Categoría: Psicología Para Todos

Fomentando conexiones emocionales y relaciones sólidas

Antes de iniciar, revisa si en tu vida se presenta alguna de las siguientes problemáticas en la interacción social que entablas diariamente: 

  • Falta de interés por otros y dificultad de intercambiar información apropiadamente.
  • Imposibilidad de expresar los deseos y preferencias de forma clara.
  • Expresar las frustraciones discutiendo, agrediendo o de formas poco adecuadas.
  • Mostrarse excesivamente tímido, inhibido o inseguro.
  • Frecuentemente es intimidado por personas violentas o agresivas.

Cabe mencionar que, las personas con dificultades en habilidades sociales suelen tener problemas para expresar los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos, de modo adecuado frente a la situación. 

En la agitada sociedad actual, se ve manifiesta la preocupante dificultad de entablar una comunicación efectiva con otros, lo cual genera un deterioro en las conexiones humanas impidiendo generar relaciones auténticas y significativas. Y es que, relacionarse de manera saludable con el entorno social ya sea familia, amigos, pareja, etc., se encuentra vinculado a las competencias personales que hemos podido desarrollar a lo largo de la vida, de allí que múltiples investigaciones demuestren que los estilos de crianza influyen en el desarrollo socioemocional durante la infancia, en la cual se considera a la familia como el primer ente socializador, puesto que, la familia es el primer contexto social para la transmisión de normas, valores y modelos de comportamiento y por tal motivo, permite que el niño aprenda formas de socialización a partir de la interiorización de elementos básicos de su cultura. 

En el estudio titulado Incidencia de competencias parentales en el desarrollo de habilidades sociales en hijos únicos, se menciona que, dada la importancia de las relaciones sociales en el desarrollo psicoemocional del individuo, las habilidades sociales están sujetas a las respuestas específicas dadas en situaciones concretas vividas por cada ser humano, es por esto que, la influencia de la familia en el desarrollo de dichas habilidades permite reforzar conductas que serán un punto clave para la relación con el entorno social.

¿Qué son las habilidades sociales?

Son un conjunto de conductas que permiten expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones de una persona dentro de un contexto interpersonal de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás. Generalmente, el uso oportuno de las diferentes habilidades ayuda a resolver las dificultades de la situación a la que se le está haciendo frente. 

El desarrollo de estas habilidades permite que el ser humano se adapte adecuadamente al entorno, relacionándose de forma eficaz con compañeros y amigos, aprendiendo a expresar emociones, pensamientos, opiniones y respetando las de los demás, además de proporcionarles herramientas necesarias para poder desenvolverse. 

En la familia, se pueden fomentar una variedad de habilidades sociales que promueven una comunicación efectiva, el respeto mutuo y las relaciones saludables:

  • Escucha activa: Enseñar a los miembros de la familia a escuchar de manera activa implica prestar atención plena a lo que el otro está diciendo, mostrar interés genuino y comprender sus sentimientos y necesidades. Esto fomenta una comunicación efectiva y fortalece los lazos familiares.
  • Expresión emocional saludable: Ayudar a los miembros de la familia a expresar sus emociones de manera adecuada y respetuosa es fundamental. Esto implica animar a los miembros de la familia a expresar sus sentimientos abiertamente, sin juzgarlos o invalidarlos.
  • Empatía: Implica enseñar a los miembros de la familia a comprender y compartir los sentimientos de los demás. Esto incluye reconocer y validar las emociones de los demás, mostrar preocupación por su bienestar y tratar de entender su perspectiva.
  • Resolución de conflictos: Ayuda a los miembros de la familia a manejar los desacuerdos de manera constructiva. Esto implica escuchar todas las perspectivas, buscar soluciones mutuamente beneficiosas, practicar la comunicación asertiva y encontrar acuerdos y compromisos cuando sea necesario.
  • Asertividad: Fomentarla en la familia implica enseñar a los miembros a expresar sus necesidades y opiniones de manera clara y respetuosa, al tiempo que respetan los derechos y límites de los demás. Esto ayuda a establecer límites saludables y a promover relaciones equilibradas.
  • Colaboración y trabajo en equipo: Promoviendo la cooperación, la toma de decisiones conjuntas y el apoyo mutuo. Esto ayuda a los miembros de la familia a desarrollar habilidades de trabajo en equipo, a respetar las contribuciones de los demás y a lograr objetivos comunes.

Fomentar las habilidades sociales dentro del entorno familiar es una inversión que produce beneficios de por vida para todos los miembros involucrados. A través de la comunicación abierta, la empatía y las experiencias compartidas, los miembros de la familia pueden fortalecer sus lazos emocionales y desarrollar valiosas competencias sociales. 

Trabajar estas habilidades es primordial para construir bases sólidas, vidas más felices y plenas. Y tú, ¿Cuál habilidad empezarás a entrenar esta semana?

 

Referencias

Pacheco, M., & Osorno, G. (2021). Incidencia de competencias parentales en el desarrollo de habilidades sociales en hijos únicos. Interdisciplinaria, 38(1), 101-116.

Enith Daniela Villota Guevara.

¡Vamos a compartir! Aprendiendo a comunicarnos efectivamente con la familia.

Sabías que:

  • Se estima que del 70 al 90% de la comunicación intrafamiliar es no verbal. Esto indica que algunos elementos claves a tener en cuenta son gestos, expresiones faciales, posturas corporales y contacto visual. 
  • La interacción cara a cara tiene un mayor impacto en la satisfacción y el bienestar familiar que la interacción a través de medios electrónicos. 
  • Hombres y mujeres tienden a comunicarse de manera diferente dentro de la familia. Por ejemplo, los hombres tienden a utilizar la comunicación para resolver problemas y dar consejos, mientras que las mujeres tienden a enfocarse más en expresar emociones y preocuparse por la relación.
  • La apertura y la honestidad son fundamentales para mantener una comunicación saludable dentro de la familia. 

Una comunicación abierta, honesta y respetuosa es necesaria para fortalecer los lazos afectivos y construir relaciones sólidas y saludables que permitan mantener el bienestar familiar. Ante esto, es importante conocer ¿Cuáles son los principales problemas de comunicación en la familia?

  • Falta de comunicación: Puede manifestarse en la ausencia de conversaciones significativas, la evitación de conflictos o el no expresar las necesidades y emociones de manera abierta y clara. 
  • Diferencias generacionales: Las diferencias en la edad, las experiencias y las perspectivas pueden dificultar la comunicación efectiva entre diferentes generaciones dentro de la familia, llevando a malentendidos, juicios y falta de empatía.
  • Comunicación agresiva o violenta: El uso de palabras hirientes, insultos, gritos o actitudes hostiles puede generar un ambiente de tensión y deteriorar la calidad de la comunicación familiar.
  • Falta de escucha activa: Si los miembros de la familia no prestan atención activa a lo que el otro está diciendo, pueden perderse detalles importantes o malinterpretar el mensaje, lo que puede generar malentendidos y conflictos.
  • Falta de empatía: La falta de empatía puede dificultar la comprensión y la conexión emocional entre los miembros de la familia. La incapacidad para ponerse en el lugar del otro y comprender sus perspectivas puede generar conflictos y distanciamiento.
  • Falta de límites y respeto: La falta de límites y normas claras de respeto en la comunicación puede llevar a confusiones y conflictos. Cuando no se establecen expectativas claras sobre cómo comunicarse y qué comportamientos son aceptables, es más probable que se produzcan problemas de comunicación. 
  • Falta de tiempo de calidad: La ocupación excesiva, las agendas ocupadas y la falta de prioridad en el tiempo compartido pueden contribuir a problemas de comunicación, socavando la confianza y el sentido de seguridad en la familia.

La comunicación intrafamiliar es un proceso bidireccional que implica hablar y escuchar. Frente a esto, Martina Bortignon, explora en su artículo La vida sensible de las palabras, como las palabras median los afectos y permiten construir el tejido afectivo del núcleo familiar. Bortignon hace uso del término voz-afecto para dar sentido al acto comunicativo oral mediante el cual se manifiesta amor recíproco por medio de la textura y tono de voz, así como de la corporeidad de expresiones faciales, caricias, abrazos y arrullos, para comunicar antes que nada el lazo afectivo que se encuentra en construcción constante. A través del concepto voz-afecto, se posibilita pensar la comunicación entre los integrantes de la familia como una manera de poner en circulación las emociones, fortaleciendo lazos afectivos y dando voz a la dimensión individual más íntima.

Mantener una comunicación asertiva fortalece las relaciones familiares y se ve reflejada en vínculos sanos, afecto, respeto y cariño. Además, es beneficiosa para todos ya que permite aprender a escuchar para reaccionar de una forma inteligente. A continuación, encontrarás una serie de actividades para mejorar en este ámbito y así enriquecer los lazos afectivos en el entorno familiar: 

  • Establece rutinas familiares: Dedica momentos regulares en tu rutina para estar juntos como familia. Puede ser una cena familiar, un juego de mesa después del trabajo o una caminata los fines de semana. Estas rutinas ayudan a crear un sentido de conexión y pertenencia.
  • Realiza actividades divertidas juntos: Planifica actividades que sean divertidas y apropiadas para todos los miembros de la familia. Pueden ser excursiones al aire libre, picnics, paseos en bicicleta, visitas a parques temáticos, tardes de cine en casa o incluso cocinar juntos. El objetivo es disfrutar de momentos agradables y crear recuerdos positivos.
  • Establece tiempo de conversación: Dedica momentos para hablar y escuchar a cada miembro de la familia. Puedes tener una cena sin dispositivos electrónicos donde cada uno comparte algo sobre su día, o establecer momentos de “tiempo de calidad” individual con cada miembro de la familia para profundizar la conexión emocional, mostrando interés genuino y creando un ambiente validante y respetuoso.
  • Fomenta el aprendizaje y la exploración juntos: Aprovecha la oportunidad de aprender y explorar nuevas cosas en familia. Visita museos, exposiciones, conciertos o participa en talleres y actividades educativas. Esto no solo proporcionará un tiempo de calidad, sino que también fomentará el crecimiento y el conocimiento compartido.

Aprender a comunicarse en familia es un proceso que conlleva tiempo, dedicación e intensión de restaurar los lazos con los miembros del núcleo familiar. Si bien no es un camino sencillo, recuerda que puedes iniciar implementando alguna de las actividades mencionadas anteriormente o en el apartado de referencias encontrarás una guía diseñada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) con diversas actividades para fortalecer las dinámicas familiares. Todo pequeño cambio, trae con el tiempo mejoras en la interacción con quienes amas. ¡Inténtalo! 

Referencias y material de apoyo

Bortignon, M. (2019). La vida sensible de las palabras en la película La voz en off de Cristián Jiménez y el poemario Yllu de Soledad Fariña. Bulletin of Spanish Studies, 96(2), 311-332.

Guía para el fortalecimiento de dinámicas familiares, condiciones de interacción y crianza. https://repository.upb.edu.co/bitstream/handle/20.500.11912/9654/Anexo%203%20Gu%C3%ADa-%20Servicio%20Social%20ICBF.pdf

 

 Enith Daniela Villota Guevara.

La trampa de la inflexibilidad: ¿Cómo liberarse de los patrones rígidos de pensamiento y comportamiento?

Imaginemos a una persona que insiste en tener el control absoluto sobre todas las decisiones y situaciones en las que se encuentra. Esta persona se niega a considerar las opiniones o sugerencias de los demás y se aferra a sus propias creencias y formas de hacer las cosas, sin estar dispuesta a adaptarse o cambiar. En una situación de grupo, por ejemplo, esta persona podría resistirse firmemente a cualquier tipo de cambio o propuesta que no se ajuste a su visión. Podría rechazar de manera rotunda las ideas de otros miembros del grupo sin siquiera considerarlas, lo que generaría tensión y dificultaría la colaboración efectiva. Además, podría ser poco tolerante a la crítica o a la retroalimentación para mejorar, interpretándola como una amenaza o una afrenta personal.

¿Has conocido personas así?, o tal vez ¿eres una persona con ese tipo de comportamientos? 

Según el ejemplo, una persona inflexible tiende a mostrar resistencia al cambio, insistencia en su punto de vista sin considerar otras perspectivas y dificultad para adaptarse a nuevas situaciones o ideas. Esto puede limitar su capacidad de crecimiento personal, colaboración efectiva y desarrollo de relaciones saludables. 

Inflexibilidad psicológica

En el estudio de Fernández y colaboradores (2022) se menciona que este término hace referencia a la tendencia de una persona a aferrarse a pensamientos, creencias o patrones de comportamiento rígidos, lo que dificulta su adaptación a nuevas situaciones y dificulta ajustar los pensamientos, emociones y comportamientos a la búsqueda de soluciones efectivas. Este tipo de comportamientos suele generar estrés, dificultades en las relaciones interpersonales y un deterioro del bienestar emocional. Además, se ha encontrado que la inflexibilidad psicológica está asociada con la depresión, la ansiedad y el malestar psicológico en general. 

Por otro lado, la flexibilidad psicológica es la capacidad de sentir y de pensar con apertura mental, de asistir voluntariamente a la experiencia del momento presente y de avanzar en las direcciones que son importantes para nosotros, al tiempo que forjamos hábitos que nos permiten vivir de un modo congruente con nuestros valores y aspiraciones.  Desde esta perspectiva, se trata de aprender a no evitar lo que nos resulta doloroso y a aproximarnos al sufrimiento, para poder vivir una vida llena de sentido y de propósito (Hayes, 2020).

Si pensamos en el “hacer”, suena poco creíble aproximarse al sufrimiento para mejorar, sin embargo, es algo que la ciencia ha constatado en los últimos cuarenta años desde la investigación en psicología. Desde la psicología, la inflexibilidad psicológica se ha venido trabajando por medio de uno de los modelos de intervención llamado terapia de aceptación y compromiso (ACT), la cual no trabaja en la disminución de los síntomas, sino que enfoca su atención en el “hacer”. Puesto que, lo que tiende a generar malestar y sufrimiento en el ser humano se ubica en cómo nos vinculamos y nos relacionamos con nuestros pensamientos, emociones, recuerdos y sensaciones). 

 

Según la investigación, es posible desarrollar flexibilidad psicológica mediante seis habilidades:

  • Defusión: Es decir, dejar de asumir como ciertos todos y cada uno de los pensamientos que surgen en la mente, y por tanto dejar de responder guiados por ellos. 
  • El desarrollo de una distinción entre lo que soy y lo que experimento: Tendemos a identificarnos con una imagen concreta de yo mismo, por el anhelo o necesidad de pertenecer y de conectar con el grupo con los demás.
  • Aceptación: Desarrollo de la habilidad de estar con la experiencia (emociones, pensamientos y sensaciones físicas) en lugar de evitarla. Aceptar significa tomar lo que te es dado, responsablemente, sin victimismo. Tendemos a evitar la experiencia interna desagradable por supervivencia. 
  • Presencia: Referida a ampliar la conciencia de lo que nos ocurre en cada momento, en lugar de estar atendiendo durante tanto tiempo al pasado o el futuro. La tendencia a escaparnos del presente, tiene que ver con nuestro anhelo o necesidad esencial de orientarnos.
  • Valores: Esta habilidad consiste en elegir los valores propios y no dejarse arrastrar por valores impuestos por la sociedad, la familia u otros grupos. Esta habilidad está ligada a la necesidad o anhelo esencial que tenemos los humanos de encontrar sentido o significado.
  • Acción: Actuar en dirección a los propios valores, en la dirección que uno elige, y dejar de actuar para al servicio de evitar sentirnos mal, aunque sea difícil. 

La tendencia a querer entenderlo todo racionalmente, nos lleva a plantear la vida como un problema a resolver, en lugar de como un proceso que hay que transitar, que vivir, y este planteamiento en sí mismo, nos hace pagar un alto precio psicológico.

Si quieres cultivar la flexibilidad desde sus distintas habilidades para prepararte psicológicamente para la vida, puedes iniciar considerando los siguientes cambios:

  • Practica la aceptación: Acepta que el cambio es una parte natural de la vida y que no siempre puedes controlar todas las circunstancias. Por ejemplo, tómate un momento y párate de pie frente al espejo. Tu cerebro empezará a enfocarse en todas las partes del cuerpo que desearías cambiar. Te vas a concentrar y a afirmar en voz alta que aceptas tu cuerpo como es, respira profundamente y acepta plenamente que la persona del espejo eres tú. Para cambiar algo debes dejar de negar su existencia.
  • Cultiva la conciencia plena: La conciencia plena te ayuda a estar presente en el momento actual y a aceptar tus pensamientos, emociones y sensaciones físicas sin juzgarlos ni tratar de cambiarlos. Por ejemplo, cuando tengas pensamientos negativos, intenta sentarte, respirar hondo y cerrar los ojos. Concéntrate en tu respiración cuando el aire entra y sale de tu cuerpo. Sentarse y respirar durante solo un minuto puede ayudar.
  • Cuestionar los pensamientos y creencias limitantes: Examina tus patrones de pensamiento y cuestiona aquellas creencias rígidas o limitantes que pueden obstaculizar tu capacidad para adaptarte al cambio. Identifica pensamientos negativos o autocríticos y reemplázalos por pensamientos más realistas y flexibles.
  • Desarrollar habilidades de afrontamiento: Aprende y practica técnicas de afrontamiento saludables, como la resolución de problemas, la comunicación asertiva y la regulación emocional. Por ejemplo, para tener una comunicación asertiva puedes usar una afirmación negativa que te permita ver cómodamente algún aspecto negativo de tu comportamiento sin sentirte a la defensiva. Acepta tu error, así: “Sí, tienes razón. No siempre escucho con atención lo que tienes que decir”.
  • Fomentar la flexibilidad en tu rutina diaria: Busca oportunidades para introducir cambios y variaciones en tu rutina diaria. Esto puede incluir probar nuevas actividades, explorar diferentes enfoques para realizar tareas o buscar perspectivas diferentes en situaciones desafiantes. 
  • Buscar apoyo terapeútico: es importante saber identificar cuando poseemos dificultades significativas que atentan contra nuestro bienestar. Si este es tu caso, te invitamos a qué inicies un proceso psicológico, en el cual podrás recibir orientación y estrategias pertinentes para tu caso particular. 

Adaptarse al cambio es un proceso gradual y requiere paciencia, rodéate de gente que te ayude en el proceso y disfruta mientras aprendes. Es un camino de altibajos, permítete cometer errores y aprende de ellos. Lo importante es dar el primer paso, tú decides con que pauta iniciar. 

 

Referencias

Fernández, C., Coto, R., Martínez, V., & Cuesta, M. (2022). Psychological inflexibility, anxiety and depression: The moderating role of cognitive fusion, experiential avoidance and activation. Psicothema. (34), 240-248.

Hayes, S. (2020). Una mente liberada: la guía esencial de la terapia de aceptación y compromiso (ACT). Barcelona: Paidós.

Enith Daniela Villota Guevara

¡Nada es suficiente! Cómo aprender a manejar las tendencias perfeccionistas.

Te invitamos a revisar las siguientes características que pueden estar presentes en personas con rasgos perfeccionistas: 

  • Exigencia muy elevada con uno mismo y con los demás. 
  • Miedo al fracaso. 
  • Tendencia a trabajar más horas de las necesarias o estipuladas. 
  • Metas poco realistas.
  • Dificultad para ceder el control

¿Presentas varias de las características mencionadas? No te preocupes. En la actualidad el ritmo de vida acelerado y competitivo ha perpetuado la creencia de que los seres humanos deben exigirse hacer todo perfecto. En el Boletín Psicológico (2019) se señala que, desde la década de 1980 se ha enfatizado a nivel global en el individualismo competitivo, generando en la población una tendencia a perfeccionarse a sí mismos y sus estilos de vida. Sin embargo, aunque las personas perfeccionistas son vistas como capaces, motivadas y pueden aprovechar su personalidad para obtener buenos resultados en la vida, quienes les rodean suelen indicar que prefieren no trabajar con ellas, puesto que, manejan expectativas poco realistas, esperando “lo imposible” tanto de sí mismos como de los demás.

¿Qué es el perfeccionismo?

Es una combinación de estándares extremadamente altos y una preocupación por la evaluación autocrítica extrema. Sumado a esto, Curran y colaboradores (2019) señalan que es un rasgo de la personalidad multidimensional caracterizado por la búsqueda continua de la excelencia en todos los aspectos de la vida, que tiene como elementos: 

  • Esfuerzos perfeccionistas: aspectos asociados con la búsqueda de la perfección y el establecimiento de estándares de desempeño muy altos.
  • Preocupaciones perfeccionistas: aspectos asociados con la preocupación por cometer errores, el miedo a la evaluación social negativa y las reacciones negativas a la imperfección.

¿Cómo afecta el perfeccionismo a la salud mental? 

Aunque tener altas expectativas y buscar la excelencia puede ser positivo en algunos aspectos, el perfeccionismo puede tener aspectos problemáticos y generar efectos negativos en la vida de las personas. El equipo de Stoeber (2020) afirma que dentro de estos aspectos problemáticos se enmarca una alta carga emocional, que puede dar lugar a desarrollar patologías mentales como ansiedad, estrés, depresión, baja autoestima, trastorno obsesivo-compulsivo o trastornos de la conducta alimentaria, además del inevitable agotamiento emocional debido a la presión constante de la excesiva autoexigencia. 

Las personas que luchan con el perfeccionismo pueden trabajar en desarrollar una serie de estrategias que las ayuden a modificar sus patrones de comportamiento, a continuación, te compartimos algunas que puedes empezar a implementar:

  • Identifica y cuestiona tus “pensamientos perfeccionistas”: estos suelen ser rígidos y negativos. Cuando vengan a tu cabeza escríbelos y hazte preguntas sobre cómo puedes abordar el tema desde una perspectiva diferente. 
  • Establece metas realistas y alcanzables: puedes implementar un diario de metas en el que dividas tus proyectos de manera temporal (metas a corto, mediano y largo plazo), esto te ayudará a promover tu crecimiento y aprendizaje y a ser justo con tus capacidades, reduciendo la presión y el estrés asociados con la autoexigencia.
  • Sé autocompasivo: Evita criticarte, reconoce tus errores y escribe o coméntale a alguien de tu confianza cuales son los compromisos que asumes para cambiar tu forma de hacer esa cosa particular para enmendar y superar el error. 
  • Toma descansos y cuida tu salud mental y física: es importante tomar descansos regulares y cuidar la salud mental y física diariamente. Utiliza una agenda donde puedas distribuir los compromisos y actividades y en medio de cada uno planea una rutina de descanso en la que te puedas relajarte. Organiza también, espacios de entretenimiento, actividad física y ocio en tu agenda, para que aprendas a darles espacio también en tu rutina.  
  • Celebra y reconoce tus logros: Aprende a reconocer y celebrar tus logros, incluso los más pequeños. Puedes recompensarte tomando tiempo para cuidar de ti mismo y realizar actividades que te brinden placer y bienestar. 

Recuerda que estos cambios conllevan tiempo y práctica. Sé paciente contigo mismo y trabaja constantemente en desarrollar una mentalidad más flexible y compasiva. Si encuentras que la autoexigencia sigue siendo un desafío significativo, considera buscar apoyo profesional de un terapeuta o psicólogo especializado en el área de autoestima y perfeccionismo. 

 

Referencias

Curran, T. y Hill, AP (2019). El perfeccionismo aumenta con el tiempo: un metanálisis de 

las diferencias de cohortes de nacimiento de 1989 a 2016. Psychological Bulletin, 145 (4), 410–429. 

 

Hill, A. P., & Curran, T. (2016). Multidimensional perfectionism and burnout: A meta-

analysis. Personality and social psychology review, 20(3), 269-288.

 

Stoeber, J., Lalova, A. V., & Lumley, E. J. (2020). Perfectionism,(self-) compassion, and 

subjective well-being: A mediation model. Personality and Individual Differences, 154, 109708.

 

Enith Daniela Villota Guevara

¡El tiempo vuela! Aprendiendo a gestionar el tiempo, implementando hábitos

El tiempo es uno de los recursos más importantes de los que dispone la humanidad. Sin embargo, cada vez son más las personas que viven con sobrecarga de tareas y trabajo, sintiendo que no les alcanza el tiempo para hacerle frente a todo lo que se debe ejecutar, motivo por el cual se retrasan o suprimen actividades como el tiempo de ocio y de esparcimiento para compartir con amistades y familia. 

La sensación de no tener tiempo genera frustración, afecta el rendimiento y lo más importante genera problemas de salud como el estrés. Pero seamos claros, el problema no es que falte tiempo, sino que el uso que se hace de las 24 horas con las que contamos diariamente no es eficiente. Comprender esto es el primer paso en el desafío de aprender a gestionar adecuadamente el tiempo. 

¿Qué es la gestión del tiempo?

En la revisión teórica realizada por la Universidad de Sevilla (2022) se menciona que la gestión del tiempo es el proceso de planificar y organizar eficazmente el tiempo disponible para llevar a cabo tareas y actividades de manera productiva. Con este proceso se busca asignar prioridades, establecer metas claras, administrar las distracciones y utilizar técnicas que permitan aprovechar al máximo el tiempo disponible. La gestión del tiempo es fundamental para mejorar la productividad, reducir el estrés y lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Para que puedas establecer de manera clara la prioridad de tus actividades planificadas, debes clasificar las tareas como:

  • Urgentes e importantes: tareas prioritarias que, por falta de planificación o imprevistos de última hora, son urgentes y no se pueden demorar más. 
  • Urgentes y no importantes: tareas que han de ser realizadas ya, pero que no son importantes puesto que su realización no aporta valor en el cumplimiento de los objetivos.
  • No urgentes e importantes: tareas contempladas como parte de los objetivos, las cuales se han planificado correctamente, con lo cual se pueden realizar con perspectiva. 
  • No urgentes y no importantes: tareas que ni son importantes para el cumplimento de los objetivos, ni son apremiantes.

Sumado a esto, la mejora de la gestión del tiempo ha de pasar por las siguientes fases: 

  1. Interiorización: reconoce que algo falla en la gestión del tiempo y analiza las principales causas de pérdida del tiempo. 
  2. Ejercicio de voluntad: es muy importante que una vez que hayas decidido mejorar en esta habilidad, realices cambios conductuales, por ejemplo, implementa un horario de tareas que no sea extenuante, ni rígido. Asígnale a cada tarea un tiempo considerable para ser realizada e inicia por aquellas con las que te sientas más cómodo (hay quienes inician con las tareas más sencillas para dejar más tiempo para aquellas que demandan atención y detalle, sin embargo, tu puedes funcionar distinto, así que ¡Hazlo a tu ritmo!). 
  3. Comprométete: organiza un plan, estructura un paso a paso que puedas cumplir e inicia, para lograr con pequeños avances conseguir las mejoras que te has propuesto.  

En el libro “La gestión del tiempo personal y colectivo” su autora Rosa López, señala que, si quieres aprender a gestionar tu tiempo efectivamente y a establecer hábitos en tu vida, es indispensable aprender a interiorizar una serie de rutinas que te permitirán modificar tus patrones de comportamiento, con el fin de que estos cambios sean permanentes. Por tal razón, hoy te traemos algunos pasos para optimizar la gestión de tu tiempo e implementar hábitos que te ayuden a tener una mejor calidad de vida:

  • Define un nivel real de dificultad: a la hora de realizar una tarea resulta importante encontrar equilibrio entre los pendientes fáciles y los difíciles. Organiza tus tareas de tal forma que puedas realizar de manera intercalada tus asignaciones así no te aburrirás, ni te rendirás tan fácilmente.
  • Documenta tu progreso: Editar diariamente, por ejemplo, un gráfico o una lista de chequeo que muestre cómo has mejorado en tus tareas o cómo has avanzado en algún aspecto en concreto, esto te permitirá conocer de manera visual tu progreso diario.
  • Identifica tus objetivos y hábitos deseados: Define claramente los hábitos que deseas implementar y establece objetivos específicos y medibles. Por ejemplo, si deseas implementar el hábito de hacer ejercicio regularmente, puedes establecer el objetivo de hacer ejercicio durante al menos 10 minutos al día, tres días a la semana y conforme vayas mejorando tu condición física vas aumentando la frecuencia y duración de dicha actividad. 
  • Planifica y establece un horario: Dedica tiempo para planificar tus actividades y asignar un horario específico para cada hábito que deseas implementar. Puedes utilizar un calendario, una agenda o una aplicación de gestión del tiempo (como timecamp, evernote, google calendar, entre otros) para ayudarte en esta tarea. Asegúrate de asignar un tiempo realista y factible para cada hábito.
  • Prioriza tus tareas: Identifica las más importantes y urgentes relacionadas con tus hábitos. Prioriza y asegúrate de dedicarles el tiempo y la atención adecuados en tu horario. 
  • Elimina las distracciones: Identifica los principales distractores que te impiden implementar un nuevo hábito (el teléfono, la televisión, o distracciones digitales, como las redes sociales o el correo electrónico). Toma medidas para minimizar o eliminar estas distracciones durante los momentos dedicados a tus hábitos.
  • Sé consistente y establece recordatorios: La consistencia es clave para implementar hábitos exitosamente. Establece recordatorios visuales o auditivos para recordarte realizar tus hábitos en los momentos designados. Puedes utilizar alarmas, notas adhesivas o aplicaciones de recordatorio en tu teléfono para ayudarte a mantener el compromiso con tus hábitos.
  • Evalúa y ajusta: evalúa tu progreso y realiza ajustes en tu enfoque si es necesario. Reflexiona sobre lo que ha funcionado y lo que no, y realiza modificaciones en tu horario y enfoque para mejorar la implementación de tus hábitos.

Como te das cuenta, si organizas bien tu tiempo, verás cómo se incrementa tu motivación, la sensación de bienestar y autoestima. En definitiva, una buena gestión de este recurso afectará de manera directa a tu productividad, pero también supondrá una mejora y un beneficio en tus condiciones de salud.

¿Qué esperas para iniciar el cambio?

 

Referencias

López, R., & Rodríguez, R. (2012). La gestión del tiempo personal y colectivo: Cómo detectar y combatir los vampiros del tiempo (Vol. 19). Grao.

Romero-Pérez, C., & Sánchez-Lissen, E. (2022). Scientific Narratives in the Study of Student Time Management: A Critical Review. International and Multidisciplinary Journal of Social Sciences, 11(2), 60-86.

 

Enith Daniela Villota Guevara

¿Dejas para mañana lo que puedes hacer hoy? Hablemos de procrastinación y autorregulación

Has escuchado los siguientes refranes:

  • “Al que madruga Dios lo ayuda”.
  • “Quien huye del trabajo, huye del descanso”.
  • “Lo que no se empieza no se acaba”. 

Estas afirmaciones arraigadas en la cultura resumen el sentir generalizado de la sociedad sobre la naturaleza de los deberes, en donde se señala que lo mejor es realizarlos en cuanto se tiene la oportunidad, de no ser así, lo más probable es sufrir consecuencias negativas producto del aplazamiento.

Para ver qué tanto sueles aplazar tus tareas, a continuación, encontrarás una serie de afirmaciones, para que realices un autochequeo:

  1. Suelo llegar tarde a mis compromisos. 
  2. Generalmente no tengo las cosas hechas a tiempo.
  3. Siempre espero hasta el último momento para hacer lo que debo. 
  4. Frecuentemente me encuentro “corriendo” cuando ya no queda tiempo para hacer las tareas asignadas. 

Si la mayoría de tus respuestas fue afirmativa, esto indica que con frecuencia aplazas tus compromisos y puedes estar procrastinando. 

¿Qué es la procrastinación?

Según Díaz (2019) la procrastinación consiste en la tendencia generalizada a aplazar el inicio y/o finalización de tareas planificadas para ser realizadas en un tiempo determinado. Esta postergación suele estar acompañada de malestar subjetivo, pues supone un verdadero problema de autorregulación a nivel cognitivo, afectivo y conductual.

No obstante, es necesario diferenciar entre conductas de postergación y de procrastinación:

  • La postergación consiste en aplazar la ejecución de una tarea con el fin de darle prioridad a otra más productiva en ese momento, lo cual no constituye un problema para la persona. 
  • La procrastinación acoge un problema relacionado con la intención de realizar una tarea y una frecuente falta de constancia ya sea para empezarla, desarrollarla o finalizarla. Este proceso generalmente se acompaña de sentimientos de inquietud y culpabilidad y sus consecuencias se observan a largo plazo. 

Una vez realizada esta aclaración, te das cuenta que, no todas las personas que aplazan la realización de tareas, son procrastinadoras y para diferenciarlas recuerda que procrastinar incluye dos elementos: 

  • El malestar psicológico (fruto del aplazamiento)
  • El marco temporal (percepción poco orientada sobre el futuro y muy orientada al presente)

La investigación en los últimos años ha demostrado que la procrastinación es un problema común de la sociedad occidental y uno de los factores asociados con esta tendencia es el uso problemático de las redes sociales, causando una dificultad en la autorregulación de las personas, quienes optan por elegir con mayor frecuencia tareas que son gratificantes a corto plazo, demorando con su elección, la realización de tareas que tienen que ejecutar en un tiempo determinado.

La procrastinación está compuesta por cuatro elementos esenciales:

  1. Conductas dilatorias, que hace referencia al aplazamiento de la realización de la tarea que se tiene intención de realizar. 
  2. Indecisión, aplazamiento de decisiones dentro de un marco de tiempo específico.
  3. Falta de puntualidad, como la incapacidad de trabajar diligentemente en una tarea para cumplir con su fecha límite. 
  4. Falta de planificación, falta de autodisciplina para mantenerse enfocado en una tarea específica.

Pautas para poder trabajar en la procrastinación

Puesto que, la procrastinación es un problema común que afecta tu productividad, rendimiento y bienestar personal. Hoy te presentamos una serie de pautas de autorregulación que Cerezo y colaboradores (2019) delimitaron para que puedas utilizar y superar dicha tendencia a aplazar tus compromisos pendientes:

  • Comprende tu conducta: reconoce y comprende tus patrones de procrastinación. Identifica las razones que se encuentran detrás de tu tendencia a posponer las tareas, como el miedo al fracaso, la falta de motivación o la ansiedad. 
  • Establece metas claras: define metas realistas para tus tareas. Divide las tareas grandes en tareas más pequeñas y alcanzables. Establecer metas específicas y medibles te ayudará a mantenerte enfocado y a seguir avanzando.
  • Planifica y organiza tus tareas: crea un plan detallado y lleva una agenda para tus tareas. Prioriza las tareas más importantes y asigna un tiempo específico para trabajar en ellas. Puedes hacer uso de herramientas como listas de tareas, calendarios o aplicaciones de gestión del tiempo para ayudarte a organizar tus actividades.
  • Elimina distracciones: identifica las distracciones que tienden a interrumpir tu concentración y trata de eliminarlas o minimizarlas. Por ejemplo, apaga las notificaciones del teléfono o de las redes sociales, encuentra un entorno de trabajo tranquilo y ordenado, y establece límites de tiempo para actividades no relacionadas con la tarea.
  • Utiliza técnicas de gestión del tiempo: puedes experimentar con diferentes técnicas de gestión del tiempo, como la técnica Pomodoro, donde trabajas en bloques de tiempo de concentración intensa seguidos de descansos cortos. 
  • Establece recompensas y consecuencias: motívate estableciendo recompensas para cuando completes tus tareas. Puedes darte un descanso, disfrutar de una actividad que te guste o darte un pequeño regalo. Además, establece consecuencias por si no cumples con tus tareas, como privarte de alguna actividad placentera.
  • Identifica los argumentos “permisivos”, contrólalos y actúa: Si piensas “no pasa nada por un día que me retrase, tengo tiempo”; “miro Instagram, solo cinco minutos”; “mañana empiezo”, estas validando la conducta procrastinadora. Planea y deja de lado las excusas. 
  • Asigna tiempos de descanso: al concluir cada una de las tareas realizadas. Si cada vez que finalizas alguna tarea que te has planteado haces un pequeño descanso, verás como “recuperas” fuerza física y mental. Recuerda que, el cansancio es un factor que multiplica el desinterés y reduce la capacidad de esfuerzo. Por lo que es importante establecer pequeños periodos de desconexión y descanso para ser más productivo.

Si has detectado que esta problemática se está saliendo de tu control, puedes solicitar ayuda psicológica en la que podrás aprender a gestionar tu tiempo de forma óptima. 

¿Cuéntanos, con qué estrategia emprenderás el cambio de esta semana?

 

Referencias

Cerezo, R., Fernández, E., Amieiro, N., Valle, A., Rosário, P., & Núñez, J. C. (2019). El papel mediador de la autoeficacia y la utilidad entre el conocimiento y el uso de estrategias de autorregulación del aprendizaje. Revista de psicodidáctica, 24(1), 1-8.

Díaz, J. (2019). Procrastinación: una revisión de su medida y sus correlatos. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación-e Avaliação Psicológica, 2(51), 43-60.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Más Allá de la Fuerza Física

En el ámbito deportivo, el trabajo psicológico de los deportistas cada vez es más importante. 

El alto rendimiento demanda un gran trabajo mental por su parte, lo que implica que esta labor sea llevada a cabo en ocasiones por los mismos entrenadores, y en otras oportunidades por un psicólogo (especializado en deportes) para dirigir y sostener el apoyo psicológico del deportista.

De este modo, te presentamos los factores más importantes que componen estos procesos psicológicos, de acuerdo con la propuesta de Sánchez y León (2012): 

Motivación

Es un elemento importante para lograr adherencia (unión al proceso) y compromiso, ya que dirige la dirección, intensidad y persistencia. Las personas actúan movidas en los entornos de logro, tales como en el deporte, por la necesidad de mostrar competencia. Así mismo, la orientación motivacional de la persona (orientación a la tarea) marcan la disposición individual.

En el deporte, existen 2 tipos de motivación: la interna y la externa. La primera se refiere a las expectativas propias, ya sean objetivos, metas, posibilidad de disfrute del deporte o deseo de éxito. Mientras que la segunda tendrá que ver con factores como reconocimiento del público, el premio que se recibe, la fama, entre otros.

Concentración y Atención

El control de la atención debe ser uno de los objetivos a tener en cuenta en cualquier programa de entrenamiento psicológico y una habilidad que deberán perfeccionar tanto los deportistas como los entrenadores. La atención se define como el proceso psicológico que permite a un individuo establecer contacto con los estímulos (señal externa o interna capaz de causar una reacción) más relevantes de la situación en el momento presente, omitiendo aquellos que no son importantes.

La concentración se relaciona con el desarrollo de la primera fase de los procesos psicomotores de cualquier acción táctica (percepción y análisis de la situación), fase que interviene de manera importante en las restantes fases de la acción táctica (la solución de la tarea y la solución motora de la tarea táctica), así como en la focalización de la atención sobre una tarea que se desarrolla en el presente.

Personalidad y Autoconfianza

La personalidad es aquello singular del hombre, surge de lo individual que se relaciona con el medio ambiente con el que interactúa todo el tiempo; el practicar un deporte no modifica la personalidad. Generalmente acentúa algunos rasgos que ya están instalados en el individuo o que se van moldeando en el comienzo de la práctica deportiva.

En el caso de la autoconfianza es la percepción que tiene la persona sobre si su capacidad es suficiente para enfrentarse a terminar la tarea y si los resultados pueden ser positivos. Esta valoración que hacemos está basada en los pensamientos, sensaciones, sentimientos o experiencias sobre nosotros mismos y qué están en relación con la autoestima. Las características para valorar la autoestima pueden ser el aspecto físico, la personalidad, como me ven los demás, la relación con los demás, la personalidad, la realización de tareas cotidianas, el rendimiento personal o académico y el funcionamiento intelectual.

Liderazgo, comunicación y cohesión de grupo

El liderazgo es la capacidad de influenciar grupos en consecuencia de metas. Para ello hay que dar una definición de líder, pues es quien aporta de una u otra manera para el beneficio y consecuencia de las metas al interior del grupo. Por tanto, el líder es esa persona con carisma especial que vela por el grupo en toda situación y se convierte en el punto de referencia a seguir.

La comunicación es esa transmisión de información entre un emisor y un receptor, se dice que el lenguaje es una de las principales herramientas de comunicación de nuestra sociedad. El deporte es un espacio importante de socialización en el que actitudes, valores y comportamientos, tanto femeninos como masculinos, se encuentran claramente establecidos y diferenciados. Por lo tanto, la comunicación es una herramienta muy eficaz para romper con los estereotipos preestablecidos y dar paso a un ámbito deportivo basado en la búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres.

Finalmente, hablamos de la cohesión de grupo, el cual es ese proceso dinámico en el que un grupo tiende a no separarse y permanecer unido en la búsqueda de sus metas y objetivos. Es dinámico, ya que siempre está cambiando, no es estático y puede hacerse o deshacerse. Por ello, uno de los objetivos que pretende el psicólogo del deporte suele ser que la cohesión dentro de un grupo o equipo sea lo más estable posible.

Al comprender estos factores, los atletas pueden no solo alcanzar sus objetivos, sino también superar desafíos con determinación. En última instancia el juego va más allá de la destreza física.

En síntesis, los procesos psicológicos que influyen en el rendimiento deportivo son fundamentales para comprender y potenciar el desempeño de los atletas. La gestión eficiente de la personalidad, la concentración, la autoconfianza y la motivación emerge como un componente esencial para el éxito en el ámbito deportivo. Al entender y nutrir los aspectos mentales del deportista, promueve el bienestar emocional y la satisfacción personal, contribuyendo así a una carrera deportiva duradera y gratificante.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Sánchez, A., & León H. (2012). Psicología de la actividad física y del deporte. Hallazgos, 9(18), 189-205).

Juego Mental: Explorando la Psicología del Deporte

El mundo deportivo es un escenario lleno de desafíos físicos y mentales, donde la excelencia se mide en cada movimiento y cada decisión. En este mundo dinámico, la presión es palpable, los límites se desafían constantemente y la competencia es feroz. Desde el atleta de élite que enfrenta la intensidad de la competición hasta el aspirante que se esfuerza por superar sus propios límites, el mundo deportivo exige no solo habilidades técnicas y físicas excepcionales, sino también una fortaleza mental inquebrantable. 

Existe un área de la psicología que estudia los procesos tanto cognitivos (inteligencia, lenguaje, memoria, atención y percepción) como factores psicológicos (motivación, visualización, concentración, activación, autoconfianza entre otros) y la conducta de la persona dentro de la actividad deportiva (Caro, 2022). 

En Colombia, se evidencia la formalización de esta área en 1973 con el primer curso de psicología e integración. A partir de ese momento, esta área de la psicología empezó a tener su desarrollo y evolución. Sánchez y León (2012), proponen que la psicología del deporte está inmersa dentro de las ciencias del deporte, ya que es el estudio científico de los factores psicológicos que se relacionan con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física en todas las personas de todas las edades. 

Los siguientes son los 2 grandes objetivos de esta área:

  • Aprender de qué modo los factores psicológicos pueden afectar el rendimiento físico de las personas.
  • Comprender la forma en la que la participación en el deporte y la actividad física afecta el desarrollo, el bienestar y la salud personal. 

Urrea, García y Barbosa (2023), explican que la psicología de la actividad física y el deporte se divide en varias líneas principales: Psicología del deporte aplicada, formación, investigación y ética.

Psicología del deporte aplicada

El psicólogo del deporte debe mejorar de forma constante las habilidades para ser un practicante efectivo. Se caracteriza por el desarrollo de alianzas de trabajo, la creación de metas claras, la implementación de intervenciones basadas en evidencia, y el logro o la reformulación de metas con el deportista. Asimismo, el objetivo de los programas de entrenamiento de habilidades psicológicas es ayudar a los atletas a practicar de manera sistemática y constante las habilidades psicológicas con el fin de mejorar el rendimiento, aumentar el disfrute y lograr una mayor autosatisfacción con el deporte y la actividad física

Formación

Se debe generar una tendencia positiva en el diseño de planes de estudio que reflejen la naturaleza interdisciplinaria de la psicología deportiva para preparar profesionales interdisciplinares. Igualmente, generar una reglamentación específica con respecto al ejercicio de la psicología del deporte y a la forma que certifique la cualificación y el posterior ejercicio, ya que en Colombia no se cuenta con esta.

Investigación

Se busca avanzar en conocimiento sobre el qué y el cómo podemos ayudar de mejor manera a los atletas, entrenadores y equipos. Por ello, se busca que el trabajo de preparación de leer e interpretar la evidencia de la investigación actual sea razonablemente eficiente en términos de tiempo, permitiendo la expansión del conocimiento científico de la profesión basado en la evidencia e impactando en mayor medida. 

Ética

Dentro del campo se cuentan con desafíos y consideraciones éticas dados los roles y servicios que se brindan al atleta. La confidencialidad puede ser un reto dado que no solo se trabaja con el deportista, sino con el entrenador, el club, el director deportivo, entre otros. La supervisión ética es un elemento importante en la educación continua de todos los psicólogos deportivos que permite mejorar la responsabilidad ética, la respetabilidad y el control de calidad efectivo del servicio en el campo del deporte.

Si tienes interés en esta área de la psicología, te invitamos a consultar nuestras referencias.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Urrea, A., García, J., & Barbosa, G. (2023). La psicología de la actividad física y del deporte.  Avances en Colombia entre 2008 y 2020. En Herrera y Tabares (Eds.), Psicología de la actividad física y el deporte Formación y aplicación en Colombia. Editorial ASCOFAPSI. 

