Cómo apoyar a las familias de desaparecidos

Teniendo en cuenta los efectos psicológicos de la desaparición forzada en sus familias, es necesario ofrecer un apoyo adecuado que evite generar nuevas formas de sufrimiento, como la victimización secundaria. Las familias afectadas experimentan una pausa abrupta en sus vidas, que puede llevarlas al aislamiento social y a un duelo incompleto, con consecuencias negativas a largo plazo en su salud mental (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

El papel de las organizaciones de víctimas

De acuerdo con el Centro Nacional de Memoria Histórica (2014), las organizaciones de víctimas han sido espacios privilegiados para expresar emociones, construir memoria y fortalecer el afrontamiento colectivo. Estos espacios permiten:

  • Expresar libremente el dolor sin temor a preocupar al entorno familiar.
  • Compartir el sufrimiento, combatir la soledad y construir una red de apoyo emocional.
  • Participar activamente en la búsqueda de verdad y justicia.
  • Dignificar la memoria de los seres queridos a través de rituales y acciones simbólicas.
  • Contribuir a la reconstrucción de redes sociales y de la ciudadanía afectada por el conflicto armado.

Acompañamiento entre pares

Las organizaciones como Familiares Colombia han enfatizado el valor del apoyo mutuo. El acompañamiento entre personas que han vivido la desaparición forzada fortalece la organización y brinda contención emocional a quienes enfrentan esta experiencia recientemente (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

Transformación emocional y construcción de identidad

La participación en organizaciones sociales permite transformar emociones como el miedo, la rabia o la impotencia en acciones colectivas. Asimismo, posibilita una resignificación de la identidad: de víctima a sobreviviente, generando un sentido de pertenencia y propósito en la lucha por la justicia (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

Apoyo práctico y emocional del entorno

Las personas cercanas a una familia afectada también pueden brindar un soporte valioso. Como señala Russell (2024), muchas veces basta con estar disponibles, ofrecer compañía o ayudar con tareas cotidianas como hacer compras, preparar alimentos o cuidar niños. No se trata de resolver la situación, sino de acompañar con empatía, sin invadir ni juzgar.

Qué decir y cómo actuar

Decir frases como: “¿Qué necesitas hoy?” o “Estoy aquí si quieres hablar” puede ser más efectivo que preguntar por detalles de la desaparición. Escuchar sin emitir juicios ni ofrecer soluciones es fundamental, ya que las preguntas pueden aumentar la angustia y no siempre hay respuestas disponibles (Russell, 2024).

Evitar la especulación y fomentar la privacidad

Es importante no difundir información no confirmada ni responder a la curiosidad de terceros. La familia necesita confianza y protección frente a rumores o juicios públicos. Ayudar puede significar actuar con discreción y canalizar los esfuerzos hacia la búsqueda de soluciones o el apoyo emocional (Russell, 2024).

Apoyo sostenido en el tiempo

El impacto de una desaparición no desaparece con el tiempo. Muchas familias continúan esperando noticias durante años, viviendo lo que se conoce como “pérdida ambigua”. Por ello, seguir recordando fechas importantes o compartir recuerdos positivos puede ser un acto significativo de acompañamiento (Russell, 2024).

Conclusión

Apoyar a las familias de personas desaparecidas implica sensibilidad, respeto y compromiso. Ya sea desde el acompañamiento entre iguales en organizaciones sociales o desde la ayuda cotidiana y afectiva del entorno, lo más importante es reconocer su dolor, no dejarles solos y seguir promoviendo la memoria, la verdad y la justicia.

Referencias

  • Centro Nacional de Memoria Histórica. (2014). Tomo III – Entre la incertidumbre y el dolor: impactos psicosociales de la desaparición forzada. https://www.centrodememoriahistorica.gov.co/micrositios/desaparicionForzada/libros-tomo3.html
  • Russell, L. (2024, February 19). Supporting someone who has a missing loved one – Missing People. Missing People. https://www.missingpeople.org.uk/get-help/help-services/emotional-help/supporting-someone-who-has-a-missing-loved-one

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El impacto psicológico de la desaparición forzada de personas

La desaparición forzada es un fenómeno propio de la violencia que produce efectos negativos de largo plazo en las víctimas directas y sus familias. Según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR, s.f.), se considera desaparición forzada toda forma de arresto, detención, secuestro o cualquier otra modalidad de privación de libertad perpetrada por agentes del Estado o por personas o grupos que actúan con su autorización, apoyo o aquiescencia. Este acto va seguido de la negativa a reconocer la detención o a revelar la suerte o paradero de la persona, colocándola fuera de la protección legal (OHCHR, s.f.).

Este crimen se caracteriza por tres elementos acumulativos: la privación de libertad contra la voluntad de la persona, la participación de agentes gubernamentales y la negativa de las autoridades a reconocer el acto o a proporcionar información sobre la víctima.

Efectos psicosociales de la desaparición forzada

La desaparición forzada tiene un impacto paralizante tanto en la víctima, que puede sufrir tortura o amenazas constantes de muerte, como en sus familiares, quienes viven en un ciclo interminable de incertidumbre, esperanza y desesperación (OHCHR, s.f.).

Esta forma de violencia se ha utilizado como estrategia para sembrar el miedo, afectando no solo a las familias directamente involucradas, sino también a comunidades enteras. El Centro Nacional de Memoria Histórica (2014) destaca que este tipo de daño ocurre en contextos de violencia sociopolítica, en los que el Estado, en lugar de proteger, violenta a la población, generando efectos devastadores a nivel individual, familiar y colectivo.

Dimensión política y socio-histórica del daño

Comprender los impactos psicosociales desde una dimensión política e histórica permite evitar la patologización de las reacciones humanas. Reconocer este contexto conlleva visibilizar la responsabilidad del Estado y evitar la privatización del daño. El olvido y la impunidad perpetúan la revictimización de las familias y niegan la historia vivida (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

Impactos psicosociales según el ámbito afectado

  1. Ámbito individual
  • Dolor y angustia por la incertidumbre del paradero.
  • Duelo alterado con sentimientos de culpa.
  • Ruptura de proyectos de vida.
  • Miedo, desconfianza y sentimiento de aislamiento.
  • Cuestionamientos existenciales e identidad fragmentada.
  1. Ámbito familiar
  • Fragmentación familiar.
  • Reasignación de roles.
  • Duelo interrumpido sin posibilidad de realizar rituales.
  • Transmisión generacional del daño.
  • Deterioro de la salud emocional y económica.
  1. Ámbito comunitario
  • Fragmentación del tejido social.
  • Ruptura de la cotidianidad y de proyectos colectivos.
  • Revictimización por parte del entorno social e institucional.
  • Pérdida de estatus y condiciones económicas precarias.

