falta de interés por otros y dificultad de intercambiar información apropiadamente.
  • Imposibilidad de expresar los deseos y preferencias de forma clara.
  • Expresar las frustraciones discutiendo, agrediendo o de formas poco adecuadas.
  • Mostrarse excesivamente tímido, inhibido o inseguro.
  • Frecuentemente es intimidado por personas violentas o agresivas.

Cabe mencionar que, las personas con dificultades en habilidades sociales suelen tener problemas para expresar los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos, de modo adecuado frente a la situación. 

En la agitada sociedad actual, se ve manifiesta la preocupante dificultad de entablar una comunicación efectiva con otros, lo cual genera un deterioro en las conexiones humanas impidiendo generar relaciones auténticas y significativas. Y es que, relacionarse de manera saludable con el entorno social ya sea familia, amigos, pareja, etc., se encuentra vinculado a las competencias personales que hemos podido desarrollar a lo largo de la vida, de allí que múltiples investigaciones demuestren que los estilos de crianza influyen en el desarrollo socioemocional durante la infancia, en la cual se considera a la familia como el primer ente socializador, puesto que, la familia es el primer contexto social para la transmisión de normas, valores y modelos de comportamiento y por tal motivo, permite que el niño aprenda formas de socialización a partir de la interiorización de elementos básicos de su cultura. 

En el estudio titulado Incidencia de competencias parentales en el desarrollo de habilidades sociales en hijos únicos, se menciona que, dada la importancia de las relaciones sociales en el desarrollo psicoemocional del individuo, las habilidades sociales están sujetas a las respuestas específicas dadas en situaciones concretas vividas por cada ser humano, es por esto que, la influencia de la familia en el desarrollo de dichas habilidades permite reforzar conductas que serán un punto clave para la relación con el entorno social.

¿Qué son las habilidades sociales?

Son un conjunto de conductas que permiten expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones de una persona dentro de un contexto interpersonal de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás. Generalmente, el uso oportuno de las diferentes habilidades ayuda a resolver las dificultades de la situación a la que se le está haciendo frente. 

El desarrollo de estas habilidades permite que el ser humano se adapte adecuadamente al entorno, relacionándose de forma eficaz con compañeros y amigos, aprendiendo a expresar emociones, pensamientos, opiniones y respetando las de los demás, además de proporcionarles herramientas necesarias para poder desenvolverse. 

En la familia, se pueden fomentar una variedad de habilidades sociales que promueven una comunicación efectiva, el respeto mutuo y las relaciones saludables:

  • Escucha activa: Enseñar a los miembros de la familia a escuchar de manera activa implica prestar atención plena a lo que el otro está diciendo, mostrar interés genuino y comprender sus sentimientos y necesidades. Esto fomenta una comunicación efectiva y fortalece los lazos familiares.
  • Expresión emocional saludable: Ayudar a los miembros de la familia a expresar sus emociones de manera adecuada y respetuosa es fundamental. Esto implica animar a los miembros de la familia a expresar sus sentimientos abiertamente, sin juzgarlos o invalidarlos.
  • Empatía: Implica enseñar a los miembros de la familia a comprender y compartir los sentimientos de los demás. Esto incluye reconocer y validar las emociones de los demás, mostrar preocupación por su bienestar y tratar de entender su perspectiva.
  • Resolución de conflictos: Ayuda a los miembros de la familia a manejar los desacuerdos de manera constructiva. Esto implica escuchar todas las perspectivas, buscar soluciones mutuamente beneficiosas, practicar la comunicación asertiva y encontrar acuerdos y compromisos cuando sea necesario.
  • Asertividad: Fomentarla en la familia implica enseñar a los miembros a expresar sus necesidades y opiniones de manera clara y respetuosa, al tiempo que respetan los derechos y límites de los demás. Esto ayuda a establecer límites saludables y a promover relaciones equilibradas.
  • Colaboración y trabajo en equipo: Promoviendo la cooperación, la toma de decisiones conjuntas y el apoyo mutuo. Esto ayuda a los miembros de la familia a desarrollar habilidades de trabajo en equipo, a respetar las contribuciones de los demás y a lograr objetivos comunes.

Fomentar las habilidades sociales dentro del entorno familiar es una inversión que produce beneficios de por vida para todos los miembros involucrados. A través de la comunicación abierta, la empatía y las experiencias compartidas, los miembros de la familia pueden fortalecer sus lazos emocionales y desarrollar valiosas competencias sociales. 

Trabajar estas habilidades es primordial para construir bases sólidas, vidas más felices y plenas. Y tú, ¿Cuál habilidad empezarás a entrenar esta semana?

 

Referencias

Pacheco, M., & Osorno, G. (2021). Incidencia de competencias parentales en el desarrollo de habilidades sociales en hijos únicos. Interdisciplinaria, 38(1), 101-116.

Enith Daniela Villota Guevara.

¡Vamos a compartir! Aprendiendo a comunicarnos efectivamente con la familia.

Sabías que:

  • Se estima que del 70 al 90% de la comunicación intrafamiliar es no verbal. Esto indica que algunos elementos claves a tener en cuenta son gestos, expresiones faciales, posturas corporales y contacto visual. 
  • La interacción cara a cara tiene un mayor impacto en la satisfacción y el bienestar familiar que la interacción a través de medios electrónicos. 
  • Hombres y mujeres tienden a comunicarse de manera diferente dentro de la familia. Por ejemplo, los hombres tienden a utilizar la comunicación para resolver problemas y dar consejos, mientras que las mujeres tienden a enfocarse más en expresar emociones y preocuparse por la relación.
  • La apertura y la honestidad son fundamentales para mantener una comunicación saludable dentro de la familia. 