Caro, N. (2022). Breve reseña de la Psicología del Deporte en el mundo, RETROSPECTIVA. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 1]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2022/08/28-1-16-Boletin-Deporte_001-2014.pdf 

Sánchez, A., & León H. (2012). Psicología de la actividad física y del deporte. Hallazgos, 9(18), 189-205).

¿Son las Sustancias Psicoactivas una Amenaza para Nuestro Cerebro?

El cerebro es el órgano más complejo del cuerpo humano. Es responsable de lo que pensamos, memorizamos, aprendemos, cómo nos expresamos, sentimos e incluso el movernos o hasta respirar. Su capacidad para procesar información, almacenar recuerdos y coordinar funciones vitales es lo que lo hace esencial. Sin embargo, no somos conscientes del daño que podemos causarle. 

El consumo de sustancias psicoactivas (SPA) puede causar un gran daño a nuestro cerebro, produciendo alteraciones en el aprendizaje, la memoria o la toma de decisiones. Díaz (2018), menciona qué, dependiendo de la sustancia que se consuma, se ven ciertas alteraciones en las principales funciones del cerebro, como, por ejemplo:

  • El cannabis produce cambios en la memoria a corto plazo (sucesos recientes), la inhibición (impedir) la atención y la velocidad en la que se hace el procesamiento de la información.
  • Con la cocaína, hay deficiencia en la atención, la memoria verbal (recordar palabras durante un breve periodo de tiempo) y las funciones ejecutivas (actividades más complejas de realizar como organizar, planificar, regular, revisar o evaluar el comportamiento para adaptarse).
  • Las metanfetaminas están relacionadas con afectaciones en la capacidad de decir dónde está un objeto, así como conocer su distancia. También hay afectaciones en la memoria a largo plazo, las funciones ejecutivas o las habilidades motoras (movimiento que realizamos con los músculos para llevar a cabo una acción).
  • En el caso de opiáceos y la heroína, pueden afectar los procesos de inhibición, impulsividad, toma de decisiones y planificación, así como la velocidad en la atención, memoria operativa (encargada de los procesos cognitivos complejos, entre ellos la comprensión y producción del lenguaje).
  • El tabaco produce un rendimiento menor en la memoria auditiva-verbal, memoria operativa, funciones ejecutivas, velocidad de procesamiento de la información, flexibilidad cognitiva (capacidad de darnos cuenta de que lo que estamos haciendo no funciona) y estabilidad de la postura (Merchán, Ribeiro y Alameda, 2019).
  • En cuanto al alcohol, hay afectaciones en la atención sostenida, memoria episódica verbal y visoespacial, planificación, flexibilidad cognitiva y toma de decisiones. 

Cabe resaltar que, estas afectaciones por el consumo de SPA se presentan por un consumo excesivo o ya bien, una adicción. Y por ello, es importante identificar qué factores pueden llevar al consumo de SPA. Cabuya (2017), menciona algunos factores como la genética, la sensación que producen, la presión social, el estado emocional o algunas alteraciones en el estado del ánimo como estrés, ansiedad o depresión u otros problemas.

Cuidar de nuestra salud implica la promoción de la misma y el bienestar en general. Más allá de los efectos inmediatos que estas sustancias provocan en el cuerpo, el cerebro se convierte en el protagonista de este escenario. Al prevenir el uso de SPA, no solo evitamos los riesgos físicos que se presentan, sino también protegemos a nuestro cerebro de posibles daños o pérdidas. El impacto de las sustancias psicoactivas puede ser devastador, afectando la cognición, la memoria y la toma de decisiones. La prevención, mediante la educación y la concienciación, se convierte en un acto relevante para preservar la salud mental y emocional, permitiendo a las personas desarrollar al máximo su potencial cognitivo y emocional sin las interferencias perjudiciales de las SPA.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Cabuya, C. (2017). Las drogas y la neuropsicología. Revista Neuronum, 3(1), 98.

Díaz, B. (2018). Desempeño de las funciones cognitivas en jóvenes entre los 18 a 24 años de edad con consumo de sustancias psicoactivas en el municipio de Sibaté. (Doctoral dissertation, Corporación Universitaria Minuto de Dios).

Merchán-Clavellino, A. Ribeiro, B., & Alameda-Balén, J. (2019). Descripción de los efectos neuropsicológicos en la adolescencia asociados al consumo de alcohol y/o tabaco.

La Ciencia de Nuestro Cerebro: Neuropsicología para Todos

¿Alguna vez has pensado cómo funciona tu cerebro y cómo influye en tus pensamientos, emociones y comportamientos? ¿Te has preguntado por qué sentimos, pensamos y actuamos de ciertas maneras? ¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando tomamos decisiones, recordamos momentos especiales o enfrentamos desafíos?

Existe un área de la psicología que se encarga de estudiar la relación entre el funcionamiento cerebral y el comportamiento humano y que da respuesta a los interrogantes mencionados anteriormente. 

Arango, Rivera y Calderón (2015), mencionan que esta área ha tenido una gran expansión con la creación de maestrías, especializaciones y cátedras. De igual modo, se ha evidenciado un aumento en programas de formación profesional en el país, existiendo alrededor de 11 posgrados y 16 cursos en el país; centros especializados para atender a personas con un daño cerebral, gremios y asociaciones profesionales y el número de actividades académicas. 

Martínez (2015), menciona que la neuropsicología se divide en 2 grandes campos de acción, la neuropsicología básica o fundamental y la neuropsicología clínica, las cuales te explicamos a continuación. 

Neuropsicología Básica o Fundamental

Es la encargada de estudiar las relaciones del comportamiento y el cerebro en personas neurológicamente sanas. Es decir, se enfoca en la investigación y el estudio de las funciones cognitivas y emocionales normales del cerebro. Se centra principalmente en entender cómo funcionan las diferentes áreas cerebrales en personas sin trastornos neurológicos o lesiones cerebrales. 

Los neuropsicólogos básicos investigan aspectos como la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento, la percepción y otras funciones cerebrales normales; cómo se desarrollan, cómo se relacionan entre sí y cómo evolucionan a lo largo de la vida. Igualmente, aporta conocimientos fundamentales que son la base para comprender las disfunciones cerebrales en la neuropsicología clínica.

Neuropsicología Clínica

Se centra en la aplicación práctica de principios y métodos de la neuropsicología para evaluar, diagnosticar rehabilitar y estimular trastornos neurológicos y lesiones cerebrales tanto en niños como en adultos. 

Los neuropsicólogos clínicos trabajan con pacientes que presentan condiciones neurológicas, como traumatismos craneoencefálicos, enfermedades cerebrales, ictus (o accidente cerebrovascular), demencia y otros trastornos del sistema nervioso central. Se utilizan pruebas neuropsicológicas para evaluar el funcionamiento cognitivo y emocional de los pacientes, lo que ayuda en el diagnóstico y el desarrollo de planes de tratamiento específicos.

Así mismo, juega un papel crucial en la rehabilitación de individuos con trastornos neurológicos, ayudándoles a recuperar funciones perdidas o a aprender estrategias para compensar las limitaciones causadas por sus afecciones.

 

¿Cuáles son los requisitos y competencias que deben cumplir quienes deseen desempeñarse en el área de la neuropsicología?

 

El Colegio Colombiano de Psicólogos (COLPISC) menciona que, para poder desempeñar en la neuropsicología, se debe poseer una formación académica sólida en temas propios del área, estar en capacidad de diseñar y realizar investigaciones de acuerdo con las normas mundialmente aceptadas para la generación de conocimiento científico. Adicionalmente, se debe tener la capacidad de establecer diálogo académico con miembros de la comunidad científica en general, siendo poseedor de una gran rigurosidad metodológica que asegure que su trabajo además de profesional sea generador de conocimiento relevante. 

De igual manera, debe desarrollar competencias clínicas para la evaluación, el diagnóstico y la intervención que le permitan analizar las problemáticas y necesidades requeridas para generar soluciones por medio de la investigación aplicada, poniendo en práctica su capacidad de análisis, abstracción y síntesis de datos clínicos para hacer una evaluación adecuada que permita un diagnóstico coherente y tomar decisiones terapéuticas, que orienten al paciente y a su entorno familiar, laboral y social.

Para mayor información consultar los enlaces que se encuentran en las referencias

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Arango, J., Rivera, D., & Calderón, J. (2015). Neuropsicología en Colombia: Datos normativos, estado actual y retos a futuro. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 03]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2022/08/Boletines-Colpsic-003-Campo-de-Neurociencia-y-Psicobiologia.pdf 

Colegio Colombiano de Psicólogos (COLPISC). (s.f.). Campos disciplinares y profesionales. https://www.colpsic.org.co/campos/campos-disciplinares-y-profesionales/

Martínez, A. (2015). El Rol de la Neuropsicología en la Discapacidad Intelectual y del Desarrollo. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 03]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2022/08/Boletines-Colpsic-003-Campo-de-Neurociencia-y-Psicobiologia.pdf

Entre Paredes y Posibilidades: Entornos Educativos desde Psicología Ambiental

Loris Malaguzzi, maestro y pedagogo italiano, menciona 3 factores que posibilitan el aprendizaje. Como primer factor se encuentran padres, adultos y maestros; el segundo factor son los pares y compañeros; y el tercer factor, denominado como “el tercer maestro”, es el lugar donde se da la experiencia de aprendizaje, ya que el entorno influye en cómo los niños adquieren el conocimiento (Páramo y Burbano, 2020).

Se ha encontrado que el lugar en el que estamos afecta cómo nos sentimos. Situaciones como estar en un lugar lleno de gente, ruido, temperatura incómoda o sin contacto con la naturaleza pueden afectarnos. Lo mismo sucede con los lugares donde se aprende tales como colegios o universidades. Si los salones de clases están mal diseñados, con tableros mal colocados, muebles incómodos o una mala iluminación, eso puede afectar negativamente el comportamiento de quienes se encuentran allí.

Mokhtar y otros autores (2016) hacen alusión al impacto de las condiciones físicas del ambiente en el que adquirimos conocimiento. El entorno influye en las personas y en cómo aprenden, pero es difícil determinar de qué modo y cómo medir su influencia. De este modo, se sugiere cambiar la forma en que se ven y utilizan los espacios (como salones de clases, áreas de estudio, etc.) en el contexto de la educación. En lugar de considerarlos simplemente como lugares físicos para contener a los estudiantes, se propone pensar en ellos como herramientas activas y efectivas para mejorar el proceso educativo. La idea es aprovechar al máximo esos espacios, transformándolos en instrumentos valiosos que contribuyan significativamente a la enseñanza y el aprendizaje.

Aquí te mencionamos los elementos esenciales que mencionan los autores para tener buenos entornos de aprendizaje al momento de su construcción y adaptación:

  1. Proporciones del espacio: Las proporciones del entorno de aprendizaje también influyen. En diversos estudios se ha encontrado que los techos altos animan a pensar con mayor libertad ayudando a pensar en términos de conceptos generales, patrones o principios, más que en situaciones específicas. A diferencia de los techos bajos que posibilitan el desarrollar un pensamiento más minucioso y exacto. Por ello se proponen pautas para el diseño de los espacios educativos, recomendando techos altos para las zonas comunes o recepción y techos bajos para las zonas donde se desarrollan actividades que exigen reflexión.
  2. Iluminación del Entorno: La luz natural permite que haya un mejor resultado en los alumnos. Las aulas con baja intensidad de luz hacen que se presenten alteraciones en los niveles de cortisol, una hormona regulada por los ritmos circadianos del organismo. Los niños que no duermen suficientes horas y desarrollan su actividad escolar en aulas con iluminación deficiente pueden sufrir descompensaciones como malestar general e irritabilidad, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, lapsus verbales y de memoria. Esto explica los problemas de aprendizaje que presentan algunos niños en aulas con malas condiciones de iluminación o donde se usaban pizarras digitales de forma intensiva. La iluminación de los entornos educativos es crítica porque inspira seguridad; cuando esta es deficiente, se pueden experimentar sensaciones de ansiedad y estrés. 
  3. Ubicación y Relación con el Exterior: La sobrecarga de estímulos de la ciudad afecta a nuestra atención y nos provoca un sobreesfuerzo y fatiga mental. La naturaleza, por el contrario, ejerce una labor restauradora al concentrar al mínimo los estímulos, reduciendo la carga de la atención y aumentando la agudeza mental. Desviar la vista hacia el exterior a través de la ventana es considerado tradicionalmente como distracción. Sin embargo, cambiar la atención durante unos instantes a objetos naturales situados a una distancia de 15 metros, relaja la vista y ayuda al cerebro a recuperar su capacidad de concentración. La incorporación de la naturaleza enriquece las tres dimensiones: física, cultural y emocional en las comunidades educativas. 

 

La importancia de proporcionar entornos adecuados para el aprendizaje se revela como un factor crucial en el desarrollo integral de individuos, especialmente en el ámbito educativo. La investigación ha destacado consistentemente cómo factores como el diseño adecuado de espacios, la iluminación efectiva, la inclusión de elementos naturales y la disposición funcional del mobiliario no solo influyen en la calidad del aprendizaje, sino que también impacta directamente en el bienestar emocional y el rendimiento académico de los estudiantes. 

Un entorno educativo bien diseñado no solo facilita la absorción de conocimientos, sino que también fomenta actitudes positivas hacia el aprendizaje y contribuye al desarrollo de habilidades socioemocionales fundamentales. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Mokhtar, F., Jiménez, M., Heppell, S., & Segovia, N. (2016). Creando espacios de aprendizaje con los alumnos para el tercer milenio. Bordón: revista de pedagogía.

Páramo, P., & Burbano, A. (2020). El tercer maestro: la dimensión espacial del ambiente educativo y su influencia sobre el aprendizaje. Universidad Pedagógica Nacional.

Ambientes Saludables, Mentes Saludables: Conociendo la Psicología Ambiental

¿Alguna vez te has puesto a pensar en cómo el lugar en el que vives, trabajas o pasas tu tiempo libre afecta tu estado de ánimo y tus decisiones? 

Sabías que hay un área de la psicología qué comprende cómo los entornos físicos influyen en nuestro comportamiento y bienestar. 

¿Habías escuchado hablar de la psicología ambiental?

La psicología ambiental es una disciplina reciente la cual estudia la relación entre el ambiente físico, la conducta y la experiencia humana. Se centra en cómo las personas perciben, experimentan y se comportan en ambientes específicos. Millán y Sierra (2022), explican que la psicología ambiental ha llamado la atención porque incluye un componente teórico y uno práctico para lograr la mejora en las relaciones humanas con el medio ambiente, otras especies y el planeta.

Algunas de las preguntas que busca responder esta área de la psicología son: ¿Cómo nos sentimos con respecto a los lugares? ¿Cuánto valoramos un lugar? ¿Cómo nos adueñamos de los espacios? ¿Cuánto sabemos sobre nuestro entorno? ¿Cómo las personas se adaptan a diferentes situaciones? ¿Cómo evaluamos los riesgos relacionados con el medio ambiente?

Algunos enfoques de la psicología ambiental se centran más en la persona y otros en el medio ambiente. Sin embargo, todos buscan entender las complejas relaciones entre la persona y lo construido, lo natural, y los entornos a su alrededor (Millán y Sierra, 2022). 

Para profundizar, algunos de los factores relevantes dentro de la psicología ambiental como lo son (Chávez, 2020):

 

  • Factores Atmosféricos: Incluye factores climáticos que inciden en el estado de las personas a nivel emocional, físico e intelectual, así como en su conducta, como por ejemplo la temperatura, estar expuestos a temperaturas distantes de la óptima puede generar malestar físico y psicológico. 
  • Factores de Luminosidad: La luz es un elemento fundamental para la orientación de organismos en su medio, que se manifiesta de diferentes formas. Generalmente, esta variable está vinculada con el rendimiento en el trabajo, y cómo lo afecta negativamente. 
  • Factores Acústicos:  El tráfico, el hacinamiento, entre otros factores, contribuyen a las problemáticas acústicas dentro de la ciudad, y las dificultades de relación entre la persona y su entorno, donde el sonido tiene un rol fundamental. El ruido puede generar pérdidas auditivas, especialmente en ambientes laborales.

La psicología ambiental es una disciplina en constante evolución, desempeñando un papel crucial en la comprensión de la relación entre las personas y su entorno. A medida que avanzamos hacia un futuro en el que el equilibrio entre la naturaleza y la sociedad es esencial, la psicología ambiental se convierte en un aliado fundamental en la búsqueda de un mundo más saludable y sostenible. Al considerar cómo los lugares que habitamos, trabajamos y exploramos afectan nuestra vida cotidiana, nos damos cuenta de que cuidar de nuestro entorno es cuidar de nosotros mismos.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Chávez, M. (2020). Psicología ambiental. (Doctoral dissertation, Universidad Peruana Cayetano Heredia).

Millán-Otero, K., & Sierra-Barón, W. (2022). Tendencias de investigación en Psicología Ambiental. Una revisión sistemática cualitativa (2009–2020). En Sierra-Barón, Millán-Otero y Navarro (Eds.), PSICOLOGÍA AMBIENTAL, Volumen II. Experiencias, diálogos y perspectivas de investigación (pp. 64-84). Editorial ASCOFAPSI.

Riesgos de la Salud Mental en la Milicia

Durante la vida militar, los militares están expuestos a una serie de experiencias que pueden aumentar el riesgo de problemas de salud mental, tales como exposición a la violencia y el trauma, la separación de la familia y los amigos, los cambios en el estilo de vida y los factores personales, el consumo de sustancias, la depresión, el estrés postraumático, matoneo dentro de la fuerza, resiliencia, ansiedad y manejo de la ira (Sanchez, Escarria, Lara, Rodríguez y Garavito, 2019).

¿Cuáles son las afectaciones psicológicas más comunes de los militares?

Encontramos que las principales afectaciones son el Trastornos de Estrés Postraumático y el Suicidio, aquí te los explicamos.

Trastorno de Estrés Postraumático 

Debido a que dentro de las tareas se encuentran las operaciones en el escenario bélico, muchos se enfrentan al combate en territorio, siendo un contexto que incide como factor de riesgo por hechos de violencia como asesinato de civiles, desapariciones forzadas, masacres, secuestros y todo tipo de actos violentos causados por la guerra (Cortes y Zapata, 2022).

El Trastorno de Estrés Postraumático puede desarrollarse después de experimentar o presenciar un evento traumático. Los síntomas del TEPT pueden incluir:

  • Flashbacks.
  • Pesadillas recurrentes.
  • Ansiedad.
  • Dificultad para dormir.
  • Desapego hacia la familia o amigos. 
  • Deterioro físico.
  • Aparición de sentimientos depresivos.

 El TEPT puede causar alteraciones físicas y psicológicas que afectan la calidad de vida, dado que se presenta pánico ante ciertas señales del entorno como lo son olores, sonidos o imágenes. El TEPT en Colombia, es una de las alteraciones en la salud mental que más afectan personal militar activo, de reserva y veteranos, debido a situaciones de guerra y conflicto armado. 

Suicidio

El suicidio en el contexto militar se ha convertido en foco de atención debido a los riesgos que continuamente vive el personal que se encuentran en las fuerzas militares. En las estadísticas de medicina legal en Colombia, en los últimos años el suicidio se ha incrementado en un 60%. Charris y otros autores (2022), mencionan que el sistema médico legal colombiano establece que el suicidio se da en mayor medida en el sexo masculino, evidenciando diferencias en cuanto al intento suicida por géneros, esto nos brinda claves para el estudio de la conducta suicida, dentro de la cual se debe analizar:

  • Edad.
  • Género. 
  • Estado civil. 
  • Condiciones socioeconómicas.
  • Presencia de condiciones médicas generales.
  • Consumo de alcohol
  • Abuso de sustancias médicas y alucinógenas.
  • Comorbilidad psiquiátrica.
  • Trastorno en el estado de ánimo.
  • Comportamiento suicida previo.

Teniendo en cuenta la incidencia de estas problemáticas, en Colombia se presentan varias rutas de atención a militares víctimas del conflicto, con el fin de dar solución a estas problemáticas y así tener presentes los diferentes programas de prevención. Es importante empezar por prevención de los signos de suicidio, depresión, estrés, entre otros factores de riesgo. Para iniciar se recomienda realizar ejercicios de identificación de emociones en los militares, para que la persona sepa cuándo se está sintiendo mal y poder así actuar.

La importancia de cuidar la salud mental en el ámbito militar es fundamental. Quienes enfrentan situaciones extremas y altos niveles de estrés en sus misiones, pueden tener repercusiones en su bienestar emocional y psicológico. Mantener una buena salud mental no solo beneficia al individuo, sino que también es esencial para beneficiar a las familias de los mismos. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Charris, V., Linero, L., Ramos, M., Cortés, O., & Jiménez, A. (2022). Salud mental y percepción del riesgo suicida en militares activos del Ejército Colombiano: Una Revisión Sistemática.

Cortes, A., & Zapata, Y. (2022). Trastorno de estrés postraumático (TEPT) en personal de las fuerzas militares.

Sanchez, W., Escarria, L., Lara, C., Rodriguez, A., & Garavito, C. (2019). Riesgo psicosocial y salud mental en combatientes colombianos.

Mentes de Acero: Explorando la Psicología Militar

El ambiente en el ejército es complicado debido a varias razones. En primer lugar, porque tienen una estructura jerárquica muy estricta, lo que significa que cada persona tiene un lugar y un rango específico. Segundo, los militares siguen un conjunto de reglas y valores éticos que les dicen cómo deben comportarse. Por último, las tareas y trabajos que realizan los militares requieren un esfuerzo físico y mental considerable, lo que hace que su vida laboral sea demandante. 

Existe un área de la psicología que se especializa en el estudio del comportamiento en el contexto militar.

La psicología militar es un área de la psicología dedicada a la investigación y la aplicación de metodologías para el abordaje de problemáticas relacionadas con la salud mental de los militares y sus familias, dadas las circunstancias y factores que influencian y caracterizan la vida en la milicia; así como la investigación, el desarrollo de procesos de gestión de recursos humanos y enseñanza y consultoría (Loaiza y Posada, 2016).

¿Y cómo se relacionan psicología y la milicia? 

La psicología militar se compone principalmente de cuatro áreas de actividad dentro de su contexto:

  • Área Clínica: Se encuentra enfocada principalmente en oficiales activos, oficiales retirados y sus familias. Se centra en la evaluación, la promoción del cuidado de la salud mental, así como realizar terapias en grupo, acompañamiento en la transición a la vida civil e indagar acerca de los efectos de participar en operaciones de despliegue militar de combate. Sin embargo, se busca crear nuevos abordajes en temas de trastorno de estrés postraumático (TEPT), depresión, ansiedad y otras problemáticas relacionadas con el estrés. 
  • Área de Selección de Personal: Es uno de los procesos más estudiados particularmente por las altas expectativas en el ejército, el gran número de personas que se unen cada año y que los nuevos reclutas tengan ciertos comportamientos al ser seleccionados como militares y oficiales. Con base en los procesos de selección y clasificación de personal militar se tienen en cuenta rasgos relacionados con capacidades, actitudes de liderazgo y de personalidad. 
  • Área de Formación e Investigación: Dentro de esta área, en el contexto militar se encuentra gran diversidad de temáticas, como lo es el acoso laboral, estudios de estereotipos de raza y género y resiliencia. A su vez, el aumento de la participación de mujeres en el contexto militar ha generado la necesidad de desarrollar más investigaciones al respecto, ya que existen factores como el acoso sexual, la discriminación, la calidad de vida, las diferencias a la hora de entrenar, entre otros.
  • Área Operativa: Es un área de aplicación de la psicología militar, donde el profesional representa un apoyo y toma acciones a seguir en la preparación y desarrollo de operaciones militares de combate. Los psicólogos operativos trabajan en tres áreas principales en el ejército: ayudan en cuestiones de seguridad nacional, trabajan en inteligencia militar y colaboran en programas para aplicar y hacer cumplir la ley. En lo que respecta a la seguridad nacional, los psicólogos operativos utilizan su conocimiento para entender mejor cómo funciona la mente de las personas que están involucradas en actos de terrorismo, incluyendo su personalidad, intenciones y motivaciones.

En Colombia, la psicología militar es una disciplina esencial para la seguridad nacional. Los psicólogos militares ayudan a garantizar que las fuerzas armadas sean eficientes, efectivas y que sus miembros estén protegidos y apoyados. Es una disciplina en constante evolución. A medida que las amenazas a la seguridad nacional cambian, los psicólogos militares continúan desarrollando nuevas formas de ayudar a las fuerzas armadas a proteger a su país.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Ardila, U. (2016). Labores de las y los Psicólogos Militares en el Ejército Nacional. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 11]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2022/08/Boletines-Colpsic-011-Campo-de-Psicologia-Militar.pdf 

Loaiza, O., & Posada, J. (2016). Psicología militar: Conceptualización e investigaciones contemporáneas. PSIENCIA. Revista Latinoamericana de Ciencia Psicológica, 8(2), 1-20.

Cuando el Trabajo Quema: Conociendo el Síndrome de Burnout

¿Alguna vez has te has sentido “quemado” por el trabajo?

En la actualidad, el estrés se ha convertido en una consecuencia que repercute en nuestro día a día a nivel personal y profesional, afectando nuestra salud y bienestar.

Seguramente se trate de El Síndrome de Burnout, el cual se describe como un desgaste laborar progresivo, el cual empieza con niveles prolongados de estrés laboral, los cuales se evidencian por tensión, irritabilidad o tensión. Usualmente está asociado a condiciones de alta implicación, es decir, a aquellos profesionales que requieren y se encuentran en un alto contacto directo con las personas (Lauracio y Lauracio, 2020). 

Carrillo, Gómez, & Espinoza (2012) mencionan las características componentes que integran principalmente el síndrome:

  • Agotamiento emocional: se refiere a situaciones en que ya combina fatiga emocional, física y mental con falta de entusiasmo y sentimientos de impotencia e inutilidad.
  • Despersonalización: se manifiesta con sentimientos negativos, actitudes y conductas de cinismo hacia las personas con las que se trabaja, en ocasiones se puede ver a la persona como “deshumana” dado la rigidez afectiva.
  • Baja realización personal: es la tendencia a evaluarse negativamente, afectando las habilidades en la realización del trabajo y la relación con las otras personas. Se suele sentir un descontento consigo mismo e insatisfacción con los resultados laborales.

El Síndrome puede presentar algunas de las siguientes afectaciones en el entorno de trabajo:

  • Baja regulación emocional: Existe una probabilidad de que disminuya la empatía, resultando en un trato distante y en un mal manejo de las emociones y de la información que se transmite.
  • Actuación en automático: Donde se llevan a cabo ciertas acciones sin ser plenamente consciente de lo que se está haciendo.
  • Agotamiento físico o cansancio: Mostrando signos del propio estado de agotamiento, llevando a irritación constante.
  • Impulsividad: La persona pasa a la acción a través de respuestas de enojo, confrontaciones reiteradas con colegas y maltrato al personal.
  • Desmotivación: se presenta falta de iniciativa y constancia en las tareas de equipo, ausencias, impuntualidad y poca participación o no inclusión en proyectos.

Para prevenir el desgaste laboral o Síndrome de Burnout, Caballol y otros autores (2021), mencionan algunas medidas dentro del lugar de trabajo con el fin de tener entornos donde sea primordial el cuidado y garantizar la salud mental de los trabajadores:

  • Motivar a tener hábitos de autocuidado, ya que es esencial priorizar el propio bienestar y permite cuidar de sí mismo y de los demás. Es recomendable mantener hábitos saludables como comer bien, realizar ejercicio, prestar atención a la cantidad y calidad del sueño, aminorar el cansancio tomando algunos descansos cortos en el trabajo y en casa, darse la posibilidad de exponerse breves periodos al sol y/o salir al aire libre, leer libros y compartir con la familia.
  • Crear una atmósfera de equipo amigable, brindar apoyo al personal y reducir la carga emocional en entornos estresantes. Por ejemplo, es muy conveniente elaborar un informe periódico, dirigido a todo el equipo de manera que las personas del lugar de trabajo conozcan el ambiente al cual se verá enfrentado al iniciar su jornada.
  • El apoyo social es un factor importante que ayuda a aliviar el estrés. Brindar ánimo entre compañeros y generar espacios donde se puede discutir, compartir los sentimientos y experiencias con los compañeros de manera oportuna, desahogar las emociones negativas, y lograr una compresión entre pares ayuda a prevenir el agotamiento.
  • Las habilidades comunicativas son un pilar que ayuda a combatir el estrés, de manera clara, regular y honesta, y en relación a los distintos grupos con los que se relaciona los trabajadores como pueden ser pacientes, compañeros de trabajo, familia o amigos.

Reconocer los signos de agotamiento, abordar el estrés laboral de manera saludable y mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida personal son pasos esenciales para prevenir el burnout. Al tomar medidas proactivas y fomentar un ambiente de trabajo que promueva el bienestar, podemos contribuir a la salud mental y física de los empleados, mejorando la calidad de vida en el ámbito laboral y, en última instancia, la sociedad en su conjunto.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Caballol, F., Flores, A., Guerra, J., Morales, F., & Reynaldos, K. (2021). Prevención del Síndrome de Burnout en enfermería en pandemia COVID-19: Una revisión sistemática. Revista de Salud Pública, 26(2), 48-59.

Carrillo, R., Gómez, K., & Espinoza, I. (2012). Síndrome de burnout en la práctica médica. Medicina interna de México, 28(6), 579-584.

Lauracio, C., & Lauracio, T. (2020). Síndrome de Burnout y desempeño laboral en el personal de salud. Revista Innova Educación, 2(4), 543-554.

La Psicología Organizacional y su Aplicación en el Mundo Laboral

Los psicólogos tienen distintas funciones dependiendo del área en el que se desempeñen. 

El rol del psicólogo en el área organizacional se ha convertido en un campo importante en el mundo laboral moderno dado que se busca optimizar el rendimiento de las personas y las empresas.

Según el Boletín No. 15 del Colegio Colombiano de Psicólogos (COLPSIC), en el mundo del trabajo, el psicólogo tiene un papel importante en la calidad de vida de los colaboradores dentro de la organización. Principalmente los fenómenos que aborda se relacionan con: procesos de selección y contratación, análisis y descripción de cargos, valoración del desempeño, capacitación, entre otros. Estos procesos están directamente relacionados con las personas que pertenecen al mundo laboral. 

El objetivo de la psicología organizacional es generar un pensamiento que permita al trabajador desarrollarse integralmente, es decir, un desarrollo pleno en sus dimensiones (física, social, emocional, espiritual y mental). Cuando hablamos del desarrollo del potencial humano, nos referimos a que cada persona trae consigo habilidades que ya tiene y puede descubrir a medida que trabaja en un contexto organizacional.

Si se entiende que los trabajadores tienen talentos internos potenciales, entonces valorarlos se convierte en el factor más importante para el crecimiento de las empresas. La forma en que la empresa funciona también afecta a los empleados, y viceversa, por eso, es fundamental que la organización se enfoque en el desarrollo de las personas desde el principio.

De igual modo, mejorar la calidad de vida del trabajador es un factor que directamente le compete al psicólogo organizacional, ya que las políticas actuales exigen a las empresas velar por seguridad y salud laboral, lo señala como un factor de riesgo para los trabajadores. 

Es por ello que Álvarez, Estrella y Rosas (2018), mencionan que el rol del psicólogo en las organizaciones es clave por varias razones: 

  • Ayuda a mejorar el rendimiento y la productividad, ya que busca que cada empleado se encuentre en el puesto más adecuado de acuerdo a sus habilidades y potencial
  • Capacita de manera efectiva a los trabajadores, creando un entorno que los motive, así como reducir el estrés laboral, los conflictos y el absentismo (abandonar el desempeño de las funciones o no acudir al lugar de trabajo).
  • Mejora del clima laboral, creando un ambiente saludable y positivo, contribuyendo al bienestar de los empleados.
  • Promueve la salud mental en el trabajo, se preocupa por el bienestar de los empleados.  
  • Ayuda a abordar y resolver conflictos laborales de manera constructiva, lo que promueve un ambiente armonioso y evita problemas más graves. 
  • Gestiona el cambio, ayudando a introducir procesos o nuevas tecnologías.
  • Fomenta prácticas éticas en la toma de decisiones empresariales, ya que es fundamental en la responsabilidad social y corporativa. 

Para concluir, la psicología organizacional desempeña un papel vital en la mejora de la eficiencia y el bienestar en el lugar de trabajo, lo que a su vez contribuye al éxito y la sostenibilidad de las organizaciones en un entorno empresarial cada vez más competitivo y en constante cambio. Comprender y explicar cómo factores individuales, grupales y organizacionales influyen en el comportamiento de las personas en el trabajo permite una mejora en el desarrollo del empleado como de la organización. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Colegio Colombiano de Psicólogos [COLPSIC]. (Junio, 2016). Campo de Psicología de las Organizaciones y del Trabajo, Reto del psicólogo organizacional. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 15].

Álvarez, L., Estrella, B., & Rosas, S. (2018). Rol del Psicólogo Organizacional en la gestión de Talento Humano. PODIUM, (33), 79-90.

Adolescencia: Problemáticas más Comunes y qué hacer para Prevenirlas

¿Te has preguntado por qué, en ocasiones, los adolescentes pueden llegar a tener adicciones? ¿O por qué hay embarazos a tan temprana edad? ¿O qué un adolescente tenga depresión?

Estas circunstancias se desencadenan por factores de riesgo.

¿Y qué son los factores de riesgo?

Seguramente hemos escuchado de ellos, pero no tenemos clara su definición. Gómez (2008), menciona que los factores de riesgo son aquellas cualidades o atributos que están unidos a una mayor probabilidad de producir un daño a la salud, incrementando la probabilidad de conductas problemáticas.

¿Cuáles son algunos de los factores de riesgo dentro de la familia? 

La familia es la dimensión que puede involucrar un nivel de riesgo más alto, ya que es el primer vínculo donde aprendemos valores, normas, obligaciones y roles para enfrentarnos al rol que vamos a desempeñar a futuro.

Por ejemplo, cuando existe una dificultad en la comunicación, en este caso, entre adolescente y padres, esta dificultad puede verse reflejada en otros contextos, y relacionarse con problemáticas como malestar físico, el consumo de alcohol y tabaco a temprana edad. Pavez y otros autores (2009), mencionan posibles situaciones que pueden significar factores de riesgo durante la adolescencia, además de la comunicación, que son:

  • Bajos niveles de cercanía afectiva, donde no se siente un fuerte vínculo emocional con las personas del núcleo, ya sea por falta de tiempo, distancia física o alguna experiencia traumática. 
  • Altos niveles de control parental, en los cuales los padres ejercen un alto grado de supervisión y restricción en las actividades de los hijos como castigar, limitar o establecer reglas estrictas. 
  • Estructura familiar inestable, cambios frecuentes en la dinámica familiar como… generando un impacto negativo en el desarrollo del adolescente haciéndolo sentir inseguro, estresado o ansioso.

Si la familia se percibe como un ambiente hostil, es probable que el adolescente busque seguridad en grupos, haciendo que exista una exposición al consumo de sustancias, relaciones sexuales desordenadas o conductas violentas como medios de afrontamiento.

¿Qué hacemos para disminuir los riesgos? 

Así como existen los factores de riesgo, encontramos factores protectores, que son aquellas circunstancias, condiciones, atributos o características que permiten y facilitan lograr la salud integral. También reducen la probabilidad de que se presente un comportamiento que afecte la salud y están relacionados con el bienestar. 

Marín, Hoyos y Sierra (2019) muestran que los factores protectores durante la adolescencia son:

  • El apoyo y contención familiar, el apoyo emocional, social y material que los miembros brindan entre sí. Es un proceso de comunicación y cooperación que ayuda a enfrentar los desafíos de la vida. 
  • La comunicación entre padres e hijos, ya que fomenta la confianza y el vínculo entre los mismos, ayuda a desarrollar la autoestima, permite enseñar habilidades sociales y resolución de problemas y previene problemas de comportamiento. Así mismo, que los padres conversen con los hijos sobre el riesgo de consumo de sustancias o prácticas sexuales irresponsables. 
  • Participar en actividades grupales o comunitarias, ya que permite desarrollar habilidades sociales, construir relaciones positivas, aprender nuevas habilidades y conocimientos y sentirse conectado por su comunidad. 

Así, la familia se presenta como apoyo incondicional, que busca significado en situaciones difíciles y promueve la unidad. Estos pueden tener un impacto positivo en la vida de las personas a cualquier edad. Es importante que los individuos, las familias, las comunidades y la sociedad en general trabajen juntos para crear entornos que promuevan la protección.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Gómez, E. (2008). Adolescencia y familia: revisión de la relación y la comunicación como factores de riesgo o protección. Revista intercontinental de psicología y educación, 10(2), 105-122.

Marín, A., Hoyos, O., & Sierra, P. (2019). Factores de riesgo y factores protectores relacionados con el ciberbullying entre adolescentes: una revisión sistemática. Papeles del psicólogo, 40(2), 109-124.

Pavez, P., Santander, N., Carranza, J., & Vera-Villarroel, P. (2009). Factores de riesgo familiares asociados a la conducta suicida en adolescentes con trastorno depresivo. Revista médica de Chile, 137(2), 226-233.

Psicología y Familia: Comprendiendo los Vínculos y Relaciones

La familia es nuestra primera fuente de contacto, por lo que nos hace despertar nuevas emociones, surgen vínculos poderosos, desafíos inesperados y momentos en lo que miramos “dentro de nosotros” para poder reconocer y comprender nuestras emociones, lo que pensamos y cómo nos comportamos. Sin embargo, las familias han adoptado una amplia variedad de formas y estructuras, por lo que no hay una sola definición de familia. Algunos tipos de familia existentes son la familia nuclear, familia extendida, familia monoparental, familia homoparental, familia de crianza o acogida, familias reconstituidas, familias adoptivas, entre otras. 

¿Te has preguntado alguna vez cómo la psicología puede ayudarnos a entender mejor lo que sucede en nuestra familia?   

Hoy hablaremos de Psicología y Familia, donde descubriremos cómo la psicología nos ayuda a lidiar con ciertos desafíos dentro de nuestro núcleo familiar y a crecer dentro de nuestro hogar.  

¿De qué trata la Psicología y Familia?  

Su objetivo principal es la comprensión de la organización y las dinámicas familiares. Esto implica las relaciones que los integrantes construyen a lo largo del ciclo vital de manera individual y familiar. Es relevante ya que en la familia se aprenden las primeras pautas de interacción y se contemplan aspectos formativos, éticos, morales, culturales, económicos, sociales y afectivos (Puello, Roca, Silva y Silva, 2021). 

La psicología ha avanzado en el conocimiento del individuo, teniendo en cuenta que crecemos, nos desarrollamos y pertenecemos a un contexto donde según sus características y patrones, adquirimos ideales, costumbres y tradiciones. Por ello, al estudiar a las familias se busca ahondar en las dinámicas que existen, el número de miembros, tensiones, recursos, entre otros, ya que es fundamental para comprender la salud mental, la construcción social y psicológica de cada uno de los integrantes, así como los roles que desempeñan y la calidad de sus vínculos (COLPSIC, 2022).  

A su vez, cobra importancia por el componente psicológico que deja la relación niño-adulto durante el proceso en que se desarrolla la autonomía, la personalidad, la socialización y la identidad. El grupo familiar es donde adquirimos esas primeras experiencias y valores, por lo que abre la posibilidad de desarrollar procedimientos para intervenir en los diferentes niveles de salud y procesos de formación para las familias.  

  

¿Cuál es la labor del psicólogo enfocado en las familias?  

El principal trabajo del psicólogo enfocado en la familia es desarrollar habilidades que permitan un proceso de inclusión donde se garantice que todos los miembros tengan la posibilidad de expresarse y participar. También se brinda la opción para que los miembros decidan que problemáticas desean trabajar de manera inmediata y que sesión a sesión se evalué lo que ellos mismos consideran como problemático, para así poder analizar las circunstancias que permiten comprender mejor el contexto y ayudar a que sea posible el desarrollo de recursos afectivos y habilidades sociales.  

A grandes rasgos, la intervención que brinda el psicólogo enfocado en la familia se centra en: 

  • Entrenar a cuidadores en estrategias de crianza, para ofrecer un ambiente seguro, de respeto y apoyo. 
  • Diseñar programas de intervención para problemas de conducta en la infancia como trastornos de desarrollo, miedos, agresividad, entre otros. 
  • Mediar en la resolución de conflictos entre cuidadores primarios y adolescentes. Al ser un periodo con una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales, repercuten en la relación con los padres, por lo que se ofrecen vías de comunicación positiva, técnicas de solución de conflictos, entre otros.  
  • Intervenir cuando se presentan crisis de pareja, donde se ven periodos de cambio y estos conllevan a conflictos y discusiones constantes. 
  • Mediar en procesos de separación y divorcio, para ayudar a mantener una buena comunicación durante el proceso.  

 

Para ser profesional en esta área, se debe contar con un entrenamiento previo y poseer conocimiento en técnicas, metodologías y teorías acerca de diversas intervenciones familiares. Así se aplica el conocimiento en diferentes niveles de atención y contexto, como en diversos grupos familiares, en proyectos de prevención, orientación, consultoría, entre otros, de acuerdo a los problemas que surjan en las interacciones de los integrantes de la familia y su contexto. De igual forma, se busca también un trabajo interdisciplinar con otros profesionales, con el fin de tener un abordaje más integral. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco 

Practicante de psicología en ASCOFAPSI 

 

Referencias 

Colegio Colombiano de Psicólogos [COLPSIC]. (marzo, 2021). CAMPO DE Psicología y Familias. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 52]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2021/07/BOLETIN-52-psi-familias.pdf  

Colegio Colombiano de Psicólogos [COLPSIC]. (febrero, 2022). Competencias del Psicólogo para el campo de Psicología y Familias. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2022/07/Competencias-Campo-Psic.-familia.pdf  

Puello, M., Roca. M., Silva. M., & Silva, A. (2021). Campo de Psicología y Familias. [BOLETINES COLPSIC, Boletín 45]. https://www.colpsic.org.co/wp-content/uploads/2021/10/BC-45-PSICOLOGIA-Y-FAMILIAS.pdf

Desafío Emocional del Envejecimiento: Depresión en la Tercera Edad

Según la OMS, más de un 20% de las personas mayores de 60 años presentan alguna dificultad donde la depresión y la demencia son alteraciones que se presentan comúnmente. La depresión causa grandes sufrimientos y puede dificultar la vida cotidiana. Es frecuente que los síntomas de la depresión en adultos mayores se pasen por alto y no se trate porque coinciden con otros problemas que experimentan.

La depresión es un estado de ánimo que se caracteriza por la indiferencia, soledad o pesimismo y afecta la autoestima y el apetito. Se puede manifestar por la pérdida de interés en tareas cotidianas, alteración del sueño y apetito, agitación o actividad lenta, sentimientos de inutilidad, falta de concentración, y en ocasiones, ideas suicidas (Soria, Soriano, Lara y Mayen, 2018).

En adultos mayores, la depresión se puede manifestar por reportes de sentimientos de incapacidad o inutilidad, desaliento o pérdida de interés en actividades cotidianas. Hay tensión, temor, preocupación y angustia. Pueden presentar dolor corporal, insomnio, fatiga, dolor de cabeza, falta de apetito, y a veces, ideas suicidas. 

Los factores asociados a la depresión están relacionados con variables tanto psicológicas como sociales. Dentro de los factores psicológicos se encuentran el temor a la muerte, dificultades para adaptarse a la jubilación, violencia psicológica por parte de los cuidadores (agresiones verbales), la necesidad de ser escuchados, sentimientos de soledad, la desesperanza, tristeza, decaimiento y pérdida de los roles sociales. Los factores sociales se relacionan con la necesidad de comunicación, viudez, ingresos económicos insuficientes, dependencia de malos hábitos y soledad y ciertos costos económicos (Llanes, López, Vázquez y Hernández, 2015). 

Otros factores que pueden incidir en el estado de ánimo de los adultos mayores son las afectaciones de sueño, el dolor crónico, el aumento o pérdida de peso, los problemas digestivos, problemas de memoria y concentración, la dificultad en las relaciones, deterioro en la calidad de vida.

¿Qué podemos hacer al respecto?

La salud mental de las personas mayores puede mejorar si los cuidadores fomentan hábitos activos y saludables. Quienes estamos en continuo contacto con adultos mayores, tenemos una responsabilidad en la prevención de la aparición de malestares como lo es la depresión. Esto implica crear un ambiente y un estilo de vida que haga que las personas mayores se sientan bien y elijan llevar un estilo de vida saludable. Para promover la salud mental en los adultos mayores, es importante asegurarse de que tengan lo que necesitan para satisfacer sus necesidades básicas. 

Aquí te dejamos estrategias que como cuidador puedes utilizar prevenir la depresión en el adulto mayor:

  • Mantener conexiones sociales con amigos y familia es beneficioso, así como participar en actividades sociales.
  • La actividad física regular como caminar, dar paseos cortos, nadar o hacer ejercicios suaves ayudan a mejorar el estado de ánimo.
  • Estimular el cerebro con actividades intelectuales como la lectura, hacer rompecabezas, sopas de letras o realizar juegos mentales ayudan a reducir el riesgo.  
  • Asistir a controles médicos de manera regular y seguir las recomendaciones para controlar enfermedades crónicas.
  • Limitar el consumo de alcohol y tabaco.