Revictimización y estigmatización

Los familiares sufren estigmatización y señalamientos, pues sus seres queridos son tildados como sospechosos o culpables por su desaparición. Esta narrativa, legitimada por victimarios y medios, refuerza el sufrimiento psicológico y legitima el silencio social (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

Duelo no resuelto y trauma continuo

La desaparición forzada genera un “espacio liminal” entre la vida y la muerte, lo que impide la resolución del duelo. Según Robins (2010) y Boss (2016), este duelo es complejo y persistente, ya que la ausencia de información y rituales imposibilita el cierre emocional. El trauma, a diferencia del estrés postraumático convencional, no se ancla en un evento pasado, sino que permanece en el presente (Comité Internacional de la Cruz Roja, 2014; Boss, 2016).

Limitaciones clínicas y enfoque inadecuado

Los enfoques clínicos tradicionales han fracasado en atender adecuadamente este tipo de sufrimiento, al centrarse en síntomas individuales y despolitizar la experiencia. No existe consenso sobre el diagnóstico idóneo para los familiares de personas desaparecidas (APA, 2013; Heeke & Knaevelsrud, 2015; Hollander, 2016; Robins, 2016). La literatura clínica es aún limitada sobre cómo manejar estas pérdidas abiertas y no finitas (Wayland et al., 2015).

Conclusiones

La desaparición forzada es un crimen que restringe la vida de las víctimas directas y genera profundas repercusiones en la salud mental de las víctimas indirectas. La experiencia de ser familiar de una persona desaparecida es única y no puede abordarse desde los enfoques clínicos hegemónicos que patologizan la experiencia y omiten su dimensión política y social (Comité Internacional de la Cruz Roja, 2014; Almanza, Gómez & Hernández-Brussolo, 2019).

La revictimización, el estigma, la impunidad y la negación del daño impiden procesos de reparación y sanación. Es necesario un enfoque integral que reconozca la responsabilidad estatal, el papel de la memoria histórica y la necesidad de justicia, reparación y verdad como base para el restablecimiento del tejido social.

Referencias

  • Almanza, A., Gómez, J., & Hernández-Brussolo, A. (2019). American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5).
  • Beristain, C., & Dona, G. (1999). Boss, P. (2016). Centro Nacional de Memoria Histórica. (2014).
  • Comité Internacional de la Cruz Roja. (2014).
  • Heeke, C., & Knaevelsrud, C. (2015).
  • Hollander, M. (2016). OHCHR. (s.f.).
  • Robins, S. (2010, 2016).
  • Wayland, S., et al. (2015)

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Cómo la historia del colonialismo sigue afectando la psique colectiva

Para muchas personas, el colonialismo y la esclavitud son asuntos del pasado, irrelevantes para el presente e incluso considerados inapropiados para enseñarse en las escuelas por supuestamente causar “vergüenza”. Sin embargo, estos reclamos suelen provenir de quienes desean mantener estructuras de poder que se benefician de una narrativa histórica incompleta. Lejos de ser un tema superado, el colonialismo sigue teniendo repercusiones profundas en las sociedades contemporáneas, tanto en los países que fueron colonizados como en aquellos que ejercieron el dominio.

La herencia de la dominación

Según Blakemore (2019), el colonialismo consistió en la subyugación de pueblos y territorios por parte de potencias extranjeras que imponían su cultura, religión e idioma, explotando a la población local. Esta práctica fue justificada con discursos de superioridad moral, religiosa y civilizadora. Incluso países que fueron colonias, como Estados Unidos, se convirtieron luego en potencias coloniales. Las instituciones religiosas también jugaron un papel determinante en la legitimación de esta violencia, especialmente a través de la “Doctrina del Descubrimiento” promovida por el Vaticano en el siglo XV.

A pesar de ciertos beneficios materiales como el desarrollo de infraestructura o sistemas de gobierno, la imposición cultural y la asimilación forzada dejaron una huella de violencia estructural. Esta paradoja sigue generando debates sobre si el legado del colonialismo fue positivo o desastroso, pero muchos estudiosos coinciden en que fue una catástrofe humanitaria para las poblaciones colonizadas (Blakemore, 2019).

Colonialismo persistente en el presente

Ross (2019) subraya que, aunque muchas naciones obtuvieron su independencia formal a mediados del siglo XX, el colonialismo sigue vigente a través de mecanismos estructurales como ocupaciones militares, legislaciones discriminatorias y dinámicas económicas desiguales. Ejemplos como las leyes contra la homosexualidad en países que fueron colonias británicas muestran cómo los sistemas jurídicos coloniales continúan afectando los derechos humanos.

Ross también introduce el concepto de “colonialismo cotidiano” para explicar cómo la herencia colonial se manifiesta en aspectos aparentemente triviales de la vida diaria, naturalizando injusticias sociales y raciales. Esta normalización lleva a que muchas personas, especialmente en el norte global, ignoren el papel que el colonialismo jugó en la configuración del mundo contemporáneo.

Consecuencias psicológicas del colonialismo

El impacto del colonialismo no se limita a estructuras políticas o económicas; también ha moldeado profundamente la identidad y la salud mental de individuos y comunidades. Mammadova (2024) explica que la literatura moderna refleja estas heridas psíquicas, mostrando a personajes atrapados entre identidades impuestas y auténticas. Esta dualidad genera alienación, confusión y una lucha constante por la aceptación propia.

La narrativa poscolonial es fundamental para comprender estos efectos. Autores como Jean Rhys, Toni Morrison o Chimamanda Ngozi Adichie abordan los traumas históricos que atraviesan generaciones, mostrando que el colonialismo también ha dejado una marca indeleble en la memoria colectiva y en los procesos de construcción de identidad (Mammadova, 2024).

Racismo estructural y derechos humanos

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR, n.d.) advierte que el colonialismo sigue vivo en forma de racismo, discriminación, xenofobia e intolerancia. Muchas antiguas colonias del sur global no han logrado un desarrollo sostenible ni el pleno goce de los derechos humanos. Además, el informe destaca que ninguna nación ha rendido cuentas de forma integral por los efectos del colonialismo, lo cual perpetúa la marginación política y económica.