Una comunicación abierta, honesta y respetuosa es necesaria para fortalecer los lazos afectivos y construir relaciones sólidas y saludables que permitan mantener el bienestar familiar. Ante esto, es importante conocer ¿Cuáles son los principales problemas de comunicación en la familia?

  • Falta de comunicación: Puede manifestarse en la ausencia de conversaciones significativas, la evitación de conflictos o el no expresar las necesidades y emociones de manera abierta y clara. 
  • Diferencias generacionales: Las diferencias en la edad, las experiencias y las perspectivas pueden dificultar la comunicación efectiva entre diferentes generaciones dentro de la familia, llevando a malentendidos, juicios y falta de empatía.
  • Comunicación agresiva o violenta: El uso de palabras hirientes, insultos, gritos o actitudes hostiles puede generar un ambiente de tensión y deteriorar la calidad de la comunicación familiar.
  • Falta de escucha activa: Si los miembros de la familia no prestan atención activa a lo que el otro está diciendo, pueden perderse detalles importantes o malinterpretar el mensaje, lo que puede generar malentendidos y conflictos.
  • Falta de empatía: La falta de empatía puede dificultar la comprensión y la conexión emocional entre los miembros de la familia. La incapacidad para ponerse en el lugar del otro y comprender sus perspectivas puede generar conflictos y distanciamiento.
  • Falta de límites y respeto: La falta de límites y normas claras de respeto en la comunicación puede llevar a confusiones y conflictos. Cuando no se establecen expectativas claras sobre cómo comunicarse y qué comportamientos son aceptables, es más probable que se produzcan problemas de comunicación. 
  • Falta de tiempo de calidad: La ocupación excesiva, las agendas ocupadas y la falta de prioridad en el tiempo compartido pueden contribuir a problemas de comunicación, socavando la confianza y el sentido de seguridad en la familia.

La comunicación intrafamiliar es un proceso bidireccional que implica hablar y escuchar. Frente a esto, Martina Bortignon, explora en su artículo La vida sensible de las palabras, como las palabras median los afectos y permiten construir el tejido afectivo del núcleo familiar. Bortignon hace uso del término voz-afecto para dar sentido al acto comunicativo oral mediante el cual se manifiesta amor recíproco por medio de la textura y tono de voz, así como de la corporeidad de expresiones faciales, caricias, abrazos y arrullos, para comunicar antes que nada el lazo afectivo que se encuentra en construcción constante. A través del concepto voz-afecto, se posibilita pensar la comunicación entre los integrantes de la familia como una manera de poner en circulación las emociones, fortaleciendo lazos afectivos y dando voz a la dimensión individual más íntima.

Mantener una comunicación asertiva fortalece las relaciones familiares y se ve reflejada en vínculos sanos, afecto, respeto y cariño. Además, es beneficiosa para todos ya que permite aprender a escuchar para reaccionar de una forma inteligente. A continuación, encontrarás una serie de actividades para mejorar en este ámbito y así enriquecer los lazos afectivos en el entorno familiar: 

  • Establece rutinas familiares: Dedica momentos regulares en tu rutina para estar juntos como familia. Puede ser una cena familiar, un juego de mesa después del trabajo o una caminata los fines de semana. Estas rutinas ayudan a crear un sentido de conexión y pertenencia.
  • Realiza actividades divertidas juntos: Planifica actividades que sean divertidas y apropiadas para todos los miembros de la familia. Pueden ser excursiones al aire libre, picnics, paseos en bicicleta, visitas a parques temáticos, tardes de cine en casa o incluso cocinar juntos. El objetivo es disfrutar de momentos agradables y crear recuerdos positivos.
  • Establece tiempo de conversación: Dedica momentos para hablar y escuchar a cada miembro de la familia. Puedes tener una cena sin dispositivos electrónicos donde cada uno comparte algo sobre su día, o establecer momentos de “tiempo de calidad” individual con cada miembro de la familia para profundizar la conexión emocional, mostrando interés genuino y creando un ambiente validante y respetuoso.
  • Fomenta el aprendizaje y la exploración juntos: Aprovecha la oportunidad de aprender y explorar nuevas cosas en familia. Visita museos, exposiciones, conciertos o participa en talleres y actividades educativas. Esto no solo proporcionará un tiempo de calidad, sino que también fomentará el crecimiento y el conocimiento compartido.

Aprender a comunicarse en familia es un proceso que conlleva tiempo, dedicación e intensión de restaurar los lazos con los miembros del núcleo familiar. Si bien no es un camino sencillo, recuerda que puedes iniciar implementando alguna de las actividades mencionadas anteriormente o en el apartado de referencias encontrarás una guía diseñada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) con diversas actividades para fortalecer las dinámicas familiares. Todo pequeño cambio, trae con el tiempo mejoras en la interacción con quienes amas. ¡Inténtalo! 

Referencias y material de apoyo

Bortignon, M. (2019). La vida sensible de las palabras en la película La voz en off de Cristián Jiménez y el poemario Yllu de Soledad Fariña. Bulletin of Spanish Studies, 96(2), 311-332.

Guía para el fortalecimiento de dinámicas familiares, condiciones de interacción y crianza. https://repository.upb.edu.co/bitstream/handle/20.500.11912/9654/Anexo%203%20Gu%C3%ADa-%20Servicio%20Social%20ICBF.pdf

 

 Enith Daniela Villota Guevara.