En general, la prevención de la depresión en adultos mayores implica mantener un estilo de vida saludable, mantener conexiones sociales y buscar apoyo emocional cuando sea necesario. Cuidar la salud mental es tan importante como la salud física en la tercera edad.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Llanes, H., López, Y., Vázquez, J., & Hernández, R. (2015). Factores psicosociales que inciden en la depresión del adulto mayor. Medimay, 21(1), 65-74.

Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2017, 12 de diciembre). La salud mental y los adultos mayores. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/la-salud-mental-y-los-adultos-mayores 

Soria TR, Soriano CMI, Lara JN, et al. Depresión en adultos mayores. diferencias entre sexos. Revista Electrónica de Psicología Iztacala. 2018; 21(2): 682-697.

¿Cómo mantener una mente sana en la vejez?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el envejecimiento es el resultado de una gran variedad de daños celulares y moleculares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales. Estos cambios no son uniformes ni lineales y la vinculación con la edad de una persona es relativa, lo que se refiere a que cuando se envejece, todos lo haremos, pero de maneras diferentes, y en tiempos distintos. Aparte de las transformaciones biológicas, el proceso de envejecimiento a menudo se vincula con otros factores sociales, psicológicos y emocionales como la jubilación, la mudanza a residencias más adecuadas y la pérdida de amistades y compañeros.

Existe un área de la psicología que aborda directamente el proceso de envejecimiento y responde a inquietudes relacionadas con los desafíos emocionales que enfrentan las personas en la tercera edad, la relación entre la salud física y mental, cómo se pueden sentir las personas mayores al atravesar por estos cambios y cómo prevenir y abordar la soledad. Esta disciplina se conoce como psicología gerontológica o psicología de la vejez.

 

¿Y qué es la psicología gerontológica?

 

La psicogerontología estudia el fenómeno de envejecer. Al ser un proceso del desarrollo humano, el foco de atención es el adulto mayor, desde que nace hasta que envejece y cómo interactúa con factores biológicos, psicológicos y sociales (Pérez, López, Colunga y Oropeza, 2014).

Es importante aproximarse, dado que el proceso de envejecer se da tanto de manera individual como colectiva, en otras palabras, la sociedad, época, cultura, entre otros, construyen el modo de envejecer. También se centra los pensamientos, sentimientos, emociones y cambios psicológicos y sociales que se producen en esta edad. 

Por ejemplo, a nivel físico se presentan una serie de cambios como pérdida de fuerza y masa muscular, cambios en la piel, pérdida de agilidad o cambios en la visión y audición. A nivel cognitivo hay perdida en la memoria a corto plazo, dificultades de la atención y concentración o un posible desarrollo de enfermedades cognitivas como el Alzheimer. Y emocional y socialmente se encuentra una pérdida de amigos y seres queridos, en las relaciones familiares, posibles sensaciones de soledad o aislamiento social.  

Según La Universidad Internacional de La Rioja (2020), hay una urgencia para cubrir las necesidades de los mayores. Aunque hacerse mayor no deja de formar parte del ciclo vital, para muchas personas es una etapa difícil de gestionar. Aunque sea una rama que aún se encuentra en auge, detrás del proceso de envejecimiento encontramos una serie de cambios que en ocasiones no son visibles.

Los profesionales en esta área de la psicología desempeñan actividades tales como: 

  • Realizar evaluaciones psicológicas, diagnóstico y seguimiento en cambios cognitivos, higiene de sueño, hábitos de vida saludables o incluso depresión. 
  • Diseñar e implementar programas directamente con el paciente o de grupo. Normalmente, los programas pueden variar dependiendo de las necesidades del adulto mayor.
  • Hacer intervención con las familias, donde se brinda apoyo a familiares y consultantes para afrontar la muerte o enfermedades crónicas. 
  • Evaluar y gestionar recursos e instalaciones de algunas residencia y hogares geriátricos. Esto es fundamental ya que permite el diseño e implementación de programas para el desarrollo integral de los mayores que se encuentran allí. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Fernández-Ballesteros, R. (2004). Psicología de la vejez. Humanitas, 1, 27-38.

Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2022, 1 de octubre). Envejecimiento y salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-health

Pérez, L., López, J., Colunga, C., & Oropeza, R. (2014). Psicogerontología y trabajo anticipado del envejecer. Revista Iberoamericana de Ciencias. 

Universidad Internacional de la Rioja [UNIR]. (2020, 8 de abril). Todo lo que necesitas saber para dedicarte a la Psicología Geriátrica. https://www.unir.net/salud/revista/psicologia-geriatrica/

Dominar el Reloj: Estrategias Efectivas de Gestión del Tiempo

En ocasiones, estamos realizando alguna tarea o actividad y al ver el reloj nos damos cuenta de que el tiempo ha pasado “volando”, o simplemente el tiempo no fue suficiente para hacer todo lo que tenemos pendiente en el día. 

Bueno, esto se puede presentar por una inadecuada gestión del tiempo. Usualmente destinamos una parte de nuestro día para hacer ciertas labores, pero no tenemos un cronograma organizado con las horas en las que deberíamos cumplir con ciertas tareas. Sin embargo, la mayor parte de las responsabilidades se cumplen por medio de la virtualidad y tendemos a tener interrupciones constantes por notificaciones, correos o redes sociales, por lo que concentrarse en lo que realmente importa es difícil. 

Por tal motivo, se vuelve necesario encontrar formas de administrar el tiempo ya que este se vuelve un factor clave para trabajar de forma efectiva. Aquí te presentamos algunas de las técnicas que nos propone Lane (2022), para aprovechar y mejorar la productividad:

 

  • La caja de Eisenhower: Es una matriz que ayuda a clasificar las tareas según sus prioridades y el tiempo que se debe invertir en ellas. En la casilla de Hacer se incluyen las actividades que se tienen que hacer de inmediato, lo considerado importante y urgente; en la casilla Delegar es aquello que alguien más puede hacer por ti, es urgente pero no importante, en Decidir va aquello que se le debe delegar una para realizarlo, es importante pero no urgente; y en Eliminar o Posponer van aquellas actividades con las que se puede decidir qué hacer, ya que no son importantes ni urgentes.  Aquí te dejamos un ejemplo:

  • Técnica Seinfeld (no romper la cadena): esta técnica propone crear en un calendario grande en tu lugar de trabajo y trazar un cronograma con las rutinas o tareas que tienes que llevar a cabo por día, si cumples tu meta diaria lo marcas en el calendario. Después de varios días cumpliendo con la cadena, no vas a querer romperla. Lo importante es colocar este calendario en un área visible mientras trabajas, así podrás ver tus avances cada día conforme avanza la semana.

 

  • Técnica Pomodoro: Esta es la técnica más popular, es sencilla de llevar a cabo y varias personas se han podido beneficiar de ella. La técnica Pomodoro consiste en dividir tu jornada laboral en pequeños tiempos de 25 minutos. Durante este tiempo debes llevar a cabo tu trabajo sin distracciones, cuando terminan puedes tomar un descanso de 3 a 5 minutos para despejarte un poco. Durante el día se debe seguir el proceso y cada cuatro pomodoros (bloques de 25 minutos) puedes tomar un descanso más largo de 20 a 30 min.

 

También, así como Lane, Martins (2023) menciona algunas ideas que te ayudarán a gestionar mejor el tiempo y lograr más resultados:

 

  • Ten en cuenta tus horas de mayor productividad. Hay quienes se sienten más activos en el día e incluso otras personas se sienten más animados por las noches, lo importante es que identifiques esos momentos del día donde estés más concentrado.

 

  • Planifica con anticipación al final de cada día. Al finalizar tu jornada, toma entre 5 y 10 minutos para revisar tu correo o aquellos sitios donde llegue la información importante, así sabrás que deberás hacer de forma más inmediata para agregarlo en los deberes del día siguiente.

 

  • Utiliza una herramienta. En ocasiones una lista de tareas hecha a mano puede ser desorganizada y es propensa a errores, para esto usar herramientas virtuales que puedas tener a la mano y te notifiquen de que es lo siguiente en la lista gestionará mejor tus proyectos.

 

  • Deja de intentar realizar varias tareas a la vez. Ser multitarea es un mito, al realizar varias acciones a la vez como escribir un correo mientras se habla por teléfono, obligas a tu cerebro a cambiar entre un tema y otro, generando sobreesfuerzo y agotamiento. Es preferible trabajar en una tarea a la vez, esto permite una mayor fluidez ya que estás concentrado y tienes mayor rendimiento.

 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Lane, A. (2022). Técnicas de gestión del tiempo para mejorar tu productividad. Recuperado de: https://www.shopify.com/es/blog/118626501-5-tecnicas-de-gestion-del-tiempo-que-debes-probar-para-mejorar-tu-productividad 

Martins, J. (2023). 18 consejos, estrategias y soluciones rápidas de gestión del tiempo para lograr trabajos excelentes. Recuperado de: https://asana.com/es/resources/time-management-tips

¿Cómo evitar procrastinar?

¿Cómo evitar procrastinar?

 

“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, es el refrán más usado para hacer la mayor cantidad de cosas durante el día; sugiere que es más conveniente y efectivo realizar las tareas o responsabilidades en el momento presente en lugar de posponerlas para el futuro. Esta expresión promueve la idea de la diligencia y la productividad, insistiendo a las personas a tomar acción de inmediato en lugar de procrastinar (definida como el reflejo voluntario de aplazar alguna tarea o deber propio a un tiempo indefinido (Pazmiño y Benites, 2002)). 

El efecto implícito es que el posponer las tareas puede llevar a acumulación de las mismas, estrés innecesario y oportunidades perdidas (Vicent y Díaz, 2022). Continuamente, tenemos plazos de entrega, decisiones que tomar y metas que alcanzar, y entonces dicho refrán cobra sentido.

La procrastinación tiene una prevalencia importante en el ámbito académico. Se ha evidenciado que afecta un 20% de la población adulta, mientras que en estudiantes universitarios alcanza al 50% (Rozental y Carlbring, 2014). De hecho, algunos estudios estiman que se trata de un fenómeno altamente extendido entre la población universitaria, afectando a más de la mitad de los estudiantes. Seguramente, en algún momento de nuestra vida hemos dejado algo para más tarde o mañana, con la excusa de que no es algo urgente y lo reemplazamos con otra actividad, pero ¿a qué se debe esto? 

Se ha encontrado que los motivos por los cuales las personas suelen procrastinar suelen ser: 

  • Dificultad de la tarea o falta de claridad, el no saber por dónde empezar o cómo hacer una tarea puede llevarnos a posponerla.
  • La falta de motivación, es más probable dejar para después una tarea que percibimos como poco interesante o gratificante, o si la vemos como aburrida, difícil o que no es importante.
  • Miedo al fracaso, a veces tememos por no poder cumplir con las expectativas o a cometer errores, por ello evitar la tarea es una forma de evitar enfrentar esos miedos. 
  • La presencia de distractores, esto hace que concentrarnos en la tarea dificulte un poco más y puede verse relacionado con factores como el uso prolongado del celular, mirar redes sociales o estar pendiente de las notificaciones.

¿Qué hacer para evitar procrastinar? 

Hay técnicas útiles para evitar la procrastinación, impleméntalas para mantener tu productividad como lo son:

  1. Establece metas y plazos: Aborda las tareas más desafiantes al comienzo del día, cuando tienes más energía, esto ayuda a evitar la tendencia a postergar, igualmente pon a tus tareas un límite de tiempo realista. Saber que solo tienes un tiempo limitado para completar tus tareas ayuda a priorizar tus responsabilidades.
  2. Usa aplicaciones de bloqueo de sitios web: Si las redes sociales y otros sitios web son tus principales distracciones, considera usar aplicaciones que bloqueen temporalmente estos sitios durante tus sesiones de trabajo.
  3. Celebra tus logros: Reconoce y celebra tus avances, incluso los pequeños, esto aumenta tu motivación para completar las tareas. Asignar recompensas pequeñas a tiempos de trabajo ininterrumpidos puede motivarte a mantener la concentración.
  4. Usa intervalos de concentración: Divide tu tiempo en intervalos de trabajo concentrado (por ejemplo, 25 minutos de trabajo seguidos de 5 minutos de descanso), esto ayuda a mantener la concentración.

 

Recuerda que superar la procrastinación lleva tiempo y esfuerzo ya que es ya que es una situación qué, en ocasiones, es difícil de afrontar. Experimenta con diferentes estrategias y ajusta tu enfoque según lo que funcione mejor para ti. 

Si tienes una tarea que hacer, es mejor hacerla inmediatamente, en lugar de posponerla.

“No dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”.

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Garzón, A., & Gil-Flores, J. (2020). Rasgos demográficos, académicos y personales asociados a tres tipos de procrastinación en el alumnado universitario. Bordón-Revista de Pedagogía, 72 (1), 49-65.

Pazmiño, J. & Benites, J. (2022). Procrastinación, el problema del nuevo mundo.

Rozental, A. y Carlbring, P. (2014). Understanding and treating procrastination: A review of a common self-regulatory failure. Psychology, 5(13), 1488–1502. doi:10.4236/ psych.2014.513160

Vicent, M., & Díaz, Á. (2022). Cuando dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy. Tendencias de procrastinación en el alumnado de la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante.

¿Cómo mejorar mi estudio?

Aprender algo nuevo es una de las cosas que cambia nuestras vidas, ya que nos motiva a ser curiosos y cambia el modo en que vemos el mundo. 

Estudiar es de gran importancia para crecer a nivel personal y profesional. Poder desarrollar nuevas habilidades, tomar decisiones y vencer miedos. Hay muchos beneficios al estudiar, pero ¿qué pasa si no tenemos deseo de hacerlo? Puede que en algún momento hayamos considerado haber tenido un mal profesor, dificultades en la escuela o que se tengan buenos recuerdos de esa etapa. Sin embargo, con buenas estrategias, los beneficios de estudiar son incontables.

Por ello, hablaremos de las diferentes técnicas de estudio. 

Las técnicas de estudio son el conjunto de estrategias, métodos o procedimientos que se ponen en práctica para ayudarnos a facilitar el proceso de estudio y memorización, adquirir aprendizajes y mejorar el rendimiento académico (Flores, 2014). 

Al mejorar el rendimiento escolar con normas, trucos o técnicas, se puede observar claramente una mejora en los resultados de aprendizaje. Por ejemplo, partiendo de nuestro horario, podemos organizar el resto del tiempo para poder mantener al día la preparación de los contenidos que vamos viendo. También es valioso reconocer nuestras propias necesidades, analizar en qué campos o temas tenemos más inconveniente, cuáles son las prioridades inmediatas (exámenes, y trabajos, presentaciones), y, a partir de ahí, elaborar un horario de “trabajo” diario.

Es importante señalar que no todas las técnicas funcionan igual para todos. Cada persona tiene un estilo de aprendizaje único, por lo que experimentar con diferentes enfoques y adaptarlos a las necesidades puede ser clave para encontrar las técnicas de estudio más efectivas para cada uno.

Para que las técnicas de estudio sean más eficientes, es importante el orden de la planificación para lograr adquirir el conocimiento de manera sistemática y lógica. Para poder elaborar un programa de técnicas de estudio, se deben tener en cuenta 3 aspectos importantes:

  • Las condiciones físicas y ambientales del alumno. 
  • La planificación y estructuración del tiempo disponible. 
  • El conocimiento e implementación de técnicas que favorecen el estudio. 

Por ello, aquí presentamos algunos recursos que permiten un aprendizaje proactivo (es decir, un aprendizaje continuo, teniendo iniciativa, buscando información de manera eficiente y crítica), lo que fortalece las habilidades:

  • Resumen: Es trasladar al lenguaje propio lo esencial del texto. Es más útil como técnica de recuerdo o preparación para un examen. Permite revisar la capacidad mental y cognitiva a través del contexto y permite el desarrollo en la escritura, la memoria y la capacidad para asociar palabras con sentido y que tengan relación en el tema, fortaleciendo el análisis y reuniendo distintos elementos que estaban dispersos con el fin de organizarlos.
  • Lluvia de ideas: Es un proceso creativo que se puede dar de manera individual o grupal, generando una gran cantidad de ideas de manera espontánea y sin filtros. El objetivo principal de una lluvia de ideas es generar una variedad de conceptos, soluciones o posibilidades relacionadas con un tema o problema específico, preservando la interacción y fomentando el intercambio de información y opiniones.
  • Subrayar: Te permite interpretar un texto clasificando la información o ideas más importantes, organizando las ideas principales para luego poder analizar y entender el texto o párrafo que se está leyendo, ser la más efectiva teniendo en cuenta los siguientes consejos: 
  1. No subrayar sin haber leído antes el texto entero, no rayar por rayar.
  2. Subrayar las ideas más importantes, lo que se subraya debe tener sentido por sí mismo de manera que se pueda elaborar un posible resumen. 
  • Cuadro comparativo: Tiene como finalidad organizar las ideas principales de un contexto, pero con 2 situaciones diferentes, permitiendo establecer semejanzas, diferencias y similitudes. 
  • Estudio de caso: Es un análisis completo y profundo que se utiliza para comprender detalladamente un evento o situación. Consiste en investigar a fondo un caso particular y analizar sus características, dinámicas y elementos clave para obtener una comprensión más completa Es un informe escrito, breve y conciso sobre una situación real y concreta, cercana a todos de una u otra forma, que despierta interés y provoca reflexión por estar redactado en forma de situación problema.

 

Y tú, ¿Reconoces cuál es la herramienta qué facilita tu aprendizaje?

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Flores, J. (2014). Las Bases Del Aprendizaje. Fundación Síndrome de Down de Cantabria.

Medina, M. & Sánchez, H. (2019). Técnicas de estudio en el proceso de enseñanza y aprendizaje (Bachelor’s thesis), Universidad de Guayaquil. Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación.

Quevedo, F. (s.f.). La importancia de aprender.

Estudio, pero el resultado no es el esperado

¿Te ha pasado que, por más métodos, tiempo o esfuerzo, estudias, pero no obtienes el resultado que esperas? 

En ocasiones, podemos identificar que estudiamos y ponemos todo nuestro empeño en ello, pero al querer obtener resultados, nos damos cuenta de que algo de lo que hacemos no está funcionando para que sea óptimo. Y esto puede darse por algunas de las posibles razones como lo menciona García en su artículo: 

  • Ambiente de estudio inadecuado: Un ambiente lleno de distracciones o incómodo puede dificultarte la concentración y el enfoque a las tareas de que debemos realizar, por ello si estudiamos en un lugar ruidoso o que te distraiga, es posible que no puedas concentrarte y que el rendimiento académico no sea el mejor. Por ejemplo, estudiar en la cama, en lugares con mucho ruido (autobuses, eventos ruidosos, cafeterías), cerca o en la cocina, entre otros. 

  • Falta de planificación: No tener un plan de estudio estructurado puede llevar a una distribución desigual del tiempo. Muchos estudiantes no han desarrollado habilidades sólidas de planificación y gestión del tiempo, lo que hará que sea difícil mantenerse al día con las tareas, así como dejar todo para el último momento y no disponer del tiempo suficiente para aprender. 

  • No tomar descansos: Estudiar sin pausas regulares puede disminuir la eficiencia cognitiva y la capacidad de retención, así como generar una sobrecarga de información y agotamiento. Por ejemplo, en la técnica pomodoro se hacen pausa de 5 minutos por cada 20 minutos de concentración, y al completar 2 horas se hacen pausas más extensas (20 a 30 minutos). 

  • Falta de autocuidado: La falta de sueño, una dieta deficiente o la falta de ejercicio pueden afectar negativamente tu capacidad de concentración y rendimiento. 

 

Estos y otros se consideran como malos hábitos de estudio, los cuales pueden surgir por varias razones, normalmente por la combinación de factores comportamentales, psicológicos y ambientales que dificultan la formación de un buen hábito.  

Para tener mejores resultados, es importante identificar la raíz de estos, lo que ayudará a trabajar en superarlos, por ello se debe empezar a planificar. Según Chalá y Sangoquiza (2021), existen ciertos procesos estratégicos que ayudan a mejorar el plan de estudio y obtener resultados óptimos. 

Aquí te dejamos algunas estrategias para mejorar tus hábitos de estudio: 

 

  1. Organización: Ordena adecuadamente el espacio de trabajo y ten a la mano los objetos que necesitas. Ten en cuenta las siguientes recomendaciones como una buena iluminación, una buena ventilación, temperatura agradable (se recomiendan sitios donde la temperatura esté entre los 20 y 25 grados), silencio, entre otros, que pueden influir de manera positiva. 
  2. Programación: Asigna un tiempo necesario para realizar cualquier actividad es un hábito que se debe adquirir mediante la repetición. Establecer horas fijas y cumpliendo con la programación asignada asegurará una distribución adecuada del tiempo y se aprovechara al máximo.  
  3. Motivación: Ten interés y disposición en realizar actividades de estudio, esto te permite avanzar en la búsqueda de objetivos planificados creando mayor deseo en estudiar para poder mejorar los resultados.  
  4. Autocontrol: Ten dominio de sí mismo, el poder controlarte y tener control del ambiente, permitiendo que no haya distracciones que puedan interrumpir tu trabajo.  
  5. Concentración: Es un proceso de adaptación, en el que la mente se prepara para un periodo de profundización acerca de un tema. Cuando más interesante es lo que deseas hacer o conocer, mejor será la concentración.  

 

Sara Gabriela Blanco Velasco 

Practicante de psicología en ASCOFAPSI 

 

Referencias 

Chalá, J., & Sangoquiza, R. (2021). Desarrollo de los hábitos de estudio de acuerdo a la teoría del aprendizaje significativo de David Ausubel y Joseph Novak (Bachelor’s thesis, Quito: UCE). 

García, Z. (2019). Hábitos de estudio y rendimiento académico. Boletín Redipe, 8(10), 75-88.

¿Conozco mis habilidades de afrontamiento?

Diariamente nos vemos expuestos a exigencias y demandas, las cuales enfrentamos de manera inesperada. En el transcurso de nuestras vidas, nos encontramos en situaciones que generan estrés, incertidumbre y emociones intensas. Para comprender las habilidades de afrontamiento, exploraremos qué son exactamente estas habilidades y cómo pueden ayudarnos. Descubriremos cómo aplicarlas en situaciones cotidianas, ya sea para enfrentar un día agitado en el trabajo, resolver conflictos personales o lidiar con la presión, entre otros.

Pero ¿Qué son las habilidades de afrontamiento? 

En el artículo de Hewitt y sus colaboradores (2023), toman la definición que dan Lazarus y Folkman acerca de las habilidades de afrontamiento, las cuales se pueden definir como la capacidad cognitiva y conductual para dar respuesta a situaciones adversas, que son cambiantes y que permiten afrontar a las demandas internas o externas del individuo. También están relacionadas con los recursos psicológicos que un individuo emplea frente a situaciones estresantes con el fin de disminuir los conflictos, proporcionando beneficios personales y, al mismo tiempo, garantizando su fortalecimiento.

Las habilidades se dividen en estilos y estrategias, siendo los estilos aquellas tendencias personales para solucionar los problemas, mientras que las estrategias son los procesos específicos utilizados en cada contexto, dependiendo de las condiciones que lo desencadenan.

Ahora bien, Del Rio menciona que los estilos se dividen en 3 tipos:

 

  • En el afrontamiento activo o centrado en el problema: Se emplean acciones directas que van dirigidas a alterar la situación problemática y minimizar las consecuencias. Las estrategias concretas pueden ser: buscar información sobre el problema, evaluar cuál opción puede ser la más efectiva para su solución, planificar estrategias de acción, llevar a cabo pasos que conducen a la solución y buscar apoyo, ayuda o consejos de cercanos.
  • El afrontamiento pasivo o centrado en la emoción: Pretende regular las consecuencias emocionales del problema. Las estrategias utilizadas en este estilo de afrontamiento son buscar apoyo emocional en amigos y familiares (empatía, comprensión), desahogarse, aceptación del problema, etc.
  • El afrontamiento de evitación: Es un estilo de afrontamiento desadaptativo. Se refiere a evitar el problema no pensando en él o a esperar que el problema se resuelva por sí mismo, se suele atribuir el error a otra persona o buscamos distraernos con otras actividades para evitar pensar en él. Las estrategias de este tipo de afrontamiento más comunes son la negación (no ha sucedido nada), evitar actividades que recuerden el problema, poner excusas, el consumo de sustancias y en ocasiones utilizar el humor para intentar quitarle importancia a la situación

 

En cuanto a las estrategias, Solís y Vidal (2006) mencionan que existen 18 de ellas: 

  1. Concéntrate en resolver el problema: Es una estrategia dirigida a resolver el problema estudiando sistemáticamente y analizando las diferentes opciones que tienes.
  2. Esfuérzate y ten éxito: Comprende las conductas que manifiestan la ambición, el compromiso y la dedicación.
  3. Invierte en amigos íntimos: Es el esfuerzo para que te comprometas en alguna relación personal e implica la búsqueda de tus relaciones íntimas. 
  4. Busca pertenencia: Se refiere a la preocupación e interés por las relaciones con los demás y por lo que otros piensan.
  5. Fíjate en lo positivo: Indica una visión optimista y positiva ante la situación.
  6. Busca diversiones relajantes: Se caracteriza por la búsqueda de actividades de ocio. 
  7. Ten distracciones físicas: La dedicación al deporte, al esfuerzo físico y a mantenerse en forma.
  8. Busca apoyo social: Comparte el problema con otros y busca apoyo en su resolución.
  9. Busca apoyo profesional: Habla acerca del problema con personas que puedan tener más experiencia.
  10. Acción social: Deja que otros conozcan el problema y trata de conseguir ayuda por medio de peticiones, reuniones o grupos.
  11. Busca apoyo espiritual: Refleja una tendencia a rezar, emplear la oración y creer en la ayuda de un líder espiritual.
  12. Preocuparse: Se caracteriza por elementos que indican temor por el futuro.
  13. Hacerse ilusiones: Se basa en la esperanza y la expectativa de que todo saldrá bien.
  14. Falta de afrontamiento: Refleja la incapacidad para enfrentar el problema.
  15. Ignorar el problema: Muestra un esfuerzo consciente por negar el problema o desatender.
  16. Auto inculparse: Incluye conductas que indican que te ves como responsable de los problemas o preocupaciones que tienes. 
  17. Reducción de la tensión: Refleja un intento por sentirse mejor bajo el uso o consumo de sustancias.
  18. Reservarlo para ti: Huye de los demás y no deseas que no conozcan tus problemas. 

 

Todas las estrategias de afrontamiento, siempre que no sean perjudiciales para nuestra salud, pueden tener utilidad y función dentro de los diferentes momentos por los que pasamos en el proceso de adaptación a un estresor. Además, no todas nos son igualmente útiles. 

Cada uno de nosotros tendrá que descubrir cuáles son las estrategias que más ayudan en cada situación. Y cuanto mayor sea el repertorio de estrategias que conozcamos y podamos poner en marcha, mayor probabilidad tendremos de afrontar las dificultades con éxito.

Y tú, ¿Reconoces qué sueles hacer frente a los problemas? 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias 

Del Rio, M. (s.f.). ¿Cómo hacer frente a los problemas? Estilos y Estrategias de afrontamiento al estrés.

Hewitt-Ramírez, N., Rueda, C., Vega, Á., Alarcón, M., Velandia, S., & Villamil, R. (2023). Regulación emocional y habilidades de afrontamiento en profesores colombianos de Educación Básica Primaria. Revista Guillermo de Ockham, 21(1), 45-63.

Sánchez, A., Osornio, L., & Ríos, M. (2019). Habilidades sociales básicas y su relación con la ansiedad y las estrategias de afrontamiento en estudiantes de medicina. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 22(2).

Solís Manrique, C., & Vidal, A. (2006). Estilos y estrategias de afrontamiento en adolescentes. Revista de Psiquiatría y Salud Mental Hermilio Valdizan, VII(1), 33-39

¿Cómo sé si tengo estrés académico?

Durante la vida universitaria, los estudiantes deben realizar esfuerzos para adaptarse a nuevas  demandas, normas, responsabilidades académicas y, particularmente a un ambiente con mayor competitividad, lo que repercute a nivel físico, emocional y psicológico.

Silva, López y Meza (2020), brindan una definición de lo que es el estrés académico, el cual puede definirse como “un estado que se produce cuando un estudiante percibe de manera negativa las demandas del entorno, resultando angustiantes aquellas situaciones que debe enfrentar durante su proceso formativo y que pueden llevarlo a perder el control para afrontarlas”. En ocasiones, se manifiestan en algunos síntomas físicos, como cansancio, dolor de cabeza, insomnio o problemas digestivos. También se expresa a nivel psicológico, teniendo impacto sobre el interés profesional, problemas de memoria, ausentismo, bajo rendimiento, desconcentración e incluso deserción académica. 

Hoy en día, el estrés es una realidad con la que muchos estudiantes se enfrentan durante su trayectoria educativa. Las demandas de un entorno escolar competitivo, la presión por obtener buenas calificaciones y el equilibrio entre los estudios y la vida personal pueden dar lugar a niveles significativos de estrés. Se ha convertido en una experiencia común en la vida estudiantil, pero no debe ser ignorado o subestimado.

Algunas causas del estrés académico pueden ser: 

  • Carga de trabajo excesiva: La acumulación de tareas, proyectos y exámenes puede ser abrumadora y llevar a sentirse presionado por el tiempo.
  • Expectativas elevadas: Las altas expectativas personales y las impuestas por los padres, profesores o la sociedad pueden generar miedo al fracaso.
  • Competencia constante: La comparación con otros estudiantes y la búsqueda constante de estar a la altura pueden aumentar la ansiedad.
  • Falta de recursos: La falta de acceso a recursos educativos adecuados y apoyo académico puede aumentar la dificultad de las tareas.
  • Falta de equilibrio: La dificultad para equilibrar los estudios con actividades extracurriculares y la vida social puede generar agotamiento.

 

Estas causas pueden tener un impacto en la salud mental, desencadenando ansiedad y depresión, así como agotamiento físico y emocional. De igual forma, puede afectar negativamente la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje y a nivel social, puede llevar al aislamiento de sus redes de apoyo.

Para enfrentar este problema, Escobar, Soria, López y Peñafiel (2018) nos mencionan algunas estrategias para manejar de manera más adecuada el estrés académico:

 

  • Establecer metas realistas: No intentar hacer demasiado en poco tiempo. Establecer metas pequeñas y alcanzables que pueden lograrse, apoyándose en una planificación efectiva con un calendario de estudio para distribuir la carga de una manera equitativa.
  • Dividir las tareas grandes en tareas más pequeñas, esto hará que las tareas parezcan menos abrumadoras.
  • Establecer horarios de estudio y apegarse a ellos: Ayudará a mantener la concentración y evitar la procrastinación.
  • Tomar descansos regulares: Levantarse y moverse cada 20-30 minutos, ayuda a evitar el cansancio y se pueden incluir actividades de relajación en la rutina.
  • Dormir lo suficiente, el sueño ayuda a recargar baterías y a manejar el estrés.
  • Comunicación abierta: En ocasiones, hablar con profesores, consejeros escolares o familiares sobre las preocupaciones puede brindar apoyo y posibles soluciones.
  • Uso de técnicas de manejo del estrés: Practicar la meditación, la respiración profunda y el mindfulness puede ayudar a reducir la ansiedad.
  • Buscar apoyo social: Mantener conexiones con amigos y familiares puede ser un factor clave para mitigar el estrés.
  • Buscar ayuda profesional: Si el estrés académico se vuelve abrumador, se puede considerar la posibilidad de hablar con un terapeuta o consejero especializado.

 

Al adoptar un enfoque equilibrado hacia los estudios y el autocuidado, los estudiantes pueden enfrentar los desafíos académicos con mayor confianza y resiliencia, manejándolo de manera saludable, ya que se cuenta con recursos disponibles para ayudar a superarlo. 

 

Sara Gabriela Blanco Velasco

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

 

Referencias

Escobar, E., Soria, B., López, G., & Peñafiel, D. (2018). Manejo del estrés académico; revisión crítica. Atlante Cuadernos de Educación y Desarrollo, (agosto).

Silva, M., López, J., & Meza, M. (2020). Estrés académico en estudiantes universitarios. Investigación y Ciencia, 28(79), 75-83.

¿Estoy conectado emocionalmente?

Antes de empezar, responde las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué cosas te hacen reír?
  2. ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste avergonzado o avergonzada? (¿Qué ocurrió? ¿Cómo manejaste la situación?)
  3. ¿Qué actividades te entusiasman?
  4. ¿Qué cosas te hacen enojar?
  5. ¿Cuán cómodo o cómoda te sientes al pedir ayuda a otras personas?

¿Fue sencillo responder? Te lo preguntamos porque hay personas a las que se les dificulta reconocer sus emociones y presentan una desconexión emocional, lo que puede ser la base de dificultades como: represión, negación, bloqueo o desconocimiento emocional. Esta desconexión funciona como un mecanismo de defensa que provoca dificultades para conectarse emocionalmente con uno mismo y con los demás.

Hay algunas señales que pueden alertarnos frente a esta desconexión: 

  • Presentar comportamientos de desapego y falta de empatía hacia los demás y hacia uno mismo.

  • Sentirse emocionalmente adormecido y/o confuso.

  • Tendencia a mostrar una gran racionalidad ante situaciones con carga emocional, infravalorando las emociones, tanto las propias como las de los demás.

  • Presentar dificultades para establecer relaciones profundas. 

  • Dificultad para identificar y nombrar lo que se está sintiendo. 

Esto se presenta porque vivimos en una sociedad que considera a las emociones como un factor irracional, y eso lleva a muchas personas a despreciar el ámbito afectivo, y con ello distanciándose  de la meta de mejorar como personas. Lo cierto es que las emociones forman parte del ser humano y tienen una función adaptativa importante, por lo que hay que aprender a reconocerlas, aceptarlas y gestionarlas. 

¿Qué son las emociones?

Benavides y Flores (2019) mencionan en su estudio que, las emociones son reacciones naturales que alertan a la persona ante determinadas situaciones que implican peligro, amenaza, frustración, etc. Estas emociones conllevan una serie de reacciones fisiológicas (como el aumento del ritmo cardiaco o respiratorio y tensión muscular) y representan modos de adaptación del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo relevante. Según Leperski (2017) existen seis emociones básicas:

  • Alegría: hace que repitamos conductas que nos han hecho sentir algo placentero.
  • Miedo: nos protege ante peligros físicos o psíquicos. 
  • Ira: destruimos obstáculos para conseguir nuestros objetivos.
  • Sorpresa: buscamos soluciones nuevas en situaciones diferentes.
  • Tristeza: integramos un daño en nuestra historia personal sin llegar a hacer daño.
  • Aversión: rechazo hacia aquello que es perjudicial para uno mismo.

Lo emocional existe para avisar lo que ocurre a nuestro alrededor de una manera rápida e intuitiva, sin necesidad de que nos detengamos a pensar sobre ello de manera activa y deliberada.

Para iniciar un trabajo activo de reconocimiento emocional, que permita la adaptación a las actividades del día a día, necesitarás aprender sobre gestión emocional.

¿Qué es la gestión emocional?

Bisquerra y Pérez (2007) la definen como el conjunto de procesos psicológicos que hacen que las personas logren identificar las propias emociones, sin ánimo de controlarlas sino de reconocerlas y saber ajustarlas para mantener una estabilidad mental. Dicha capacidad nos ayuda a manejar las emociones de forma apropiada. Para ello, los propios sentimientos y emociones a menudo deben ser regulados, esto incluye: la regulación de la impulsividad (ira, violencia, comportamientos de riesgo); tolerancia a la frustración para prevenir estados emocionales negativos (ira, estrés, ansiedad, depresión) y perseverar en el logro de los objetivos a pesar de las dificultades.

¿Cómo manejo las emociones?

Daniel Goleman (2018), propone que la inteligencia emocional es un proceso psicológico que te ayudará en el proceso de saber distinguir y manejar las emociones en todo momento y contexto. Las investigaciones han confirmado que la inteligencia emocional ayuda a:

  • Mejorar el conocimiento de uno mismo y de sus emociones.
  • Tomar mejores decisiones. 
  • Mejorar el rendimiento en el trabajo y la productividad. 
  • Reduce y protege contra el estrés, la ansiedad y la depresión. 
  • Favorecer las relaciones interpersonales y la empatía. 
  • Mejorar el desarrollo personal. 
  • Favorecer el bienestar psicológico. 
  • Aumentar la motivación y ayuda a alcanzar las metas. 

¿Cómo logramos esto? 

A continuación, te proponemos algunas estrategias para que puedas empezar a mejorar en este campo.

  1. Escribe un diario de emociones y toma conciencia de éstas. El autoconocimiento emocional es fundamental para la gestión emocional, es por esto que te recomendamos tomar un tiempo para escribir en la mañana cómo te sientes, qué tantos compromisos tienes que cumplir en tu jornada y cómo te vas a organizar y en la noche realizar una revisión de lo qué ocurrió en tu día y escribir algunas anotaciones de cómo mejorar o retroalimentar tu proceso. Esto te ayudará a identificar qué sientes y cómo te afectan las emociones, para aprender a regularlas.

  2. Acéptate tal y como eres desprendiéndote de los complejos. Puede que en ese descubrimiento personal queden revelados aspectos de tu vida que no te gustan o que te cuesta ver como positivos. Identifica cuales son aquellas características de tu cuerpo o tu comportamiento que te hacen sentir inseguro, puedes hacer un listado para tenerlas presentes e identifica cuales puedes mejorar y cuales debes aprender a aceptar (por ejemplo, tengo grasa acumulada en mi vientre, si este es un motivo de complejos podrás empezar a ejecutar acciones como actividad física y mejora en la dieta para que puedas cambiar esta condición)

  3. Focalízate: No le des protagonismo a los pensamientos negativos: Las emociones no tienen valor negativo o positivo, pero hay algunas que causan un gran malestar, por lo que tendemos a evitarlas. La solución no es mirar para otro lado, si ya has hecho un trabajo de detección de las emociones que sientes, analízalas y déjalas pasar. Para gestionar y regular las emociones debemos tener una actitud resolutiva, sin juzgarnos de manera injusta con tal de usar la culpa como excusa para no atrevernos a avanzar, etc.

  4. Retírate a tiempo: Las emociones suelen ocurrir porque un estímulo externo las dispara. A veces, la mejor alternativa es no permanecer en la zona de conflicto y tomar la decisión de retirarse a tiempo. Por ejemplo, si alguien te está provocando, indícale a la persona que la situación te está desbordando, debes retirarte y regularte  para continuar comunicándote adecuadamente. Retirarte, es una decisión emocionalmente inteligente. 

  5. Aprende a aceptar las críticas: El bienestar emocional nace dentro de uno mismo, de la propia interpretación del mundo. Aprender a encajar las críticas y trabajar en ellas es necesario para ser una persona emocionalmente equilibrada.

  6. Libera la tensión con actividad física: Es una de las alternativas más saludables no solamente a nivel físico, sino también psicológico. El ejercicio físico te ayuda a reducir el estrés y aumentar tu autoestima.

  7. Practica la escucha activa: Si quieres entender mejor las emociones de los demás puedes practicar la escucha activa. Para ello: evita interrumpir, escucha a tu interlocutor sin emitir juicio; intenta parafrasear y resumir para dar cuenta que prestas atención y para evaluar si lo que entendemos, es lo que la otra persona está intentando comunicar; muestra un comportamiento no verbal positivo (evita cruzar las piernas o los brazos) y haz preguntas específicas y abiertas. 

  8. Asiste a terapia: Una de las mejores maneras de convertirte en una persona emocionalmente inteligente es a través de la formación y el autorreconocimiento, las pautas anteriores son indicaciones básicas, sin embargo, si consideras que requieres un seguimiento profundo sobre el manejo emocional, te invitamos a contactar a un profesional para iniciar un proceso terapéutico. 

Al emprender el camino de autoconocimiento para desarrollar la inteligencia emocional necesitamos trabajar arduamente, identificando nuestras emociones, aceptándolas y desarrollando la atención y conciencia emocional. Aunque es arduo el proceso, este camino te enseñará a reconocer tus emociones y saber decidir y actuar mejor. 

¿Cuéntanos qué estrategia te pareció más adecuada para iniciar tu proceso de cambio?

 

Referencias

Benavidez, V., y Flores, R. (2019). La importancia de las emociones para la

neurodidáctica. Wimb lu, 14(1), 25-53.

Bisquerra, R., y Pérez, N. (2007). Las competencias emocionales. Educación XXI, 61-

82

Goleman, D. (2018). Inteligencia emocional en la empresa (Imprescindibles). Conecta.

 

Leperski, K. G. (2017). El paradigma de las emociones básicas y su investigación. Hacia la 

construcción de una crítica. In Acta Académica IX Congreso Internacional de investigación de Psicología, Universidad de Argentina, Facultad de Psicología, Argentina. Recuperado el (Vol. 9, pp. 000-067).

 

Enith Daniela Villota Guevara

Con un emoji te comunico lo que siento

En la actualidad la sociedad se divide entre los que llaman por teléfono y los que prefieren enviar un WhatsApp o un correo. Según un informe realizado por la Universidad Oberta de Cataluña (2021) en la actualidad, no solo los jóvenes prefieren comunicarse por medio de chats de texto o notas de voz cortas por la reticencia a las llamadas telefónicas la generación conocida como millennials (nacidos entre 1981 y 1996, con edades entre los 42 y 27 años) han sido calificados como “la generación muda”

¿Por qué estas generaciones rechazan hablar por teléfono?

Frente a esta elección se plantean varias razones para justificarla, por ejemplo, las conversaciones de voz no permiten borrar o recoger lo dicho, como sucede en mensajes de chat efímeros que se autodestruyen, las llamadas pueden resultar una “intromisión” debido a que “interrumpen” la cotidianidad del otro, mientras que, las comunicaciones asincrónicas (como un chat) permiten la libertad de responder con calma cuando la persona disponga de tiempo. Además, una llamada de voz puede significar también “confrontación”, es decir, que quien llama requiere debatir un tema, favor, invitación o requerimiento específico, del que muchas veces se prefiere huir, motivo por el cual surge inseguridad, falta de confianza y deterioro en las habilidades comunicativas, ante la conversación que exige una llamada de voz, que termina generando en los más jóvenes episodios de ansiedad y a largo plazo un mayor miedo hacer frente a esa necesidad.

Para Ferran Lalueza (2021), el hecho de que tanto adultos como jóvenes prefieran el texto escrito a la llamada telefónica tiene que ver con la practicidad, debido a que, la comunicación asincrónica (aquella que se establece entre personas de manera diferida en el tiempo) permite comunicarse en el momento que resulte más oportuno, además de reescribir tantas veces como se requiera el mensaje, dejando de lado la inmediatez de la llamada telefónica. Sin embargo, la pérdida del interés por las llamadas telefónicas como recurso para comunicarse puede hacer perder espontaneidad, autenticidad, naturalidad, sinceridad y franqueza. 

Alternativas de comunicación 

La población en general cuenta con gran diversidad de medios, soportes y herramientas (redes sociales, email, herramientas ofimáticas que permiten la interacción en línea, etc.) dirigidos hacia el fin de optimizar los procesos de comunicación a larga o corta distancia. Cabe aclarar que, la necesidad de comunicarse con amigos, compañeros y demás referentes es la misma que ha tenido la humanidad en su historia, pero los modelos y tecnologías son diferentes. Para entenderlo, es necesario recordar que las actividades diarias tanto de adultos como de jóvenes está atravesada por las tecnologías y las pantallas y esto es fundamental para comprender sus vínculos y la forma de comunicarse. Puesto que, no es que se comuniquen menos, sino que lo hacen con diferentes medios. 

Respecto a lo mencionado, hoy te invitamos a conocer una de las estrategias usadas actualmente para comunicar digitalmente las emociones y dar sentido a los mensajes, esta es el uso de emojis.  

¿Qué son los emojis?

Los emojis son un fenómeno cultural que surge en Japón como respuesta a la carencia de transmisión emocional en la comunicación digital. De allí que ahora el uso de emojis en la comunicación de entornos de mensajería instantánea sea habitual y popular, pues estos permiten expresar ideas, estados de ánimo y sentimientos. Además, estos se aplican para complementar la conversación haciendo sentir al receptor en confianza pues: 

  • Refuerzan la comunicación: Un mensaje preciso y conciso se lee con facilidad, pero con el uso de un sticker, emoji o gif puedes darle una intensión característica. 
  • Transmiten emociones y cercanía: Los emojis son la forma más práctica de transmitir un mensaje emocional sin la necesidad de emitir palabras. Por eso dan esa sensación de confianza en el receptor. De acuerdo con Soares y colaboradores (2021) cuando miramos un emoji con cara sonriente en línea, se activan las mismas partes del cerebro que cuando observamos un rostro humano realizando este mismo gesto. 

Puesto que, los emojis transmiten emociones y sensaciones, es importante entenderlos, definir cuáles pueden resultar útiles y utilizarlos adecuadamente para delimitar la intención y enviar el mensaje que deseas. Para ello, te damos la información básica para que puedas hacerlo adecuadamente:

  • Analiza el significado de cada emoji: Encuentra una intención, para que tu mensaje no sea distorsionado. 
  • Sé siempre claro en tu comunicación: La función de los emojis es transmitir una emoción y reforzar un mensaje, no es reemplazar palabras, ¡eso puede ser ambiguo y confuso. 
  • Define la lista de emojis que vas a usar: esto te ayudará a darles cierta identidad y a delimitar qué símbolos pueden reforzar tus mensajes. Luego, piensa cuáles van a ser utilizados, qué significado tienen, y en qué forma pueden ser incluidos en tus comentarios.