Verene Shepherd señala que la descolonización política no ha estado acompañada por una descolonización económica, lo que impide que muchas naciones puedan desarrollarse con equidad. Achiume, por su parte, enfatiza que los legados del colonialismo determinan quién accede a derechos básicos, influenciando incluso las crisis ecológicas globales.

Reconocer el pasado para construir el futuro

El caso del escándalo Windrush en el Reino Unido evidencia cómo la ignorancia del pasado colonial puede derivar en violaciones de derechos humanos en el presente. La destrucción de registros migratorios y la persecución de ciudadanos legales con ascendencia caribeña revelan una negación institucional del legado colonial y sus implicaciones.

Es necesario un proceso de verdad, justicia y reparación, como propone Salvioli, que permita reconocer las injusticias del pasado y sus repercusiones actuales. Sin esta comprensión, seguirá siendo fácil justificar el statu quo y las desigualdades sistémicas que perpetúa el colonialismo.

Conclusión

Comprender el impacto continuo del colonialismo es fundamental para desmantelar las estructuras de poder que sostienen la desigualdad global. No se trata de asumir culpas heredadas, sino de asumir la responsabilidad de actuar con conciencia histórica. Como señala Ross (2019), es imposible construir un futuro justo sin abordar los legados del colonialismo que persisten en nuestras instituciones, leyes y formas de pensar.

Referencias

  • Blakemore, E. (2019). Colonialism. National Geographic.
  • Mammadova, A. (2024). Colonialism and Identity in Modern English Literature.
  • (n.d.). Colonial legacies still impact human rights today, UN experts say.
  • Ross, R. (2019). Everyday Colonialism. The Correspondent.

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Racismo y supremacía blanca en la actualidad

En la actualidad, la supremacía blanca ha alcanzado niveles alarmantes. El racismo y la xenofobia, que antes se consideraban expresiones extremistas y marginales, están cada vez más normalizados en la cultura popular y el discurso público. La proliferación de propaganda supremacista, el aumento de grupos de odio y la creciente aceptación de discursos discriminatorios constituyen un serio retroceso en materia de derechos humanos. El ascenso de Donald Trump al poder en 2016 y el movimiento “Make America Great Again” jugaron un papel crucial en la legitimación y amplificación de esta propaganda, ofreciendo una plataforma para ideologías nacionalistas y supremacistas dentro del discurso político dominante.

El auge de la propaganda supremacista blanca

Según datos del ADL Center on Extremism, en 2022 se registró un aumento del 38% en la distribución de propaganda supremacista blanca respecto al año anterior, alcanzando 6,751 incidentes, la cifra más alta registrada hasta la fecha (ADL, 2023). Esta propaganda incluyó folletos, adhesivos, pancartas y proyecciones láser con mensajes racistas, antisemitas y anti-LGBTQ+. Esta estrategia permite a estos grupos tener un impacto desproporcionado en comunidades enteras, reduciendo su exposición directa a represalias o consecuencias legales.

Incremento de grupos de odio organizados

El informe anual del Southern Poverty Law Center (SPLC) reveló un incremento del 50% en los grupos de odio supremacistas blancos durante 2023, el mayor aumento registrado, alcanzando un total de 165 grupos (Murray, 2024). También se registró un aumento del 33% en organizaciones anti-LGBTQ+, impulsadas principalmente por el movimiento anti-trans de la extrema derecha. Estas organizaciones no solo incrementaron actividades públicas como marchas y distribución de panfletos, sino que también intentaron influir en la política nacional mediante iniciativas como el manifiesto “Project 2025”.

Antisemitismo y conflictos internacionales

Además de lo anterior, el antisemitismo ha aumentado considerablemente, especialmente tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023. En este contexto, grupos como la Goyim Defense League han utilizado el conflicto palestino-israelí para promover mensajes antisemitas disfrazados de solidaridad con Palestina (Murray, 2024).

El papel del nacionalismo cristiano

El auge del nacionalismo cristiano extremo también ha contribuido al crecimiento de organizaciones anti-gobierno. El SPLC advierte sobre el ascenso de movimientos como la Reforma Apostólica Nacional, que promueve la dominación de la religión cristiana en ámbitos clave como el gobierno, la educación y los negocios (Murray, 2024).

Racismo estructural en Europa

Este aumento del extremismo no solo se ha dado en Estados Unidos, en Europa, el racismo también muestra un repunte preocupante. Un estudio realizado por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE encontró que el 45% de las personas de ascendencia africana han experimentado discriminación racial, un aumento respecto al 39% registrado en 2016 (Boffey, 2023). En países como Austria y Alemania, más del 70% reportó haber sido discriminado recientemente. Estas cifras están correlacionadas con el ascenso de partidos de extrema derecha como el AfD en Alemania y el FPÖ en Austria.

Impacto en la vida cotidiana y oportunidades

La discriminación afecta múltiples aspectos de la vida: desde el acceso a la vivienda, la educación y el empleo, hasta interacciones con la policía. Por ejemplo, el 48% de quienes fueron detenidos por la policía perciben que fue por perfilamiento racial. Además, el 35% de personas negras con educación universitaria están subempleadas en ocupaciones de baja o media calificación (Boffey, 2023).

Estos efectos se traducen en una vida cotidiana atravesada por la inseguridad, la ansiedad y la desconfianza hacia las instituciones. Las personas que enfrentan racismo estructural tienden a experimentar mayores niveles de estrés crónico, lo cual se asocia con una peor salud física y mental. Además, la exclusión sistemática limita las oportunidades de movilidad social, perpetuando ciclos de pobreza y marginación. En contextos escolares, por ejemplo, los estudiantes racializados reportan un trato desigual por parte de docentes y compañeros, lo que afecta su rendimiento académico y autoestima. En el ámbito laboral, la discriminación dificulta el acceso a empleos bien remunerados, perpetuando brechas salariales y condiciones de precariedad. A nivel comunitario, el aumento de la violencia racial y los crímenes de odio generan un clima de temor constante, forzando a muchas personas a modificar su comportamiento o incluso su apariencia para evitar ser blanco de agresiones (Boffey, 2023).

