Los accidentes cerebrovasculares (ACV) tienden a suceder cuando nadie los espera, pueden haber signos, pero al no conocerlos, para muchas personas estos suceden de la nada y generan cambios fundamentales en sus vidas con los cuales no están preparados para lidiar.
Debido a lo anterior, es importante saber cuales son los mitos y las realidades de los ACV, con el fin de aprender cómo prepararnos para ellos, reconocerlos y actuar con rapidez (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025; Frei, 2025).
¿Qué es un accidente cerebrovascular?
De acuerdo con Frei F.A.S.T Training Australia (2025), un ACV ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe o se reduce de manera significativa, sea por un coágulo (ACV isquémico), o por sangrado (ACV hemorrágico), lo cual impide que las células cerebrales reciban oxígeno y nutrientes, lo que puede provocar daño cerebral en cuestión de minutos.
Además de lo anterior, existe otro tipo de ACV, el ataque isquémico transitorio (AIT), en donde suceden los síntomas de un ACV de forma rápida y pasajera, y el cual tiende a ser una señal de advertencia de un posible ACV mayor, por lo cual sin importar el estado pasajero de los síntomas se debe llevar a la persona a un hospital (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025).
Mitos y realidades sobre el accidente cerebrovascular
Teniendo en cuenta lo anterior, es importante comprender los mitos y las realidades de los ACV , algunos de estos son:
Mito 1: “El ACV solo afecta a personas mayores”
Realidad: Aunque el riesgo aumenta con la edad, los ACV pueden ocurrir a cualquier edad, incluso en personas jóvenes, adolescentes y niños. En los últimos años se ha observado un aumento de casos en adultos jóvenes, asociado a factores como hipertensión, obesidad y diabetes (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025; F.A.S.T Training Australia, 2025).
Mito 2: “Los ACV no se pueden prevenir”
Realidad: Muchos factores de riesgo son modificables. Controlar la presión arterial, dejar de fumar, mantener un peso saludable, realizar actividad física, moderar el consumo de alcohol y tratar afecciones como la diabetes o la fibrilación auricular puede reducir significativamente el riesgo (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025; F.A.S.T Training Australia, 2025).
Mito 3: “Todos los ACV causan parálisis”
Realidad: No todos los ACV producen parálisis, las secuelas dependen del área del cerebro afectada, la magnitud del daño y la rapidez con que se reciba atención médica. Algunas personas pueden presentar alteraciones del habla, la memoria, la visión o cambios emocionales, sin parálisis evidente (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025).
Mito 4: “Los síntomas siempre son dramáticos y dolorosos”
Realidad: Los síntomas pueden ser sutiles y no siempre incluyen dolor. Debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, caída de un lado del rostro, visión borrosa o pérdida del equilibrio son señales de alerta, incluso si no hay dolor intenso (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025; Frei, 2025).
Mito 5: “No se puede hacer nada una vez comienza un ACV”
Realidad: El tratamiento inmediato puede salvar tejido cerebral y reducir la discapacidad. Existen intervenciones como medicamentos trombolíticos, procedimientos para retirar coágulos y cirugías en casos hemorrágicos. La rapidez en la atención es determinante para el pronóstico (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025; F.A.S.T Training Australia, 2025).
Mito 6: “La recuperación solo ocurre en los primeros meses”
Realidad: Aunque la recuperación suele ser más rápida al inicio, muchas personas continúan mejorando durante meses e incluso años gracias a la rehabilitación y a la capacidad del cerebro de reorganizarse (neuroplasticidad) (Apollo Hospitals, s. f.).
Mito 7: “El ACV solo afecta al cerebro”
Realidad: Aunque se origina en el cerebro, sus efectos pueden impactar el movimiento, la comunicación, la memoria, las emociones y la vida diaria. Por eso, la recuperación suele requerir un abordaje integral que incluya rehabilitación física, cognitiva y apoyo emocional (Apollo Hospitals, s. f.).
Mito 8: “La aspirina previene todos los tipos de ACV”
Realidad: La aspirina puede ser útil en algunos casos de ACV isquémico, pero no previene los hemorrágicos y puede ser riesgosa sin indicación médica. Su uso debe ser evaluado por un profesional de salud según los factores individuales (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025).
Mito 9: “El ACV siempre es mortal”
Realidad: Aunque es una condición grave, muchas personas sobreviven y logran distintos grados de recuperación, especialmente cuando reciben atención oportuna y rehabilitación adecuada (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025).
Mito 10: “Si los síntomas desaparecen, no pasa nada”
Realidad: Los síntomas temporales pueden corresponder a un AIT, que es una fuerte señal de advertencia de un ACV mayor. Siempre se debe buscar atención médica inmediata, incluso si los síntomas mejoran rápidamente (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025; Frei, 2025).
Reconocer un ACV: actuar R.Á.P.I.D.O
Debido a esto, es importante reconocer los síntomas de un ACV y actuar a tiempo, Una forma sencilla de recordar los principales signos de alerta es el acrónimo F.A.S.T./
-
- R (Rostro): caída o asimetría facial
- A (Alteración del Equilibrio): pérdida repentina de equilibrio
- P (Pérdida de fuerza en brazos/piernas): debilidad o incapacidad para levantar un brazo o pierna
- I (Impedimento Visual Repentino): incapacidad de ver o dificultad para ver
- D (Dificultad para Hablar): dificultad para hablar o entender
- O (Obtén Ayuda): llamar de inmediato a emergencias
Actuar rápido puede marcar la diferencia entre la recuperación y una discapacidad permanente (F.A.S.T Training Australia, 2025; Frei, 2025).
La importancia del tratamiento oportuno
Parte de la importancia del tratamiento oportuno es que en un ACV, cada minuto cuenta. Mientras el cerebro no recibe suficiente sangre, las células cerebrales comienzan a morir, por lo cual el recibir atención médica en la llamada “hora dorada”, es decir en los primeros 60 minutos del accidente, mejora significativamente las probabilidades de supervivencia y reduce las secuelas a largo plazo (Apollo Hospitals, s. f.; Frei, 2025).
Conclusión
Los mitos sobre el accidente cerebrovascular pueden retrasar la búsqueda de ayuda y aumentar el riesgo de complicaciones. De modo que el informarse, reconocer los síntomas y actuar con rapidez salva vidas (Apollo Hospitals, s. f.; F.A.S.T Training Australia, 2025; Frei, 2025)
Referencias
- Apollo Hospitals. (n.d). Mitos sobre el accidente cerebrovascular desmentidos: La diferencia entre la realidad y la ficción https://www.apollohospitals.com/es/health-library/stroke-myths-debunked-separating-fact-from-fiction
- F.A.S.T Training Australia. (2025). Dispelling Myths about Stroke. https://fasttrainingaustralia.com.au/myths-about-stroke/
- Frei. D.F. (2025). Five myths about stroke. Get Ahead of Stroke. https://getaheadofstroke.org/2017/11/05/five-myths/