Cabe mencionar que, aunque la comunicación asincrónica es un camino alternativo para expresarnos y que los emojis han logrado acercar gráficamente nuestras emociones, somos seres que hacen parte de un contexto que exige algunas habilidades básicas de socialización y para ello te invitamos a trabajar y fortalecer tus habilidades comunicativas las cuales te permiten transmitir un determinado asunto con exactitud, eficacia y mostrando un nivel de competencia y destreza óptimo: 

Todas estas habilidades se pueden entrenar, por ello te compartimos algunas estrategias para mejorar tu comunicación tanto en entornos asincrónicos, como sincrónicos, digitales y presenciales:


    1. Escucha activamente:

      libera tu mente de pensamientos ajenos a lo que te está diciendo el interlocutor. Una vez termina la otra persona de hablar o escribir, puedes pensar brevemente la respuesta en función del mensaje.

    2. Sé empático: ten presente que, tras cualquier cosa que escuches o leas, hay razones personales, profesionales o de cualquier otro tipo que están presentes en la intención que transmite el emisor del mensaje. Por tal motivo, concéntrate en lo que la otra persona dice, analiza por qué la persona se siente de esa manera, para dar respuesta acorde a ello. 

    3. Sé consciente de tu comunicación verbal y no verbal:

      el trabajo en estas áreas debe ser continuo. Puedes practicar grabándote, y viendo los errores que cometes (hablar rápido, dudar, cruzar los brazos, etcétera), para así poder identificarlos y corregirlos. En entornos virtuales, puedes leer el mensaje antes de enviarlo, para verificar si lleva la intención que quieres transmitir. 


    4. Sé directo:

      ten presente el mensaje que quieres transmitir sin irte por las ramas y tratando de mantener el foco en el tema que se está desarrollando. 

    5. Sé asertivo:  comunica y defiende tus propios derechos e ideas de manera adecuada y respetando las de los demás. Para ello puedes implementar un orden en tus conversaciones: escucha, respeta el turno de palabra, sé abierto, genera confianza y cuando te toque el turno de intervenir, utiliza un lenguaje rico, claro y adecuado en la conversación.

    6. Sé tolerante:

      escucha atentamente a pesar de que tu postura sea diferente a la de tu interlocutor. Sin apertura no habrá entendimiento. Ten confianza de tus creencias y argumentos (sin excesos) y plantéalos de manera respetuosa, abriendo espacios para el debate que podrán alimentar la postura de las dos partes y mediar las diferencias.

  • Sé paciente: No parece una habilidad comunicativa, pero apoya a todas las habilidades relacionadas con la comunicación. Sin paciencia, no hay escucha activa, no hay capacidad de negociación y nuestra comunicación se deteriora. Por tal razón debemos cultivarla, para ello: espera un poco antes de hablar (organiza tus pensamientos e ideas para comunicar con claridad lo que quieres expresar); respira (focaliza tu atención en la respiración e intenta recobrar y mantener la calma); delimita la importancia que tiene lo que se está diciendo tu interlocutor para no entrar a confrontaciones innecesarias. Se compasivo con el otro, identifica la intención de lo que comunica e intenta entender su punto de vista. 

Y tú… ¿Con cuál estrategia iniciarás el fortalecimiento de tus habilidades comunicativas?

Referencias

Lalueza, F. (2021). La generación muda: ¿por qué los ‘millennials’ no cogen el teléfono? Universidad Oberta de Cataluña. Recuperado de: https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2021/259-generacion-muda-millennials-evitan-llamar.html

Soares, A., Costa, M., & Oliveira, H. (2021). How deep is your emotion? Emojis facial expressions on the emotional processing of text messages. In 2021 16th Iberian Conference on Information Systems and Technologies (CISTI) (pp. 1-7). IEEE.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Nuestro cuerpo pide movimiento. En búsqueda de bienestar y salud integral

En ocasiones nos olvidamos de nuestro cuerpo, y una de las maneras de volver a el es mediante el dolor, por ejemplo, tras varios días de no hacer ningún tipo de actividad física, si decides subir escaleras, tus pulmones te van a reclamar la falta de entrenamiento. Y es que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) aproximadamente un 60% de la población a nivel mundial, no realiza suficiente actividad física y esto se considera un factor de riesgo de mortalidad pues induce a diversos problemas de salud, tales como el sobrepeso, la obesidad y la disminución de la condición cardiovascular, infartos y presión alta. De allí que, los expertos en psicología aseguran que, la práctica de cualquier actividad física o deportiva supone una de las claves para que las terapias psicológicas sean más efectivas debido a los innumerables beneficios que esta actividad tiene. Sin embargo, los efectos beneficiosos del ejercicio físico no son sólo producto del ejercicio en sí, sino que se acompañan del seguimiento de otros hábitos saludables como una alimentación sana y un adecuado descanso. 

El ejercicio físico influye también de forma muy destacada sobre la salud mental, pues abona recursos para tener un mejor concepto sobre sí mismo, aumentar la autoestima, incrementar el nivel de confianza, estabilidad emocional, independencia y el autocontrol. Sumado a esto, los estudios reflejan el impacto beneficioso del ejercicio físico sobre la salud y la percepción subjetiva que se tiene de ella, tanto en población joven como en personas adultas, así como la contribución de esta práctica a la disminución de la ansiedad y depresión, con un consecuente aumento de la calidad de vida. Con todo, dado el perfil sedentario de la población mundial y las implicaciones que esto puede conllevar para la salud, parece necesario incrementar los esfuerzos de educación para la salud y así promover la incursión en la actividad física. 

Beneficios de la actividad física para la salud mental

Según la OMS, la actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exige un gasto de energía. Ésta, abarca no sólo el ejercicio, sino también, otras actividades que impliquen movimientos corporales, algunas cotidianas como el juego, el trabajo, las formas de transportes activas (bicicleta), tareas domésticas y actividades recreativas. Es por eso que, la actividad física nos da la posibilidad de aprender, entrenar y potenciar habilidades mentales que nos van a servir para mejorar nuestra condición física, atención, coordinación y otros ámbitos de la vida. Algunos de los beneficiosos a la salud mental de las personas destacan:

 

  • Disminuir el estrés: reduce la ansiedad, la depresión y sus efectos, como irritabilidad y mal humor, pues libera la tensión acumulada.

 

  • Genera motivación: incrementa la capacidad para saber plantear y afrontar metas desafiantes, pero a la vez realistas y alcanzables.

 

  • Agudiza la mente: aumenta el flujo de oxígeno al cerebro, mejorando la capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta.

 

  • Aumenta la autoestima: al mejorar la imagen corporal e ir alcanzando metas, aumenta la confianza en uno mismo y se desarrolla el espíritu de superación en los demás aspectos de la vida.

 

  • Produce bienestar: estimula la liberación de endorfinas, que son las hormonas que producen sensación de placer.

 

  • Entretiene: sirve para distraerse de las preocupaciones, divertirse y brindar un estilo de vida saludable.

 

  • Aporta tolerancia a la frustración: aprendemos a no desanimarnos y luchar con constancia e intensidad por lo que de verdad queremos, superando los contratiempos que inevitablemente surgirán.

 

Partiendo de estos beneficios, te invitamos a generar conductas que te permitan implementar cambios en el ámbito nutricional y de la actividad física. Pequeños pasos van acercándote a la meta, y como vimos no es necesario realizar actividades exhaustivas para emprender el camino de la actividad física, puedes iniciar haciendo caminatas, utilizando las escaleras en vez del ascensor, bailando o moviéndote lo qué más puedas dentro del día y eso representará un cambio. 

¿Estás dispuesto a iniciar tu transformación y activar tu cuerpo para mejorar tu bienestar y calidad de vida?

¡Estamos contigo!

Referencias

Angarita, M., Calderón, D., Carrillo, S., Rivera, D., Cáceres, M., & Rodríguez, D. (2020). Factores de protección de la salud mental en universitarios: Actividad física e inteligencia emocional.

Bisquert, M., Ballester, R., Gil, M., Elipe, M., & López, M. (2020). Motivaciones para el ejercicio físico y su relación con la salud mental y física: un análisis desde el género.

Rodríguez, A., Cano, M., Jiménez, A., & Novalbos, J. (2019). Educando con el ejemplo. Alimentación y actividad física en los futuros promotores de salud. Revista Nutrición Comunitaria, 25(4), 172-178.

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

¿Te sientes a gusto con tu cuerpo?

En la actualidad, nos encontramos condicionados por el culto al cuerpo, las industrias de la moda y la belleza han delimitado un concepto de belleza utópico que podría constituirse en una nueva forma de esclavitud para hombres y mujeres. En consecuencia, las dietas insostenibles y las cirugías estéticas se convierten en una alternativa en la que como personas buscamos encajar en un ideal inalcanzable de belleza con el fin de obtener aceptación social. 

¿Qué pasa con aquellos que no logran cumplir con estos estándares de belleza?

Ante esta pregunta, surge un fenómeno cultural llamado Body Positive

que propone replantear la forma en que se enuncian y representan la gordura y los cuerpos que se salen del estándar establecido socialmente. Así, el objetivo de esta iniciativa es plantear una alternativa para reflexionar sobre la propia corporalidad y permitir dar visibilidad, respeto y aceptación a todo tipo de cuerpos.  

Sin embargo, para autores como Rocío Herrera, aunque el Body Positive es una rebelión contra el canon de belleza establecido, y su discurso hable sobre el amor propio, el respeto al cuerpo de otros y la superación personal, es importante delimitar ciertos aspectos para que este tipo de iniciativas nos acerquen a conductas de autoprotección a la par que promueven el valor propio, puesto que, plantarse en el discurso “positivo” puede carecer de profundidad y dejar vacíos en lo respecto a salud integral, provocando un descuido frente al cuidado de la salud y la prevención de la enfermedad. Es por ello que, una de las críticas al movimiento es que pasa por alto la salud, pues, aunque se valide el cuerpo con obesidad, estas reivindicaciones no deberían ser sinónimo de apoyar un estilo de vida poco saludable, sino instar al amor propio en un primer momento y a un cambio de hábitos encaminado a la salud mental y física que le otorgue a la persona un mayor bienestar y calidad de vida. 

Ante esto, el primer paso es aprender a vivir bajo una mirada de aceptación con el propio cuerpo y tras afianzar este primer momento, la invitación es a implementar cambios de hábitos y el acompañamiento integral que la persona necesite, para emprender un proceso dirigido a la mejora de su salud y bienestar, no para cumplir con el estándar establecido socialmente, sino con una mirada enfocada en la conciencia y en el amor propio.   

El valor del Body Positive es asegurar, por medio del discurso de aceptación y no discriminación, que la persona no se sienta humillada o discriminada por su condición física.  Por eso hoy, en el marco del discurso de este movimiento, te invitamos a interiorizar que tu cuerpo es valioso tal y cómo es, pero esto no significa qué no puedas emprender una mejora en tus hábitos que te permitan tener una vida longeva y saludable. 

Desde el punto de vista de la psicología positiva, construir una imagen corporal adecuada, es un buen indicador para ayudar a las personas a mejorar la percepción de sus cuerpos. Para ello se fomenta el reconocimiento emocional, que brinda recursos psicológicos que permitirán prevenir o tratar los problemas de salud de manera más eficiente. 

A continuación, te proponemos iniciar una serie de actividades para construir una imagen corporal positiva, delimitada por una apreciación corporal respetuosa, teniendo en cuenta las actitudes y comportamientos que representan una aceptación plena que incluye los defectos e imperfecciones corporales. 

 

  • Infórmate. Es importante reconocer las ventajas de tener hábitos saludables y trabajar en la consolidación de una imagen corporal favorable. Para ello, busca en revistas, artículos y fuentes de información confiables sobre el tema.

 

 

  • Reconoce tus emociones. Identificar qué tipo de emoción experimentamos al percibir y pensar en nuestro cuerpo, nos habla del punto de inicio y de la modificación que debemos hacer. Para ello, puedes verte frente a un espejo y tras observar tu cuerpo, empezar a describir lo que ves, teniendo presente aquellos pensamientos de juicio que aparecen en tu mente cuando te estas observando. Esto te ayudará a identificar los aspectos a trabajar y a emprender una comunicación respetuosa con tu propio cuerpo.

 

 

  • Planea y organiza los cambios a implementar. Para delimitar las acciones que vas a emprender para tener un cuerpo saludable, puedes llevar un diario de control para que a lo largo de los días vayas revisando los avances y la consistencia de tu proceso. 

 

 

  • Conforma tu red de apoyo.  Identifica aquellas personas con las que te sientes seguro, pues en este proceso es importante poder compartir los aspectos positivos y aquellos que te cuestan lograr con otros. La retroalimentación que aquellas personas te puedan brindar, serán útiles para tu progreso y no te sentirás caminando solo. 

 

Recuerda, el bienestar se logra con una buena concepción de uno mismo, teniendo en cuenta la salud mental y física. Aceptarnos, tratarnos con aprecio y cuidado son quizá los primeros pasos para mejorar nuestra calidad de vida, sin embargo, este proceso no para ahí. Es una decisión diaria, que te va a instar en todo momento a trabajar en pro a tu seguridad, cuidado, amor propio y salud. 

¿Te animas a comprometerte a cuidar hoy de ti? 

Referencias

  1. Herrera, R. (2022). Body Positive y la visibilización de los cuerpos no normativos en Instagram.

Venegas, K. & González, M. (2018). Intervention approach to improve body image perception, from the positive psychology perspective. Pensamiento Psicológico16(1), 119-131.

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

El celular me quita el sueño

Dormir le ocupa a un ser humano la tercera parte de su vida. Esto nos debería decir mucho respecto de la importancia de dicha práctica. Y es que el sueño se comprende como un estado de reposo en el que la capacidad de respuesta, la actividad motora y el metabolismo se encuentran reducidos, teniendo como función ayudar a la persona a sentirse con más ánimo y energía, además de brindar un buen funcionamiento mental, ya sea escolar, laboral o social. 

Los factores que afectan el sueño pueden ser múltiples y diversos, algunos relacionados con la disminución de horas de sueño, estrés laboral, demandas sociales, creencias erróneas sobre el sueño, o como vamos a ver hoy: uso excesivo de dispositivos electrónicos. Estas circunstancias generan condiciones en las que los adultos duermen menos de 7 horas al día, período recomendado por la Organización Mundial de la Salud, lo cual puede llevar a un deterioro de su descanso y en la calidad de vida.

En la actualidad es impensable sacar el uso de dispositivos digitales (televisores, teléfonos móviles, tabletas, etc.) de la rutina diaria. Sin embargo, debemos saber que estos artefactos que emiten luz azul desde la pantalla, pueden tener efectos negativos sobre nuestro sueño, pues suprimen la producción de melatonina, que es la hormona que promueve la somnolencia y le indica al cuerpo cuándo debe descansar.

Es importante reconocer que, el uso de dispositivos que producen luz azul artificial en la noche interrumpe nuestro ciclo natural sueño-vigilia engañando al cerebro para que no produzca melatonina antes de acostarse. Es por ello que, Google, uno de los portales de búsqueda más importantes, se encuentra impulsando medidas de ‘Bienestar Digital’, para promover pautas que te ayuden a usar mejor tus dispositivos electrónicos, pues en diferentes estudios en que se relaciona la calidad de vida y el sueño, se observaron diversos efectos negativos en la calidad de vida producto de un mal descanso:

  • Dificultad para concentrarse
  • Irritación 
  • Disminución en la productividad y la atención durante el día, a causa de que la memoria y la habilidad cognitiva se vuelven deficientes. 

  • Aumento de la presión arterial, empeoramiento del sistema inmunológico e incremento del riesgo de ataques cardíacos, obesidad y apoplejía, lo que aumenta, por tanto, el riesgo de mortalidad.
  • Incremento de la incidencia de depresión y otros trastornos mentales. 
  • Mayor probabilidad de aparición de problemas sociales y de pareja. 

Partiendo de lo expuesto, en esta ocasión te invitamos a impulsar y potenciar una buena calidad de sueño, recordándote al igual que Google que, dormir bien trae muchos beneficios para tu vida a nivel biológico y cognitivo. 

Desde el punto de vista biológico, los beneficios que se identifican son:

  • Regeneración celular: al descansar nuestras células se regeneran y oxigenan, y esto ayuda a que la piel se recupere del día.
  • Peso saludable: nuestro cuerpo al no dormir lo suficiente, produce una mayor cantidad de grelina, hormona responsable de aumentar nuestro apetito. Producto de esto se tiende a acumular más grasas, las cuales son más difíciles de quemar.
  • Controla enfermedades como la hipertensión y la diabetes: durante el sueño se disminuye nuestra frecuencia cardiaca, y esto ayuda a la reparación de las células. 

Desde el punto de vista cognitivo, el buen descanso mejora la capacidad intelectual, pues el cerebro durante el sueño procesa todo lo aprendido y acumulado durante el día. Es importante también el descanso del cerebro, ya que así se pueden ejecutar de manera correcta las actividades psicomotoras.

Ahora bien, al conocer los beneficios que trae tener una buena calidad de sueño para nuestro cuerpo, resulta claro lo importante de lograr un descanso reparador. Para ello te dejamos cuatro consejos que te ayudarán a controlar el uso de dispositivos y así tener un mejor descanso:

  • Evita usar dispositivos electrónicos una hora antes de dormir, pues como vimos anteriormente, el impacto de la luz que estos emiten puede alterar el ciclo de sueño.
  • Pon tu celular en modo avión, para evitar que las notificaciones interrumpan tu descanso.
  • Si tienes el computador en tu habitación, apágalo, pues, aunque lo dejes suspendido, está generando ruido y calor, aspectos que intervienen en el sueño y pueden causar que te levantes cansado y agobiado.
  • Procura no abusar de la música. Un poco de música antes de dormir está bien para relajarse, pero no abuses de ella, pues los cambios de intensidad o tono del sonido provocan estímulos en la persona y pueden provocar insomnio o mala calidad del sueño. 

El hecho de que los dispositivos electrónicos puedan afectar al sueño no significa que haya que dejar de usarlos, sino que hay que tomar una serie de medidas para hacer de su uso algo consciente para que las 7 u 8 horas que se deben dormir sean lo más reparadoras posibles. 

¿Con qué medida iniciarás el proceso de mejorar tu descanso?

Referencias

Bijnens, S. & Depoortere, I. (2023). Controlled light exposure and intermittent fasting as treatment strategies for metabolic syndrome and gut microbiome dysregulation in night shift workers. Physiology & Behavior, 114103.

Conociendo el sueño: beneficios y trastornos. Recuperado de: https://www.ese.cl/ese/site/artic/20210430/asocfile/20210430115917/_18__sue__o_2021.pdf

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

¿Estás durmiendo bien?

Sabías que …

  • La falta de sueño puede hacer que experimentemos más hambre de lo normal. 
  • Moriríamos primero por la privación de sueño que por la privación de comida.
  • Los adultos que duermen de 6 a 7 horas tienen una mayor probabilidad de vivir más tiempo de aquellos que duermen menos. Es relevante mencionar que, las horas de sueño necesarias vienen genéticamente determinadas y van a variar entre 4 y 10 horas, según la edad. 

Partiendo de estos datos, consideramos pertinente hablar del sueño y de su relevancia frente a la calidad de vida de las personas. El sueño es un proceso fisiológico, en el que se permite un período de descanso cerebral y sirve para que la persona pueda “desconectarse” del entorno y le permita al cuerpo y a sus diferentes sistemas (como el nervioso) recuperarse de la fatiga. Cabe mencionar que, al dormir hay una disminución de la conciencia y reactividad a los estímulos externos, lo cual se asocia a la inmovilidad y la relajación muscular. Es por ello que, un sueño adecuado desempeña un papel determinante en el desarrollo precoz del cerebro, en el aprendizaje y en la consolidación de la memoria, y, por otro lado, dificultades y trastornos del sueño se relacionan de forma directa con problemas conductuales y de baja regulación emocional. 

Actualmente, la investigación sobre la biología del sueño y sobre los efectos clínicos de sus trastornos señala que, el sueño es un proceso de vital importancia para la salud integral del ser humano. Sin embargo, la tendencia en la población mundial es hacía la reducción del tiempo total que se invierte en dormir, lo cual se ha reflejado en el incremento de la incidencia de trastornos de sueño. Partiendo de lo anterior, las afectaciones a los ritmos del sueño han llegado a normalizarse hasta cierto punto en la vida de las personas, sin embargo, estas molestias siguen siendo notorias tanto en sus aspectos físicos como fisiológicos. Según el Ministerio de Salud, en Colombia, los trastornos del sueño más frecuentes son: 

  • Hipersomnolencia: Es la dificultad para mantenerse despierto. En el contexto colombiano, la causa más habitual de la excesiva somnolencia diurna es la falta suficiente de sueño reparador y esto se produce por altas exigencias sociales y laborales. 

 

  • Insomnio: Es la incapacidad de tener un sueño que sea suficientemente duradero, lo “bastante” bueno para obtener una sensación de descanso y sueño restaurador.
  • Apnea: Es una afección frecuente en la que la respiración se detiene y se reinicia muchas veces durante el sueño. Tiene una alta prevalencia en la población general. Es mucho más frecuente en hombres roncadores, mujeres posmenopáusicas, adultos mayores y en personas con obesidad. Esta manifestación consiste en una alteración en la transición vigilia-sueño con desvelos frecuentes, lo que produce una disminución de la alerta diurna.

Según Juan Pablo Durán, máster en medicina del sueño, “un paciente que no duerme bien puede tener problemas de memoria y concentración, además se ha visto que, es un factor de riesgo de accidentes cerebrovasculares, de problemas coronarios, adicionalmente se presenten arritmias, hipertensión pulmonar, resistencia a la insulina, diabetes, sobrepeso, entre otros”.   

Por lo expuesto es necesario enfatizar que los trastornos del sueño afectan negativamente el comportamiento, cognición, memoria y crecimiento de la persona y es por ello que puede verse perjudicado el rendimiento en los diferentes escenarios de la vida (laboral, social, académico, entre otros). Algunas de las principales alteraciones del comportamiento, evidenciadas tras la baja calidad de descanso son:

  • Labilidad emocional (cambios bruscos en el estado de ánimo). 
  • Agresividad. 
  • Irritabilidad.
  • Baja tolerancia a la frustración. 

Como las demandas de la vida diaria son tan extenuantes y en ocasiones olvidamos realizar un chequeo de nuestros hábitos, hoy te invitamos a mirar si es posible que estés presentando algún trastorno de sueño para que puedas acudir al médico especialista a revisar tu salud para estar mejor. Para ello, vamos a enumerar una serie de signos que pueden ser indicadores de un mal sueño:

  • Sueles demorarte más de 30 minutos para poder conciliar el sueño. 
  • Te despiertas constantemente durante la noche y luego tienes dificultad para volver a dormirte, o te despiertas muy temprano por la mañana. 
  • Sientes sueño con frecuencia durante el día, tomas siestas frecuentes o te quedas dormido en horarios inapropiados. 
  • Has podido percibir o personas allegadas te han mencionado que, cuando duermes, roncas, soplas, jadeas, haces sonidos como si te estuvieras asfixiando o dejas de respirar por períodos cortos.
  • Tienes una sensación de hormigueo o cosquilleo desagradable en las piernas o los brazos que se alivia al moverlos o masajearlos, especialmente durante la noche y cuando intentas dormir.

Recuerda, aunque los trastornos del sueño afectan significativamente tu salud, seguridad y bienestar, pueden ser tratados. Inicia haciendo un chequeo médico, para poder regular los aspectos biológicos de la problemática, luego haz uso de cambios conductuales y arreglos ambientales para ayudar a tu organismo a organizar rutinas favorables para que el descanso se pueda llevar a cabo. Este es un proceso qué requiere compromiso y constancia, pero que, de llevarlo a cabo, traerá una mejora en tu calidad de vida y bienestar haciéndote una persona más saludable. 

A continuación, te presentamos una lista de diez buenas prácticas que te asegurará un adecuado descanso:

  1. Establece un horario regular para dormir y despertarte.
  2. En el caso de tomar siestas, no excedas los 45 minutos de sueño diurno.
  3. Restringe el uso de dispositivos móviles y pantallas 2 horas antes de acostarte.
  4. Intenta no consumir cafeína, chocolate o bebidas azucaradas 6 horas antes de acostarte.
  5. Evita los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de acostarte.
  6. Haz ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarte.
  7. Para dormir usa ropa cómoda y acogedora.
  8. Mantén una temperatura de sueño cómoda y busca que tu habitación esté bien ventilada.
  9. Bloquea los ruidos distractores y elimina la mayor cantidad de luz posible.
  10. Utilizar la cama para dormir, evitando su uso para el trabajo o la recreación.

Como vimos, el sueño nos brinda la posibilidad de recuperarnos a diario, es por ello que te animamos a que conviertas en una tarea fundamental de tu día a día, el dedicarle tiempo y preocupación a este importante ámbito en tu vida. Este cambio puede mejorar tu calidad de vida, en diferentes ámbitos (profesional, familiar o personal). 

¡Manos a la obra!

Referencias

Izquierdo, A., Pascual, F., & Monteiro, G. (2019). Trastornos del sueño. Medicine – Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 12(72), 4205–4214. 

¿Sabe cuáles son los trastornos del sueño más comunes entre los colombianos? Recuperado de: https://redmas.com.co/colombia/Sabe-cuales-son-los-trastornos-del-sueno-mas-comunes-entre-los-colombianos-20230331-0025.html

Su guía para un sueño saludable. Recuperado de: https://www.nhlbi.nih.gov/files/docs/public/sleep/In_Brief_YG_to_Sleep_Spanish_Final.pdf

 

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

Los gritos no me dejan escucharte. Aprende a comunicarte asertivamente con tu pareja

Vivir en un entorno en donde la violencia se presenta, reproduce y viraliza de manera cotidiana ocasiona una sobreexposición a la que las personas pueden reaccionar de distinta manera en lo individual y lo colectivo, produciendo la “normalización” de estos patrones de acción que pueden derivar en:

  • El uso de la violencia como camino justificable para resolver conflictos.
  • La atención está centrada en las consecuencias y no en las causas de la violencia.
  • Presencia de micromachismos, por ejemplo el slut-shame el cual se trata de juzgar y condenar a las mujeres por la manera en que viven su sexualidad, o el mansplain que ocurre cuando el hombre quiere explicarle algo a una mujer por considerarla inferior o inexperta en algún tema.

Es necesario recordar que todas y todos tenemos derecho a una vida libre de violencia en todos los ámbitos de nuestra vida. Frente a esto cabe mencionar que, por muchos años la cultura, los medios de comunicación y la publicidad, entre otros, han contribuido a perpetuar la falsa idea del amor basado en relaciones fantasiosas, que generan falsas expectativas, frustración y decepción al entablar vínculos reales, perpetuando con esto, patrones de conducta desiguales que con frecuencia conducen a la violencia en las relaciones de pareja.

Ante esto, en la investigación denominada “El Amor romántico y sus mitos en Colombia: una revisión sistemática” (2022) las autoras señalan que el amor romántico es un imaginario cultural, generador de emociones, creencias, comportamientos y actitudes particulares, en el que se enmarcan ciertos mitos románticos que delimitan ciertas creencias socialmente compartidas, sobre comportamientos y pautas para las relaciones que se entablan entre hombres y mujeres, asumidas como manifestaciones demostrativas de amor verdadero en la pareja. Algunos de los mitos más difundidos plantean que el amor real une a dos almas gemelas, dura para siempre, todo lo puede o es capaz de aguantar y perdonar cualquier cosa. 

Estos mitos pueden generar inconvenientes en el vínculo de la pareja, debido al no cumplimiento de los imaginarios establecidos, obligando o comprometiendo a las personas que conforman la relación a soportar situaciones o aceptar comportamientos de su pareja a costa de su bienestar e integridad. Es necesario buscar la manera de romper con este tipo de mitos del amor romántico, para permitirnos construir relaciones igualitarias y libres de violencia. Una de las estrategias que puede ser útil para transformar y darle a la relación una naturaleza más adaptativa son las habilidades de comunicación. 

La comunicación en pareja es la clave para el bienestar de una relación, puesto que facilita el reconocimiento de lo que es significativo para el otro. Esta interacción está integrada por acciones como: hablar, preguntar, responder, escuchar, debatir y negociar para llegar a acuerdos conociendo los pensamientos, reflexiones e interpretaciones que el otro realiza sobre cualquier planteamiento.

 

Es importante aclarar que, la comunicación en pareja requiere de tiempo para construirse y reconocer el lenguaje de cada compañero o compañera, pues implica aprender a identificar y entender la expresión emocional de los anhelos, deseos, intenciones, afectos y la importancia que tiene para cada uno lo que se dice. Así pues, entender el lenguaje de la pareja favorece la oportunidad de expresar lo que pensamos e incrementa el intercambio de emociones positivas (aprecio, alegría, gozo…) a la vez que ayuda disminuir emociones negativas (enfado, tristeza, dolor, malestar…), lo que permite fortalecer el vínculo.

¿Cómo hablar sobre temas complicados o difíciles con la pareja?

Hay temas complejos, pero independientemente de que se trate, estos se pueden compartir y comprender. Lo importante es delimitar una serie de parámetros que le ayudarán a las dos personas a estar con la mejor disposición, esto son: 

  • Buscar un momento adecuado de intimidad
  • Estar relajados
  • Estar en una postura de interés por el otro, manifiesta en escucharle y responderle, cuidando tanto la comunicación verbal, (lo que se dice) como la comunicación no verbal, (entonación, gestos, posturas…), a la vez que conseguimos que otro nos escuche, nos responde y se interese por nosotros.
  • Hablar con asertividad (es decir expresando de manera adecuada sus emociones sin hostilidad ni agresividad), planteando el punto de vista como una alternativa que puede ser debatida y que va dirigida a buscar soluciones conjuntas. 
  • Empatizar con la pareja, tratar de darse cuenta qué está sintiendo el otro y compartir sus sentimientos. 

Pero no todo son problemas o temas difíciles de ser tratados, así que hoy te damos ocho estrategias para mejorar la comunicación en pareja:

  1. Tienes algo que decir, delimita un momento específico para hablar con tu pareja. Puedes decirle: “Tengo que hablar contigo sobre… ¿cuándo podemos hacerlo? 
  2. Planifica y piensa lo que deseas decir, por qué vas a hacerlo y cómo vas a hacerlo (comunicación verbal y comunicación no verbal). Esto para evitar lastimar a tu pareja. 
  3. El proceso de comunicación es de doble vía, esto significa que dos hablan y dos escuchan de manera alterna, por lo tanto, deja hablar y escucha los deseos, inquietudes, anhelos, incertidumbres y sentimientos de tu pareja. 
  4. Busca acuerdos. No siempre tendremos la razón en todo y en una relación de pareja hay que estar dispuestos a mediar. 
  5. Empatiza con las emociones de tu pareja, escuchar y asentir son parte de la comunicación, pero también lo son expresiones como: te entiendo, te comprendo, sé que lo deseas…
  6. Reconoce lo positivo de lo que tu pareja dice y retroalimenta aquello con lo que no estás de acuerdo de un modo respetuoso y conciliador. 
  7. Busca soluciones, no te enfoques en el problema o en el juicio. 
  8. Respeta y cumple las decisiones y los acuerdos tomados. Esto le da coherencia al vínculo y hace valioso y significativo el ejercicio comunicativo con tu pareja
  9. Hablar responsablemente de tus emociones. Yo siento, Yo deseo, para dejar manifiesto lo que estás requiriendo de la relación. 

Tener una buena comunicación y potenciar los vínculos con la pareja es un gran reto cuando lo vemos a la luz de los estímulos y enseñanzas aprendidos en la sociedad que nos educa, sin embargo, un buen vínculo emocional, requiere trabajo, dedicación y esfuerzo para que pueda ser fuente de bienestar emocional. 

Hoy puedes iniciar con una de las estrategias, para mejorar la comunicación con tu pareja. ¿Con cuál empezarás esta semana?

 

Referencias

Ariza Ruiz, A., Viejo Almanzor, C., & Ortega Ruiz, R. (2022). El Amor romántico y sus mitos en Colombia: una revisión sistemática. Suma Psicológica, 29(1), 77-90.

Evangelista, A. (2019). Normalización de la violencia de género cómo obstáculo metodológico para su comprensión. Nómadas, (51), 85-97.

Iglesias, M., Urbano, A., & Martínez, R. (2019). Escala de Comunicación autopercibida en la relación de pareja (CARP). Annals of Psychology, 35(2), 314-322. 

Hurtarte, C. & Díaz, R. (2008). Comunicación y satisfacción: analizando la interacción de pareja. Psicología Iberoamericana, 16(1), 23-27.

 

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

Porque te quiero, te maltrato: Acercándonos a la violencia de género

En Colombia se presentan preocupantes cifras sobre el aumento de casos de violencia contra la mujer y la ocurrencia de feminicidios. De acuerdo con los datos compartidos por la Procuradora General de la Nación, Margarita Cabello (2023) en el espacio “Diálogos de vida”, en el año 2022 se registraron 47.771 casos de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, cifra que en comparación con el año 2021, presentó un aumento del 16%. Ante el preocupante panorama, la procuradora reafirmó que los asuntos concernientes a la mujer son un eje prioritario, por lo que se han generado mecanismos de colaboración interinstitucional y 3.123 alertas de intervención en todo el territorio nacional. 

Esta problemática requiere estrategias de articulación y vigilancia preventiva, para promover una transformación de las situaciones de vulneración de derechos de las mujeres y la construcción de acciones para frenar la oleada de violencia que se está presentando en el país.

¿Qué es la violencia de género?

Son situaciones dañinas que afectan y vulneran la integridad física, emocional y mental de una persona o un grupo de personas en razón de su género. Tal es el caso de las mujeres que han sido víctimas de graves agresiones generalmente por parte de sus parejas y, que en algunos casos han llegado a la muerte. Estos hechos no son aislados, sino que, responden a vulneraciones sistemáticas y hasta cierto punto, normalizadas en la sociedad. Razón por la cual, en muchos casos quienes sufren este tipo de maltrato no se atreven a denunciar debido al temor a las represalias, a creer que se trata de un comportamiento normal o incluso ante la posible dificultad de establecer los límites a la hora de clasificar o no una situación como violencia de género..

¿Cómo se manifiesta?

En el artículo “Tipos y manifestaciones de la violencia de género: una visibilización a partir de relatos de mujeres víctimas en Soacha” (Tibaná, et al, 2020) las autoras mencionan que, este tipo de violencia puede adoptar distintas formas, en las que se incluye una amplia variedad de actitudes y acciones que pueden dañar a la persona desde diferentes dimensiones: 

  • Violencia física: todo aquel acto en que se inflige un daño físico a la víctima que a través de la agresión directa. Dicho daño puede ser temporal o permanente. Dentro de este tipo de violencia se incluyen golpes, heridas, fracturas, arañazos. 
  • Violencia psicológica: caracterizada porque, si bien a nivel físico puede no existir una agresión, la consecuencia proveniente de la acción del agresor está destinada a degradar o controlar las acciones o comportamientos por medio de intimidación, manipulación, amenazas o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal de la víctima. 
  • Violencia sexual: se refiere concretamente a aquel tipo de situaciones en que una persona es forzada o coaccionada para llevar a cabo actividades de índole sexual en contra de su voluntad, o bien en que la sexualidad es limitada o impuesta por otra persona.
  • Violencia económica: se basa en la reducción y privación de recursos económicos como forma de coacción, manipulación. Aunque puede manifestarse en el hecho de obligar a la persona a depender económicamente del agresor, impidiendo el acceso de la víctima al mercado laboral mediante amenaza, coacción o restricción física.
  • Violencia patrimonial: es la destrucción de objetos, bienes y propiedades de la persona víctima de violencia con intención de dominarla o producirle un daño psicológico. 
  • Violencia social: se basa en la limitación, control y la inducción al aislamiento social de la persona. Se separa a la víctima de familia y amigos, privandola de apoyo social y alejándola de su entorno habitual. 

 

La violencia de género no es específica del ámbito de la pareja, puede darse en múltiples ámbitos sin necesidad de que quien la lleve a cabo sea un cónyuge. Las instituciones, la familia y la sociedad en general también pueden ser lugares donde aparezcan situaciones de violencia de género como las anteriores.

Frente a lo expuesto se considera de vital importancia ser capaz de detectar la violencia de género para hacerle frente. En este espacio encontrarás 10 preguntas que pueden servir para ayudarte a detectar casos de violencia en la pareja:

    1. ¿Qué papel tiene la mujer en una relación? ¿Y el hombre?
  • ¿Consideras que la violencia y el maltrato se dan solo cuando hay golpes?
  • ¿Sientes que intenta alejarte de tu entorno?,¿Le molesta que tengas amigos masculinos o que tengas contacto con familia y amigos?
  • ¿Frecuentemente toma tu celular y revisa tus mensajes sin permiso?
  • ¿Te manda mensajes de forma continua para saber dónde y con quién estás?
  • ¿Te insulta o te pone apodos despectivos?
  • ¿Alguna vez te ha amenazado a ti o alguno de tus seres queridos o te ha hecho sentir como si estuvieran en peligro si no hacías o dejabas de hacer algo?
  • ¿Te impide o te intenta convencer para que no trabajes?
  • ¿Decide por ti?
  • ¿Tienes miedo o alguna vez has tenido miedo de él?

 

La normalización de la violencia contra la mujer tiene consecuencias graves en el desarrollo de la vida y en el ejercicio de sus derechos. De allí que se deban explorar las razones por las cuales las manifestaciones de violencia simbólica son socialmente toleradas y reproducidas, en la mayoría de los casos, de modo impune, a través de lo Benalcázar y Venegas (2017) conocen como micromachismos término que delimita las agresiones machistas de baja intensidad, sin secuelas o evidencia física, cometidas por hombres y mujeres, que no son cuestionadas debido a la naturalización de los esquemas inequitativos de género. Además estas prácticas micromachistas obedecen a estructuras que han sido históricamente interiorizadas, en base a los roles de género estereotipados que jerarquizan a los géneros y se manifiestan en numerosos ámbitos de la vida cotidiana, como: el acoso callejero, el uso del espacio público, el sexismo en el lenguaje, la distribución de tareas por géneros, la imagen de hombres y mujeres en los espacios publicitarios, los chistes, los memes, entre otros. 

Para empezar a evidenciar cambios, esta problemática se debe abordar desde diferentes flancos, pues es la única forma de generar transformaciones culturales, sociales y jurídicas en pro de la igualdad, la dignidad, la independencia y autonomía de las mujeres. Si el cambio empieza por cada uno de nosotros, cuando te veas enfrentado a un caso de violencia de género puedes: 

  • Escuchar y creerle a la víctima: Cuando una mujer comparte su historia de violencia, está dando el primer paso para romper el ciclo de maltrato. Debemos garantizar el espacio seguro que necesita para hablar y ser escuchada.
  • Aprende y enseña a otros sobre el tema: Inicia conversaciones sobre los roles de género a una edad temprana y cuestiona los rasgos y las características tradicionales asignadas a hombres y mujeres. Señala los estereotipos a los que nos enfrentamos constantemente y fomenta una cultura de aceptación. Por ejemplo, la mención de que los cargos otorgados a las mujeres son por atributos físicos y no por competencias.
  • Comprende qué es el consentimiento: este es imprescindible, en todo momento. Asegúrate de oír un “sí” activo que haya sido expresado por todas las personas involucradas en la situación. Cuando se trata de consentimiento, no hay límites difusos.
  • Conoce los indicios del maltrato y aprende cómo puedes ayudar: Las preguntas expuestas arriba te pueden dar indicios de maltrato para que luego puedan buscar una red de seguridad y apoyo. 
  • Sé responsable y exige responsabilidad a los demás: pronunciate contra ciertos comportamientos señalándolos: los silbidos, los comentarios sexuales inapropiados y los chistes sexistas nunca son aceptables. Promueve un ambiente más seguro invitando a tu entorno a reflexionar sobre su propio comportamiento y manifestándote cuando veas un abuso o maltrato. 

 

Después de profundizar un poco en el tema. ¿Qué tan comprometido te sientes al cambio?

Líneas de atención a víctimas

La línea 155, funciona en todo el territorio nacional, para orientar a mujeres víctimas de violencia basada en género. 

A través de este canal de atención de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer operado por la Policía Nacional, los colombianos y colombianas podrán comunicarse 24 horas al día y desde cualquier operador para recibir atención y orientación en temas relacionados con violencia de género.

 

Referencias

Benalcázar, M., & Venegas, G. (2017). Micromachismo: manifestación de violencia simbólica. UTCiencia, 2(3), 140-149.

Jaramillo, C. y Canaval, G. Violencia de género: Un análisis evolutivo del concepto. Univ. Salud. 2020;22(2):178-185. 

Procuraduría General de la Nación: 3 mujeres cada hora, 128 al día y 47 mil en el 2022, fueron víctimas de violencia intrafamiliar. (2023). Recuperado de: https://www.procuraduria.gov.co/Pages/3-mujeres-cada-hora-128-al-dia-y-47-mil-en-2022-fueron-victimas-de-violencia-intrafamiliar-procuraduria.aspx#:~:text=De%20acuerdo%20con%20los%20datos,cuarto%20lugar%20a%20nivel%20nacional.

Tibaná, D., Arciniegas, D., & Delgado, I. (2020). Tipos y manifestaciones de la violencia de género: una visibilización a partir de relatos de mujeres víctimas en Soacha, Colombia. Prospectiva, (30), 117-144.

 

Velásquez, J., Vélez, R., & Peñafiel, S. (2020). Violencia de género en Latinoamérica: Estrategias para su prevención y erradicación. Revista de ciencias sociales, 26(4), 260-275.

Enith Daniela Villota Guevara

Practicante de psicología en ASCOFAPSI

Voy a conocer mis emociones para comer de forma saludable

Según la Organización Mundial de la Salud  el exceso de peso en la población es un problema de salud pública, altamente prevalente a nivel mundial. Cabe mencionar que, el exceso de peso tiene causas multifactoriales que involucran aspectos psicosociales, nutricionales, fisiológicos y de activación física. Sin embargo, hoy nos centraremos en el rol que tienen las emociones frente a la elección, calidad y cantidad de la ingesta de alimentos. Por ejemplo, ¿te ha pasado que al sentirte triste, enfadado o frustrado, corres a buscar y consumir algún alimento de manera compulsiva? Esta práctica es común en la alimentación emocional, en la que se usa el alimento como mecanismo para “sentirse mejor”.

Dentro de los ambientes poblacionales con sobrepeso, se ha descrito el concepto del “comedor emocional” como aquel individuo que utiliza los alimentos como un mecanismo disfuncional para afrontar sus “emociones negativas” (ira, apatía, frustraciones, entre otras). Estas emociones suelen estar presentes en situaciones de alto estrés, lo que conlleva al aumento de la ingesta de alimentos llamados “reconfortantes”, como los altos en azúcares y grasas. 

Es importante mencionar que, la forma en que se regulan las emociones permite controlar la cantidad o calidad de los alimentos que se ingieren, siendo una estrategia efectiva para el control alimentario. Por tal razón, dentro de las iniciativas para el autocuidado, uno de los mayores retos es la modificación de hábitos que representan riesgos para la salud y hoy te proponemos implementar algunos cambios en tus rutinas alimentarias, que te permitan tener una mejor calidad de vida. 

Recuerda que el cambio de hábitos alimentarios en ocasiones es un proceso complejo por las gratificaciones que la conducta ha brindado en el pasado a la persona, además, estos hábitos son parte de la vida cotidiana y están vinculados con cuestiones ambientales y sociales lo que hace que presenten un fuerte arraigo en la persona y se genere resistencia, así que cuando sientas que es un poco difícil seguir el proceso de cambio, busca contención en tu red de apoyo o en un profesional. 

En este punto se resalta que, la mejora de los hábitos alimentarios implica el seguimiento de algunas pautas relevantes como:

    • Seleccionar y abastecer de alimentos de calidad. Cabe aclarar que, existen productos comestibles, que vienen cargados de nutrientes críticos perjudiciales para nuestro organismo como son: azúcares, exceso de sodio, alta cantidad de grasas saturadas, ultraprocesados entre otros, mientras que por otro lado, se encuentran los alimentos naturales como frutas y verduras que le darán a tu alimentación una rica base de nutrientes que mejorarán tu salud. 
  • Preparar los alimentos a la plancha o al vapor, procurando evitar los fritos.