Redes sociales como difusoras de odio

Parte de la responsabilidad del aumento de esta problemática es del entorno digital, el cual ha facilitado la difusión del discurso de odio. Un estudio publicado por la Universidad de California reveló que, tras la compra de la plataforma X por Elon Musk en octubre de 2022, el discurso de odio aumentó un 50% y el número de cuentas automatizadas o falsas no disminuyó, como se había prometido (Manke, 2025). Este tipo de contenido tiene consecuencias reales, ya que se ha demostrado que existe una relación entre el discurso de odio en línea y los crímenes de odio en el mundo real, siendo que normaliza el racismo y el odio como parte del día a día.

Conclusión

El racismo y la supremacía blanca están lejos de ser fenómenos superados. Por el contrario, están tomando nuevas formas y expandiéndose con rapidez, aprovechando la tecnología, el contexto político y el debilitamiento de mecanismos de control. Es imprescindible una acción coordinada y decidida a nivel social, político y digital para frenar este avance y garantizar sociedades inclusivas y seguras para todas las personas.

Referencias:

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El “hijo olvidado”: impacto emocional del favoritismo parental

El favoritismo parental, también denominado trato diferencial parental (PDT, por sus siglas en inglés), ha sido objeto de estudio durante décadas por su impacto significativo en el desarrollo infantil. Diversas investigaciones han demostrado que los hijos favorecidos tienden a tener mejores resultados en términos de salud mental, conducta, rendimiento académico y relaciones sociales (Jensen & Jorgensen-Wells, 2025). Sin embargo, aquellos que no reciben el mismo trato enfrentan efectos negativos de igual magnitud.

Consecuencias del favoritismo parental

  • Daño a la autoestima y salud mental

Los niños que perciben un trato desfavorable por parte de sus padres suelen desarrollar una autoestima más baja, inseguridad emocional y una constante autocrítica. Esta percepción puede originar sentimientos de no ser lo suficientemente valiosos para merecer el afecto paterno, lo cual puede extenderse hasta la vida adulta, dificultando la construcción de relaciones saludables (Soriano, 2025).

  • Rivalidad entre hermanos y conflictos familiares

El trato desigual también alimenta sentimientos de celos y resentimiento entre los hermanos, lo que fomenta una dinámica familiar conflictiva. Esta situación puede generar una competitividad dañina y patrones de relación desadaptativos fuera del núcleo familiar (Soriano, 2025).

  • Alteraciones en la conducta y el rendimiento

Los hijos menos favorecidos tienden a manifestar comportamientos desafiantes, desmotivación académica y, en casos extremos, desarrollar trastornos como ansiedad o depresión (Jensen & Jorgensen-Wells, 2025). Incluso, pueden presentar dificultades para establecer vínculos saludables con figuras de autoridad o con sus pares (Soriano, 2025).

  • Presión en los hijos favorecidos

Contrario a la creencia popular, el favoritismo también puede impactar negativamente a los hijos favorecidos, quienes pueden sentirse presionados por cumplir expectativas elevadas. Esto puede derivar en ansiedad, estrés o en la incapacidad para desarrollar autonomía emocional y habilidades sociales adecuadas (Soriano, 2025).

Factores que influyen en el favoritismo parental

  • Orden de nacimiento

La relación entre el orden de nacimiento y el favoritismo es ambigua y puede variar con la edad del hijo y el tipo de trato analizado. Por ejemplo, en la infancia temprana, los padres tienden a tener más conflictos con los hijos mayores, mientras que en la adultez no se observan diferencias significativas ((Jensen & Jorgensen-Wells, 2025).

  • Género

Los estudios muestran resultados mixtos. Algunos señalan que los padres favorecen a los hijos del mismo sexo, mientras que otros no hallan diferencias significativas. Estas diferencias pueden depender del género del progenitor, la edad del hijo y la percepción individual del trato recibido (Jensen & Jorgensen-Wells, 2025).

  • Temperamento y personalidad

El temperamento del niño puede influir en la forma en que los padres interactúan con él. Temperamentos más negativos o difíciles pueden provocar una respuesta menos afectuosa de los padres, mientras que niños sociables y emocionalmente positivos tienden a recibir más calidez ((Jensen & Jorgensen-Wells, 2025).

En cuanto a la personalidad, características como la conciencia y la amabilidad se asocian con un trato más favorable, mientras que la extraversión o el neuroticismo pueden relacionarse con menor afecto parental ((Jensen & Jorgensen-Wells, 2025).

  • Implicaciones clínicas y sociales

El conocimiento sobre el favoritismo parental debe alertar a padres y profesionales de la salud mental sobre su impacto en la infancia y la adolescencia. Las intervenciones psicológicas deberían considerar el historial de PDT como un factor potencial en la aparición de trastornos emocionales o de conducta. Además, este conocimiento permite identificar a los hijos con mayores probabilidades de ser menos favorecidos, como los varones, los hijos menores, y aquellos con rasgos menos afines a los estilos parentales dominantes (Jensen & Jorgensen-Wells, 2025).

Conclusión

El favoritismo parental no es un simple acto de preferencia, sino un patrón con profundas implicancias emocionales y sociales. Tanto el hijo favorecido como el “hijo olvidado” sufren consecuencias que pueden perdurar a lo largo del tiempo. Reconocer y abordar estas dinámicas familiares puede marcar la diferencia en el bienestar psicológico de todos los hijos.

Referencias:

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Adultificación infantil y sus efectos en la vida adulta

La adultificación es un fenómeno que, aunque a menudo se interpreta erróneamente como una forma de fomentar la independencia y la madurez en los niños, en realidad tiene profundas implicaciones negativas en su desarrollo psicológico y emocional. Esta atribución prematura de roles, responsabilidades o características propias de la adultez priva a los menores de experiencias fundamentales para su infancia. En lugar de potenciar su crecimiento, la adultificación puede generar una carga emocional desproporcionada, deteriorar su autoestima y limitar su acceso a la protección y el cuidado que necesitan durante etapas clave de su desarrollo.

¿Qué es la adultificación?

La adultificación es un tipo de sesgo que distorsiona la percepción de ciertos niños, haciendo que sean vistos como más maduros o adultos de lo que realmente son, incluso por profesionales encargados de su cuidado (Watts, 2024). Davis y Marsh (2020) la definen como una situación en la que no se otorgan a ciertos niños las nociones de inocencia y vulnerabilidad, lo que puede provocar fallas en su protección y cuidado.