  • Controlar la cantidad de alimentos ingerida, según el requerimiento nutricional estipulado por el nutricionista, en el qué se genera un promedio de consumo de calorías diario y las respectivas raciones de los diferentes macronutrientes (proteína, grasa e hidratos de carbono) que deben ser ingeridas en cada comida realizada.
  • Delimitar la frecuencia con que se ingieren los alimentos. Dependiendo de nuestra condición física, se va a requerir una ingesta diferente, por ejemplo, si te encuentras por debajo del peso ideal para ti, lo más probable es que el plan alimentario se diseñe con una ingesta de 5 comidas diarias, que le permita al cuerpo acceder a los nutrientes que necesita para conseguir equilibrar y ajustar el peso. Por otro lado, si tienes un exceso de peso, lo recomendable será que tengas una ingesta dividida en 3 comidas diarias o menos (según delimitado en el plan alimentario), las cuales van a estar diseñadas bajo un déficit calórico en el cuál se recibe menos calorías de las que gastarás en el día con el fin de que el cuerpo pueda empezar a gastar la acumulación de recursos energéticos acumulados en el cuerpo. Para conocer la frecuencia y cantidad de ingesta que requieres, te invitamos a solicitar una valoración nutricional, para que un profesional te pueda guiar.  

A la par de la instauración y mejora de los hábitos alimenticios, te proponemos trabajar en aspectos psicológicos como actitudes y motivación frente a la alimentación para que se den estos cambios de manera más regulada y que así puedan sostenerse en el tiempo. 

Algunas cosas que puedes comenzar a hacer son: 

  1. Busca una estrategia efectiva para gestionar tus emociones, por ejemplo, ver alternativas para lidiar con el estrés. 
  2. Mueve tu cuerpo. Recuerda que no es necesario convertirnos en deportistas de alto rendimiento, para poder empezar a tener una actividad física que favorezca nuestro bienestar. Puedes iniciar caminando, corriendo, si te gusta bailar también puedes hacerlo. Toda actividad que requiere movimiento te ayudará a mejorar tu calidad de vida, si la prácticas con frecuencia. 
  3. Medita. Los momentos que dedicamos a la reflexión nos permiten ser conscientes de las decisiones que hemos tomado en el día a día y a reconocer lo que podemos mejorar. 
  4. Utiliza un diario de alimentos, sin enfocarte en el conteo de calorías sino en lo que comes, para que puedas delimitar los permitidos y regular la ingesta de aquellos alimentos que en exceso pueden hacerte daño. 
  5. Aliméntate intuitivamente, con esto hacemos referencia a que intentes aprender a escuchar a tu cuerpo para que comas cuando tengas hambre y te detengas cuando ya te sientes satisfecho, sin sentir culpa. Deja de lado las dietas y las restricciones, mucho de esto genera que tengas un descontrol ante la comida, te generan estrés y te llevan a comer emocionalmente. 
  6. Practica la alimentación consciente (come despacio, sin distracciones, involucra todos tus sentidos cuando estás comiendo). 

Para dejar de comer emocionalmente, tienes que encontrar otras formas de equilibrar y manejar tus emociones. No es suficiente entender el ciclo de alimentación emocional o incluso comprender sus factores desencadenantes, aunque ese es un gran primer paso. Necesitas alternativas a la comida a las que puedas recurrir para la satisfacción emocional. Así que un siguiente paso será preguntarte y descubrir qué es lo que te hace sentir bien, de qué formas puedes cuidar de ti y de tu cuerpo. Recuerda, lo más importante es iniciar un cambio pensando en el autocuidado y la mejora en tu calidad de vida. 

 

Referencias

Barbosa, M., Penaforte, F., & Silva, A. (2020). Atención plena, alimentación consciente y alimentación intuitiva en el abordaje de la obesidad y de los trastornos alimentarios. SMAD. Revista eletrônica saúde mental álcool e drogas, 16(3), 118-135.

Campos, Y. & De la Parra, T. Hábitos alimentarios complejidad del cambio. https://www.psicologiacientifica.com/habitos-alimentarios-complejidad-del-cambio/

Palomino, A. (2020). Rol de la emoción en la conducta alimentaria. Revista chilena de nutrición, 47(2), 286-291

¿Comemos para satisfacer el hambre o para disminuir el malestar emocional?

Para iniciar, te invitamos a preguntarte:

  1. ¿Cuándo vas a comer, con frecuencia deseas cierto tipo de comida (por lo regular altas en calorías, fritas o procesados)?
  2. ¿Cuándo tienes hambre, esta sensación llega de forma abrupta?
  3. ¿Cuándo comes, lo haces en exceso y no te sientes satisfecho?
  4. ¿Luego de comer, te sientes avergonzado o con culpa?

Si respondiste afirmativamente a la mayoría de las preguntas, es probable que estés respondiendo al hambre emocional y es que, en ocasiones, recurrimos a la comida para celebrar, buscar un poco de confort o un premio, no obstante, el problema de la ingesta emocional radica en hacer de la alimentación un mecanismo para gestionar las emociones

Comer es una conducta vital e indispensable para la supervivencia de la humanidad, sin embargo, en ocasiones el acto de comer se puede convertir en una fuente de problemas de salud. Muchas veces el ritmo de vida, las exigencias del entorno social, emocional y económico nos impide hacer un balance adecuado entre nuestra rutina y nuestra alimentación diaria, razón por la cual, la mayor parte de los problemas de salud relacionados con comer se asocian a la carencia o exceso de la ingesta alimentaria, lo que puede acarrear problemas como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, anorexia, bulimia, trastorno por atracón y algunos cánceres. 

En la actualidad, el sobrepeso y la obesidad son padecimientos que tienen prevalencia mundial y son vistos como problemas de salud pública, en este marco, estudios como el del boletín electrónico de obesidad enmarcan el hambre emocional como un posible factor psicológico predictor de estas condiciones, puesto que, al comer de manera emocional se crea un patrón de alimentación que puede contribuir tanto al aumento como a la pérdida de peso. Los estados emocionales pueden tener efectos importantes en el comportamiento alimentario y el resultado, puede ser comer en exceso o muy poco acorde con la forma en que la persona afronta las emociones.

Ahora bien, existen factores que determinan:

  • Lo que comemos,  algunos sabores tienen cierto valor de incentivo positivo para la población, por ejemplo, la mayoría de los seres humanos tiene una inclinación por los sabores dulces, grasos y salados pues estos son característicos de alimentos ricos en energía. Por lo contrario, los sabores amargos, tienden a asociarse a menudo con toxinas generando que los seres humanos sientan cierto nivel de aversión. 
  • Cuando comemos,  el número de veces que los seres humanos comen al día está influenciado por normas culturales, horarios de trabajo, rutinas familiares, preferencias personales, riqueza, etc. 
  • Cuánto comemos depende de la saciedad, un estado de motivación que hace que dejemos de ingerir alimento.  En este caso, la existencia de comida en el intestino y la entrada de glucosa en sangre pueden inducir señales de saciedad, las cuales inhiben el consumo posterior. Estas señales dependen tanto del volumen como de la densidad nutritiva del alimento. 

Es importante revisar si nos cuesta mantener una alimentación equilibrada debido a episodios de ansiedad o antojos y cuestionarnos ¿por qué está sucediendo?. Para resolver esta pregunta, diferenciemos el hambre emocional del hambre fisiológica:

El hambre emocional se caracteriza porque aparece de repente y consiste en utilizar la comida para sentirse mejor. Es decir, es un tipo de ansiedad que nos hace comer, aunque no tengamos apetito, para gestionar problemas personales. Suele ocurrir cuando sufrimos estrés o estamos tristes y se manifiesta en el deseo de ingerir algún tipo de alimento en concreto o lo que generalmente llamamos antojo.  Lo más importante para poder controlar estas situaciones es reconocer el origen de los antojos: preguntándonos ¿por qué tengo hambre o si hay algo más detrás del antojo? Esto  ayudará a identificar la emoción camuflada en la sensación de hambre y a entender el proceso de sustitución que realiza el cuerpo en situaciones de estrés y alta demanda. 

Por su parte, el hambre fisiológica o hambre real se da cuando el  cuerpo nos pide combustible para funcionar. También se conoce como hambre estomacal, y las señales que nos alertan de que necesitamos ingerir alimentos pueden ser la sensación de estómago vacío o los ruidos estomacales. Cuando tenemos hambre real, para calmarlo, el cuerpo nos pide cualquier tipo de alimento y no necesariamente algo altamente calórico.

¿Cómo controlar el hambre emocional?

  1. Identifica el tipo de hambre que tienes. Pregúntate si realmente es hambre o si se trata de un antojo: el solo hecho de detenerse a reflexionar es un buen indicador. Comer de manera inconsciente y rodeados de distracciones nos impide estar atentos al nivel de saciedad de nuestro cuerpo.
  2. Identifica cuándo y por qué se producen estos “antojos”, que por norma general suelen darse frente a las mismas situaciones y a la misma hora del día. Para enfrentarlo, planea algo diferente para ese momento del día: lee un libro, sal a hacer ejercicio, e intenta mantenerte ocupado durante ese período de tiempo.
  3. Recuerda que el objetivo principal de la ingesta de alimentos es proveer al organismo la energía que necesita para sobrevivir y funcionar. Entonces cuando aparezcan los antojos pregúntate si realmente es hambre o estás afrontando una situación que emocionalmente te está sobre exigiendo, si es lo segundo, revisa cómo puedes afrontarla para no caer en el acto de comer aquello que no es saludable para ti. 
  4. Busca cambiar tus hábitos de alimentación, intentando alimentarte de forma sana. Si comes bien (cubriendo tus necesidades calóricas y de macronutrientes) y de manera saludable, será más difícil que caigas en los antojos. 

A lo largo del desarrollo se va asociando la comida con las emociones, de manera que se aprende socialmente que la tristeza, el abandono, el resentimiento, entre otras, se reducen con comer. La invitación de hoy es a identificar la emoción que te exige llenar “el vacío” mediante el alimento, darle nombre y tratar de afrontar de manera directa el malestar que te produce,  con el fin de ir disminuyendo poco a poco la conducta sustitutiva e ir ganando autoconocimiento emocional. 

 

Referencias

Barqui, V. (2020). Hambre emocional. Supervivencia, 123.

Vásconez, J., & Montenegro, S. (2021). Hambre emocional y su relación con la conducta alimentaria en adultos (Doctoral dissertation, Universidad de Guayaquil. Facultad de Ciencias Médicas. Carrera de Tecnología Médica).

Vital, S. (2020). El hambre emocional y su relación con el sobrepeso y la obesidad. Psic-Obesidad – Boletín electrónico de Obesidad , 10(37).

Cómo enfrentar exitosamente los problemas

Diariamente estamos expuestos a enfrentarnos a retos y problemas de pequeña o gran magnitud y es la capacidad de tomar la mejor decisión la clave para superar de manera adecuada dichos obstáculos. 

Una de las capacidades que nos permite hacerles frente a los retos mencionados son las estrategias de afrontamiento, que  son formas de reaccionar y  comportarse frente a las situaciones difíciles, dolorosas o estresantes, sin embargo, la capacidad de afrontar no hace referencia únicamente a la resolución de problemas, sino también a la capacidad de gestionar las emociones y el estrés en medio de la situación problemática. 

A lo largo de la vida vamos poniendo en práctica diferentes mecanismos que permiten adaptarnos a los retos que se nos van presentando y el principal objetivo de estos mecanismos o estrategias de afrontamiento consiste en protegernos del dolor y permitirnos solucionar un problema de forma eficiente. 

Diversos estudios de psicología resaltan tres características de las estrategias de afrontamiento:

    1. Valoración, que busca un significado del evento crítico. 
    2. Problema, situación que confronta la realidad, permitiendo manejar las consecuencias que se presentan. 
    3. Emoción, regulación de los aspectos emocionales e intento de mantener el equilibrio afectivo. 

 

Desde allí, se puede identificar que existen tres clases de estrategias de afrontamiento: 

  • Centradas en el problema: orientadas hacia la tarea, para alcanzar la resolución y/o modificación del problema. El afrontamiento centrado en el problema tiene como función la resolución de problemas, lo cual implica el manejo de las demandas internas o ambientales que suponen una amenaza y descompensan la relación entre la persona y su entorno, ya sea mediante la modificación de las circunstancias problemáticas, o mediante la aportación de nuevos recursos que contrarresten el efecto aversivo de las condiciones ambientales. 

 

  • Centradas en las emociones: utilizadas cuando se percibe el evento estresante como incontrolable, como lo que se puede experimentar ante el peligro: se intenta afrontar el problema centrándose en las emociones y liberarlas e intentar relajarse.  Este tipo de estrategias tienen como función la regulación emocional que incluye los esfuerzos por modificar el malestar y manejar los estados emocionales evocados por el acontecimiento estresante. Estos objetivos pueden conseguirse evitando la situación estresante, re-evaluando cognitivamente el suceso perturbador o atendiendo selectivamente a aspectos positivos de uno mismo o del entorno.

 

  • Basadas en la evitación: en donde se aplaza el afrontamiento activo por la necesidad de ordenar y hacer acopio de sus recursos psicosociales antes de afrontar activamente la situación: son estrategias centradas en la evasión, en la distracción, en tomar distancia del evento estresante, o volcarse en otra actividad para no pensar.

El elemento esencial para una buena adaptación a los eventos estresantes, es la flexibilidad en el uso de estrategias de afrontamiento, para no caer en el error de utilizar una sola estrategia, sino tener la posibilidad de cambiarla si resulta ineficaz o desadaptativa.

Algunas pautas para direccionar nuestras estrategias de afrontamiento hacia la efectividad son:

  • Mantener un control activo en el problema: analizando las alternativas de solución. Para ello puedes delimitar el  problema y enlistar las posibles alternativas para resolverlo, así te será más fácil revisar qué decisión tomar. 
  • Relajarse y analizar la situación desde diferentes perspectivas, para poder validar puntos de acuerdo y desacuerdo. 
  • Confiar en sí mismo y en las propias capacidades. 
  • Admitir los propios límites. Contamos con habilidades y capacidades, sin embargo, no podemos exigirnos a hacer algo que por tiempo o disposición se sale de nuestras manos, para ello podemos dividir una tarea, en actividades más pequeñas para poder gestionarlas adecuadamente. 
  • Pedir ayuda a las personas más íntimas, en momentos en que se requiere apoyo.
  • Esforzarse, actuando con compromiso y dedicación para resolver la situación. 
  • Fijarse en lo positivo, para identificar los aspectos que permiten mejorar en medio de la situación problemática. 

 

Al revisar estas pautas, logramos entender que el estado de bienestar es accesible a través de un equilibrio entre nuestra voluntad y la posibilidad de actuar de acuerdo con el contexto en el cual vivimos, fortaleciendo así nuestros recursos internos y los que están disponibles en el entorno.

Y tú, ¿identificaste tu estrategia actual de afrontamiento?, te invitamos a que pongas en práctica las pautas a la hora de gestionar las situaciones problemáticas de esta semana. 

 

Referencias 

Castaño, E. & del Barco, B. (2010). Estrategias de afrontamiento del estrés y estilos de conducta interpersonal. International Journal of psychology and psychological therapy, 10(2), 245-257.

Macías, M., Madariaga, C., Valle, M., & Zambrano, J. (2013). Estrategias de afrontamiento individual y familiar frente a situaciones de estrés psicológico. Psicología desde el Caribe, 30(1), 123-145.

Comprendiendo las conductas autolesivas

Las conductas autolesivas son aquellas que van dirigidas de forma intencionada a lesionar el propio cuerpo sin que haya una ideación suicida. Cabe mencionar que, esta práctica autolesiva puede ser considerada por las personas que la realizan, como una estrategia de afrontamiento y medida compensatoria que sirve para  manejar y tolerar ciertas emociones como tristeza, frustración, enojo, entre otras, sin embargo, esta estrategia es poco adaptativa y se corre el riesgo de que dichas lesiones provoquen daños y alteraciones físicas en quien las realiza. 

Por tal razón, aunque las conductas autolesivas pueden ser vistas como un mecanismo que ayuda a controlar sentimientos considerados negativos, pueden también volverse la “solución rápida” para dejar de “sentirse mal” y el problema de esta concepción es que el alivio que produce esta práctica es temporal y altamente riesgoso, adicionalmente, cuando las sensaciones de malestar regresan, la persona vuelve a autolesionarse, creando un ciclo difícil de romper.  

Algunas de las causas que se han explorado frente a las prácticas de  conductas de autolesión son:   

  • Pedir ayuda.
  • Castigar a otros.  
  • Juego exploratorio.  
  • Imitación del grupo social. 

 

La psicóloga española Dolores Mosquera, señala en su libro “La autolesión: el lenguaje del dolor” que, aquella persona que emite estas conductas autolesivas, por lo general se siente triste, vacía, tiene dificultades para identificar sentimientos y expresarlos pues suele confundir sus emociones. Partiendo de esto, es importante aclarar que, aunque puede parecer un comportamiento excéntrico, este cobra sentido si se ve como una forma de regular las propias emociones (aun cuando esta elección sea poco adaptativa y riesgosa). Considerándose como posible consecuencia de no haber adquirido habilidades adaptativas para recobrar la calma y controlar el estrés o la frustración en periodos previos del desarrollo vital. Sumado a esto, para muchas personas resulta más “fácil” tolerar y comprender el dolor físico pues este es rastreable, a diferencia del dolor emocional en dónde es difícil identificar y expresar el malestar en un momento determinado. 

Es importante mencionar que, las conductas autolesivas ocurren con mayor frecuencia en mujeres, adolescentes (donde hasta un 30% de ellos se han autolesionado alguna vez en su vida), el colectivo LGBTIQ+ (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, intersexuales, queer y cualquier otro tipo de orientación sexual o identidad de género), personas que tienen amigos o familiares que se autolesionan, personas que han experimentado abusos en la infancia, o que tienen un trastorno psiquiátrico. Además, las formas más frecuentes de autolesión son: cortarse, morderse, pellizcarse, arañarse, quemarse, pegarse, darse golpes en la cabeza y clavarse cosas.  

Si te preguntas ¿Qué se puede hacer frente a un caso de autolesión? Ante esta situación, te recomendamos realizar las siguientes actividades con el fin de disminuir la probabilidad de que las conductas autolesivas se repitan: 

  • Intenta contactar y hablar con alguien. Si la persona se encuentra sola, la recomendación es llamar o escribirle a un amigo o persona de confianza. 
  • Encuentra una alternativa para expresar los sentimientos (como dibujar o escribir un diario).
  • Sustituye la conducta autolesiva por otra. Por ejemplo, intenta frotarte con cubos de hielo, ponerte una goma en la muñeca y jugar con ella.
  • Contempla la posibilidad de acceder a un proceso terapéutico que te ayude a hacerle frente a esta problemática.

 

Recuerda que cada persona es diferente y algunas de estas estrategias funcionan para unas personas para otras no. Es cuestión de probar alternativas y encontrar aquella que se adapte a cada uno. Sin embargo, estas medidas no reemplazan el acompañamiento terapéutico de un profesional, en el cual se: 

  • Identifican y aceptan las distintas emociones como parte del ciclo vital normal.  
  • Entrenan estrategias de aceptación. (Entender el malestar emocional como parte del ciclo vital).  
  • Generan prácticas de autocuidado. (Cómo comer de forma regular, realizar ejercicio físico, garantizar las horas de sueño…).   
  • Fomentan las habilidades de comunicación y las relaciones sociales. 

 

Autolesionarse no es sinónimo de querer  morir o desear llamar la atención. Muchas personas se autolesionan para disminuir sentimientos de malestar, evitemos juzgar de manera indiscriminada estas conductas y seamos ese puente de seguridad para aquellos que lo necesitan.  

 

Referencias

Clinic Barcelona. Autolesiones, Recuperado de: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/vida-saludable/autolesiones/diagnostico

Mosquera, D. (2008). La autolesión: el lenguaje del dolor. Pléyades.

Aceptación y Compasión: como formas de cuidado y protección

Toda persona ha pasado por algún tipo de dolor emocional en algún momento de la vida, por ejemplo, una ruptura amorosa, la pérdida de algún ser querido, del sentido de la vida, del trabajo, las altas exigencias impuestas por otros o por uno mismo, etc., entonces, debemos prepararnos para superar el sufrimiento y la adversidad.

El sufrimiento, aunque está inmerso en una connotación negativa y de malestar, también aporta algunos beneficios, como madurez, fortaleza y experiencia. En consecuencia, reconocer su importancia, nos permite transitar el camino de la aceptación. Aunque culturalmente, se nos ha enseñado a buscar el placer y evitar el dolor, es indispensable también aprender a enfrentamos al sufrimiento, pues generalmente, lo vemos como una interrupción frente al plan de progreso y felicidad, por lo que lo reprimimos o buscamos soluciones rápidas para liberarnos de él. No obstante, el monje tibetano Khenchen Konchog Gyaltshen Rinpoche enumera cuatro beneficios del sufrimiento que debemos tener en cuenta:

 

  • Sabiduría: pues el carácter se desarrolla pasando por la experiencia de la prueba y para clarificar la visión, inspirar la ambición y alcanzar el éxito. 
  • Resistencia: El sufrimiento nos hace más capaces de superar las dificultades. 
  • Compasión: En donde el sufrimiento permite dar el paso a la empatía, y a conocer el sentir de la otra persona. 
  • Respeto de la realidad: debido a que una experiencia dolorosa hace evidente nuestras limitaciones. Aprender a ver con humildad y aceptación las propias limitaciones nos da mayor libertad. 

 

Pregúntate a ti mismo ¿Cómo actúas ante las dificultades? 

Raramente nos detenemos a cuestionarnos sobre nuestras vidas, pero, una situación difícil, nos lleva a reflexionar sobre nuestras experiencias y puede hacernos más resistentes, más capaces para superar la adversidad. Sin embargo, cuando experimentamos dificultades en alguna área de nuestra vida (personal, pareja, social, trabajo, familiar), tendemos a aumentar los pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales que experimentamos. Estos son aversivos, dolorosos y desagradables. Y es por esta razón, que se busca no experimentar dolor o sufrimiento, evitando y controlando este tipo de experiencias, sustituyéndolas por beber alcohol, intentar eliminar el pensamiento, ignorar la experiencia, salir a correr, ver series, desconectar, etc. Al evitar dichas experiencias la persona se ve atrapada en el sufrimiento.

Ante este malestar, hoy te proponemos desde la mirada psicológica:

    1. Aceptación como alternativa

Aceptar no es aguantar, resignarse o tolerar, sino elegir afrontar las experiencias tal y como suceden, tal y como son, siendo plenamente consciente y con una actitud de curiosidad y apertura. Por tal razón es el planteamiento de una postura de disposición abierta, flexible y receptiva con respecto a la experiencia. 

Adoptar una postura de aceptación, permite que los pensamientos, recuerdos, sensaciones corporales y emociones vayan y vengan sin hacer nada al respecto. Así, se facilita que las personas atiendan y puedan contactar con su propia experiencia en lugar de evitarla. 

Por ejemplo, para comprender tus sentimientos, puedes conectarte con tu cuerpo y con tus emociones. Reconociendo el estado actual de tu cuerpo (qué me duele, qué me incomoda…), reconoce tus emociones y lo que sientes (estoy feliz, triste, avergonzado…), permitiéndole a la emoción expresarse (quiero llorar, gritar…). ¡No te reprimas!

   2. Compasión

En latín la palabra compasión significa sufrir de manera conjunta. Es una capacidad para empatizar con el sufrimiento de otros, aunque la compasión va más allá de la empatía. En ambos nos identificamos con los sentimientos de los demás, pero en la compasión además existe la intencionalidad de poner fin al sufrimiento del otro. Nos volvemos agentes activos. 

¿Qué beneficios tiene sentir compasión?

  • Desarrollo de la empatía. Permite identificar los sentimientos del otro. 
  • Disminución del egoísmo. 
  • Reducción de la preocupación por cosas poco importantes. 
  • Aumento de la humildad. Podemos darnos cuenta de que todas las personas tienen defectos y virtudes, incluso nosotros mismos. 
  • Incremento de sentimientos positivos. 

 

¿Cómo construimos la compasión? 

La compasión incluye una emoción que tiene aspectos negativos, porque supone entrar en contacto con el sufrimiento y eso genera malestar. Sin embargo, la percepción del sufrimiento es una condición previa para sentir compasión. Para ejercitar la compasión te sugerimos:

 

  • Percibir el sufrimiento: lo que implica estar abiertos a la experiencia de lo que ocurre a nuestro al redor y a darnos cuenta de lo que les pasa a los demás con amplitud de mente y curiosidad. y elegir con más libertad nuestra actuación en esos momentos.

 

  • Evaluar: implica revisar las herramientas que tenemos a disposición para afrontar la situación. 

 

  • Sentir compasión (Disposición activa de ayuda): capacidad de vivir plenamente los sentimientos y pensamientos negativos que surgen al entrar en contacto con el sufrimiento, propio o ajeno.

 

  • Actuar: comprometernos en la ayuda del que sufre.

Es importante tener presente que, para poder ayudar a los demás primero tenemos que sentirnos bien nosotros. Para ser compasivos en primer lugar tenemos que ser autocompasivos. Y es que, ante la autocompasión, es necesario aprender a aceptarnos, no juzgarnos y conectar con nuestros propios sentimientos y necesidades. 

Y tú, ¿estás dispuesto a implementar la aceptación y compasión como estrategias de cuidado y protección? Cuéntanos qué otras alternativas se te ocurren para protegerte a ti y a otros en momentos de adversidad y sufrimiento. 

 

Referencias

Araya, C., & Moncada, L. (2016). Auto-compasión: origen, concepto y evidencias preliminares. Revista Argentina de Clínica Psicológica, 25(1), 67-78.

Auserón, G. A., Viscarret, M. R. E., Goñi, C. F., Rubio, V. G., & Pascual, P. P. (2018). Evaluación de la efectividad de un programa de mindfulness y autocompasión para reducir el estrés y prevenir el burnout en profesionales sanitarios de atención primaria. Atención primaria, 50(3), 141-150.

Germer, C., & Simón, V. (2011). Compasión y autocompasión. Aprender a practicar mindfulness. Barcelona.

¿Por qué me comparo cuando veo mis redes sociales?

En la actualidad el uso de redes sociales se ha convertido en una práctica recurrente en la vida diaria de las personas, por tal motivo, el tiempo invertido en dichas plataformas genera cambios emocionales que pueden influir de modo positivo o negativo en el autoconcepto y las relaciones con otros. Es importante saber que, hacer un uso inadecuado de las redes sociales se asocia con la aparición de dificultades y problemas de salud como depresión, síndrome de déficit de atención con hiperactividad, insomnio, disminución de horas totales de sueño, disminución del rendimiento académico y abandono escolar. 

En este punto, te invitamos a analizar el uso que haces de las redes sociales, pues es fundamental para conocer ¿cómo afecta la manera en que te defines? y ¿cómo construyes relaciones interpersonales a través de dichas plataformas?

Por ejemplo, ¿Qué pasa cuando vemos la foto de un amigo en un viaje, un concierto, estrenando algún objeto o disfrutando la vida con alguien amado? Nos comparamos, ¿verdad?, Considera que, la mayor parte del tiempo dedicada al uso de redes es pasiva, (de consumo) y esto puede favorecer la comparación social, lo que conlleva a una disminución del bienestar emocional, despertando en el usuario sentimientos negativos al considerar que los demás tienen una mejor vida. Pero ¿En qué consiste la comparación social? Es cuando las personas hacen uso de la información para hacer una evaluación de cómo se encuentran en diferentes aspectos en comparación con otros. La comparación social puede ser ascendente, que se refiere a la tendencia a compararse con individuos en mejor situación, provocando emociones de envidia o frustración, y descendente que hace alusión a la comparación realizada con personas en peor situación, lo que puede generar emociones como la satisfacción.

No nos debemos culpar por compararnos, sin embargo, es necesario revisar por qué esto nos afecta con tanta frecuencia. Para entender este fenómeno (el de la comparación social), encontramos que Byung-Chul Han filósofo alemán de origen coreano, expone en su ensayo La Sociedad de la Transparencia que la transparencia rige nuestra vida en la actualidad. Pero ¿qué es la transparencia? la RAE señala que este término significa la gestión o proceso que se realiza sin que se oculte información sobre la manera en que se hace o se desarrolla y, en particular, sin que haya duda sobre su legalidad o limpieza. 

Sin embargo, Han señala que en la era digital en la que estamos, la transparencia se manifiesta de formas nocivas como:

 

  • Exposición: como una forma de coacción en que la persona se valora como si fuese mercancía. Un ejemplo claro es que muchas veces se mide a las personas por su valor de exposición (qué tantas fotos subimos diariamente a nuestras redes sociales sobre a dónde vamos a comer, comprar y consumir, si viajamos o qué tanto invertimos en nuestra apariencia física…) lo que hace que haya una renuncia a toda intimidad y que la esencia de la vida se vuelva pública para captar la atención de los otros.

 

 

  • Control: que está inmerso en una sociedad en la que sus propios habitantes colaboran de forma activa en la construcción y conservación del yugo impuesto. Pues somos quienes exhibimos de manera voluntaria nuestras vidas en las redes por medio de fotos y demás contenidos. Al exponernos, nos volvemos parte de un mercado que demanda likes para sentirse valorado y aceptado y eso nos controla. 

 

Ahora bien, te has preguntado ¿Por qué surge esta necesidad de exhibirse? Para Han, la falta de confianza que la persona tiene de sí misma hace que sea más vulnerable exponerse y estar bajo el control del sistema. Y esto se vuelve perjudicial porque el ser humano percibe desconfianza frente a quienes le rodean, lo que promueve la comparación social y otras problemáticas. De allí que, diferentes investigaciones señalan que usuarios de redes sociales como Facebook e Instagram reportan creer que otros usuarios (de estas plataformas) son más felices y exitosos que ellos mismos.

Ante este panorama, te proponemos revisar la tendencia de uso de redes sociales e internet, que puede estar promoviendo la comparación social, puesto que el uso compulsivo es un problema de adicción donde la persona reporta la necesidad de tener que conectarse con frecuencia muchas veces al día. Esta tendencia de uso se guía bajo los siguientes criterios:

  1. Experimentar emociones desagradables cuando no es posible usar las redes sociales o el internet.
  2. Continuar usando las redes sociales o el internet a pesar de tener intenciones o deseos de disminuir o para el uso de estos. 
  3. Usar el internet o navegar por las redes sociales como escape a sentimientos considerados negativos. 
  4. El uso de internet y redes sociales domina sobre las cogniciones y comportamientos. 
  5. El uso de internet y redes sociales resulta conflictivo al interactuar con otros y con nosotros mismos. 

Es importante mencionar que el uso compulsivo de internet y redes sociales se asocia a un impacto negativo en una o varias áreas de la vida de cada persona. Si al revisar los criterios anteriores, te diste cuenta de que debes regular el uso de internet y redes sociales, para mejorar tu calidad de vida te daremos algunas estrategias para que puedas establecer límites en el uso de internet y redes sociales y, por otro lado, para que puedas mejorar tus habilidades y la comparación sociales disminuya:

Regulando el uso de redes sociales e internet

  1. Desactiva las notificaciones. Para evitar estímulos que te lleven a abrir las distintas aplicaciones. 
  2. Establece un horario para revisar tus redes y una cantidad de tiempo para estar en ellas. 
  3. Intenta tomar descansos digitales. En los que puedas desconectarte de tus redes por períodos largos de tiempo (como un día, si es posible). 
  4. Limita la instalación de las diferentes aplicaciones de redes sociales en tu celular. Si no están instaladas, es más dispendioso poder acceder a ellas. 
  5. Si te resulta muy difícil, recuerda que siempre puedes pedir ayuda a un especialista. 

Mejorando nuestras habilidades sociales

  1. Inicia tus interacciones con un saludo y atención plena. 
  2. Cuando lo requieras, solicita ayuda siendo asertivo. 
  3. Aprende a decir si y no, según sea necesario. Instaurar límites es necesario para entablar relaciones de respeto. 
  4. Interésate por los demás y aprende a escuchar. Utiliza tu empatía. 
  5. Manifiesta cuando tengas dudas, inquietudes o requieras aclaraciones sobre algo. Puede que no solo seas tú el que está pasando por ese apuro. 

 Referencias

Han, Byung-Chul. La sociedad de la transparencia. Barcelona: Herder, 2014. 95 pp. 

Morán-Pallero, N., & Felipe-Castaño, E. (2021). Autoconcepto en las redes sociales y su relación con el afecto en adolescentes. Behavioral Psychology, 29(3), 611-625.

Pérez, M., & Quiroga-Garza, A. (2019). Uso compulsivo de sitios de redes sociales, sensación de soledad y comparación social en jóvenes. Redes. Revista hispana para el análisis de redes sociales, 30(1), 68-78.

Préstale atención a tu salud mental

Según Nubia Bautista, subdirectora de enfermedades no transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social, “la salud mental es un estado dinámico que permite a los sujetos individuales y colectivos desplegar sus recursos emocionales, cognitivos y mentales para transitar por la vida cotidiana, para trabajar, para establecer relaciones significativas y para contribuir a la comunidad”. Sin embargo, la exposición que ha tenido la población colombiana a distintas violencias, entre ellas las relacionadas con el conflicto armado y la crisis social de la pandemia, enmarcan una serie de indicadores críticos que, enfatizan que la salud mental es uno de los grandes desafíos para la política pública. 

 

Las principales problemáticas que viene enfrentando Colombia en esta área, de acuerdo con la encuesta nacional de salud mental son:

  • En la infancia, el 44,7% de niñas y niños presentan indicios de algún problema mental. Por ejemplo, el 2,3% está diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

  • En los adolescentes los trastornos más frecuentes son la ansiedad, fobia social y depresión, el 6,6% presentó ideación suicida (7,4% en mujeres y 5,7% en hombres). 

  • En adultos, se encuentra una prevalencia de aparición de trastornos afectivos del 6,7%. Cómo la depresión (aproximadamente 6% de la población adulta), siendo la segunda causa de carga de enfermedad en Colombia.
  • La tasa de suicidio consumado ha mostrado aumento en los últimos años (5,07% en 2017), mayormente en jóvenes.

 

En este contexto, se evidencia como las problemáticas sociales pueden generar estrés, ansiedad, malestar psicológico, aburrimiento y otros estados psicológicos que pueden conllevar al aumento de factores de riesgo en el deterioro de la salud mental. Es por ello que, para las ciencias de la salud y del comportamiento humano, como la psicología, es relevante delimitar algunas alternativas para promocionar el cuidado de la salud mental de la población. 

La psicología positiva tiene como enfoque la promoción de la salud mental, y desde esta mirada te planteamos un ejercicio para fomentar la prevención de síntomas, riesgos y factores psicosociales de la enfermedad mental. Con base en estudios previos, te invitamos a realizar tu propio kit de actividades para mejorar la salud mental. En el kit vas a encontrar algunas orientaciones básicas, que te permiten cuidar y preservar el buen estado de tu salud mental. A continuación, te vamos a enlistar 10 actividades que puedes incluir en tu vida, para que en momentos de crisis o malestar puedas acudir a tu kit y revisar cuál de las estrategias puede ayudarte a afrontar la dificultad:

  1. Has tarjetas donde enlistes actividades que te generen bienestar. Busca actividades que puedas hacer en casa y lugares cercanos.

  2. Busca una red de apoyo social entre amigos, amigas y familiares. Pregúntate ¿Con qué personas me siento seguro o segura cuando estoy en dificultades? Esto te ayudará a delimitar tu red.  

  3. Ejercita la gratitud. Para ello, puedes ayudarte de una libreta de gratitud, en la que puedas enlistar aquellas cosas con las que te sientes agradecido en ese momento. 

  4. Presta atención a tus sentidos. Recuerda que tenemos cinco sentidos, la idea es disfrutar, saborear y experimentar estímulos agradables por medio de la vista, gusto, audición, tacto y olfato. Puedes poner en tu botiquín algún objeto que estimule cada uno de tus sentidos y que sea agradable para ti.  

  5. Muévete. Intenta llevar a cabo actividades físicas por más pequeñas que sean. La Organización mundial de la salud (OMS), recomienda realizar por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física

    de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

  6. Encuentra un momento para reír, disfrutar y cultivar el humor, ya sea mediante conversaciones, series, películas o memes. Crea tus propias espirales de emociones agradables. 
  7. Recuerda. Guarda fotos o imágenes que te ayuden a hacerlo, aunque tengamos muchos estresores debemos contar con espacios para nuestra salud y bienestar, uno de esos espacios puede ser emplear el recurso de la memoria. Recordar momentos en los que fuiste feliz, genera emociones positivas con funciones resilientes, es como una carga de emociones positivas. 
  8. Elabora una rutina en la cual realices al menos una actividad por día, ya sea de tipo doméstica, profesional o académica. 

  9. Aprende a reconocer la emoción o sentimiento que vives, pero no te quedes enganchando o sufriendo innecesariamente con tu emoción.  

  10. Mantén tus ritmos de sueño, comida y descanso. Es importante no abusar de horas libres, evita perder la organización / estructura de tu vida. 

Estas estrategias son un aporte básico para una orientación respecto al tema, pues previenen el deterioro de tu salud mental, sin embargo, no sustituyen la intervención oportuna de un terapeuta. En caso de que requieras atención y contención, te dejamos algunas líneas telefónicas en ciudades principales, que son de apoyo a la salud mental:

Antioquía 

  • 4407649, Salud para el alma

Bogotá

  • Línea 106, chat 3007548933 (Línea de atención de Salud Mental).
  • Línea Psicoactiva, 018000112439 (Línea dirigida al consumo de SPA- Sustancias Psicoactivas).
  • Línea Púrpura, 018000112137 (Línea de atención a violencias de género).
  • Línea Calma, 018000423614 (Línea dirigida a Masculinidades)

Boyacá

  • Línea 106, (Línea “el poder de ser escuchado”

Medellín

  • 4444448, (Línea amiga)

En la sección de referencias encontrarás el link del directorio completo de líneas de atención nacional, para acceder a la que se adapte mejor a tu lugar de residencia. 

Por último, permítenos preguntarte: ante el escenario nacional en que se encuentra la salud mental, ¿qué puedes hacer desde tu individualidad?, ¿puedes aportar algún cambio desde tu campo profesional? Cuéntanos qué otras medidas podemos implementar desde la comunidad para empezar a generar cambios y visualización sobre la salud mental en Colombia. 

 

Referencias

 

Álvarez, D., & Cobo, R. (2020). Aportes de la Psicología Positiva a la salud mental frente a la pandemia por COVID-19. CienciAmérica: Revista de divulgación científica de la Universidad Tecnológica Indoamérica, 9(2), 268-276.

 

Garzaniti, R. (2019). El rol del psicólogo en la atención de la salud mental desde el primer nivel de atención: Una revisión sistemática. Salud & Sociedad, 10(2), 146-162.

 

Líneas de atención en salud mental (Directorio Nacional): https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/ET/directorio-salud-mental-prevencion-suicidio-minsalud.pdf

Salud mental: asunto de todos: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Salud-mental-asunto-de-todos.aspx

¿Qué tanto cuidas de ti mismo?

Estos últimos años han sido un reto para la mayoría de las personas, pues, la pandemia ha incrementado el estrés, la incertidumbre y ha generado dificultades a nivel físico, emocional, social y espiritual. Por tal razón, te invitamos a puntuar las siguientes afirmaciones y así reconocer e identificar qué prácticas de cuidado personal estas llevando a cabo. Con el fin de incorporar herramientas y hábitos que te permitan tener una calidad de vida integral.

Por favor, puntúa cada afirmación con la mayor sinceridad posible:
1. Nunca
3. A veces
5. Siempre

Dimensión física

 

  1. Duermo las horas recomendables según los especialistas (6 a 8 horas). ___
  2. Hago pequeños descansos durante el día. ___
  3. Como alimentos saludables y de manera consciente. ___
  4. Práctico alguna actividad física. ___
  5. Cuido mi aspecto físico (ropa, peinado, aseo personal…). ___

 

Dimensión mental

  1. Tengo paciencia conmigo cuando hago algo mal. ___
  2. Valoro mis capacidades y habilidades. ___
  3. Me permito disfrutar de tiempos de ocio. ___
  4. Expreso mis emociones (enfado, tristeza, alegría…) cuando lo necesito. ___
  5. Pienso en mi felicidad y paz mental. ___

 

Dimensión social

  1. Cuando necesito, pido ayuda y me dejo ayudar. ___
  2. Sé poner límites y decir no cuando es necesario. ___
  3. Disfruto compartir con amigos y familiares. ___
  4. Tengo personas que se preocupan por mí. ___
  5. Siento que las personas cercanas a mi vida me comprenden. ___

 

Dimensión espiritual

  1. Realizo actividades para activar mi mente. ___
  2. Puedo desconectarme de la rutina y dejar la mente en blanco. ___
  3. Vivo en el presente y soy agradecido con la vida. ___
  4. Me concentro con facilidad si voy a meditar o a tener un espacio de reflexión. ___
  5. Puedo reconocer mis pensamientos, aceptándolos y dejándolos seguir su curso. ___

 

Las afirmaciones se han agrupado por dimensiones para identificar de manera precisa, en que ámbitos tenemos oportunidad de mejorar y en cuáles estamos haciendo un buen trabajo. Cuando termines de responder, suma las puntuaciones de cada dimensión y luego has la suma de tu puntuación total. 

 

Antes de interpretar los resultados, te has preguntado: ¿A quiénes les dedicas tu atención y cuidados? Generalmente, lo hacemos con aquellos a quienes queremos, con los que tenemos una relación de confianza, que nos importan y deseamos que se encuentren bien. Pero, has revisado ¿Qué tanto cuidas de ti mismo?

El autocuidado se conoce como la facultad que tienen los seres humanos para cuidar y respetarse a sí mismos. Este concepto incluye el cuidado físico, mental, social y espiritual y hace parte de una categoría mayor denominada salud integral.  Por esta razón, abarca una serie de acciones propias que promueven y favorecen la salud y el bienestar propio de cada persona al permitirnos proteger, desarrollar y potenciar nuestra salud. 

 

Es por eso que, al mantener algunas prácticas de autocuidado (como las que evidenciaste en el cuestionario), puedes mantener una salud integral, lo cual es esencial para sostener un estilo de vida saludable. 
Te preguntarás, ¿qué es salud integral? Es el estado de bienestar ideal en el desarrollo del ser humano. No es solo la ausencia de alteraciones y enfermedades, sino un estado vitalidad en el que se logra un equilibrio entre las dimensiones física, mental, social y espiritual. 

 

Cada dimensión aborda un objetivo diferente:
  • La dimensión física vela porque el cuerpo del organismo este en óptimo funcionamiento. 

  • La dimensión mental: contiene la forma en que piensa, siente y actúa la persona, motivo por el cual, se busca prevenir la aparición de trastornos mentales y promover el bienestar emocional, psicológico y social del individuo. 

  • La dimensión social

    : es descrita como la habilidad para adaptarse y autogestionar los cambios y desafíos del entorno. Sumado a la capacidad de desarrollar relaciones satisfactorias con otros seres humanos. 

  • La dimensión espiritual: es necesario clarificar que no hace referencia a ningún concepto religioso, sino a la búsqueda de significado y propósito en la vida. 


Revisemos ahora las puntuaciones obtenidas:

 

Puntuaciones por dimensiones

Cada dimensión puede puntuar entre 5 y 25. Según esta escala puedes revisar qué tan comprometido estas con el objetivo que persigue cada dimensión. 

Si la puntuación es baja, ¡No te preocupes!, estamos aprendiendo a reconocer nuestras propias necesidades y este es un ejercicio de autorreconocimiento frente a tus prácticas de autocuidado que te permite ver en qué aspectos puedes mejorar. Si, por el contrario, tus puntuaciones son altas ¡felicidades!, estas construyendo un camino de bienestar y calidad de vida. 

 

Puntuación total

 

  • Puntuación total menor de 60 puntos

    : Es un excelente momento para plantear algunos cambios para prevenir problemas de salud a medio y largo plazo. Mejorar en este tipo de prácticas te hará sentir mejor y te permitirá cuidar de tu salud integral. 

 

  • Puntuación total entre 61 y 80 puntos

     

    : Vas por buen camino, pues identificas, y practicas hábitos de autocuidado. Es importante que mantengas estas rutinas e ir revisando en que áreas puedes mejorar para que tu calidad de vida siga mejorando.

 

  • Puntuación mayor de 80 puntos:

    Has adoptado un compromiso activo en cuanto a tu bienestar en casi todos los ámbitos personales, lo que favorece en gran medida a tu salud. Continúa así.

 

¡Recuerda!

El autocuidado se va adquiriendo y modificando a lo largo de los años. La educación, experiencias que se reciben, van reajustando el concepto sobre uno mismo a medida que cada ser humano se va desarrollando a lo largo de la vida. Es por ello que, el autocuidado no es solo una idea, sino una serie de compromisos prácticos del día a día.

 

¿Cómo poner en práctica el autocuidado? 

Desde la individualidad se puede priorizar la salud mental propia delimitando y ejecutando acciones como:

  • Contactar con el mundo exterior, siendo consciente de lo que pasa alrededor y cómo esto afecta la propia vida.
  • Aprender a identificar nuestras emociones. 
  • Crear redes de apoyo y cultivar relaciones de calidad.
  • Planificar metas medibles en las diferentes áreas de la vida. 
  • Aprender a decir no, establecer límites y defender tus principios. 
  • Consultar un especialista, si se considera oportuno.

 

*El test de autocuidado utilizado en este artículo ha sido tomado y modificado de “Cuestionario de autocuidado” de la asociación contra la violencia de género Alma

 

Referencias

 

Asociación contra la violencia de género. Cuestionario de autocuidado. Recuperado de: https://www.asociacion-alma.es/test-autocuidado

 

Granados, P. E. D. (2022). El autocuidado, uno de los requisitos para el buen cuidado en salud mental. Paradigmas Socio-Humanísticos4(1), 41-49.

Lluch Canut, M. (2002). Promoción de la salud mental: cuidarse para cuidar mejor. Matronas Profesión, 2002, num. 7, p. 10-14.

PROYECTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL DETECCIÓN Y PREVENCIÓN DE BULLYING, “No te enredes en la red”

A causa de la pandemia COVID-19, la conectividad digital se ha incrementado, en donde tanto NNA se exponen con más frecuencia y por más tiempo a la actividad digital.

En Colombia la ley 1620 (2013) define el ciberbullying o ciberacoso escolar como una forma de intimidación con uso deliberado de tecnologías de información (internet, redes sociales virtuales, telefonía móvil y videojuegos online) para ejercer maltrato psicológico y continuado, esto causa un alto nivel psicológico, emocional y social sobre las víctimas (Barón & Carrascosa, 2018).

 

En Colombia, las cifras sobre cyberbullying son limitadas debido a que es un tema poco investigado. De acuerdo con Clemente (2017) la prevalencia del acoso cibernético es del 40%-70%, así mismo, se reporta una mayor incidencia en la población de adolescentes que se encuentran entre las edades de 11 a 14 años.

En el estudio comparativo de la prevalencia del cyberbullying que incluye a Colombia y otros países de latinoamérica (Clemente, 2017), se encontró que la prevalencia que la prevalencia de la ciberperpetración corresponde al 13,3% mientras que la cibervictimización corresponde a un 12,3%.

Existen diferentes formas de agresión cuando se habla del ciberbullying, estas pueden ser enviar o compartir imágenes o datos de contenido sexual (falso o real) conocido como Sexting, emplear la identidad de la víctima para hacer comentarios ofensivos sobre terceros, compartir el correo de la víctima para convertirla en blanco de Spam o ser contactado por desconocidos, divulgar un rumor sobre algún comportamiento reprochable de la potencial víctima o buscar y molestar a la víctima en las plataformas de internet qué usa habitualmente.

Según Cortés, De los Rio & Pérez en el 2019 plantean:

Factores de riesgo que vulneran Factores que protegen
●        Las víctimas suelen usar con frecuencia la computadora y las redes sociales digitales, llevan a cabo comportamientos de riesgo.

●        Los aspectos como haber tenido experiencias de bullying tradicional, absentismo escolar, bajo apoyo social y sentimiento de soledad, hacen parte de una minoría racial o étnica.

●        Sentirse culpable, baja autoestima y baja empatía, estar en un grado escolar inferior respecto a los agresores, sentir ira y frustración, tener historial de problemas de salud mental

●        Pasar tiempo moderado en el internet, ser consciente que su actividad en las redes está siendo vigilada.

●        Psicoeducación o comunicación abierta con los padres sobre los riesgos existentes en los entornos virtuales, contar con apoyo social, apoyo materno

●        Altos niveles de empatía, ser resiliente, tener bajos niveles de impulsividad, no justificar a los agresores y tener alta autoestima.

 

 

A continuación, se mostrarán unas claves para prevenir el ciberbullying:

  • No contribuir al bullying en línea, aun si los amigos incentivan a hacerlo.
  • No incitar a los que hacen bullying dándoles “me gusta” o compartiendo sus comentarios o posteos.
  • No distribuir rumores en línea. Alzar la voz contra los rumores y mala información.
  • No reenviar mensajes negativos.
  • Bloquear y reportar a quienes lo hacen. Muchos sitios como Facebook o Twitter poseen centros de seguridad donde puedes reportar acoso o abuso.

Elaborado por : Sara Lorena Rusinque Salinas y Laura Fernanda Zúñiga Rojas (Practicantes de Pregrado Consultorio de Psicología). Bajo la supervisión de la docente Ps. Mg. Luz Helena Buitrago.

 

REFERENCIAS

Barón, J. O., & Carrascosa, L. (2018). Malestar psicológico y apoyo psicosocial en víctimas de ciberbullying. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 2(1), 357-366.

Clemente, A. (2017). Aproximación a un estudio comparado: Latinoamérica y España. Universidad Internacional de Valencia.

Cortés, A. F. M., De los Río, O. L. H., & Pérez, A. S. (2019). Factores de riesgo y factores protectores relacionados con el ciberbullying entre adolescentes: una revisión sistemática. Papeles del Psicólogo, 40(2), 109-124.

Cinco elementos importantes para el desarrollo socioemocional en los niños

           Cinco elementos importantes para el desarrollo socioemocional en los niños

 

Según Renom (2008) La educación emocional ayuda a favorecer el desarrollo integral en cada una de las dimensiones de la vida para  nuestra formación. Es por esto que los aspectos emocionales juegan un papel esencial en la vida y constituyen la base para formar nuestra personalidad. Así mismo, regular las emociones es una competencia básica para la vida ya que nos ayuda a prevenir comportamientos de riesgo (por ejemplo: la agresividad y la violencia).

Es por esto que es fundamental acompañar y fomentar el desarrollo de algunas habilidades socioemocionales como:

  • Conciencia emocional: Conocerse un poco más a uno mismo implica reconocer los propios sentimientos y emociones y tomar conciencia del propio estado emocional. Implica también expresar a través del lenguaje verbal y no verbal, para tomar conciencia de las propias emociones y reconocer los sentimientos y emociones de los demás (Renom,2008)

 

  • Regulación emocional: La capacidad de regular los impulsos, canalizar las emociones desagradables, de tolerar la frustración y saber esperar las gratificaciones es condición previa indispensable para desarrollar los talentos que no son aprendidos (Renom,2008).

 

  • Autoestima: El autoconcepto nos sirve para valorar y reconocer las propias habilidades y limitaciones, sin sentimientos de rechazo. La aceptación de uno mismo implica aceptarse tanto con los aspectos positivos como los negativos. La imagen que uno tiene de sí mismo (Autoconcepto) es un paso necesario para el desarrollo de la autoestima (Renom,2008).

 

  • Habilidades socio-emocionales: Consisten en reconocer las emociones de los demás, saber ayudar a otras personas a sentirse bien, desarrollar la empatía, saber estar con otras personas, responder a los demás, mantener buenas relaciones interpersonales (Comunicación, cooperación, colaboración, trabajo en equipo, resolución de conflictos) (Renom,2008).

 

  • Habilidades de vida: Son habilidades para afrontar situaciones de conflicto, recursos que toda persona debería dominar para superar las crisis y conflictos que la vida depara. En definitiva, recursos que ayudan a organizar una vida sana y equilibrada, que ayude a un mayor bienestar a medida que se experimentan emociones positivas (Renom,2008)

 

A manera de conclusión, el impacto del cambio cultural que ha vivido la sociedad a lo largo del último siglo (nuevas tecnologías, estructuras familiares monoparentales, entre otras), puede tener influencia en el desarrollo emocional de los niños y niñas, de esta forma con el fin prevenir en ellos ciertas dificultades y  problemáticas psicológicas, es importante acompañar y apoyar  en el desarrollo y entrenamiento de estas competencias socio-emocionales en los niños de 6 a 12 años mencionadas anteriormente (Renom,2008)

Elaborado Por: Nicole Bustos, Gabriela Rodríguez, Juan Sebastián Preciado, Natalia Chacón  (Practicantes de Pregrado Consultorio de Psicología). Bajo la supervisión de la docente Ps. Mg. Maria Camila Charria.

Renom Plana, A. (2008). Educación emocional: programa para educación primaria (6-12 años) (3a. ed.). Wolters Kluwer España.

Educación 3.0, (2021). 5 juegos para desarrollar la inteligencia emocional. [Figura]. Recuperado de https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/juegos-desarrollar-inteligencia-emocional/

Museo de los Metales, (2020). Manejo de emociones en el aula: la importancia de la inteligencia Emocional. [Figura]. Recuperado de https://museodelosmetales.wordpress.com/2020/02/25/manejo-de-emociones-en-el-aula-la-importancia-de-la-inteligencia-emocional/

Sexualidad en la adolescencia ….hablando sin tabú….

Sexualidad en la adolescencia

….hablando sin tabú….

 

 

 

La adolescencia es considerada como la etapa de la vida que inicia en la pubertad hasta el momento en que nos acercamos a la adultez. Se caracteriza porque paulatinamente asumimos responsabilidades y roles dentro de la comunidad (Arnet,2008). Dentro de este periodo de transición la sexualidad es entendida como “un universo simbólico construido sobre una realidad biológica: el sexo. Se trata de una mezcla de estructuras fisiológicas, conductas, experiencias, sentimientos, interpretaciones, formas sociales y juegos de poder (Mariana,2002), la cual toma vital importancia y en ocasiones es uno de los temas de los cuales se evita hablar, ya que está cargado de temores, prejuicios y falta de información. Por lo tanto, se hace importante e imperativo educar a los adolescentes, sus padres y educadores frente a los cambios propios que implican la sexualidad en esta etapa, las muestras de afecto, los cambios sociales y emociones, fomentando la adquisición de habilidades en pro de una vida sexual saludable y autónoma.

… Y ¿qué temas se pueden trabajar?…

Cambios biológicos en el desarrollo sexual

Orienta a los estudiantes a reconocer los órganos sexuales que se relacionan de manera directa con la reproducción, y que durante la adolescencia maduran y presentan un aumento de tamaño. De la misma forma, los estudiantes aprenden a identificar cambios fisiológicos de la maduración sexual (como el vello corporal, el crecimiento de los senos, el crecimiento del pene, etc.) que no se relacionan de manera directa con órganos sexuales. Todo esto con el propósito de que conozcan los cambios propios de la primera adolescencia y su relación con el desarrollo de la sexualidad.

Relaciones Interpersonales

Se aborda con los estudiantes las diferentes relaciones que pueden surgir con su grupo de iguales durante la adolescencia, cómo las amistades y los noviazgos, y también cómo reconocer cuando una relación romántica o de amistad puede llegar a ser sana, o, por el contrario, puede alejar a un individuo de lo que es importante para él. En este sentido, se busca que los estudiantes aprendan a identificar los tipos de relaciones que se pueden generar en esta etapa del desarrollo, reconociendo sus características y diferencias.

Cambios emocionales y sociales

Cabe destacar que la emoción es un estado afectivo que experimenta el ser humano en diferentes situaciones a las que nos enfrentamos cada día, existen cinco diferentes tipos de emociones básicas: alegría, tristeza, ira, miedo y asco. De este modo se entiende que la adolescencia es una etapa de transición a la vida adulta, donde se vivencian estas emociones y algunos otros cambios rápidos en las características del desarrollo, entre ellos sus estados de ánimo, que puede influir o evidenciarse en el distanciamiento de los adolescentes con sus padres, y la búsqueda de libertad e independencia.

¿Con quién puedo hablar?

Los adultos en quién confía el adolescente pueden ser una excelente opción para dialogar sobre los cambios que se han ido presentando. Pueden ayudar a responder preguntas que tengan acerca de los cambios que experimentan en la pubertad, en la adolescencia, intermedia y en la tardía. En algunos casos es importante buscar ayuda profesional debido a los temas que necesitan discutir con otra persona, ya sea el caso de un cambio hormonal, de orden médico o de salud mental. Tal vez se requiera la ayuda de un psicólogo, médico (endocrinólogo, urólogo o médico familiar), o tal vez requiera sólo un espacio tranquilo y respetuoso con sus padres o cuidadores que puedan ser un soporte y guía adecuado y efectivo.

Hablando de sexualidad con nuestros hijos     

En primer lugar, es importante la seguridad con la que hablamos con nuestros hijos, demostrar confianza debido a que es un tema nuevo para ellos, mostrar empatía e interés al escucharlos cuando nos pregunten sobre el tema. Es importante que se use un tono de voz calmado y alentador, aunque se sorprenda por lo que expresan (piense por un momento cuando usted tenía su edad). Del mismo modo, cabe destacar que es relevante normalizar y validar la pregunta del adolescente e indagar el motivo de su inquietud, aclarar abiertamente su posición u opinión frente al tema, así mismo aclarar la duda y contestar en relación a la opinión de él, por último, preguntar si entendió y requiere más información.

Como educador, ¿Cómo puedo apoyar el desarrollo sexual de mis alumnos?

Finalmente, es importante reconocer que el apoyo de los educadores puede resultar una tarea compleja en cuanto a que las necesidades de sus estudiantes pueden variar dependiendo de la edad o el momento de la adolescencia que están viviendo, es así que un educador se puede enfrentar a diferentes temas, en relación a la sexualidad de los adolescentes, tales como identidad de género,  violencia que pueden afectar su desarrollo ligado a temas de  cuidado y autocuidado, toma de decisiones en relación a su sexualidad, autoestima y auto concepto, entre muchos otros. Por lo tanto, la formación de los educadores en este tema resulta imperativo y de vital importancia como facilitadores del crecimiento y desarrollo de los adolescentes a su cargo.  

Elaborado Por: Diana Carolina  Mesa Garzón, Laura Natalia Buitrago Mila, Luis Alejandro Avellaneda Lozano, Jennifer Vargas Hernández (Practicantes de Pregrado Consultorio de Psicología). Bajo la supervisión de la docente Ps. Mg. Luz Helena Buitrago.

Referencias

Arnett, J. J. (2008). Adolescencia y adultez emergente: un enfoque cultural. México:  Pearson Educación

Marina, J. A. (2002). El rompecabezas de la sexualidad. Barcelona: Anagrama.

Adamson, D., Clemente, Ana., Little, W., Moody, L., Simms, M,. & Bayley, M. (2009). ¿Y entonces, qué digo? Una Guía Escrita Por Padres y Madres Para Ayudar a Otros Padres y Madres a Hablar Con Sus Hijos(as) Sobre la Sexualidad.  Planned Parenthood OF NEW YORK CITY

León, M,. Mejía, M,. & Quintero, M. (2018).  Guía metodológica EDUCACIÓN PARA LA SEXUALIDAD. ALCALDÍA MAYOR DE BOGOTÁ, D.C. SECRETARÍA DE EDUCACIÓN DEL DISTRITO

¿Cómo afrontar la navidad ante la pérdida de un ser querido?

La navidad se caracteriza por inspirar alegría mediante adornos, música, luces, cenas navideñas y momentos en familia, por esta razón para muchas personas es la época más esperada del año, pero para otras es la peor si se encuentran pasando por una situación complicada tanto física como emocionalmente, por ejemplo en el caso de las personas que perdieron a un ser querido. De esta forma, la navidad pasa a convertirse en un periodo de tristeza, nostalgia y oscuridad al tener el deseo de desaparecer para no tener que aparentar una alegría que en realidad no siente.

 

La muerte de un ser querido es tan dolorosa como herirse o quemarse gravemente, afectando la salud y el bienestar de la persona, por lo tanto, el proceso del duelo se ve similar al proceso de curación de una herida física, la persona necesita de un tiempo para volver a estar en equilibrio y sanar el dolor. En los casos en los que el familiar no ha podido tener ni ver el cuerpo del ser amado fallecido o desaparecido, ni ha podido enterrarlo, suele resultar más difícil la aceptación de la muerte como una realidad, lo mismo pasa cuando la muerte es inesperada, como por ejemplo por un accidente, en cambio, cuando la muerte es por causas naturales, la respuesta normal de la mayoría de la gente es la aceptación y las emociones negativas propias del duelo suelen disminuir hacia los seis meses de la pérdida.

 

Algunos de los síntomas que pueden presentar las personas que pasan por un duelo son: incredulidad, confusión, preocupación, sentir la presencia del difunto, alucinaciones visuales o auditivas, tristeza, enfado, culpa y remordimiento, ansiedad, soledad, apatía, desamparo, shock, añoranza, emancipación, alivio, insensibilidad, trastornos del sueño y/o de alimentación, distracción, aislamiento social, sueños o pesadillas, conductas de evitación, agitación, llanto, opresión en el pecho y/o garganta, vacío en el estómago, hipersensibilidad al ruido, falta de aire, debilidad muscular y falta de energía.

 

A pesar de que cada persona experimenta el duelo de forma distinta, existen unos patrones generales de respuesta o también llamadas fases, algunas personas no atraviesan o quedan atascadas en alguna de ellas o siguen un orden diferente. Las tres fases de un proceso típico de duelo en caso de una muerte inesperada son:

  1. Evitación: Cuando la pérdida es demasiado dolorosa para asimilarla, la persona queda aturdida y confundida, evitando aceptar la realidad y suelen decir “¡No puede ser verdad! Tiene que haber un error.
  2. Asimilación: Aquí está presente la soledad y la tristeza ya que la ausencia del ser querido comienza a notarse en el día a día y se suelen preguntar “¿Cómo voy a seguir viviendo sin esta persona a la que tanto quería?”
  3. Acomodación: La persona recupera su capacidad de funcionamiento normal, se logra una estabilidad emocional y vuelven los hábitos de sueño y alimentación normales, sin embargo, la añoranza del difunto puede perdurar durante años.

 

La persona que pasa por el duele debe realizar una serie de tareas para la adecuada adaptación a la pérdida:

  1. Aceptar la realidad de la pérdida: La negación de la pérdida es común incluso cuando la muerte es esperada y para poder avanzar en el proceso de duelo se debe creer la realidad del fallecimiento, esto se puede lograr regalado las posesiones del difunto y asistiendo a los rituales relacionados con la muerte.
  2. Elaborar el dolor de la pérdida: Toda pérdida de un ser querido conlleva dolor para el superviviente. Si este dolor es suprimido o evitado, prolongará el proceso del duelo, por lo que debe reconocerse y resolverse.
  3. Adaptarse a un mundo sin el fallecido: La persona se debe adaptar al entorno en que ya no está su ser querido siendo consciente de los roles que este desempeñaba, también debe adaptar su identidad personal fortaleciendo su autoestima y autoeficacia ya que ésta se ve afectada tras una pérdida, y también el doliente buscará un significado a su vida que dote de sentido a su pérdida.
  4. Hallar una conexión perdurable con el fallecido al embarcarse en una vida nueva: El doliente no olvidará al ser querido pero deberá continuar con su vida y hallar un lugar adecuado para éste en su aspecto emocional, que le permita establecer nuevas relaciones.

 

Alterno a esto puede buscar apoyo de familiares y amigos para sentirse acompañada, recuperar paulatinamente el ritmo de vida comenzando con actividades placenteras, permitirse estar en duelo sin aislarse completamente de sus obligaciones para que poco a poco retome su ritmo de vida. También es aconsejable que evite tomar decisiones importantes de forma precipitada, por ejemplo vender una casa, ya que después puede considerar que no fue acertada. Leer sobre el duelo puede ser una forma de reconocer o reflexionar sobre los propios sentimientos y el significado de lo sucedido.

 

Este proceso requiere un monto variable de tiempo y suele actualizarse en los momentos de aniversarios, cumpleaños, vacaciones, fiestas familiares, fiestas de navidad y de fin de año, oportunidades en las que se recuerda que el dolor por la pérdida del ser querido no ha terminado del todo.

Finalmente, cabe resaltar que afrontar el duelo es un proceso psicológico, no psicopatológico, porque la muerte forma parte de la vida y la vida no es una enfermedad. Estar transitoriamente triste (una situación emocional normal) no significa estar deprimido (un cuadro Clínico). Esto quiere decir que, en la mayor parte de los casos, la superación del duelo no requiere un tratamiento psicológico.El problema psicopatológico se presenta cuando la persona experimenta un sufrimiento extremo y permanente, cuando se encuentra el clínicamente deprimida y cuando no cuenta con recursos psicológicos suficientes o sus estrategias de afrontamiento son erróneas. 

 

https://repositorio.unican.es/xmlui/handle/10902/8298

https://portal.edu.gva.es/wp-content/uploads/sites/1031/2021/10/DLFE-2408694.pdf 

 

Para saber más:

https://youtu.be/_jxQ1SCOCm0

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

La obligación de estar feliz en navidad

Para la mayoría de las personas, la navidad se relaciona con emociones positivas, caras sonrientes, reconciliaciones y cenas familiares, pero de lo que pocos hablan es que en ésta época no siempre desaparece la tristeza o la depresión y que algunas personas no sentirán la misma felicidad que, se supone, se debe sentir en estas festividades, es allí cuando se presenta una presión social tan fuerte que, prácticamente, nos vemos obligados a estar felices, o al menos simularlo.

La tristeza, la ansiedad o el mal humor en estas fechas pueden aparecer por distintos factores como por ejemplo la pérdida de un ser querido, estar desempleado, tener escasez económica, haber pasado por una ruptura amorosa recientemente, entre otros. Adicional, las personas que tienen recuerdos negativos de navidades pasadas no las suelen disfrutar en la actualidad debido a que la memoria de los sujetos se adapta a las situaciones contextuales, por ejemplo, las festividades navideñas evocan en cada persona recuerdos activados por la comida, las celebraciones, las canciones y los adornos.

Esto se puede evidenciar en el Trastorno Afectivo Estacional el cual se define como la presencia de episodios depresivos recurrentes en una época determinada del año, en este caso la navidad, y se van por completo cuando las festividades se acaban. Pensemos en un ciclo que no deja de repetirse, al tener constantes detonantes que activan una sensación desagradable, ésta reforzará el recuerdo y continuará guardándose con esa emoción, de esta manera en cada Navidad los estímulos evocarán eso que hemos guardado de ellas.

Para tener una navidad más sana emocionalmente te sugerimos realizar las siguientes recomendaciones:

  •       Ajusta tus expectativas: Piensa en la Navidad como una época normal, como cualquier otra del año, con sus ventajas y sus inconvenientes, recuerda que es una época muy breve y que en menos de lo pensado ya la habrás atravesado sin haberlo notado.
  •       Pon tus límites: No te obligues a participar en todos los eventos por presión social, esto lo puedes hacer comunicando a los demás, de manera asertiva, por qué no quieres participar en ciertas cosas, de esta manera lo entenderán y pasarás la época con más tranquilidad.
  •       Mantén tus rutinas agradables: En las vacaciones y las fiestas solemos cambiar nuestras rutinas y horarios, pero no hay motivo para abandonar aquellas cosas que más nos gustan en nuestro día a día. Incorpora pequeños momentos de disfrute en solitario o en pareja, que te harán sentir mejor y atravesar con más fuerza las fiestas.
  •       Concéntrate más en los aspectos positivos ya que si mantienes expresando tu frustración por la Navidad, tan solo harás que esta sea más importante en tu vida, aunque no del modo en el que te gustaría. Cada queja estará reforzando el pequeño ritual de dejar claro tu desagrado por estas fechas, el cual a la vez te mantendrá en ese malestar.

Si pese a todo lo anterior te sientes desbordado, apóyate en personas de confianza para expresarles cómo te estás sintiendo, y en dado caso, si consideras que hay temas que te cuesta manejar, pide ayuda a un profesional en salud mental.

Para saber más:

https://youtu.be/6-FESUNeU0Q

 

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Compras navideñas

Se llega la navidad y con ella una oleada de compras ya sea en ropa para nosotros, en regalos para los seres queridos, en decoración del hogar acorde a la época y en comida para las novenas y/o cenas especiales. Es por esto que en navidad está muy presente el consumo, en muchas ocasiones excesivo, por permitirse un gasto extra, por tener a su disposición, en diferentes tiendas, la decoración desde el mes de octubre y por estar expuestos a ofertas, liquidaciones y promociones, es allí cuando se empieza a sentir “el espíritu navideño”, no por lo que significa en sí sino por la motivación de comprar, algunos trabajan horas extras, otros aprovechan la anticipación de las ofertas, y otros se endeudan.

 

En estas fechas las personas suelen gastar una cantidad considerable de dinero por comprar a partir de una necesidad emocional y no racional comprando productos no presupuestados, según estudios el vestuario aparece en primer lugar como producto más adquirido, en segundo lugar los productos de tocador como cosméticos y perfumes y en tercer lugar los productos electrónicos. 

 

La decisión de compra en navidad puede ser influenciada por variables externas e internas, dentro de las variables externas están: 

  • La situación económica del país en el momento.
  • Las innovaciones tecnológicas de los productos.
  • Los valores, ideas, comportamientos, creencias, normas y costumbres propias de la sociedad a la cual pertenezca.
  • La utilización de productos ecológicos y reciclables.
  • Las posibilidades económicas según las clases sociales.
  • Los grupos de personas que el individuo toma como referencia.
  • La familia ya que estos cumplen un papel importante en la decisión de compra.

 

Dentro de las variables internas están: la motivación, la percepción, la experiencia, las características personales, las actitudes, los comportamientos, los aprendizajes y el estilo de vida.

 

En la época de navidad también se suele confundir entre un trastorno de compras compulsivas con las compras excesivas sin llegar a ser una conducta patológica, esto debido a la temporada como se mencionó anteriormente. Es necesario poder identificar sus diferencias para poder darle el mejor manejo. Algunas diferencias son:

  • En los compradores compulsivos, el foco y la emoción no está en el artículo comprado, sino en el proceso de compra o acto en sí de comprar.
  • Los compradores “normales” y los compulsivos pueden tener impulsos repentinos de comprar pero el impulso de los compulsivos es disfuncional y repetitivo en el tiempo.
  • Las compras realizadas por personas con adicción generan problemas y deterioro en las áreas de funcionamiento de su vida cotidiana.
  • En los compradores compulsivos se produce un efecto negativo post compra como lo es la culpa debido a su crónica falta de autocontrol.

 

Finalmente recuerda que antes de autodiagnosticarte lo más recomendable es acudir con un profesional ya sea para manejar la adicción o para prevenirla. Adicionalmente, te invitamos a ver nuestro blog “Compradores compulsivos” donde encontrarás algunas recomendaciones para planificar tus compras.

 

http://repositorio.unab.cl/xmlui/handle/ria/16702 

 

Para saber más: 

https://youtu.be/Lm7o2Mz6akU

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Estrategias para evitar el estrés financiero

Nuestra salud mental, a lo largo de la vida, se puede ver afectada por muchos factores, uno de ellos es el dinero, la falta de éste nos puede generar estrés, ansiedad, depresión, problemas interpersonales, problemas en el rendimiento académico y/o laboral, entre otros que nos vuelven vulnerables a que, tanto nuestra salud física como mental, se vean afectadas.

 

El estrés puede generar la energía necesaria para ciertas situaciones como en las competencias o los exámenes, pero si este está presente de una manera excesiva puede desencadenar problemas en la salud afectando el sistema inmunitario, cardiovascular, neuro endocrino y nervioso central.

 

El estrés por las finanzas nace por las preocupaciones a nivel económico que afectan a la persona, familia y otras situaciones netamente financieras, generando malestar, incertidumbre, actitudes poco saludables por su falta de compromiso con sus finanzas, frustración y una sensación de desesperanza al ver cómo se acumulan las deudas y se incrementa la cantidad de dinero solo para pagar los intereses. Algunas de las causas se relacionaban con el uso imprudente del crédito, sobreendeudamiento, malas decisiones del gasto, mal manejo del dinero y presupuesto ineficiente al llegar a fin de mes

 

Existen dos categorías del estrés financiero:

 

  • Estrés financiero crónico: Cuando la persona no cuenta con el dinero suficiente para pagar los alimentos, la atención médica, la ropa y las actividades de ocio familiar.

 

 

  • Estrés financiero agudo: Cuando la persona tiene menos dinero de lo habitual, pide dinero prestado o acude a una hipoteca.

 

 

Algunas personas utilizan diferentes estrategias de afrontamiento para el estrés financiero, se ha comprobado que el alcohol es una de las más utilizadas ya que la incapacidad de pagar las necesidades básicas contribuye a la ansiedad, haciendo que el alcohol actúe como un mecanismo de control emocional. 

 

Algunos aspectos emocionales, conductuales y cognitivos que ayudan a reducir las consecuencias del estrés financiero son: autoestima, autonomía, percepción de autoeficacia, apoyo social, emocional, material o físico, humildad y humor. 

 

Para evitar caer en el estrés excesivo por las finanzas, te sugerimos las siguientes recomendaciones: 

 

  • Gastar menos de lo que ganas ya que si gastas menos de lo que recibes podrás ahorrar y tendrás más herramientas para sobrellevar los eventos inesperados.

 

 

  • Darle prioridad a las facturas que no cuentan con un periodo flexible de pago y tenerlas en cuenta mediante un recordatorio para evitar problemas como los reportes o recargos por pagos atrasados.

 

 

  •  Tener ahorros para afrontar los imprevistos y de este modo no contraer deudas que pueden afectar la salud financiera.

 

 

  • Si se presenta la necesidad de contraer una deuda, ésta debe ser sostenible, es decir que tu seas capaz de pagarla sin generar recargos para evitar la preocupación futura.

 

 

  • Contratar los seguros adecuados y de calidad ya que se pueden evitar problemas cuando se presente algún imprevisto, como por ejemplo una emergencia médica.

 

 

  • Planificar los gastos a futuro, afrontando los retos financieros para poder gozar de una buena salud financiera.

 

Adicional a éstas recomendaciones, si ya presentas ansiedad por temas financieros puedes acudir con un profesional en psicología y/o psiquiatría para que le den un mejor manejo mediante terapia psicológica y/o fármacos, ésto puede fomentar la resiliencia en situaciones de duelo por la pérdida del trabajo o si presentas bajos ingresos afrontando mejor las dificultades que esto genera.

 

https://repositorio.esan.edu.pe/handle/20.500.12640/1626

https://dehesa.unex.es/handle/10662/6473 

 

Para saber más:

https://youtu.be/tGBSEQ6pgZQ

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

El poder del color

El color se ve todos los días y en todas partes pero pocas veces se analiza por qué cada cosa tiene un color determinado, o si las decisiones de compra son afectadas por los colores o si éstas sólo dependen de la personas que las realiza, tampoco se suele reflexionar sobre las emociones que generan los colores en las personas ya que es un proceso tan automático que muchas veces no somos conscientes de ello.

 

La psicología del color consiste en que todos los colores generan un efecto emocional en cada persona, despertando sentimientos positivos o negativos, éste está determinado por su contexto donde se establece si un color resulta agradable y correcto o falso y carente de gusto. La psicología del color se puede utilizar en todos los contextos posibles como por ejemplo en el arte, la forma de vestir, los artículos de consumo y la decoración de una casa. 

 

Las emociones juegan un papel muy importante en la vida de las personas ya que impulsan las acciones a realizar, dan sentido a cada momento y tienen un efecto sobre las decisiones, es por esto que, muchas empresas u organización usan el color para potenciar su marca y sus ventas al satisfacer los deseos y cubrir las necesidades de los consumidores, el color busca venderle a la mente y no a la gente, esto siempre acompañado de un uso armónico de la saturación, el brillo, las fuentes, los tamaños de letra y los elementos visuales, por ejemplo, en un estudio observaron que los empaques brillantes de las papas producían sentimientos de culpa en los consumidores, mientras que los empaques mate, producían dicho sentimiento pero en menor medida.

 

El color de un producto también puede influir en el sabor que se percibe de dicho alimento, por ejemplo, los productos con azúcar pintados de rojo son juzgados como más dulces que los productos sin color. En un estudio se preparó un buffet en el que muchos de los alimentos tenían colores no convencionales para las comidas, posterior a esto los participantes se quejaron de que muchos platos no tenían sabor, y algunos de ellos confirmaron que se sentían mal después de la comida.

 

Así como el lenguaje, los efectos que generan los colores tampoco son innatos a pesar de estar marcados por ellos desde nuestro nacimiento, puesto que, los colores se conocen en la infancia a la vez que se aprende el lenguaje, y cuando se llega a la edad adulta, éstos se tienen tan arraigados que parecen innatos. 

 

Además de que lo que expresan los colores depende de la experiencia, también dependerán de la cultura a la que pertenece, sin embargo, a nivel general se pueden establecer unas relaciones, algunas de éstas son:

 

 

  • El rojo significa sangre, fuego, pasión, violencia, actividad, impulso, acción, movimiento y vitalidad; aumenta la tensión muscular, estimula positivamente el apetito, activa la respiración, estimula la presión arterial y es el más adecuado para personas retraídas, de vida interior, y con reflejos lentos. 

 

 

  • El naranja es entusiasmo, ardor, incandescencia, euforia y actúa para facilitar la digestión.

 

 

  •  El amarillo es sol, poder, arrogancia, alegría, buen humor y voluntad; se le considera como estimulante de los centros nerviosos.

 

 

  • El verde es reposo, esperanza, primavera, juventud y por ser el color de la naturaleza sugiere aire libre y frescor; este color libera al espíritu y equilibra las sensaciones.

 

 

  • El azul es inteligencia, verdad, sabiduría, recogimiento, espacio, inmortalidad, cielo y agua y también significa paz y quietud; actúa como calmante y en reducción de la presión sanguínea.

 

 

  • El violeta es profundidad, misticismo, misterio, melancolía y en su tonalidad púrpura, realeza, suntuosidad y dignidad; es un color delicado, fresco y de acción algo sedante. 

 

 

  • Los colores cálidos en matices claros: cremas o rosas, sugieren delicadeza, feminidad, amabilidad, hospitalidad y regocijo, y en los matices oscuros con predominio de rojo, vitalidad, poder, riqueza y estabilidad. 

 

 

  • Los colores fríos en matices claros expresan delicadeza, frescura, expansión, descanso, soledad, esperanza y paz, y en los matices oscuros con predominio de azul, melancolía, reserva, misterio, depresión y pesadez.

 

 

Finalmente se debe tener en cuenta que un mismo color tiene un efecto completamente diferente si se combina con otros colores, y que si cualquier color se combina con el negro su significado positivo se convierte en negativo, esto debido a que conocemos más sentimientos que colores, por ello cada color nos puede producir muchos efectos distintos y contradictorios, haciendo que un mismo color actúe en cada ocasión de manera diferente. Por ejemplo, el mismo rojo puede parecer erótico o sensual o violento.

 

https://repositorio.upeu.edu.pe/handle/20.500.12840/2859 

https://repository.unimilitar.edu.co/handle/10654/15434 

Para saber más: 

https://youtu.be/3RRuIxZX8ZU 

https://youtu.be/O35G6qpbgbg

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Aprender a aprender

El proceso de estudiar y comprender información puede resultar tedioso para algunas personas, haciendo que se aburran, que no obtengan los resultados deseados y pensando que es por su “falta de inteligencia”, cuando, en realidad, aquí influyen muchos factores como la disposición del ambiente, la postura del cuerpo, la planificación y las técnicas de estudio.

Para controlar estos factores y aprender de una manera óptima, puedes tener en cuenta lo siguiente:

Disposición del ambiente: El lugar de estudio debe ser tranquilo, libre de distracciones y ruidos, en lo posible debe ser un lugar que sólo se utilice para cuestiones académicas y/o laborales, compuesto por una silla con una altura proporcional al escritorio el cual debe estar limpio y ordenado, se recomienda colocar en un lugar visible las fechas con sus respectivos compromisos académicos y contar con la temperatura, ventilación e iluminación adecuada. Se puede hacer uso de música siempre y cuando tenga un volumen bajo y se debe evitar el uso de la televisión porque esta actividad estimula simultáneamente la vista y el oído impidiendo la concentración. 

Postura del cuerpo: El tronco del cuerpo debe estar estirado, con la espalda apoyada en el respaldo de la silla, los apuntes o el computador deben estar, aproximadamente, a unos 30 centímetros de distancia y si es posible que estén un poco inclinados por un atril u otro objeto, esto disminuye el cansancio ocular. También se debe evitar realizarlo en la cama o en una silla reclinada ya que el organismo asocia la cama con el descanso, provocando que la persona se duerma y no pueda cumplir con su objetivo.

 

Planificación: Esta depende de la persona y del tiempo destinado para su ejercicio, se recomienda iniciar con las asignaturas o tareas de mayor dificultad, ya que se pueden desarrollar de mejor manera si no hay presencia de cansancio, y terminar con las más fáciles que requieren un menor esfuerzo cognitivo. También se recomienda establecer un mínimo y un máximo de tiempo distribuyéndolo según la importancia y la dificultad de las actividades, teniendo en cuenta que también es importante dedicarle tiempo a la familia, amigos y a nosotros mismos. Se deben tener descansos proporcionales al tiempo establecido para cada actividad. 

 

Técnicas de estudio: Son herramientas utilizadas para potenciar el aprendizaje. Éstas varían según los procesos de cada estudiante y cúal se le facilite más. Algunas de éstas son:

 

  • Subrayar: Esta técnica se utiliza durante la lectura para resaltar las ideas de cada texto, recomienda subrayar de una forma las ideas principales y de otra forma las secundarias para que a simple vista se pueden evidenciar los contenidos jerarquizados. También se recomienda utilizar utensilios que permitan la visibilidad de las palabras, subrayar estrictamente lo necesario sin exagerar, antes de subrayar se debe realizar una primera lectura comprensiva, utilizar únicamente 2 o 3 colores para agilizar el proceso y la comprensión,  y tener en cuenta la posibilidad de emplear una técnica de estudio simultánea como la toma de apuntes, los resúmenes, las fichas, etc.

 

 

  • Resumen: Redactar de una forma breve, sencilla y en tus propias palabras los aspectos más importantes añadiendo las aclaraciones que creas convenientes, esto también se puede hacer en forma de cuadro sinóptico esto, También se recomienda leer el texto tantas como sea necesario, estar seguro de haber comprendido su significado, diferenciar los conceptos principales y los secundarios y elegir los elementos que se van a omitir. Esto facilita recordar el material estudios si se efectúa el repaso de lo resumido.

 

 

  • Debate: Es la discusión que realizan los integrantes de un grupo sobre un tema que provoca algunas divergencias, esto propicia el aprendizaje mutuo y hace que los integrantes del grupo sustenten sus puntos de vista personales, desarrollando conductas positivas para el trabajo en grupo, creando en los asistentes hábitos para que atiendan las intervenciones y se pueda llegar de manera exitosa a las conclusiones del tema tratado.

 

  • Toma apuntes: Es recomendable sacar los apuntes necesarios y que éstos sean escritos a mano en vez de un computador, tablet o celular ya que cuando se escribe en estos médicos electrónicos se hace tan rápido que el cerebro no logra procesar de manera eficaz toda la información, en cambio al escribir con la mano pensamos más en el contenido, en la forma y prestamos más atención en la información más importante. 

 

Para saber más:  

 

http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0124-01372015000100014

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Cómo enfrentar el miedo a la muerte?

Todos en algún punto hemos presentado miedo a la muerte, ya sea por un acontecimiento real o imaginario, sin embargo, éste miedo no es tan frecuente en personas sanas y jóvenes en comparación de las personas con una enfermedad seria o que tienen muchos años de vida, en ellos ronda el pensamiento de que la muerte puede llegar en cualquier momento generando ansiedad y en ocasiones depresión ya que se acercan a lo desconocido, al final de lo que se conoce como “real” y a la incertidumbre total.

 

Se pueden destacar siete razones por las que se puede generar ansiedad ante la muerte, estos son: la experiencia de morir en sí misma, miedo a pasar los últimos años de vida en un geriatrico, miedo a sentirse avergonzado y perder la dignidad, miedo a dejar de ser quien era, miedo a la soledad después de morir y a estar separados de los seres queridos, miedo a pasar los últimos días en un hospital y temor al fracaso.

 

La literatura reporta que las personas solemos afrontar el miedo a la muerte mediante dos formas, la primera se considera positiva en cuanto el miedo y la ansiedad a la muerte son prudenciales y esto puede conducir a que la persona valore mucho más la vida, la segunda se considera negativa en cuanto la idea de la muerte genera angustia y obsesión en la persona dando como resultado conductas agresivas y comportamientos poco adaptados a la norma y en algunos casos genera mayor probabilidad de estrés.

 

El proceso de afrontamiento está determinado por factores internos que hacen referencia a la forma de ser de la persona, algunos ejemplos son:

 

  • Las personas buscadoras de emociones, a las cuales toman con mayor probabilidad riesgos, por lo que habrá una tendencia a una mayor tolerancia al hecho de morir.

 

 

  • Las personas con una actitud optimista parecen tener un mejor manejo de los síntomas de enfermedades físicas ya que suelen estar centradas en buscar los lados positivos de la enfermedad.

 

Los factores externos son los recursos tangibles como la educación, el dinero, las creencias o religiones, el apoyo social o la existencia de diversos estresores simultáneos como dificultades económicas y problemas de pareja, estos pueden actuar de manera positiva o negativa en el proceso de afrontamiento.

 

A pesar de los distintos factores que puedan afectar el proceso de afrontamiento puedes seguir las siguientes recomendaciones para darle un mejor manejo a tu miedo o angustia por la muerte, sin embargo, recuerda que lo mejor es tener un acompañamiento psicológico para tu proceso.

 

  • Acepta que la muerte hace parte de la vida y no puedes controlar cuándo ni dónde será, reconocer esto ayudará a que te centres más en tu vida, a que hagas cosas para sentirte orgulloso de ella y para reducir el miedo a morir.

 

 

  • Vive en el aquí y el ahora, para ello puedes realizar ejercicios con tus actividades cotidianas, ya sea comer, tender la cama, lavar la loza o cepillarte los dientes, y concéntrate en cada uno de los movimientos que realizas, eso ayudará a que mantengas tu atención en el presente y evita que te angusties con la incertidumbre.

 

 

  • Habla con naturalidad sobre la muerte y no trates de evitar el tema para que el temor que te genera se vaya disminuyendo. También puedes tomarte un minuto diario para repetir la palabra “muerte” de forma continua y al final notarás cómo va perdiendo su significado y sólo quedará un simple sonido.

 

 

Ten presente que el miedo a la muerte y todos los pensamientos que eso trae consigo, puede hacer que descuides tu vida y a los que te importen, afectando de manera negativa tu salud mental y física, no estás tarde para hacer algo por ti, y recuerda que está bien buscar ayuda.

 

https://eprints.ucm.es/id/eprint/49449/ 

 

Para saber más:

https://www.youtube.com/watch?v=uNezGSdz5m0

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Las fobias específicas

Las personas suelen hablar de fobias muy coloquialmente en diferentes situaciones de la vida cotidiana sin saber exactamente lo que significa, qué tipos existen y desconocen si cuentan o no con un tratamiento.

 

Según el DSM-5, las personas que tienen alguna fobia específica presentan miedo o ansiedad inmediata, intensa, desproporcionada y persistente por un objeto o situación, lo que genera malestar o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento de la persona, por ende suelen evitar exponerse a estos objetos o situaciones.

 

El miedo se puede adquirir cuando se enfrenta directamente con experiencias negativas como por ejemplo un accidente de coche o una mordedura de animal, también cuando se observa las consecuencias aversivas en otros sujetos, ya sea en vivo o filmados, por ejemplo presenciar un accidente sin estar involucrado en el, y cuando la información amenazante es transmitida por otra persona, tal como los avisos de los padres sobre lo peligrosos que son ciertos animales o la información en la prensa sobre accidentes aéreos o enfermedades.

 

Los tipos de fobia se pueden dividir en: 

  • Animal (por ejemplo perros, arañas, insectos)
  • Ambiental (por ejemplo alturas, tormenta, agua)
  • Sangre, inyecciones o heridas (por ejemplo objetos, material y procedimientos quirúrgicos)
  • Situacional (por ejemplo aviones, ascensores, lugares cerrados)

 

Algunas de las fobias específicas más conocidas son: 

  • Aerofobia (miedo irracional a volar) 
  • Acrofobia (temor irracional a las alturas)
  • Agateofobia (temor irracional a volverse loco)
  • Amaxofobia (miedo irracional a conducir)
  • Brontofobia (miedo irracional a los fenómenos atmosféricos como los truenos, rayos y tormentas)
  • Claustrofobia (temor excesivo a estar en espacios pequeños)
  • Fobia dental (temor irracional por el dolor y el daño producido por las intervenciones dentales)
  • Hematofobia (miedo irracional a la sangre, inyecciones o heridas) 
  • Sitofobia (temor irracional a atragantarse y/o vomitar)
  • Tanatofobia (miedo irracional a morir)
  • Zoofobia (miedo excesivo a algunos animales)

¿Cómo puedes identificar si en realidad es una fobia o simplemente es miedo? 

Como anteriormente se mencionó, las fobias son temores excesivos que te impiden realizar diferentes actividades, por ejemplo, debido a que temes conducir no logras llegar a tiempo a tu trabajo ya que prefieres caminar, o debido al miedo excesivo a los perros, cuando ves uno por la calle, presentas inmediatamente un ataque de ansiedad (dificultad para respirar, sudoración, temblor, aumento del ritmo cardiaco, sensación de peligro inminente y dolor en el pecho). Esto se diferencia de un miedo común cuando, por ejemplo, ves a un perro, sientes miedo pero logras pasar de largo sin presentar mayor malestar, o, a pesar del miedo por conducir lo logras hacer para evitar llegar tarde al trabajo.

 

Si identificas que presentas alguna fobia específica, lo recomendable es acudir con un profesional en salud mental el cual te puede ayudar a darle un mejor manejo, ya sea por medio de terapias psicológicas y/o con medicamentos. Alterno a esto, puedes disminuir los síntomas por medio de las siguientes aplicaciones que están al alcance de tu mano.

  • Phobia Free 
  • Phobious
  • Spider phobia cardboard 
  • Phobias and How to Overcome Them 

O también puedes seguir las siguientes recomendaciones:

 

  • Cuando te encuentres frente a la situación u objeto que te causa temor, trata de estar cerca de ellas sin evitarlas o escapar, puedes hacerlo progresivamente, y esto con el fin de que ese miedo vaya disminuyendo poco a poco porque si lo evitas sólo lograrás que cada vez se haga más grande.