Este sesgo suele estar enraizado en la discriminación y se manifiesta cuando ciertos aspectos personales, como el contexto socioeconómico o las experiencias vividas del niño, se encuentran con respuestas discriminatorias. Así, en lugar de ser vistos como víctimas, se les considera responsables o resistentes al maltrato (Watts, 2024).

Adultificación vs. Parentificación

Aunque la adultificación y la parentificación están relacionadas, es importante distinguirlas. La parentificación ocurre dentro del hogar y se refiere a cuando un niño asume el rol de cuidador, ya sea física, emocional o financieramente (Schmitz & Tyler, 2016). Puede deberse a problemas como enfermedades parentales, abuso de sustancias o desventajas económicas.

Por otro lado, la adultificación sucede fuera del entorno familiar, y está influida por las actitudes de personas y organizaciones que rodean al niño. En algunos casos, un mismo menor puede experimentar ambos fenómenos, especialmente si vive en contextos de abuso doméstico.

¿Quiénes son más vulnerables a la adultificación?

Aunque cualquier niño puede ser víctima de este sesgo, existen ciertos grupos más propensos. En particular, los niños negros son más afectados debido a estereotipos racializados profundamente enraizados desde el colonialismo (Goff et al., 2014). Davis (2022) destaca que los niños negros son vistos como más adultos: los varones como “agresivos” y las niñas como “hipersexualizadas, fuertes o rudas”.

Otros factores que aumentan el riesgo de adultificación incluyen:

  • Violencia doméstica.
  • Desventajas socioeconómicas.
  • Experiencias de transfobia.
  • Situaciones de sinhogarismo (Watts, 2024).

Desde una perspectiva interseccional, cada niño puede poseer múltiples características que interactúan y aumentan su vulnerabilidad ante este sesgo.

Modelo PIA: Entendiendo la adultificación desde la práctica profesional

El modelo de Adultificación Interprofesional (PIA) propuesto por Davis y Marsh (2020) representa la adultificación como una pirámide con distintos niveles:

  1. Precondiciones: racismo, estereotipos sociales, prejuicios personales y falta de curiosidad profesional.
  2. Percepción del niño: el niño es visto como menos vulnerable, más responsable y, por tanto, menos merecedor de protección.
  3. Vulneración de derechos: los niños no reciben protección adecuada, lo que aumenta su riesgo de explotación y maltrato.

Consecuencias de la adultificación

La adultificación puede provocar respuestas punitivas en lugar de acciones de protección. Un niño explotado para vender drogas, por ejemplo, puede ser tratado como delincuente y no como víctima. Esta distorsión de la percepción puede conducir a consecuencias devastadoras a largo plazo: los niños son más propensos a ser criminalizados por comportamientos derivados de trauma o necesidad, lo que perpetúa ciclos de pobreza, marginación y contacto con el sistema penal. Además, el trato injusto y la falta de comprensión de su situación pueden deteriorar su autoestima, generar desconfianza hacia adultos y autoridades, y limitar su acceso a servicios de salud mental y apoyo psicosocial adecuados.

Entre las consecuencias más graves se encuentran:

  • Exposición a más abusos.
  • Pérdida de confianza en instituciones de protección.
  • Peores resultados en salud mental, educación y justicia (Hayward & Critcher, 2024).

Prevención de la adultificación en el entorno escolar

  1. Generar conciencia: Es fundamental reconocer qué es la adultificación y cómo puede presentarse. Artículos y formaciones pueden ser recursos útiles para el personal educativo.
  2. Reconocer los sesgos: Tanto los inconscientes como los más conscientes deben ser examinados, ya que negar estos últimos puede evitar asumir responsabilidades (Davis, 2022).
  3. Fomentar una cultura de cuestionamiento profesional: Las instituciones deben promover espacios seguros donde el personal pueda expresar dudas o inquietudes sobre decisiones tomadas.
  4. Revisar el lenguaje: El uso de ciertos términos puede influir en la percepción de los niños. Es preferible decir “el niño está siendo explotado” en lugar de “está involucrado en explotación”, para resaltar que es víctima.
  5. Auditar políticas institucionales: Revisar que los protocolos sean inclusivos y aplicados con equidad.
  6. Promover entornos inclusivos: La inclusión debe ser un valor activo, más allá de una simple política institucional. Asegurar que todos los niños se sientan representados y protegidos es clave para prevenir la adultificación.

Conclusión

La adultificación puede tener efectos devastadores en la vida de niños y adolescentes, afectando su bienestar emocional, educativo y social. Es responsabilidad de todos los profesionales involucrados en la protección infantil identificar este sesgo, reflexionar sobre su propia práctica y trabajar activamente para erradicarlo.

Referencias

  • Davis, J., & Marsh, N. (2020). Listen Up Research CIC.
  • Goff, P. A., Jackson, M. C., Di Leone, B. A., Culotta, C. M., & DiTomasso, N. A. (2014). The Essence of Innocence: Consequences of Dehumanizing Black Children. Journal of Personality and Social Psychology, 106(4), 526–545.
  • Hayward, M., & Critcher, J. (2024). Adultification: risk factors, harmful effects and implications for nursing practice. Nursing Children and Young People, 36(2), 14–20. https://doi.org/10.7748/ncyp.2023.e1488
  • Schmitz, R. M., & Tyler, K. A. (2016). Growing up before their time: The early adultification experiences of homeless young people. Children and Youth Services Review, 64, 15–22. https://doi.org/10.1016/j.childyouth.2016.02.026
  • Watts, C. (2024). What is Adultification within Child Protection and Safeguarding? The Hub | High Speed Training. https://www.highspeedtraining.co.uk/hub/what-is-adultification/

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Apoyo psicológico a madres de bebés prematuros

El nacimiento de un bebé prematuro es un evento que genera sentimientos encontrados de alegría y temor. La visión de un recién nacido pequeño, frágil y dependiente de cuidados intensivos puede desencadenar un profundo estrés emocional en los padres. Esta situación, especialmente cuando el nacimiento ocurre antes de las 32 semanas de gestación, ha sido descrita como altamente estresante y potencialmente traumática (Treyvaud & Brown, 2022).