 

 

 

  • Realiza ejercicios de consciencia plena como por ejemplo comerte algo que te guste de manera lenta, notando cada movimiento que realiza tu boca, los sonidos y los olores para que puedas mantener tu atención en el aquí y ahora, o también lo puedes hacer con tus actividades cotidianas, esto te ayudará a manejar la ansiedad y a reducir las conductas de evasión.

 

 

 

 

  • Realiza ejercicios de respiración profunda para controlar las reacciones fisiológicas antes, durante y después de enfrentarse a las situaciones u objetos que te generan ansiedad, esto lo logras inspirando profundo lentamente, “inflando” el diafragma (pon una mano en el pecho y la otra en la “boca del estómago”, esta mano será la única que se debe levantar), y sueltas lentamente el aire.

 

 

 

  • Mantén una vida saludable realizando actividad física o practicando algún deporte que sea de tu agrado, come balanceado, duerme bien y evita la cafeína ya que esto te ayudará a disminuir el estrés y la ansiedad que te produce los objetos o las situaciones que están relacionadas con la fobia que presentas.

 

Finalmente recuerda que estas recomendaciones no reemplazan una terapia psicológica y/o farmacológica.

Para saber más: http://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/115722

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Por qué nos gusta ver películas de terror?

Es tal vez un poco contradictorio que a muchas personas les guste las películas de terror cuando, a pesar de que generan emociones negativas, como el miedo, sobresaltos y les eleve su ritmo cardíaco, al mismo tiempo produce una sensación de placer que hace que las disfruten cada vez que las ven. Sin embargo, otras personas prefieren evitarlas ya que, a pesar de no ser reales, les desata emociones negativas tan intensas que no se convierten en una preferencia.

Al centrarnos en la paradoja de las películas de terror en la cual se siente miedo, pánico, disgusto, preocupación, sudoración, donde la persona se cubre los ojos pero quiere seguir mirando, entrevé la escena, pero también quiere que se termine, se puede explicar el gusto por este género desde varias perspectivas, una de estas es plasmada por el filósofo Carroll (1990) donde expone que lo que llama la atención de estas películas es el modo en que violan las normas de la sociedad ya que raramente se ven esas violaciones en la vida cotidiana, lo que satisface la curiosidad de las personas.

Dolf Zillmann y Jennings Bryant, dos de los investigadores con mayor crédito en la Psicología de Medios, en su libro Los efectos de los medios de comunicación (1996) mencionan que a medida que incrementa el malestar y las emociones negativas durante las películas, mayor es la evaluación de disfrute y apreciación al finalizar la misma. Esto se debe al placer que se siente después de la exposición ante la película en su totalidad, es decir, que podemos experimentar un disfrute intenso solo a partir de un contraste.

También se puede explicar a partir de la “paradoja del drama” expuesta por Mark Packer en su artículo “Dissolving the paradox of tragedy” (1989) la cual consiste en el disfrute de la experiencia de visualizar contenidos que tienen propiedades que producen sentimientos negativos que la mayoría de personas busca evitar en la realidad, como shock, terror, lástima y tristeza. Las personas disfrutan el “placer de sufrir”: evalúan de forma positiva su experiencia estética negativa. De hecho se ha demostrado que el malestar empático vivido durante la exposición a una película dramática o trágica se asocia a una mejor evaluación o percepción de disfrute.

En la Teoría de la relatividad de Alexander Bain (1979), filósofo, psicólogo y pedagogo escocés, afirma que el cambio es necesario para sentir, es decir que el grado de sentimiento es proporcional al cambio; la brusquedad de la transición es un modo de mejorar el efecto.

De acuerdo al modelo de la desensibilización, la exposición repetida a contenidos de violencia (terror o de cualquier otro tipo) provoca un efecto de habituación afectiva tiene que ver con el aumento de la tolerancia hacia la violencia (o el terror), a la vez que disminuye la preocupación, empatía o sentimiento de compasión ante el sufrimiento de otras personas que pudieran ser víctimas de actos violentos, evidenciándose a medida que transcurre la película.

Finalmente, otra teoría que puede servir para explicar el disfrute del suspense (y el drama, en general) es la teoría de la transferencia de la excitación mencionada por Zillmann (1996) la cual expresa que la creciente excitación generada por estímulos negativos se convierte al final en diversión, esto debido a que los residuos de excitación causados por la angustia empática se mantienen durante todo el desenlace, lo que hará que se intensifique la satisfacción que provoca el final.

Para saber más:

https://youtu.be/XHnDWOqImPg

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Posibles razones por las cuales no disfrutas del sexo

La satisfacción sexual es la evaluación subjetiva de agrado o desagrado que una persona hace sobre su vida o acto sexual a partir de la percepción del cumplimiento de las necesidades y expectativas sexuales tanto propias, como de la pareja. Para algunas personas les puede ser complicado tener relaciones sexuales en las cuales haya un completo difrute de las mismas, esto muchas veces se le atrubulle únicamente a la pareja pero en realidad es afectado por muchos factores relacionados con la salud tanto física como mental y a diferentes estímulos sexuales.

 

Respecto a la salud física, se ha asociado con menor satisfacción sexual el uso de medicamentos que disminuyen el líbido, lesiones de la médula espinal, enfermedades crónicas, sequedad vaginal durante la menopausia o la lactancia, alergias en la piel, enfermedades autoinmunes, endometriosis, prostatitis, dispareunia, entre otras. 

 

Respecto a la salud mental se ha evidenciado en diferentes investigaciones que la menor satisfacción sexual se relaciona con la presencia de síntomas depresivos, de ansiedad, estrés, insatisfacción corporal, falta de comunicación o asertividad sexual, trauma con experiencias pasadas.

 

En cuanto a la depresión, al existir un bajo estado anímico se disminuye el interés y se presenta ausencia de placer en la realización de actividades, lo cual incluye al ámbito sexual en donde se evidencia disminución de la libido, e incluso se puede presentar disfunción eréctil o eyaculación precoz en los hombres, y las mujeres anorgasmia, es decir, dificultad para tener un orgasmo.

 

En relación al estrés y la ansiedad, estos se reflejan a nivel fisiológico y psicológico lo que causa una lubricación y erección bajas o nulas ya que al enfocar la atención a la situación ansiosa o estresante, la sexualidad deja de ser tomada en cuenta, esto también se puede presentar cuando hay problemas de pareja. Adicional, se puede presentar ansiedad de ejecución cuando hay una preocupación excesiva por nuestro rendimiento en las relaciones sexuales ya sea porque nos sentimos obligados a responder sexualmente, porque le tememos al fracaso o por pensar demasiado en el otro.

 

La imagen corporal también juega un papel importante ya que esta abarca percepciones, sentimientos y actitudes en relación a la apariencia física propia y si se presenta una imagen corporal negativa, se puede llegar a la insatisfacción y/o evitación sexual, esto se puede presentar cuando la persona se compara con un “ideal” lo que lleva a la evaluación del cuerpo generando vergüenza y ansiedad, en el caso de las mujeres, su “ideal” es una figura delgada y en los hombres una figura saludable y musculosa.

 

Cuando hay una escasa asertividad secual o comunicación entre la pareja, se presenta una menor satisfacción sexual ya que la persona no tiene la capacidad para expresar sus preferencias respecto a su propia experiencia y actividad sexual, esto también afecta al deseo sexual y a la excitación 

 

Otro de los motivos por la cual la satisfacción sexual es baja es el abuso sufrido o algún trauma que la persona haya experimentado, culpando así al sexo o relacionándolo directamente, esto genera que la conducta sexual esté guiada por esta clase de experiencias complicando la experimentación y el disfrute durante el sexo.

 

Finalmente debes tener en cuenta que muchos de los problemas de pareja, tanto sexuales como de otra índole, pueden estar relacionados con alguna de las anteriores condiciones personales y se debe dar prioridad a estas acudiendo con un profesional para que así se puedan buscar soluciones a los diferentes problemas en cada una de nuestras áreas.

 

Para saber más: 

http://dspace.unach.edu.ec/handle/51000/8589

http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-05342009000300004 

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Beneficios del sexo en pareja

Existen ciertos aspectos que son indispensables en una relación, algunos más importantes que otros pero siempre tendrían que estar presentes, entre estos factores los más importantes son: la sexualidad, el compromiso, la exclusividad, el romance, el bienestar económico y material, la tranquilidad, el mantenimiento, la empatía, el amor y el cariño. En esta ocasión nos centraremos en el sexo y sus beneficios.

 

El sexo es un aspecto importante en las relaciones de pareja, sin embargo, no en todas las relaciones tiene el mismo nivel de relevancia, aunque muchos de los problemas que tenien las parejas son a raíz del sexo ya sea porque diferen en la importancia que le dan o porque uno de los dos desea tener más o menos momentos de intimidad.

 

La sexualidad se expresa a través de los afectos, del deseo, de la intimidad, del amor, de la reproducción, de la familia, del bienestar, de las relaciones con otras personas y de los roles que asumimos, tanto mujeres como hombres. Vivir nuestra sexualidad de manera sana y en armonía nos permite construir relaciones personales equitativas, respetuosas y libres de violencia. 

 

La importancia de tener relaciones sexuales en pareja radica en que puede proporcionar un mejor estado de salud física y mental, en contraste de la sabiduría popilar, estudios han demostrado que, no necesariamente, el hecho de tener una vida sexual activa significa mayor felicidad pero si puede aportar ciertos beneficios a cada persona.

 

Algunos de los beneficios del sexo son: 

 

  • Reduce el estrés ya que los orgasmos, las caricias y el contacto físico liberan oxitocina la cual disminuye los niveles de cortisol y aumenta la sociabilidad.

 

 

  • Aumenta la autoestima debido a que se generan endorfinas, o también llamadas las hormonas de la felicidad, y estas hacen que la sensación de placer, aceptación y reconocimiento de tu propio cuerpo aumentan el autoconcepto.

 

 

  • Mejora el estado físico ya que durante la actividad sexual se ejercitan los músculos, se movilizan las articulaciones,mejorando la flexibilidad y aumentando la quema de calorías.

 

 

  • Reduce el insomnio debido a que la liberación de oxitocina durante el orgasmo actúa como inductora del sueño haciendo que el cuerpo se relaje y que el sistema nervioso descanse.

 

 

  • Al tener sexo de dos a tres días por semana se produce la cantidad necesaria de del anticuerpo inmunoglobulina el cual mejora el sistema inmune y protege de gripe hasta un 30%.

 

 

Si la rutina se ha apoderado de la relación, se debe considerar que algún miembro de la pareja haga uso de su imaginación y realice algunas técnicas como: idear nuevas posiciones o caricias, ver películas con sexo, escaparse de fin de semana o quizás emplear algún juguete sexual.

 

Para saber más

https://www.academia.edu/download/61669408/Satisfaccion-sexual.-Revision-de-los-factores-individuales-y-de-pareja-relacionados20200103-53015-16guepv.pdf 

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Entrena tu escucha activa

La escucha activa es la habilidad de atender con concentración para evitar las distracciones del ambiente enfocándose en comprender las palabras e ideas que expresa el interlocutor a través de gestos, posturas, sonrisas, miradas, silencios, etcétera. En la escucha activa es primordial que el oyente comprenda, responda y luego recuerde lo que se le dice,  para que de esta manera pueda reflejar por medio de gestos y reacciones que verdaderamente está atento a lo que la otra persona le está comunicando.

 

Existen cuatro tipos de escucha activa:

 

 

  • Escucha Atencional: Consiste en enfocarse en un estímulo para conseguir información y participar de forma activa. Esta se suele usar, por ejemplo, cuando escuchamos un mensaje por teléfono o cuando seguimos instrucciones.

 


 

  • Escucha Analítica: Consiste en analizar lo escuchado para poder dar solución a algo, es decir, el objetivo de esta escucha es ordenar secuencias, descubrir detalles, constituir comparaciones, diferenciar realidad y fantasía, diferenciar entre hecho y opinión, hacer deducciones, fundar ideas importantes, entre otras.

 


 

  • Escucha Apreciativa: Se realiza con el objetivo de recrearse con lo que se escucha, por ejemplo cuando escuchamos música, una conversación interesante, un podcast o cualquier cosa siempre y cuando no tenga la intencionalidad de responder a preguntas sobre ello. 

 


 

  • Escucha Marginal: Está presente cuando la persona se centra en una actividad en particular mientras escucha otros estímulos auditivos del entorno, por ejemplo cuando leemos, escribimos o estudiamos mientras escuchamos música.

 

 

Y tú, ¿sabes escuchar activamente? Te reto a que recuerdes la última conversación que tuviste y responde estas preguntas: ¿Qué decía la otra persona? ¿Tenías interés en lo que la otra persona estaba comunicando? ¿Evitabas hacer alguna otra cosa aparte de escucharle? ¿Le mirabas a los ojos?. Y si hablabas por teléfono, ¿Llevabas el hilo de la conversación?. Si alguna de tus respuestas fue negativa podrías considerar la idea de entrenar tu escucha activa ya que esta puede evitar malos entendidos, aumentar tu productividad, permitir relacionarse de mejor manera con las personas, conocerlas mejor, ganar confianza, crear amistades y promover el buen trabajo en equipo. 

Para entrenarte en escucha activa te proponemos algunas estrategias que podrías utilizar:

 

 

  • Presta atención a lo que el interlocutor te está comunicando y deja tus comentarios para el momento en que él termine la idea 

 

 

  • Demuestra al interlocutor el interés y la disposición para escucharlo mediante movimientos afirmativos de cabeza, pronunciando palabras del estilo de “sí, sí”, “ya veo”, resumiendo y confirmando las afirmaciones de quién nos trasmite el mensaje.

 

 

  • Cuando sientas molestia,  estés enojado o en estados de ira, dile al interlocutor que “no es un buen momento” y que retomarán la conversación cuando estés en disposición de escuchar con objetividad..

 

 

  • Argumenta y da tu opinión crítica únicamente cuando sea necesario, de lo contrario el interlocutor podría ponerse a la defensiva, lo cual puede provocar ruptura de la comunicación.

 

 

  • Pregunta lo que consideres necesario ya que además de demostrar que estás escuchando, le ayudas al interlocutor a desarrollar sus puntos de vista con mayor amplitud.

 

 

Finalmente ten presente que la buena escucha es la base para una oportuna comunicación y esto te puede ayudar a nivel laboral, académico y con las relaciones que tengas con otras personas a lo largo de tu vida. Recuerda, nunca es tarde para entrenarnos en esta habilidad. 

Para aprender más: https://www.fesc.edu.co/Revistas/OJS/index.php/convicciones/article/view/272/311

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Por qué salir de nuestra zona de confort?

Se entiende como zona de confort un espacio conformado por actitudes, comportamientos y estrategias que generan sensación de comodidad y de seguridad, que no se desea cambiar ni mejorar y que por tanto impide riesgos ya que se disminuyen toda clase de temores.

 

El concepto de “zona de confort” se origina a partir de una investigación realizada por Yerkes y Dodson en 1908 quienes encontraron una relación entre una zona de “comodidad” y el nivel de desempeño. Para mejorar el rendimiento, la productividad y el desarrollo, encontraron que se requería de unos niveles de estrés o ansiedad un poco más altos de lo normal, a este fenómeno lo denominaron “ansiedad óptima” ; en oposición al estado inicial de “zona de confort”.

 

Se ha encontrado que al pensar en salir de la “zona de confort”, la persona puede experimentar miedo a la pérdida, al fracaso, al ridículo, al “qué dirán”, al éxito; también es usual que dude de los posibles beneficios que tendría el cambio, debido a que siente la necesidad de tener control sobre todos los detalles del camino antes de arriesgarse a recorrerlo, en otras ocasiones falta un destino u objetivo claro que oriente las acciones .

 

Aquí algunos beneficios de salir de la zona de confort:

 

  •  

  •  Aumenta la confianza en ti mismo ya que cuando logras salir de tu zona de confort y logras tus objetivos, experimentas una sensación de empoderamiento al comprender que eres más fuerte de lo que pensabas.
  •  

  • Aumenta tu creatividad y motivación ya que abarcarás cosas que no sabías ni conocías para así ver las cosas desde otro punto de vista, con otra inspiración para  generar nuevas ideas.
  •  

  • Mejora tu productividad ya que la comodidad de tu zona de confort es enemiga de la productividad al llevarte a realizar las cosas de manera mediocre y automática .
  •  

 

  • Te prepara frente a las dificultades las cuales aparecen de manera inesperada y si no estás acostumbrado al cambio, los problemas te pueden afectar a tal punto que pueden generar trastornos psicológicos tales como stress y ansiedad 

 

Finalmente, te brindamos algunas recomendaciones para que puedas abandonar tu zona de confort cuando lo necesites:

 

  • Acepta que estás en una zona de confort: Si reconoces que has estado haciendo lo mismo sin hacer nada para cambiar tu situación, puedes tomar las medidas necesarias para salir de tu zona de confort e ir por las cosas que deseas lograr.

 

 

  • Reconoce tus miedos: Esto es importante ya que nuestros temores pueden llevarnos a ser muy negativos y nos solemos decir cosas como “no sirvo para ese trabajo”, “no soy suficientemente atractiv@”, “no voy a lograr mis sueños”, etc.

 

  • Ten una meta clara: Para que así tu imaginación y tus pensamientos ayuden a generar cambios verdaderos al visualizar los resultados y los sentimientos que experimentarás cuando tus sueños se hagan realidad.

En una frase que es atribuída a  Albert Einstein (aunque no se confirma su autoría) se dice que: “si quieres resultados diferentes, debes hacer cosas diferentes”, recuerdalo. 

 

Para conocer más: http://eprints.uanl.mx/9865/1/La%20actitud%20mental%20en%20la%20zona%20de%20confort.pdf

https://revistas.uam.es/tendenciaspedagogicas/article/view/2080

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Cómo eres según tu horóscopo?

“Tienes la necesidad de que otras personas te aprecien y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tu personalidad tiene algunas debilidades, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad que no has aprovechado. Aunque disciplinado y con autocontrol hacia el exterior, tiendes a ser aprensivo e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente; y de no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Pero encuentras poco sabio el ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irrealistas”.

 

¿Qué tan acertada fue esta descripción sobre ti del 0 al 5? Donde 0 es nada acertado y 5 totalmente acertado.

 

Este es un ejemplo de las afirmaciones presentes en el horóscopo el cual es usado para predecir el futuro de las personas de acuerdo a los signos zodiacales, estos son asignados dependiendo el día y mes de nacimiento. Los astrólogos son los encargados de interpretar los signos asignándoles características que, según ellos, influyen en la personalidad. Sin embargo, la ciencia no ha encontrado evidencia de que esto sea verdadero, en cambio, si se ha encontrado la explicación científica del por qué tanta gente cree que el horóscopo acierta la mayoría de las veces.

 

Una de las explicaciones desde la psicología es el efecto Forer o también llamado efecto Barnum, en el cual se presentan descripciones muy generales que parecen personalizadas al decirnos que se han hecho para nosotros específicamente, seguido a eso las aceptamos como propias cuando en realidad pueden ser válidas para cualquier individuo. Este efecto fue descrito en 1948 cuando el psicólogo Bertram Forer realizó un experimento en el cual pidió a sus estudiantes que realizaran un test de personalidad, posteriormente, Forer les entregó los resultados del análisis de personalidad (el primer párrafo de este escrito). Posteriormente, los estudiantes valoraron su precisión del 0 al 5 donde el promedio fue 4,26; lo curioso es que todos tenían la misma descripción donde habían afirmaciones muy vagas.

 

Otra posible explicación es a partir del sesgo de confirmación el cual consiste en la tendencia de las personas a optar por la información que confirme sus creencias. Esto se evidencia en el horóscopo cuando leemos o nos dicen una serie de afirmaciones donde escogemos la información que más se asemeje con la percepción de nosotros mismos. De igual forma se puede ver reflejado cada vez que buscamos, recibimos, recordamos o interpretamos información ya que involuntariamente estaremos a favor de los puntos de vista que ya teníamos. Este sesgo fue descrito en 1960 cuando Wason realizó un experimento en el cual se les pedía a unos sujetos que identificaran la regla en una serie de 3 números y por lo general se creaban reglas erróneas buscando pruebas que confirmaran su teoría en vez de que se la refutan. 

 

Bajo esta misma lógica, están construidos algunos de los “juegos” que se encuentran en redes sociales (como eres según tu nombre, cuáles signos del zodiaco son compatibles, etc) que son creados únicamente para el entretenimiento sin ninguna base científica.  

 

Dicho esto, podrías considerar realizar una observación detallada y reflexiva de nuestro propio comportamiento en vez de buscar respuestas en unas afirmaciones que son hechas para cualquier persona ya que estas no te van ayudar a identificar características particulares de tu personalidad. No permitas que te engañen bajo una apariencia de ciencia, el horóscopo, la carta astral y otros derivados, estos no son ciencia, no van más allá de ser entretenimiento hecho de improvisación y montones de palabrería.  

 

Para conocer más: 

 

https://tauja.ujaen.es/bitstream/10953.1/15424/1/Martn_Snchez_Irene_TFG_Psicologa.pdf

 

https://repositorio.udesa.edu.ar/jspui/bitstream/10908/16001/1/%5BP%5D%5BW%5D%20M.%20Mar.%20Santander,%20Cristian.pdf

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Tips para manejar la ansiedad ante el desempleo

El empleo tiene un papel muy importante en la vida de cada persona ya que aporta al cumplimiento de necesidades sus necesidades económicas como también a la realización de la vida social y proporciona una sensación de seguridad consigo mismo, es por esto que el estar desempleado afecta significativamente el bienestar en el aspecto económico, físico y mental a nivel del estado de ánimo, afectando su felicidad, su percepción sobre su calidad de vida y de éxito, la vuelve vulnerable a la exclusión social y predispone a que la persona padezca estrés, ansiedad, miedo, conflictos familiares y de pareja, ideaciones de suicidio, baja autoestima, frustración y depresión.

Una persona pasa por una serie de fases psicológicas al momento de perder un empleo, la primera es de corta duración y se denomina “Escepticismo”, en esta está presente la sorpresa y la confusión entre la sensación de fracaso y la incapacidad de realizar planes a futuro. La segunda fase es la “Negación”, esta se caracteriza por negar el hecho de haber perdido el empleo y algunas personas la experimentan al sentirse como si estuvieran en vacaciones temporales. La tercera fase es la “Ansiedad” donde la persona es consciente de su desempleo por la falta de dinero y los intentos fallidos al buscar trabajo, esta se caracteriza por presentar irritabilidad, melancolía e insomnio y para darle un manejo a esta podrías poner en marcha los siguientes tips:

 

 

  • Trabaja en mantener o generar hábitos saludables para que de esta manera aumente tu percepción de que eres competente o auto eficaz y así tengas bienestar mental frente a las situaciones adversas como lo es el desempleo.

 

 

 

  • Trabaja en tu sentido del humor, lo que incluye la alegría, ya que este tiene cierta influencia en áreas del cerebro que contrarrestan el estrés al cambiar los niveles de glucosa, cortisol, adrenalina y dopamina.

 

 

 

  • Distanciate de la situación para que la mires desde una perspectiva más objetiva y puedas hallar diferentes maneras de invertir tu tiempo, como por ejemplo realizando las cosas que te gustan y que antes por cuestiones de tiempo no podías realizar.

 

 

 

  • Haz ejercicio para eliminar la tensión y de esta manera disminuye la irritabilidad.

 

 

 

  • Practica ejercicios de atención plena, estos consisten en centrar la atención en el presente sin juzgar, para que disminuyan los niveles de ansiedad.

 

 

 

  • Si intentas dormir siempre a una misma hora, es más probable que el insomnio desaparezca o disminuya.

 

 

 

  • Si estás la mayor parte del tiempo en la casa, báñate y arréglate de manera que te sientas bien contigo mismo, ya que de lo contrario podrías tener problemas de autoestima.

 

 

Para conocer más: 

https://repository.uniminuto.edu/bitstream/10656/14440/2/UVDT.P_LeonJuan-RinconMilton_2022.pdf 

https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=157193 

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Cómo tener una entrevista de trabajo exitosa?

Todos sabemos que el proceso de conseguir empleo es un poco tedioso porque no nos preparan para esto, muchas veces hay un alto número de personas aplicantes a las vacantes, otras veces nos encontramos muy calificados y solamente requieren un técnico o al contrario, también puede ocurrir que nuestros nervios nos juegan una mala pasada al dudar de nuestros conocimientos y capacidades, pero podemos evitar caer en errores si tenemos una preparación previa: alguna de las cosas que puede ayudar es dormir bien la noche anterior a la entrevista, destinar un tiempo prudente para estar listo, cuando estés en el lugar de la entrevista puedes hacer algunos ejercicios de relajación muscular y respiración, y algo que debes tener muy presente es la preparación de las preguntas que suelen hacer en las entrevistas de trabajo ya que pueden haber unas que parecen muy fáciles pero que de su respuesta va a depender si obtienes o no el cargo. Algunas de las posibles preguntas son:

 

 

  • ¿Qué me puedes contar sobre ti? Aquí puedes hacer un breve resumen de tu hoja de vida y añadir aspectos que no están allí, como tus fortalezas. Esta pregunta se realiza con el fin de que el entrevistador conozca sobre tu percepción de ti mismo.

 

 

 

  • ¿Por qué quieres trabajar con nosotros? Infórmate con anterioridad sobre la empresa y demuestra el interés que tienes sobre esta ya que si no la has preparado con anterioridad puede ser difícil de contestar.

 

 

 

  • ¿Cuáles son tus debilidades? Ten en cuenta el cargo al que aspiras y depende de eso menciona las debilidades, añadiendo una oportunidad de mejora a partir de tus fortalezas para que de esta manera puedas escoger una debilidad que no afecte tu desempeño en el cargo, y recuerda, la sinceridad es la mejor opción.

 

 

 

  •  

  • ¿Cuál es tu aspiración salarial? Puedes mirar previamente cuál es la tendencia del salario para el cargo al cual aspiras y así puedas dar un valor justo y apropiado quedando como una persona consciente y realista.
  •  

  • ¿Por qué deberíamos contratarte? Aprovecha esta pregunta para venderte y mencionar logros concretos, hechos y datos de tus anteriores empleos, trata de no mencionar cosas que idealizas, ya que al entrevistador únicamente le interesan las cosas que ya has realizado y si tienes pruebas de ello mucho mejor.
  •  

 

 

  • ¿Por qué quieres dejar tu actual empleo? Muchas personas suelen mencionar aspectos negativos cuando les realizan esta pregunta, como por ejemplo por mala relación con su jefe o por mal salario, por lo tanto, hablar mal de tu anterior empleo no es una buena idea, en cambio, puedes resaltar aspecto positivo y mencionar que quieres realizar un cambio para ampliar tus habilidades y progresar laboral o profesionalmente. 

 

Para conocer más: 

https://archivos.csif.es/archivos/andalucia/ensenanza/revistas/csicsif/revista/pdf/Numero_24/CRISTINA__GRANADOS_BERMUDEZ_1.pdf 

https://www.researchgate.net/publication/351663927_GUIA_DE_ENTREVISTA_LABORAL 

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Compradores compulsivos

Vivimos en una sociedad consumista donde existe una línea muy delgada entre comprar lo que en realidad necesitas y comprar de manera excesiva e impulsiva lo cual nos puede traer problemas para la vida, algunos de estos familiares, económicos y mentales. 

 

Se puede definir el comportamiento de comprar de forma compulsiva, o también llamado Oniomanía, como una motivación, deseo o necesidad por comprar, que persiste y es repetitiva en el tiempo, es insistente e incapaz de ser controlada ya que al realizarla se genera una sensación placentera, de euforia, muy similar a la sensación resultante de consumir sustancias psicoactivas o generadoras de sensaciones de placer.

 

Las personas que realizan compras compulsivas son conscientes de que suelen obtener productos inútiles que muy probablemente no usarán, pero no pueden evitar adquirirlos y una vez realizada la compra, se pierde el aprecio por los objetos, a tal punto que ni siquiera se desempacan ni estrenan, esto se debe a que el objetivo de la compra no es el producto en sí, sino el acto de comprar. Esta conducta es la que  genera satisfacción, esto también se puede ver reflejado cuando no compran artículos para ellos sino para otras personas.

 

Algunas de las variables que pueden predisponer a que una persona tenga estas conductas son:

 

  • Ser joven ya que entre más aumenta la edad, va disminuyendo la frecuencia con la que compramos.

 

 

  • Ser de bajo nivel socioeconómico ya que intentan llegar a su “yo ideal” por medio de las compras y el consumo excesivo. 

 

 

  • Tener una autoestima baja, impulsividad y/o ansiedad ya que necesitan gratificación inmediata.

 

 

  • Tener depresión ya que comprar de manera compulsiva sería una manera de enfrentarla.

 

 

  • Haber crecido en un ambiente de consumo excesivo ya que la familia tiene un nivel muy alto de influencia.

 

Así, tengas o nó estas conductas y comportamientos frente a las compras, te dejamos algunas ideas para que puedas  planificar de la mejor manera tus compras: (Sin embargo si tus conductas son excesivas, no generas control sobre ellas y se convierten en una dificultad importante que altera tu bienestar y calidad de vida , lo más recomendable es que asistas a terapia con un profesional.)

 

  • Planifica una cantidad de dinero máxima que se pueda gastar al día/semana/mes con su respectiva finalidad.

 

 

  • Evitar el uso de tarjetas de crédito ya que estas generarán deudas y solemos usarlas pensando que no estamos gastando dinero como tal.

 

 

  • Pensar si realmente necesita adquirir el artículo o no y reemplazar la compra por otra conducta como por ejemplo llamar a un amigo o familiar.

 

 

  • Sustituir las compras por actividades alternativas como por ejemplo practicar algún deporte ya que esto ayudará a liberar la tensión y la ansiedad.

 

 

  • Destina una o dos horas máximo para realizar las compras y de esta manera puedes evitar comprar cosas que no tenías planeadas. 

 

 

  • Si debes ir de compras, trata de ir acompañado para que tengas a la mano la opinión de la otra persona y te pueda ayudar a decidir si en realidad necesitas o no cierto artículo.

 

 

  • Si te sientes ansioso, evita ir de compras ya que esto te puede llevar a comprar cosas innecesarias.

 

 

  • Cuando vayas de compras, lleva una lista con las cosas que necesitas comprar y apégate a ella.

 

 

Para conocer más:

https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/50829

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿De qué dependen tus decisiones de compra?

¿Sabías que, tus decisiones al momento de comprar no dependen solamente de ti? Esto se debe a que la psicología y el marketing trabajan de la mano para ofrecer productos mediante publicidad con atajos mentales o heurísticos, los cuales te pueden persuadir de comprar  un producto. Nuestro cerebro toma dichos  estímulos dando respuestas físicas y sensibles de manera inmediata,  que nos ayudan  en la  toma de decisiones sin embargo, en algunas ocasiones nos llevan a cometer errores también llamados sesgos cognitivos, que en este caso sería el hecho de comprar un producto que en realidad no se ajusta a nuestras necesidades. Aquí te damos algunos ejemplos:

 

Efecto Halo: Cuando nuestra experiencia es positiva al probar algún producto de determinada marca, lo que solemos hacer es atribuirle y generalizar esa característica o valor positivo al resto de productos de esa misma marca y de esta manera comprarlos sin un buen análisis previo.

 

Efecto Anclaje: Cuando vemos una oferta “ANTES $100.000 – AHORA $52.000” por nuestra mente pasa un pensamiento automático de ahorro ya que el precio anterior actúa como ancla o referente. 

 

Disponibilidad: Cuando estamos dudando de cuál producto escoger ya que hay distintas marcas, lo que hace nuestra mente de manera inconsciente es pensar en lo que ya hayamos visto, tal vez en los comerciales, y terminamos escogiendo esa marca ya que es la más disponible o accesible en nuestra memoria.

 

Aversión a la pérdida: Varias investigaciones han demostrado que las pérdidas tienen mayor peso que las ganancias para las personas al momento de tomar una decisión, es por eso que las tiendas suelen limitar el tiempo de sus ofertas y es ahí cuando no podemos evitar sentir cierta sensación de pérdida de oportunidad, sentimiento que incrementa nuestro deseo de compra. 

 

Estos son tan solo algunos de los efectos que influyen en nuestra toma de decisiones al momento de comprar, lidiar contra ellos es complicado, sin embargo, estos estas ideas te pueden ayudar a pensar mejor antes de comprar:

 

  • Tómate tu tiempo al comprar, no tomes decisiones a la ligera y de último minuto.

 

 

  • Fíjate en los pros y los contras al momento de comprar, imaginando las consecuencias de tu elección. 

 

 

  • Trata de salir con el dinero justo o proporcional a lo que desees gastar y evita usar tarjetas de crédito.

 

 

  • No salgas de compras con hambre porque pensarás con el estómago y no con la cabeza.

 

 

  • Compara las ofertas ya que algunas te pueden engañar. Revisa las etiquetas  y mira el costo por gramos, centímetros cúbicos o por metros que siempre está en el precio cerca al código de barras. 

 

 

  • Demora la decisión de comprar cosas innecesarias por 24 horas.

 

 

  • Lleva una lista con lo necesario y aférrate a ella.

 

 

Para conocer más:

AlvarezClaudia_2018_CompraImpulsivaHeuristicos.pdf

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Cómo identificar una relación tóxica?

En toda relación de pareja pueden haber discusiones, lo que es normal puesto que algunas veces tendrán puntos de vista diferentes y esto lleva a que cada uno defienda su posición, sin embargo, si éstas discusiones toman un rumbo violento tanto físico como emocional ya no serían sanas ni contribuirían al desarrollo de cada persona ni de la pareja como tal.

 

Las relaciones tóxicas se caracterizan por tener comportamientos disfuncionales los cuales impiden el crecimiento personal y la expresión psicoafectiva, esto afecta las emociones, las conductas y los pensamientos de cada una de las partes, estas relaciones se acompañan de la incapacidad para realizar cambios en pro de la relación aun siendo conscientes de la disfuncionalidad de ésta, debido a que existe dependencia emocional de una o de las dos personas que la conforman. 

 

En estas relaciones se resaltan los defectos o problemas que cada persona posea, ya que, se originan a partir de comportamientos relacionados con:

 

 

  • La necesidad de control elimina cualquier forma de independencia y autonomía por parte de uno de los miembros de la pareja sobre el otro donde hay conductas como saber dónde está la pareja en todo momento, qué hace, con quién está, se critica la  apariencia, etc.

 

 

  • La dependencia emocional, se caracteriza por la necesidad excesiva de afecto, de aprobación, sumisión o subordinación, en el que prima la exclusividad y el miedo a la soledad y en la que se hace lo imposible por evitar el fin de la relación, esta también puede estar relacionada con el apego inseguro 

 

 

  • La dificultad de resolver conflictos, ya que los métodos de algunas personas para solucionar cualquier conflicto se basan en la discusión de manera repetitiva, apareciendo sentimientos de malestar y falta de empatía. 

 

 

  • Los celos, donde la persona siente envidio y/o se siente amenazada en su relación a causa de la intrusión de terceras personas en la relación, pero, además, pueden aparecer ante determinados agentes del ámbito familiar, social o laboral.

 

 

  • La falta de comunicación asertiva ya que la persona es incapaz de expresar sus propios sentimientos y opiniones sin menospreciar lo que sienten y opinan los demás.

 

 

La relaciones tóxicas se mantienen en un constante ciclo que refleja la dependencia de las personas a la relación, éste consta de la Fase de tensión creciente, Fase de explosión de la tensión mediante discusiones (posible intento de ruptura), Fase de reconciliación y luego de un tiempo vuelve a la Fase de tensión creciente, cabe resaltar que las fases pueden durar tiempos diferentes, desde horas hasta días. 

 

Los tipos de parejas tóxicas son:

 

  • Patrón Agobiante-Controlador donde hay una marcada necesidad de conocimiento del estado de la pareja en todo momento.

 

 

  • Encubridor donde la persona que ejerce control no actúa de forma complementaria a lo que exige; es decir, aplica reglas que él o ella mismo no cumple

 

 

  • Peleador donde intercambian actos de violencia de forma recíproca y no es posible establecer un estímulo concreto que active la conducta violenta.

 

 

  • Manipulador, donde hay mensajes indirectos que dificultan la comprensión del mensaje, lo cual ocasiona malas interpretaciones y muchas veces se busca frustrar los planes del otro.

 

 

Ahora bien, las relaciones sanas, aunque pueden tener problemas no implican mayores sentimientos de malestar que de bienestar, y permiten el desarrollo y evolución de las personas que la conforman, adicionalmente, para lograr una relación sana es necesario:

 

  • Establecer límites claros y precisos ya que marcan hasta dónde la pareja es capaz de llegar, qué se permite, qué no, hasta dónde ciertos comportamientos son respetables, qué nivel de libertad se permite, etc., esto llevaría a que se promueva una buena comunicación y confianza en la relación.

 

 

  • Habrá correspondencia entre ambos miembros en el sentido en que cada uno desempeñará distintos roles en función de las circunstancias de cada momento en donde un miembro demandará más atención que el otro, por lo que este miembro deberá ser su apoyo, y viceversa.

 

 

  • Tener igualdad en donde ambos miembros deberán equilibrar sus diferencias, capacidades y cualidades para conseguir un progreso satisfactorio y crecimiento de la pareja y de cada uno de sus miembros en igualdad de condiciones.

 

 

  • Establecer comunicación asertiva y escucha activa, ya que, teniendo presente que en toda relación se presentan conflictos, es necesario saber escuchar validando a la otra persona y saber expresarse de la manera más clara posible hablando en primera persona, es decir, hablar de ti y no hablar (o criticar) a tu pareja para poder resolver los conflictos de una mejor manera.

 

 

Como puedes ver, es fácil caer en una relación tóxica por las diferentes experiencias anteriores de cada uno y también porque llevar una relación sana implica mucho esfuerzo pero no es imposible y lo puedes lograr con las anteriores recomendaciones.

Para saber más: 

https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/23129

http://repositorio.uees.edu.ec/handle/123456789/2102

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

El Ghosting: cortar una relación sin ninguna explicación

El Ghosting es un término que significa “hacerse el fantasma” y es acuñado por los países de habla inglesa pero no por la RAE, por esta razón es que hay una falta de conocimiento y contextualización en países de habla hispana. El fenómeno del ghosting ocurre cuando una persona se aparta de una relación sin dar ninguna explicación, ejecutando conductas de rechazo o distanciamiento como dejando de contestar los mensajes, llamadas e incluso bloqueando a la persona en redes sociales, lo que genera confusión, culpa, ansiedad, incertidumbre e inseguridad en la persona que ha sido abandonada ante la falta de explicación.

 

Una de las causas por las cuales se presenta este fenómeno en las diferentes relaciones es porque la persona que lo practica percibe que los intereses físicos, intelectuales o emocionales no son suficientes, por la existencia de otra persona con quien puede crear un vínculo amoroso, porque no está en sus planes estar con la otra persona, presenta otros problemas y por lo tanto no le presta atención a la persona, por presentar una respuesta de escape ante las exigencias de la otra persona o también podría se por la falta de experiencia o de madurez para continuar con la relación y por la falta de habilidades para confrontar a otras personas y para conversar físicamente ya que muchas de estas se han desarrollado en base a la virtualidad. 

 

Adicional, respecto a las razones por las cuales se finaliza una relación en general, son explicadas por el sociólogo Duck en 1982 donde señala que estas acaban por falta de semejanzas entre las partes, por la ineficacia en los medios de comunicación e interacción entre la pareja, por el desgaste producido por el aumento de conflictos y por una situación incontrolable que impide que el vínculo continúe.

 

Te preguntarás qué puedes hacer ante una situación como esta, acá te dejamos algunas recomendaciones para que lleves de una mejor manera el proceso:

 

 

  • Asegúrate si en realidad tomó la decisión de ignorarte o si suspendió en general su vida social por alguna circunstancia problemática para evitar malos entendidos.

 

 

  • Si no dio respuesta pregúntate si era un vínculo significativo ya que tal vez la persona no vió motivos para seguir conversando.

 

 

  • Recuerda que no sabes la razón concreta por la cual se alejó, por ende no te culpes por las decisiones que esa persona haya tomado.

 

 

Para saber más: 

http://repository.libertadores.edu.co/handle/11371/2304

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

¿Cómo aumentar la responsabilidad afectiva?

Es común escuchar que cada persona es responsable de sus emociones y de cómo las gestiona pero esto le quita toda la responsabilidad a las personas implicadas en las relaciones manteniendo la culpa en la personas afectada, por ende, un elemento básico de las relaciones sanas es la responsabilidad afectiva que se basa en el diálogo, cuidado y respeto de los sentimientos y emociones que se den en cualquier tipo de relación, esto implica que las personas inmersas en ella sean conscientes de que cualquier acción traerá una consecuencia y es allí donde se debe ser empático para evitar hacer cosas que dañen o lastimen al otro.

 

No se puede hablar de responsabilidad afectiva sin implicar la inteligencia emocional que es definida como la capacidad para percibir, asimilar, comprender y regular las emociones propias y la de los demás mediante la empatía, el diálogo, la negociación, la cooperación y la resolución de conflictos de una manera constructiva.

 

Algunas de las recomendaciones para trabajar en la responsabilidad afectiva son: 

 

  • Fomentar una comunicación clara y honesta donde se den a conocer los diferentes puntos de vista como también los sentimientos que aparecen respecto a actitudes, acciones o circunstancias para así evitar caer en una relación con engaños e incómoda a la hora de expresarnos.

 

 

 

  • Establecer límites mediante acuerdos y consensos de las partes, los cuales serán respetados para poder establecer una relación libre, sana, honesta y respetuosa dejando en claras cada una de las posiciones evitando que se puedan vulnerar por la desinformación.

 

 

 

  • Validar los sentimientos y emociones del otro teniendo presente que ninguno es más importante que el otro y buscando un equilibrio que garantice que los dos se sientan valorados y escuchados, de esta manera se evitará hacerle daño a la otra persona sin intención.

 

Ten presente que la responsabilidad afectiva es muy necesaria en todos los tipos de vínculos que mantengas con las otras personas, tanto en los familiares como en las amistades.

 

Para saber más: https://ciencia.unam.mx/leer/1306/responsabilidad-afectiva-la-nueva-busqueda-del-amor

https://www.uniminutoradio.com.co/responsabilidad-afectiva-para-relaciones-sanas/

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Importancia de la autoestima en las relaciones de pareja

Se ha oído hablar de la autoestima y su importancia a nivel individual en cada persona, pero sabemos muy poco sobre su importancia en otras áreas de nuestra vida, como lo es en las relaciones de pareja.

Para comenzar podemos preguntarnos ¿Qué es la autoestima? 

La autoestima es el valor negativo o positivo que la persona se da a sí misma que depende de los rasgos corporales, emocionales y mentales que constituyen la personalidad, esta está presente a lo largo de su vida influyendo en en distintos ámbitos, ya sea a nivel emocional, en la satisfacción con las relaciones, con el trabajo, en la salud física y es un importante predictor de la felicidad.

 

Los tipos de autoestima son: 

  • Autoestima baja: La valoración de sí misma es muy pobre, se siente incapaz, resalta sus características negativas, disminución de sus capacidades y destrezas.
  • Autoestima media: La persona se siente valiosa y capaz en algunos momentos pero en otros se siente mal debido a diversos elementos, como por ejemplo la opinión de los demás.
  • Autoestima alta: Este es el nivel más deseado ya que la persona se valora de forma positiva, teniendo confianza en sus capacidades y un juicio crítico de sus destrezas que le permite adaptarse a las exigencias del medio.
  • Autoestima inflada: La persona tiene una valoración exagerada de sí misma al  idealizar sus rasgos y características, esto le genera dificultades para reconocer errores y puede tener una actitud de desprecio hacia los demás.

 

Entonces, ¿crees que tu autoestima puede afectar tu relación de pareja? La respuesta es si, eso se debe a que dependiendo del nivel de autoestima que tenga la persona, le facilitará o le dificultará manifestar y expresar sus emociones frente a otros, también influirá en la calidad de las interacciones sexuales que tenga y en su satisfacción con las mismas, también, cuando la persona se siente segura en su relación, esto le permite sentirse más cercano y vinculado a la misma, es ahí donde las personas con baja autoestima subestiman el amor y las percepciones positivas que su pareja puede tener de sí mismos. 

 

Para mejorar o fortalecer tu autoestima mientras estás en una relación de pareja te brindamos algunas ideas:

  • Crea proyectos que te emocionen y que estos estén más allá de tu relación, esto para que tu autoestima no dependa de las experiencias con tu pareja, algunos de los proyectos que podrías llevar a cabo podría ser hacer deporte o realizar tus hobbies.
  • Establece límites en tu relación, es decir, aprende a decir “si” y “no” cuando lo consideres necesario para ti, de esta manera podrás evitar situaciones conflictivas y que lleven a la disminución de tu autoestima.
  • Si algo te molesta o te incomoda, díselo a tu pareja, ya que la comunicación es un buen método para darnos nuestro valor y que las otras personas nos traten como deseamos que lo hagan.

 

Finalmente recuerda que muchas veces se pueden iniciar relaciones con el fin de llenar un vacío de nuestras inseguridades, también se pueden generar relaciones de dependencia al no sentirnos bien con nosotros mismo y necesitamos estar con alguien para que disminuya el malestar, y esto puede desencadenar que se acepten acciones de maltrato, así que toma cartas en el asunto y práctica algunas de las anteriores ideas para que mejore tanto tu autoestima como tu relación de pareja. 

 

Para saber más: 

https://revistacneip.org/index.php/cneip/article/view/97

https://revistas.udea.edu.co/index.php/psicologia/article/view/325206

 

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

Enamoramiento o amor ¿Qué estás sintiendo?

El enamoramiento y el amor son dos palabras que solemos confundir ya que son sentimientos muy parecidos, pero en su esencia tienen diferencias que valen la pena reconocerlas. Para ello empecemos por definir ¿qué es el amor? y ¿Qué es el enamoramiento?

El amor es un sentimiento humano de encuentro y unión con otro ser, referente al amor romántico, este se compone de una atracción intensa tanto física como emocional basándose en la pasión, la comunicación y el compromiso con la persona a la cual se conoce de manera íntima y personal.

Sternberg en 1986 plantea tres bases primordiales del amor: intimidad, pasión y compromiso. La intimidad hace referencia al sentimiento de cercanía, a la confianza en una relación sentimental y a la proximidad de la pareja a nivel de amistad, mostrando apoyo ante las adversidades. La pasión es la activación neurofisiológica o emocional que lleva a la atracción física y sexual, por medio del romance de estar juntos y la excitación. Y finalmente el compromiso es la decisión de amar y la certeza de ser amado con el objetivo de mantener unida la relación por un largo tiempo.

El enamoramiento es el sentimiento de idealización por una persona que se acompaña por la creencia de que no podrá conocer a alguien igual, viendo a la persona como especial y única, algo similar a una obsesión, etapa “psicótica”, fugaz e irracional ya que la conciencia se altera al olvidar los aspectos negativos de la persona.

De esta manera podemos evidenciar que algunas de las diferencias entre el amor y el enamoramiento son:

 

  • La intensidad: El enamoramiento es un sentimiento rápido, ciego, demasiado intenso, llegando a ser obsesivo y adictivo, casi como una droga, en cambio el amor es más estable, maduro y saludable.

 

 

  • El tiempo: El enamoramiento suele ser la primera etapa del amor, donde conoces a esa otra persona, te enamoras perdidamente y seguido a esto aparece el amor.

 

 

  • La racionalidad: Debido a que el enamoramiento se caracteriza por ser intenso, la percepción de las personas se afecta junto con su racionalidad al ver a su pareja como perfecta e idealizandola en todo sentido, en cambio el amor va más ligado a lo racional al aceptar a la persona tal y como es.

 

 

  • Los diferentes tipos de amor:

 

Cariño: Relación donde hay un alto grado de intimidad, con ausencia de pasión y compromiso a largo plazo.

Encaprichamiento: Relación donde hay un alto grado de pasión sin intimidad ni compromiso.

Amor vacío: Relación donde hay un alto grado de compromiso, pero con ausencia de intimidad, pasión, emocionalidad y atracción.

Amor romántico: Relación donde hay presencia de intimidad, pasión, atracción, confianza y cercanía.

Amor sociable: Relación donde hay intimidad y compromiso sin pasión y por lo tanto se considera como una amistad comprometida.

Amor necio: Relación donde hay pasión y compromiso sin intimidad debido a que no tienen muchas cosas en común.

Amor consumado: Este amor es el más completo debido a que tiene los tres componentes siendo el ideal para muchas personas.

Después de haber identificado las diferencias entre estos dos conceptos ¿En qué etapa consideras que te encuentras en este momento?

Para saber más: 

http://repositorio.uigv.edu.pe/handle/20.500.11818/1548

https://www.researchgate.net/profile/Fernando-Maureira-Cid/publication/271328168_Los_cuatro_componentes_de_la_relacion_de_pareja/links/54c57d7b0cf219bbe4f50890/Los-cuatro-componentes-de-la-relacion-de-pareja.pdf

Laura Vanessa Gonzalez Acero

Practicante de psicología  en ASCOFAPSI

El amor romántico y los procesos psicológicos

El amor romántico y los procesos psicológicos

Sócrates lo llamó eros y resaltó no solo sus virtudes, sino también sus vicios por saberse siempre carente y necesitado. Parménides dijo, “es el primer dios”. Y es que durante siglos fue el objeto de filósofos, poetas, músicos y artistas. Finalmente, Shakespeare sentenció al amor romántico como vapor de suspiros hasta el malestar y la más pesada carga. 

A principios del siglo XX, Freud lo concibió como una sublimación de impulsos sexuales del Ello. El amor romántico seguía siendo considerado tema misterioso, casi tabú para la ciencia. No sería hasta los años 70 y 80 del siglo XX que tal experiencia tan ubicua como indescifrable tendría intentos de explicación empírica. Desde entonces, investigadores resaltaron la existencia independiente y particular del amor romántico, por separado de otras experiencias de amor, como la compasión y el cariño, el amor fraternal, el amor materno y paterno, el amor filial, el amor a la naturaleza, o incluso, el amor platónico. Decía Helen Fisher, nadie se suicida por no lograr un orgasmo, pero sí por no saberse amado de quien despierta todas sus pasiones e ilusiones. 

Diversos estudios resaltaron entonces que el amor romántico es un motor motivacional y emocional, que altera por completo la psicología no solo humana, sino incluso de otras especies. La pasión por el otro se entendió, no se limita a solo el placer sexual, sino que es también desahogo emocional y de apegos; la obsesión por el objeto de amor no conoce saciedad ni conveniencia, como ya lo sabía Sócrates; y la intimidad cercana y cariñosa termina siendo si acaso el único remedio a una mente inundada por los vapores shakespereanos. Gracias a avances en la explicación de la especie que somos, una historia evolutiva mamífera y primate se convirtió en el telón de fondo de miles de millones de pequeñas historias entre amantes, esas que Jorge Luis Borges afirmó se llegan a vivir como la misma medida del tiempo. 

Una psicología es claramente un caleidoscopio emocional cuando pensamos en lo universal y particular que al mismo tiempo resulta la experiencia del amor romántico. Vivida con mayor o menor intensidad por tantas personas, siempre resulta una prueba de como percibimos el mundo con una particular disposición emocional; Clyde Hendrick decía, los amantes usan gafas de colores. También, una prueba de cómo atendemos al mundo seleccionando lo que es de nuestro interés; decía la neurocientífica Helen Fisher, es un estado alterado de consciencia; y finalmente, una historia delicadamente elaborada con los artificios de la memoria y la identidad personales; sentenciaba Virginia Woolf, “es solo una ilusión. Una historia que uno construye en su mente sobre la otra persona. Y uno es consciente todo el tiempo de que no es verdad. Por supuesto que lo sabe, por eso tiene cuidado en no destruir la ilusión”.  

Nodo de Procesos Psicológicos Básicos y del Comportamiento

Doctor Juan Francisco Muñoz Olano

Coordinador del Nodo de Procesos Básicos y del comportamiento

Fe de erratas: En esta publicación anteriormente y por error nuestro aparecio con la autoria de Andres Felipe lamentamos y presentamos disculpas

Superar una infidelidad en pareja

Una relación de pareja, sin duda, es un compromiso grande que trae consigo ciertos compromisos acordados previamente, entre estos, los acuerdos de fidelidad, cuando estos se rompen, siempre se pregunta si vale o no el perdón de esa infidelidad o como superarla. La infidelidad de pareja ocurre cuando se traiciona la confianza, esto viene acompañado de un sinfín de emociones, como los celos, la traición, la tristeza, sentirse traicionado por la persona que se ama, trae consigo un alto nivel emocional que afectará dependiendo de cada situación y de cada relación.

Superar la infidelidad es un trabajo que convoca las dos partes, en principio, hay que aceptar la deslealtad y perdonar, hay que tener claro que esto no ocurre de un momento a otro, es un trabajo arduo y complicado que no todos están dispuestos a pasar, es por eso que lo primero que hay que hacer es tomar una decisión respecto a la situación, hay que tener en claro que se quiere hacer y si vale la pena o no el perdón, tomar esta decisión es clave ya que muchas personas nunca lo hacen y siguen en la relación con desconfianza y sacando en cara la infidelidad como beneficio y reproche.

Se debe expresar lo que se siente, hay que aumentar la comunicación, decir lo que se piensa, lo que se siente, preguntar y resolver cualquier duda que se tenga, con la comunicación se fortalecerá la relación y muy probablemente encontrarán un aprendizaje valioso con la experiencia. Se puede acordar cuáles van a ser las normas en la relación, que se puede hacer y que no, evidenciar que fue lo que ocasionó la traición y tratar de solucionar las cosas desde ahí.

Si se siente que la situación está sobrepasando la relación y que está siendo complicado, acudir a terapia psicológica es una ayuda grande, en la terapia, se tratarán el control de emociones negativas obtenidas por esa amarga experiencia, ayudando también a gestionar pensamientos y solucionar las causas del porque la relación no está funcionando.

Lo más importante es que las personas implicadas quieran solucionar el problema y estén dispuestos a trabajar en ellos para poder tener una relación sana y feliz.

La importancia de gestionar la ira

En el mes de marzo de 2022 se celebraron los premios Oscar en su 94.ª edición, sin embargo, las noticias de este evento se dieron no por sus presentaciones o la elección de  ganadores, los comentarios giraron en torno a  la agresión del reconocido actor Will Smith contra el humorista Chris Rock, quien después del incidente pidió disculpas y expresó: “mi comportamiento fue inaceptable”.

Todas las personas experimentan diferentes emociones a lo largo de la vida, estas, les permiten reaccionar y adaptarse al entorno en el que viven. La ira  es una emoción natural producto de sucesos que crean descontento, humillación, percepción de  injusticia y un  sin fin  de situaciones que generan  malestar a las personas.  Sentir ira es adaptativo, es una emoción necesaria  y está presente en todos.  Sin embargo, cuando esta ira es desproporcionada y se liga con comportamientos violentos contra sí mismo o los demás, trae  consecuencias negativas para la persona  y su entorno.  

Quienes experimentan de manera frecuente  respuesta de ira, viven en estado de alerta defensivo, creen que los demás tratan de causarles algún tipo de malestar y esto deteriora significativamente sus relaciones interpersonales, porque  hieren a sus seres queridos y a sí  mismos. Es frecuente que quienes le rodean  empiecen a verlos con recelo, a sentirse intimidados o temerosos  en su compañía. Además, cuando la persona se calma, se siente avergonzada por sus actos o su lenguaje. Estas expresiones de ira repercuten significativamente en la salud mental y física de todos los que vivencian la situación  ya que se experimentan estados de   tensión física y pensamientos negativos. 

Es importante hacer un llamado a la serenidad, a la calma y  a la gestión  de las  emociones, reconocerlas,  identificarlas  y  precisar que  las desencadenan, es  muy importante para encauzarlas de forma positiva y evitar conflictos consigo mismo  y con los demás. Sin embargo,  si una persona siente que las emociones le desbordan  y no puede manejarlas, es recomendable solicitar ayuda a profesionales de la salud mental  que a través de  un proceso de intervención y entrenamiento le brindarán herramientas para hacer de las emociones fuente de información y adaptación al entorno.

Abriendo paso a la resiliencia

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse y adaptarse a situaciones o momentos difíciles en la vida de la persona, significa volver a la normalidad después de ese acontecimiento que causó un impacto emocional, haciendo repasar a la persona en superar la adversidad y pensar en un mejor futuro, cuando se habla de resiliencia se debe pensar en el término “Rebotar” de una situación difícil, porque eso es lo que se quiere, sobreponerse a esa situación.

 

Se dice, que ser resiliente no quiere decir que no se sufran dificultades o situaciones que generen malestar, sentir cualquier tipo de emoción ante una situación es completamente normal, sentir esa emoción, vivirla y dejarla fluir es un paso importante para lograr la resiliencia. Esta característica, no es como una prenda que se tiene o no se tiene, que se quita o que se pone, la resiliencia exige conductas, pensamiento acciones que son aprendidos y que por supuesto cualquier humano puede poseer. 

 

Uno de los factores que según la investigación ayudan significativamente al desarrollo de la resiliencia, es tener redes de apoyo, redes de amor y de intimidad que ofrecen sin fin de estímulos y bases para desarrollar la confianza y la seguridad, otro factor, para desarrollar resiliencia, son hacer planes realistas, que se sabe que se pueden cumplir siguiendo correctamente sus pasos, tener una visión positiva de sí mismo, conocerse y saber cuales son su fortalezas y debilidades, un buen manejo de emociones es sin duda de los pasos más importantes para desarrollar resiliencia ya que controlar y manejar impulsos mejorará los niveles de control.

 

Para algunas personas es más sencillo construir la resiliencia con algún tipo de ayuda, existen sin fin de grupos de autoayuda que pueden contribuir a la solución del problema que se está viviendo, consumo de drogas, alcohol, o grupos de apoyo cuando se pierde un ser querido, etc. También, existen muchos recursos en internet que pueden ser fuentes de ideas, sin embargo hay que tener mucho cuidado con lo que se encuentra en internet, y por último, un profesional en psicología puede ayudar a desarrollar una estrategia especializada para el caso en particular que le ayudará a la persona a crear herramientas para superar lo que le atormenta y al paso, generar mayor resiliencia.

¿Qué beneficios ofrece a las mujeres embarazadas la psicología perinatal?

La Psicología perinatal es una rama de la psicología que estudia e interviene en la etapa del embarazo, el parto y el posparto. Tener un bebé trae consigo muchos cambios y retos que sin duda no son fáciles de afrontar; ser madre es quizás uno de los momentos más bellos de la vida de las mujeres, sin embargo, algunas pueden sentir soledad, estrés o ansiedad.

También está el hecho de la posibilidad de experimentar un parto muy complicado o doloroso, este junto con otros factores podrían hacer que la experiencia de ser madre no sea tan positiva. La psicología perinatal ayuda a que todo este proceso se facilite mucho más, brindando herramientas para controlar las emociones asociadas con el embarazo, el parto y el nacimiento del bebé. 

Esta rama de la psicología aborda todos los cambios psicológicos que se producen tras un embarazo, abarcando desde la preconcepción hasta la crianza del niño, su objetivo principal es incrementar la salud y el bienestar de la madre y de su bebé, previniendo, apoyando, cuidando e interviniendo familias en todo este proceso, tratando todas aquellas dificultades que pueden irse desencadenando, por ejemplo:

  • La depresión después del parto.
  • Miedo antes del parto.
  • Ansiedad o estrés durante el embarazo.
  • Nacimiento de un bebé prematuro.
  • Dificultades para adaptarse al rol de madre.
  • Partos traumáticos.
  • Desarrollo de un buen vínculo madre-hijo.

Gozar de una buena preparación y salud mental durante el proceso es esencial para la vida, no solo la de la madre, sino la del bebé, porque fortalecer el vínculo madre e hijo desde pequeños podría ser vital para el desarrollo del menor. La psicología perinatal se puede convertir en un gran amigo para acompañar todo el proceso de ser madre, una labor que muchas veces no se reconoce como verdaderamente importante, pues se ve como algo muy natural y que muchas veces puede resultar devastadora para algunas mujeres. Prepararse para todo este proceso es vital, dado que permitirá gozar de salud mental y por lo tanto contribuirá con el desarrollo del bebé.

Enfermedades huérfanas

Este tipo de enfermedades son aquellas que afectan a un número menor de personas en el mundo respecto a su población total. Se denominan huérfanas o raras, por su baja prevalencia, se estima que 5 personas de cada 10.000 padece de alguna.

 

Hoy en día, se estima que hay unas 8.000 enfermedades raras, una cifra bastante alta, lo que denota que 7% de la población en el mundo presenta alguna enfermedad de este tipo. Las causas son bastante desconocidas, sin embargo, se sabe que pueden darse por alteraciones genéticas o por infecciones o factores ambientales. 

 

Son muchos los profesionales que pudieran aportar en el tratamiento físico y psicológico de personas que padecen de este tipo de enfermedades, logrando mejorar su calidad de vida, pero también, los familiares y/o conocidos de la persona pueden ayudar a sobrellevar este tipo de situaciones, veamos cómo.

 

Darle espacio para que exprese lo que siente: El padecimiento de una enfermedad de la que se conoce muy poco, sin duda puede ser un alterante emocional muy fuerte, por esto se hace de vital importancia que la persona tenga un lugar y una persona con la cual pueda expresar de manera tranquila sus emociones.

 

Empatía: Es fundamental, ser consciente de las dificultades que dicha enfermedad le puede propiciar al paciente, conociendo esas necesidades se debe ayudar a la persona con cosas simples que pudieran mejorar su ánimo.

 

Conocer sobre lo que necesita: Muchas veces, se asimila cuáles son las necesidades de la gente, es importante no deducirlas sino preguntarlas, saber que es específicamente lo que necesita la persona y cómo se puede ayudar.

Consecuencias de la violencia intrafamiliar en los niños

La violencia intrafamiliar se define como el abuso físico, emocional o sexual que una persona hombre o mujer infringe contra su compañero, en la mayoría de los casos las mujeres son las víctimas, sin embargo, hoy en día se han venido incrementando las cifras de violencia hacia los hombres. La violencia doméstica es más probable si hay niños en casa, normalmente empieza en la etapa del embarazo o tiempo después del nacimiento y trae graves consecuencias para el desarrollo físico y mental de los infantes. 

Para abril de 2022 en Colombia, Medicina Legal ha reportado 2.144 casos de violencia intrafamiliar y 6 casos de feminicidio¹, lo que demuestra que la violencia intrafamiliar es un problema muy grave en el país, sin embargo, la ONU en 2021 demostró que esta problemática es a nivel internacional concluyendo que, en el mundo, 1 de cada 3 mujeres ha sufrido de violencia física o sexual, infringida por su pareja².

Pero, todo esto ¿Cómo afecta a los niños?, las respuestas pueden variar: está presente  una sensación de intranquilidad y angustia  cuando ven que uno  de sus padres está agrediendo al otro.  Los niños pequeños por lo general empiezan a tener respuestas físicas, como dolor de estómago, orinarse en la cama (enuresis) cuando ya había logrado el control  , alteraciones del  dormir y  problemas de contención emocional (pataletas).  Los niños que presencian este tipo de violencia cuando ya están un poco  más grandes se muestran agresivos, violentos  y  empiezan a comportarse de la misma forma en que ven a sus padres en casa. La presencia de esta dinámica familiar tiene  también riesgos para la aparición temprana de conductas  de consumo de alcohol o Sustancias Psicoactivas (SPA).  En el caso de las niñas, la probabilidad de que guarden y oculten los sentimientos de angustia y tristeza es mayor   y genera riesgos de problemas de ansiedad, depresión o trastornos de la conducta alimentaria, de la personalidad y autolesiones. 

Es muy  importante  que todos conozcamos la  importancia de detener los actos violentos en la familia, se piensa que solo afectan a los adultos, sin saber que la mayor repercusión suele ser en la vida de los niños.  Cuando se  conoce algún caso de violencia intrafamiliar, este debe ser denunciado  ante las autoridades competentes. Los psicólogos  brindan apoyo,  acompañamiento terapéutico  y herramientas para gestionar y procesar  estas experiencias a fin de que tengan un menor impacto en la  vida, no solo de los niños sino de la totalidad de los afectados.

 

[1] https://www.medicinalegal.gov.co/

[2] https://www.unwomen.org/es

¿Cuándo un duelo es complicado?

Cualquier persona, en algún momento de su vida,   ha tenido o tendrá que enfrentar una pérdida,  el fallecimiento de un ser querido, el fracaso en el  estudio, el despido del trabajo o la separación de  una persona, pueden provocar dolor emocional que muchas veces es difícil sanar. A este proceso se le llama duelo ante la pérdida. Es  una reacción natural de los seres humanos al perder algo que tenía  un significado  importante y valioso .

Este proceso suele ser difícil,  sin embargo, vivirlo es necesario  a fin de que la persona llegue a procesar  la pérdida  aceptarla  y recordar sin dolor. El proceso de duelo se percibe y vivencia de  forma diferente en  cada persona, algunos pueden  entrar en estados de profunda tristeza o  depresión, otros pueden  experimentar  reacciones y síntomas físicos,  unos pueden refugiarse en el alcohol o las drogas. Cualquiera que sea  

A continuación, se dan algunos tips para reconocer si el duelo de la persona está en un proceso sano, o por el contrario necesita ayuda.

 

  • No se puede estipular cuánto dura un duelo, sin embargo, un rango prudente es de 6 meses a dos años, la variación de tiempo depende del apoyo emocional que tenga la persona, (apoyo de la familia, amigos, pareja y/o terapia) entre mayor apoyo, menor tiempo de duelo. 

 

 

  • Si el duelo dura más de dos años, se entiende que se convierte en “duelo patológico”, en el que la persona queda sufriendo y ligada a esa pérdida desarrollando síntomas de depresión, ansiedad, o cualquier otro problema que afecte su salud física o mental.

 

 

  • La persona siente mucha tristeza y pensamientos recurrentes de esa pérdida, lo que hace que no se pueda concentrar en su vida diaria.

 

 

  • Presta mucha atención a los recuerdos de la pérdida, o por el contrario anula excesivamente el recuerdo de estos.

 

 

  • Presenta problemas para aceptar la muerte y se separa de sus seres queridos.

 

 

  • Deja de hacer actividades que antes disfrutaba.

 

 

  • Presenta sentimientos de que la vida no tiene sentido y/o intentos de suicidio.

 

 

Si se presentan algunas de estas características en la persona, es importante que busque ayuda profesional con el fin de estabilizar la situación y lograr un proceso de duelo sano y seguro, los psicólogos son personas especializadas en brindar atención ante procesos de duelo y pérdida, ir a uno facilitará las cosas.

Primeros Auxilios Psicológicos

Debido a las fuertes lluvias, que han ocurrido en los últimos días, se han venido presentando derrumbes e inundaciones en varias zonas del territorio colombiano¹; todo esto, ocasiona que muchas personas pierdan sus hogares e incluso sus vidas, lo que genera un gran impacto psicológico en la vida de las personas, es importante saber cómo actuar frente a una situación de crisis o emergencia, ayudando a otros a mantener la calma.

Los primeros auxilios psicológicos son la mejor opción para intervenir una situación de crisis generada por este tipo de desastres naturales, son la ayuda inmediata que se le ofrece a las personas afectadas, realizándose en momentos inesperados o situaciones de crisis, donde se busca reducir las emociones que desencadenan eventos traumáticos (tristeza, angustia, miedo… etc).

Con la siguiente serie de pasos, se logrará, desde los principios básicos de los primeros auxilios psicológicos ayudar a las personas que estén entrando en una crisis. 

1 se debe pedir permiso para hablar con la otra persona, no es buena opción entrar a querer ayudar sin primero preguntar, en dado caso que la persona sea conocida, se podría iniciar saludando y preguntando si se puede ayudar. Si por el contrario no se conoce la persona, una excelente opción es iniciar presentándose.

2 se debe mostrar una actitud empática, colaboradora y de respeto con la otra persona, siendo prudente con lo que se pregunta, hablando con un tono de voz moderado, no gritar, pero tratar de hablar lo más claro posible dando espacio y manteniendo distancia para evitar algún tipo de intimidación o invasión. 

3 prestar vital atención no solo a las palabras, sino a los gestos, tono de voz, lenguaje corporal y/o cualquier síntoma que pueda llamar la atención. 

4 ayudar a que la persona se descargue emocionalmente, para eso se pueden utilizar preguntas como “¿Qué fue lo que te sucedió?”, “¿Cómo pasó?”, “¿Cómo te sientes?” 

5 utilizar frases que hagan sentir a la persona que todo lo que está sintiendo es válido, esto ayudará a que la persona sienta que es normal la emoción que está sintiendo. 

6 invitar a la persona a realizar ejercicios de respiración profunda, que ayudarán a regular las emociones y a disminuir el riesgo de posibles traumas. 

7 por último, si se denota que la persona necesita ayuda psicológica, contactarse con un profesional, por medio de una intervención exhaustiva ayudará a la persona a salir de esa situación.

Los primeros auxilios psicológicos y la intervención en crisis son temas que puede salvar a muchas personas, conocer del tema prepara mejor para la vida.

Para más información puede ver el video de la Doctora Diana Maria Agudelo, directora del programa de psicología de la Universidad de los Andes en nuestro canal de YouTube de ASCOFAPSI en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=-xKQOlNi8ZY&t=50s

 

[1] https://www.fac.mil.co/es

Anorexia, ¿De dónde surge este trastorno de la conducta alimentaria?

La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria causado por las personas que quieren perder mucho peso de forma no saludable para su edad y estatura; se caracterizan por realizar dietas y ejercicio de forma exhaustiva utilizando sin fin de técnicas incluso cuando ya están en un peso bajo¹.

Según estadísticas, este trastorno se presenta mayormente en mujeres, lo que podría estar ligado a la presión social que se le ejerce a la mujer sobre su aspecto físico, tienden a verse gordas, por lo que empiezan a realizar ayunos, dietas, ejercicio y una disminución progresiva de la ingesta de comida, hasta llegar a pasar días sin probar bocado. Las causas de la anorexia, como las de otros trastornos alimentarios es desconocida, sin embargo, según la Fundación española de psiquiatría y salud (FEPSM), existen tres grandes factores que llevarían a que una persona sufriera de anorexia².

 

  • Biología: cada uno, tiene una probabilidad a ser de una manera u otra y tiene diferente predisposición a las enfermedades en comparación con otras personas. 

 

  • Psicología: la forma de reaccionar ante cualquier situación o problema y la personalidad parecen jugar un papel importante en el desarrollo de este trastorno alimentario.

 

  • Influencia social: como dicen los demás que debe verse, como la sociedad muestra a las personas “bellas” o haber sido castigado socialmente por el aspecto físico podría ser la causa de la anorexia en algunas personas.

 

La anorexia, se debe diagnosticar y detectar a tiempo, ya que afecta significativamente la salud física y mental del paciente, el tratamiento debe ser compuesto por un grupo de profesionales como lo son, psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y médicos quienes evaluaran el nivel de gravedad del trastorno con el fin de valorar si existen alteraciones importantes, seguido de esto, se deberá realizar una intervención para indagar la causa de trastorno y poder tratarla de raíz y de la mejor forma, acompañada por dietas establecidas por un profesional con el fin de llegar al peso ideal de forma sana y segura. 

Si esta padeciendo de este u otro trastorno de la conducta alimentaria, en Colombia, puede marcar a la línea 192 habilitada por el Ministerio de Salud, le contestara un equipo de profesionales que estará dispuesto a ayudarle.

 

[1] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000362.htm

[2] https://fepsm.org/

Relaciones padres hijos sanas y constructivas

La calidad de las  relaciones entre padres e hijos es crucial, dado que la familia es la red de apoyo más importante para los niños,  niñas  y adolescentes (NNA). A partir de ella, se configuran aspectos de la  personalidad, formas de relacionarse, proyectos y estilos de vida. 

Se sabe que construir buenas relaciones no es tarea sencilla y mucho menos la de padres e hijos. Nadie sabe cómo ser  padre, sin embargo, de quienes ejercen este rol se espera que actúen en pro del bienestar de la  otra persona, brindando espacios de acercamiento y tolerancia, que permitan a los miembros de la familia  sentirse cómodos y libres de expresar lo que se siente y se  piensa. Para guiar este proceso, se plantean algunas recomendaciones que buscan contribuir al desarrollo de relaciones sanas  y constructivas..

Dar ejemplo: los niños imitan  lo que ven o escuchan, por tanto, tienden a comportarse acorde con lo  perciben en su entorno.  Si en su ambiente se eleva el tono de la voz, se es grosero y no hay comprensión, empezarán a comportarse acorde con el modelo.

Jugar y compartir: el juego es una herramienta valiosa en la vida de los niños, por medio de este aprenden y se relacionan con los demás, el juego y los espacios de  intercambio ayudan a crear un vínculo profundo, de confianza y seguridad.

Hablar y Transmitir: una palabra en el momento adecuado y preciso hace la diferencia.  No basta con que el padre esté seguro de querer a su hijo,  para ellos es  importante escucharlo. Por tanto, transmita sus sentimientos de forma verbal y precisa,  frases como: “Te amo”, “Puedes contar conmigo para lo que tú necesites”, “Siempre voy a estar para ti”, ayudarán a desarrollar confianza  y buscar apoyo en los padres o cuidadores. 

Mostrar el afecto : todos los seres humanos necesitamos sentirnos amados, demostrar  a los niños y niñas amor y comprensión a través de acciones (cuidar, acariciar, consentir, apoyar)  es la mejor forma de generar un vínculo casi inquebrantable. 

Mostrar interés: hacer sentir   a los  NNA su importancia, prestar atención a sus actividades diarias, conocer y valorar sus amigos, escucharlos atentamente, hablar sobre las experiencias cotidianas, todo esto permitirá un mayor conocimiento e intimidad.

Estos, son algunas ideas que facilitarán la construcción de relaciones positivas padres e hijos, y disminuirá el riesgo de dificultades y de conductas como rebeldía, baja autoestima, dificultades académicas, abandono del hogar, abuso de drogas o alcohol, embarazos a edad temprana y una amplia gama de comportamientos que dificultan la adaptación. Recuerda que escuchar a los niños, amarlos, respetarlos y darles la importancia que merecen, se reflejará en  mejores personas que sin duda, harán de esta, una sociedad mejor.

¿Cómo reaccionar ante una situación de estrés?

En el mes de marzo de 2022, un avión que volaba de Medellín a Cartagena sufrió una falla técnica, y los pasajeros fueron informados de la situación, afortunadamente todos los ocupantes  salieron ilesos, sin embargo, sufrieron de una experiencia angustiante que podría desencadenar trastornos por estrés que pueden tener consecuencias a largo plazo¹.

Una situación como esta podría ocasionar una respuesta de estrés, aún más si se relaciona con la idea de perder la vida, el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una afección de la salud mental que afecta el estado de ánimo y el comportamiento, este se puede desencadenar en algunas personas tras sufrir algún evento traumático o altamente tensionante, se puede padecer a corto plazo, es decir puede durar unos meses, o a largo plazo es decir,  que puede durar varios años o toda la vida. 

No todas las personas que sufren de algún evento traumático desarrollan un TEPT; sin embargo, la mejor opción para prevenir o reducir el riesgo de padecerlo es acudir a un profesional en salud mental, quien suministra herramientas para afrontar la experiencia producida por el evento, entre ellas las asociadas con la regulación emocional.

La regulación emocional es una habilidad que se  desarrolla  y permite  manejar las emociones de forma apropiada, de tal forma que ante eventos de gran impacto se logre la conciencia y la expresión efectiva de la emoción, a través de acciones que inviten a la calma.  Algunas sugerencias  para ello son: 

  • Mantener la calma frente a estas situaciones puede hacer una gran diferencia, ya que permitirá a la persona tener conciencia de lo que está viviendo y no entrar en pánico o en un colapso de estrés.
  • Respirar profundo de manera consciente y lenta.
  • Detener los pensamientos negativos que aparecen tras estar viviendo dicha situación 
  • Pensar objetivamente, revisar si las ideas que aparecen son racionales y tienen sustento real.

 

[1] https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/momentos-de-angustia-en-el-avion-de-emergencia-en-rionegro-661751

Solucionar problemas de violencia en entornos educativos.

La violencia escolar es aquella agresión (física, psicológica o verbal) que se da dentro de un ambiente escolar, involucrando las instalaciones del plantel educativo y sus alrededores. Este es un tema que preocupa bastante hoy en día, pues, tras la pandemia y el cambio de rutina, se ven afectados directamente los estudiantes, puesto que la convivencia virtual es muy diferente a la presencial, alterando la convivencia y la paz en los colegios. Además, las secuelas que deja la violencia son devastadoras por lo que se hace necesario atender el problema a tiempo.

Para solucionar esta problemática se hace necesario contar con el apoyo de los padres de familia, ya que es en casa en donde se aprende y se forma la manera de comportarse y de actuar de los estudiantes; es importante contar con el apoyo de las instituciones educativas porque a través de estas se realizarán las técnicas de prevención de violencia, siendo importante actuar antes de que se desarrolle el problema.

Lo principal es fomentar el conocimiento del uso de valores, estos se pueden trabajar en el aula o en la casa, por eso, sería ideal realizar una orientación a los padres de familia sobre el conocimiento de valores, para que ellos desde la posición de su hogar, fomenten buenos principios que servirán de base para contrarrestar el uso de violencia no solo en las instituciones sino en la vida diaria.

El rol del psicólogo en esta problemática es fundamental, ya que uno de los pasos más importantes es trabajar con la educación emocional, un joven que conoce perfectamente sus emociones y más que eso, como actuar entorno a ellas, sin duda alguna enfrentará situaciones que le generen algún tipo de emoción negativa de forma asertiva. En caso de notar algún comportamiento alarmante, es importante generar un espacio de diálogo en donde los jóvenes puedan contar qué les pasa y cómo se sienten, ayudándolos a esclarecer qué respuestas pueden tener frente a dicha situación. Las reglas de convivencia en los entornos educativos son de gran ayuda; ya que generan pautas para proteger las partes ante conflictos que se puedan generar, fomentar y dar a conocer estas reglas se hace de vital importancia cuando se quiere contrarrestar la violencia.

Hablar de Sexualidad con los Pequeños

A medida que los niños crecen,  experimentan y buscan respuesta a temas que no comprenden  y que forman parte del proceso de construcción de conocimiento y de explicación de la realidad. 

 

Uno de los temas que parece ser difícil de abordar para muchos padres es la sexualidad, pero el mismo debe ser abordado de manera natural  y dando respuesta a los interrogantes de los niños, precisamente para despojarlo de tabúes, mitos y vergüenzas que distorsionan su sentido y valor.  No hay una  edad específica para tratar el tema, esto depende de cada niño, su desarrollo y el interés que el tema le suscite. Por tanto, los  padres o cuidadores deben estar preparados para saber cómo responder.

 

A continuación, algunas recomendaciones que pueden facilitar hablar de sexualidad con los pequeños desde su rol de padre o cuidador. 

 

Infórmese sobre el tema:

Aunque parece obvio no todos tienen claridad para hablar del tema de forma precisa y veraz.  Por tanto, revise  información, consulte textos o  busque asesoría. Asegúrese de saber sobre el desarrollo  sexual infantil, las relaciones sexuales, la concepción  y cualquier tema que pueda surgir como pregunta del niño. 

 
No tenga temor:

no piense que por hablar de sexo perderá autoridad o les dará demasiada “confianza”, este es un error frecuente. Como padre Usted establece límites y dialogar sobre sexualidad no los socava.  Esté dispuesto a explicar  y resolver  las preguntas que el niño formule.

 

Póngase en su papel:

Trate de recordar todas las preguntas y experiencias de su infancia.  Trate de pensar y analizar cómo le hubiera gustado que le  respondieran y si le gustaría que su hijo experimentara la sexualidad de la misma forma en que usted la experimentó.

 

No lo convierta en chiste:

Recuerde que los niños imitan  a sus modelos (padres) por tanto, no se burle de sus preguntas por más cómicas que sean, si su hijo lo escucha reírse del tema lo hará también y lo convertirá en un chiste, fuente de malicia o de vergüenza. 

 

No Invente Palabra

Al hablar utilice los nombres adecuados no invente términos,  “vagina”  “pene” son palabras precisas,  evitan confusiones y permite la comprensión .  

 

Estos tips, pueden ser claves  para lograr una comunicación efectiva con los niños, sin embargo, si usted nota que no está preparado para hacerlo, que sus propios temores le impiden abordar el tema,  lo mejor es que acuda a un profesional, así evitará que el niño o niña se confunda más y tenga futuras complicaciones  y Usted aprenderá conjuntamente con él. 

LA PSICOLOGÍA ANTE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como cualquier acto de violencia de género que repercuta en el daño físico, sexual, psicológico o económico para las mujeres, incluyendo la coacción o la privación arbitraria de libertad. La violencia contra la mujer es un problema que afecta al 55% de la población mundial, esta se ve evidenciada en todas las generaciones y es causante y/o desencadenante de otros tipos de violencia que existen en la sociedad.¹

Hoy en día, las mujeres luchan por la calidad de vida sin hostigamiento laboral, por tener derecho a su salud sexual y reproductiva, igualdad en los salarios respecto a los hombres, seguridad social, eliminación de la violencia que sufren solo por ser mujeres. Según la ONU en 2014², el 50% de las mujeres asesinadas en el mundo son a mano de su pareja sentimental y el 35% habrían sufrido algún tipo de violencia. Más de una de cada 10 niñas en el mundo han sufrido en algún momento de su vida violencia sexual, un 98% de trata de personas para fines sexuales son mujeres y niñas. Más de 133 millones de niñas y mujeres han sufrido algún tipo de mutilación genital. Por esto y por muchas causas más, se hace tan indispensable hablar del tema y tratarlo.

Desde la psicología se han venido trabajando diferentes técnicas y talleres con mujeres violentadas, implementando habilidades para la detección de violencia y la erradicación de esta, se realizan trabajos preventivos comúnmente en el ámbito educativo en donde se forman a los niños con un nivel de empatía mucho mayor, en donde la violencia no está contemplada de ninguna forma. La prevención de violencia es vital para centrarse en la detección temprana de la misma dado que descubrir estas señales a buen tiempo puede garantizar la protección de la mujer; por lo que el profesional en psicología ayudará a detectar de forma certera cualquier signo de violencia, para garantizar el bienestar y salud de la mujer.

 

[1] https://www.un.org/es/events/endviolenceday/pdfs/unite_the_situation_sp.pdf

[2] ONU, 2014

ANSIEDAD, MÁS ALLÁ DE LA EMOCIÓN

Los seres humanos alguna vez en la vida experimentan ansiedad o preocupación, esto es algo normal dado que la ansiedad es una emoción natural de las personas frente a situaciones estresantes o de incertidumbre, cumple una función primordial porque permite adaptarse a la vida, logrando que se estés alerta a cualquier suceso, lo que ayudará a que seas más productivo y/o realizar el trabajo de manera más eficiente. La ansiedad empieza a ser un problema cuando es demasiado prolongada o desproporcionada respecto al peligro real que supone una situación, convirtiéndose en un obstáculo para llevar una vida tranquila.
La ansiedad no implica solamente una preocupación constante y prolongada sobre algún hecho o suceso; también, puede ocasionar o empeorar trastornos mentales y físicos. Es importante saber que a diferencia de la ansiedad “leve” y transitoria causada por algún suceso estresante, los trastornos de ansiedad duran por lo menos seis meses, si después de ese tiempo no se trata podría empeorar.
Estos trastornos desencadenan factores que afectan la salud, generando como consecuencia la depresión, el abuso de sustancias, problemas para dormir, problemas digestivos o intestinales, problemas en el trabajo o en el estudio, dolores de cabeza fuertes, mala calidad de vida y muchas veces suicidio.

Según el Ministerio de salud en 2021, las personas que más buscan atención en las líneas telefónicas son las mujeres con un 60,90% sus edades oscilan entre los 15 y 39 años y el motivo más común son síntomas de ansiedad y reacciones de estrés. Por lo que se hace tan importante hablar del tema y buscar la mejor alternativa para solucionarlo.

La experiencia de muchas personas que han padecido trastornos de ansiedad, lleva a concluir que es fundamental consultar con un profesional cualquier situación o emoción que este causando algo negativo en la persona, esté determinará bajo su conocimiento profesional si es necesaria una intervención psicológica; es importante familiarizarse con el hecho de acudir al psicólogo, estos profesionales ayudarán a que mejores tu estado y tu bienestar emocional brindándote herramientas para combatir este problema que afecta significativamente a las personas. Esto hará que sientas que recuperas el control de tu vida y logras manejar las situaciones de forma diferente y adaptativa para ti.

1. https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Mas-de-18-mil-atenciones-en-salud-mental-en-opcion-4-de-Linea-19

Cuando todo es bullying, nada es bullying

Grande ha sido el debate referido a la bofetada que le propinó el actor Will Smith al comediante Chirs Rock en plena transmisión de la gala de los premios Oscar del año 2022. Lo que inicialmente generó sorpresa llevando inclusive a pensar que era parte del libreto de la premiación, poco a poco se transformó en asombro y escándalo, pues este acto, visto en directo por más de 15 millones de personas, mostró una radiografía de lo que quizás en los últimos años venimos siendo, una sociedad globalizada que desconoce lo que es la violencia y lo que es peor, la ha normalizado capitalizando su ocurrencia. Un interrogante, de los muchos suscitados, es saber si dicho acto puede ser catalogado como una respuesta al bullying; la respuesta puede estar tras los siguientes tres aspectos en particular, soportados en el avance que el cuerpo teórico del conocimiento sobre el tema ha tenido en los últimos 20 años.

La mayoría de los expertos definen el bullying como un acto de hostigamiento, intimidación o agresión (físico, verbal o social), que se realiza de manera intencional, repetitiva y con desbalance de poder (un agresor sobre una víctima), de un escolar o un grupo de escolares, sobre otro que es incapaz de defenderse (Olweus, 1993; Ortega-Ruiz, 2013; Smith, 2015). En coherencia con lo definido, es necesario enfatizar que para que se configure el bullying, entendido como una expresión de violencia relacional compleja (que se conoce también como -acoso escolar entre iguales-), debe cumplir por lo menos, con estas tres condiciones. Desde esta perspectiva se puede inferir que: 1) el fenómeno del bullying, se define en la convivencia, y más particularmente en la convivencia escolar, por tanto, es un fenómeno que surge de una microcultura escolar entre personas que tienen la misma condición en su rol social, en el caso del origen del término, entre estudiantes o compañeros de aula. Si volvemos al caso de los personajes norteamericanos, el hecho no surge en la escuela, ni está enmarcada en el contexto de la convivencia frecuente y continua de una institución educadora. 2) el bullying se reconoce como una intimidación o agresión repetitiva o sistemática, que va consolidando un escenario de dominio-sumisión y de ley del silencio entre un agresor y su víctima, aspectos que perpetúan un círculo hermético y perverso de sometimiento. En este caso no se reconoce claramente esta situación, pues el encuentro fue eventual, sin que medie un contexto de dominio y menos de sumisión en la interacción cotidiana, pues no existe. 3) el bullying se consolida en un escenario claramente intencional, es decir en la búsqueda de ocasionar la mayor afectación y daño posible al otro. Respecto a lo sucedido, podría decirse que existe la intención de aprovecharse de la condición de enfermedad de otra persona lo cual la convierte en vulnerable; este aspecto es aprovechado por el comediante para disfrazar de jocosidad (broma) la agresión verbal y logra así entretener y sacar más de una carcajada a la mayoría de los espectadores. Lo evidente es que, en efecto, se vulnera la dignidad, condición y valor de una persona en desventaja, aspecto que cumple con un criterio de la definición de bullying.

Ahora bien, en conjunción de los anteriores argumentos, puede decirse que solo se reconoce un aspecto concreto de los tres requeridos: la intencionalidad (aunque este aspecto también ha sido puesto en duda, pues el comediante Rock ha dicho que no fue su intención agredir). Vale la pena mencionar que existe un término que eventualmente se ajustaría mejor a la violencia compleja en el contexto laboral que es el “Moobing”, pues los personajes implicados son trabajadores del sector cinematográfico y escénico.

Se advierte que este análisis se procura desde un consenso teórico ampliamente consolidado, sobre un tema que desafortunadamente es actual y muy frecuente. En ese sentido es prudente mencionar que existen otras definiciones que incluyen otros elementos a cumplir (p.e. ruptura de la reciprocidad moral), y en contraposición, otras que apuntan fuera del rol participativo de agresores, víctimas y observadores, dotando al concepto de connotaciones enfocadas en lo social, cultural y comunitario (valiosas por demás); no obstante, la mirada anteriormente presentada ha permitido un mejor avance y acuerdo de los expertos, para intentar ofrecer algunas claves que expliquen de mejor manera este tipo de acciones.

Así pues, en conclusión, las cosas por su nombre, no es una respuesta al bullying. Lo ocurrido fue una agresión verbal por parte del comediante Rock, que fue respondida con una agresión física (bofetada por parte del actor Smith); pero lo sucedido no lo es todo, es sin duda la punta del iceberg que revela una sociedad que ha hecho y seguirá haciendo de la agresión, la violencia, la muerte, el escándalo y el chisme, un espectáculo que genera audiencia y riqueza. No sobra resaltar que esta situación desde todo punto de vista es reprochable y deleznable, pues nada justifica el uso de la agresión o violencia, mucho menos para responder ante otro acto de agresión. Menos aún es aceptable asumir que este acto se justifica por “el amor a la familia o la pareja” o por reivindicar la objetivación de la mujer como pertenencia de un hombre “mi mujer” (pero ese es otro análisis).  Finalmente llama la atención la noticia de que Cris Rock ha vendido todas las entradas de sus presentaciones y ha tenido que ampliar su gira por ciudades de Norteamérica, todo gracias a la bofetada recibida; contrariamente, Will Smith ha visto suspendidos o cancelados sus rodajes y alterados sus nuevos proyectos cinematográficos.

 

Mauricio Herrera-López

Doctor en Ciencias Sociales y Jurídicas.

Profesor Asociado, Departamento de Psicología, Universidad de Nariño (Colombia)