Impacto psicológico en los padres

Los padres de bebés prematuros presentan niveles elevados de síntomas depresivos, de ansiedad y estrés postraumático en comparación con los padres de bebés nacidos a término (Treyvaud & Brown, 2022). Aproximadamente el 40 % de los padres manifiestan síntomas depresivos y cerca del 50 % experimentan ansiedad poco después del nacimiento. Estos síntomas pueden persistir durante años y afectar la salud mental tanto de la madre como del padre (Osborne et al., 2024). El impacto psicológico no se limita a la aparición de trastornos, sino que también incluye sentimientos de culpa, impotencia y desconexión emocional, especialmente cuando los padres se sienten excluidos de las decisiones médicas o incapaces de brindar el cuidado que desearían a su hijo. Esta carga emocional puede alterar la dinámica familiar, dificultar el establecimiento del apego y aumentar el riesgo de conflictos de pareja, aislamiento social y agotamiento emocional prolongado.

Factores estresantes en la UCIN

La estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) representa una experiencia abrumadora. Los padres enfrentan múltiples estresores, entre ellos la apariencia del bebé, el entorno tecnológico de la UCIN, la relación con el personal de salud y el cambio en su rol parental (Shaw et al., 2023). Esta experiencia puede minar la confianza de los padres en sus capacidades y deteriorar su vínculo con el bebé.

Duelo, ansiedad y depresión

El nacimiento prematuro puede implicar sentimientos de duelo por la pérdida del parto esperado, el contacto inmediato con el bebé o experiencias ideales como el baby shower. Estas pérdidas ambiguas generan dolor y desorientación (Shaw et al., 2023). Asimismo, los padres de la UCIN presentan tasas elevadas de depresión (hasta 38 %) y ansiedad (41.9 %), con síntomas que, aunque disminuyen con el tiempo, pueden mantenerse incluso un año después del nacimiento (Osborne et al., 2024).

Relación padre-bebé y percepción de vulnerabilidad

El vínculo entre padres e hijos puede verse afectado por la separación física y emocional que implica la hospitalización del bebé. Los padres de bebés prematuros tienden a desarrollar una percepción exagerada de vulnerabilidad del niño, lo que puede derivar en un estilo de crianza sobreprotector. Este fenómeno se ha denominado Síndrome del Niño Vulnerable (VCS, por sus siglas en inglés), con consecuencias negativas para el desarrollo emocional y conductual del niño (Shaw et al., 2023).

Factores de riesgo y desigualdades

Diversas condiciones sociales, como el bajo nivel socioeconómico, la falta de apoyo, antecedentes de salud mental, o pertenecer a minorías étnicas, aumentan el riesgo de problemas emocionales en los padres. Las madres de bajos recursos, por ejemplo, tienen menos acceso a atención de salud mental posparto y seguimiento (Osborne et al., 2024).

El papel del padre y otras figuras parentales

Los padres varones también experimentan niveles significativos de estrés, ansiedad y depresión, con una incidencia de hasta el 60 % en la primera semana de vida del bebé. A menudo, estos padres son excluidos de las decisiones médicas y deben asumir múltiples responsabilidades familiares, lo que incrementa su carga emocional (Osborne et al., 2024).

Estrategias de intervención y apoyo

Ante este panorama, se requieren estrategias integrales y personalizadas para apoyar a las familias desde el hospital y continuar tras el alta. Intervenciones psicológicas en la UCIN, programas de intervención temprana centrados en la relación madre-hijo y el desarrollo del niño, así como mecanismos de tamizaje y derivación, han demostrado mejorar la salud mental de los padres y los resultados infantiles (Treyvaud & Brown, 2022). Estas estrategias son esenciales no solo para reducir los síntomas clínicos de depresión, ansiedad o estrés postraumático, sino también para reforzar la autoestima parental, fomentar la resiliencia familiar y promover una parentalidad sensible y segura. El acompañamiento psicológico continuo permite a los padres procesar sus emociones, adquirir herramientas para enfrentar los desafíos del cuidado neonatal y restablecer su rol activo en la crianza, lo cual tiene efectos positivos en la vinculación afectiva, la percepción de competencia y el desarrollo emocional del bebé.

Conclusión

El apoyo psicológico a madres y padres de bebés prematuros debe ser una prioridad en la atención neonatal. La intervención temprana, sostenida y sensible a las necesidades individuales es clave para fomentar el bienestar familiar y el desarrollo saludable del niño.

Referencias

  • Osborne, A. D., Barbeau, D. Y., Gladdis, T., Hansen, K., Branche, T., Miller, E. R., Pazandak, C. C., Hoge, M. K., et al. (2024). Mental health of NICU mothers.
  • Shaw, R. J., Givrad, S., Poe, C., Loi, E. C., Hoge, M. K., & Scala, M. (2023). Neurodevelopmental, mental health, and parenting issues in preterm infants. Children, 10(9), 1565. https://doi.org/10.3390/children10091565
  • Treyvaud, K., & Brown, S. J. (2022). Mental health of children and parents after very preterm birth. World psychiatry: official journal of the World Psychiatric Association (WPA), 21(1), 148–149. https://doi.org/10.1002/wps.20936

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Lactancia materna y salud psicológica

La lactancia materna es una etapa fundamental en la maternidad, promovida por diversas organizaciones de salud como la mejor opción nutricional para el bebé durante sus primeros seis meses de vida. No obstante, cada proceso de lactancia es único, y no siempre se desarrolla según lo esperado. Aunque existen beneficios psicológicos asociados a la lactancia, muchas madres enfrentan dificultades que pueden repercutir negativamente en su salud mental.

Expectativas vs. realidad

El impacto emocional de la lactancia A pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Academia Americana de Pediatría, el 75% de las mujeres no logra mantener una lactancia exclusiva por seis meses, y el 60% no cumple sus propias metas de lactancia (Nagel et al., 2021). Esta discrepancia entre expectativa y realidad puede generar sentimientos de culpa, ansiedad y tristeza.

El rol de la angustia psicológica materna La angustia psicológica, que incluye el estrés percibido, la ansiedad y la depresión, se relaciona con resultados subóptimos en la lactancia, como la reducción en la duración o exclusividad (Nagel et al., 2021). Esta relación es bidireccional: mientras el estrés puede interferir en la liberación de oxitocina y la producción de leche, la lactancia también puede tener un efecto calmante sobre la madre.

Mecanismos fisiológicos y hormonales de la lactancia

El inicio de la lactancia está mediado por cambios hormonales, incluyendo la caída de progesterona tras el parto y el aumento de prolactina, insulina y cortisol (Nagel et al., 2021). Estos procesos son sensibles al equilibrio emocional materno, lo cual demuestra la importancia de mantener una buena salud psicológica durante este período.

Desigualdades y barreras en el acceso al apoyo

El apoyo insuficiente tras el alta hospitalaria es un factor común entre las madres que experimentan dificultades con la lactancia. Muchas no tienen acceso a consultoras de lactancia certificadas (IBCLC), especialmente en comunidades de bajos ingresos y en poblaciones afroamericanas en Estados Unidos (Peterson, 2025).

Presiones externas e internas

Las presiones sociales y médicas para lactar de forma exclusiva, así como las expectativas personales de ser una “buena madre”, pueden generar disonancia cognitiva cuando la lactancia no ocurre como se esperaba. Este conflicto interno puede derivar en depresión posparto (Peterson, 2025).

Privación del sueño y salud mental

El sueño interrumpido, común en madres lactantes, es uno de los mayores factores de riesgo para el desarrollo y agravamiento de la depresión posparto. Aunque el colecho puede mejorar la cantidad de sueño, también genera preocupaciones por seguridad (Peterson, 2025).

Autonomía corporal y decisiones informadas

Es fundamental que la lactancia sea una elección informada y libre. La presión para amamantar puede generar daño emocional, y debería considerarse válida cualquier decisión que priorice el bienestar físico y emocional de la madre (Peterson, 2025).

Prevención y planificación del posparto

Elaborar un plan posparto que contemple apoyo emocional, necesidades de sueño, regreso al trabajo y alternativas en caso de dificultades con la lactancia puede ayudar a reducir el impacto negativo en la salud mental. Conectar con apoyo profesional y comunitario antes del nacimiento del bebé también es clave (Peterson, 2025).

Conclusión

La lactancia materna ofrece beneficios importantes para la salud física y emocional tanto del bebé como de la madre. Sin embargo, no debe asumirse como una obligación absoluta. Reconocer y atender los factores psicológicos, hormonales y sociales que inciden en este proceso es esencial para proteger la salud mental materna.

Referencias

  • Nagel, E. M., Howland, M. A., Pando, C., Stang, J., Mason, S. M., Fields, D. A., & Demerath, E. W. (2022). Maternal Psychological Distress and Lactation and Breastfeeding Outcomes: a Narrative Review. Clinical therapeutics, 44(2), 215–227. https://doi.org/10.1016/j.clinthera.2021.11.007
  • Bugaeva, P., Arkusha, I., Bikaev, R., Kamenskiy, I., Pokrovskaya, A., El-Taravi, Y., Caso, V., Avedisova, A., Chu, D. K., Genuneit, J., Torbahn, G., Nicholson, T. R., Baimukhambetova, D., Mursalova, A., Kolotilina, A., Gadetskaya, S., Kondrikova, E., Zinchuk, M., Akzhigitov, R., . . . Munblit, D. (2023). Association of breastfeeding with mental disorders in mother and child: a systematic review and meta-analysis. BMC Medicine, 21(1). https://doi.org/10.1186/s12916-023-03071-7

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Reforma Laboral 2025 en Colombia: Implicaciones, Beneficios y Retos

Introducción

La reciente aprobación de la Ley 2466 de 2025, conocida como la Reforma Laboral, ha generado un cambio significativo en la estructura del trabajo en Colombia. Esta reforma tiene como objetivo promover un trabajo digno y decente, priorizando el bienestar físico, mental y social de los trabajadores. Tal como lo establece la ley, se busca garantizar una remuneración justa, el acceso a la seguridad social, la sostenibilidad del empleo y la creación de empleo formal en Colombia (Congreso de la República de Colombia, 2025).

Cambios Clave en la Reforma Laboral
De acuerdo con Castro (2025), los principales cambios aplicados en la reforma laboral son:

  • Privilego de los contratos a término indefinido.
  • Los contratos a término fijo no podrán exceder los 5 años ni renovarse indefinidamente.
  • El contrato de aprendizaje se convierte en una relación laboral formal.
  • La jornada diurna dura de: 6:00 a.m. a 7:00 p.m.
  • Mientras la jornada nocturna es de: 7:00 p.m. a 6:00 a.m.
  • No se requiere permiso del Ministerio de Trabajo para horas extras, pero deben registrarse formalmente.
  • El recargo por laborar en días de descanso será del 100% en 2027 (80% en 2025 y 90% en 2026).
  • Se crearán permisos para citas médicas, compromisos escolares, y licencias por condiciones menstruales.
  • Se reconocen derechos laborales dependiendo de la relación de subordinación o autonomía del empleado.
  • Las plataformas cubrirán parte de los pagos de seguridad social (60% salud y pensión; 40% ARL).
  • El teletrabajo se amplía a cinco modalidades: autónomo, móvil, híbrido, transnacional, y temporal o emergente.

Implicaciones en el Bienestar de los Trabajadores

Teniendo en cuenta los cambios realizados a partir de la aplicación de la reforma, se identifica que pueden existir tanto beneficios como riesgos para los trabajadores. De acuerdo con CEIPA (2025), esta reforma puede traer consigo:

Beneficios

  • Mejora en la calidad de vida: Aumentos salariales por recargos nocturnos y festivos.
  • Bienestar familiar: Mayor equilibrio entre vida laboral y personal gracias a licencias ampliadas.
  • Inclusión y protección: Reconocimiento y regulación del trabajo digital.

Riesgos

  • Incremento en la informalidad: Mayores costos laborales podrían incentivar el empleo no formal.
  • Desempleo: Algunas empresas podrían reducir su planta laboral ante los nuevos costos.

Efectos Psicológicos y Sociales del Trabajo

Estos beneficios y riesgos causados por la reforma pueden tener efectos en la salud y bienestar de los empleados.

Teniendo en cuenta que autores como Montalvo & Piñol (2000) y Ocampo (2025), mencionan que condiciones laborales como las aceptadas con anterioridad con turnos prolongados y nocturnos pueden causar:

  • Trastornos del sueño.
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Estrés laboral.
  • Sintomatología depresiva.
  • Problemas psicosociales como conflictos familiares y sociales.

Lo anterior demuestra que las bases de la reforma laboral, en donde se prioriza que los empleados cuenten con una jornada reducida y mejor paga, puede tener efectos positivos en la salud de los empleados al mitigar estas condiciones, disminuyendo síndromes como el cansancio crónico, el burnout y el aumento de la depresión, mejorando así el bienestar general.

Comparación Internacional

La evidencia internacional respalda esta relación entre condiciones laborales dignas y bienestar psicológico. En Islandia, por ejemplo, entre 2015 y 2019 se llevó a cabo un experimento nacional con jornadas laborales de 35 a 36 horas semanales, manteniendo el salario completo. El resultado fue una mejora significativa en la salud mental de los trabajadores, reducción del estrés, y un mayor equilibrio entre la vida laboral y personal, sin afectar la productividad (Haraldsson & Kellam, 2021).

En Francia y Bélgica, la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales se ha asociado con una disminución en los niveles de agotamiento emocional y un aumento en la satisfacción laboral (Gobierno de Francia, 2025). Asimismo, en Suecia, se han llevado a cabo pilotos con jornadas de 6 horas que mostraron mejoras en la productividad y bienestar emocional, particularmente en el sector salud (Crouch, 2017).

Por el contrario, en países donde no se han implementado reformas de este tipo, como Japón, se han evidenciado altos niveles de burnout y una cultura laboral que ha llevado al fenómeno del “karoshi” (muerte por exceso de trabajo), evidenciando las consecuencias negativas de no priorizar el bienestar laboral (Santillanes, 2023).

Estos ejemplos indican que la aplicación de reformas orientadas al bienestar, como la reducción de la jornada laboral y mejores condiciones de trabajo, tiene un impacto directo en la mejora de la salud psicológica, mientras que la ausencia de reformas puede conllevar al deterioro del bienestar general y el aumento de trastornos relacionados con el estrés y el agotamiento laboral.

Conclusión

La Reforma Laboral 2025 representa un hito para el mercado laboral colombiano. Si bien introduce mecanismos que pueden elevar el bienestar de los trabajadores y fomentar la formalización, también implica riesgos para las empresas y los empleados, los cuales deben ser monitoreados y gestionados adecuadamente, con el fin de evitar el aumento de problemáticas relaciónadas con la pérdida del trabajo, o la sobreexplotación laboral.

Así, se comprender que la reforma, como toda acción política es controversial y puede verse desde diferentes puntos de vita, los cuales deben ser escuchados y explorados, sin embargo, es escencial notar que la experiencia internacional demuestra que el crear reformas que vean al empleado como una persona integral con necesidades físicas, sociales y psicológicas puede mejorar la productividad en el trabajo y maximizar los beneficios tanto en la empresa como en la calidad de vida de la persona.

Referencias

 

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Burnout y la importancia del descanso psicológico

El burnout aqueja a miles de trabajadores en el día a día, el aumento de exigencias y la falta de descanso para ganar cada vez menos dinero afecta a las personas tanto nivel físico como psicológico.

¿Qué es el síndrome de burnout?

El burnout es un trastorno emocional que se origina como resultado de una exposición prolongada al estrés crónico en el trabajo u otras situaciones demandantes. Se caracteriza por agotamiento emocional, despersonalización y una disminución del rendimiento personal (Smith y Reid, 2025).

Las personas con burnout suelen sentirse fatigadas incluso después de descansar físicamente, tienen una actitud negativa hacia su trabajo o entorno, y experimentan una sensación de ineficacia o falta de logro personal.

¿Cómo se manifiesta?

El burnout no solo se manifiesta con cansancio físico, sino también con síntomas psicológicos como (Smith y Reid, 2025):

  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Desmotivación
  • Insomnio
  • Aislamiento social 

Con el tiempo, si no se trata, puede desencadenar trastornos de ansiedad, depresión, e incluso problemas físicos como dolores de cabeza o gastrointestinales (Smith y Reid, 2025).

La importancia del descanso psicológico

El descanso psicológico implica desconectar mental y emocionalmente de las fuentes de estrés. No se trata solo de dormir o de no hacer nada, sino de participar en actividades que nos generen bienestar emocional y reconexión con nosotros mismos.

Algunas estrategias útiles para fomentar el descanso psicológico son:

  • Establecer límites entre el trabajo y la vida personal.
  • Practicar técnicas de relajación como la meditación o la respiración consciente.
  • Dedicar tiempo a actividades recreativas o creativas.
  • Mantener relaciones sociales saludables y de apoyo.
  • Buscar ayuda profesional si los síntomas persisten.

¿Por qué necesitamos parar?

Nuestra mente también necesita recuperarse para seguir funcionando correctamente. Ignorar las señales del cuerpo y la mente solo agrava el problema. Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica y psicológica. Cuando nos permitimos parar, estamos previniendo el colapso emocional y mejorando nuestra calidad de vida (Talk to angel, 2024)

El descanso físico vs. el descanso psicológico

En la sociedad actual, el descanso físico se considera la solución por excelencia ante el agotamiento. Dormir, tomarse vacaciones o reducir las actividades cotidianas son prácticas comunes para quienes se sienten sobrecargados. Sin embargo, muchas personas descubren que, incluso después de dormir bien o pasar un fin de semana sin hacer nada, siguen sintiéndose cansadas, desmotivadas o emocionalmente agotadas. ¿Por qué? Porque el agotamiento que experimentan no es solo físico, sino también psicológico y emocional (Talk to angel, 2024).

El descanso físico alivia la fatiga muscular, pero no necesariamente renueva la energía mental y emocional. En contraste, el descanso psicológico implica desconectar de las exigencias cognitivas y emocionales del día a día, lo cual es vital para prevenir o aliviar el agotamiento emocional, también conocido como burnout (Talk to angel, 2024).

¿Cómo se consigue el descanso psicológico?

El descanso psicológico no es sinónimo de inactividad total. Se trata de realizar actividades que permitan desconectar la mente del estrés y promover la recuperación emocional. Algunas estrategias incluyen (Talk to angel, 2024):

Tiempo sin pantallas: Reducir el consumo de información constante ayuda a calmar la mente.

Mindfulness y meditación: Estas prácticas fomentan la presencia en el momento y disminuyen el ruido mental.

Actividades creativas o de disfrute: Leer por placer, pintar, escuchar música o pasar tiempo en la naturaleza.

Relaciones de calidad: Compartir tiempo con personas que no exigen, sino que nutren emocionalmente.

Terapia psicológica: Puede ser esencial para identificar fuentes de estrés y aprender herramientas para gestionarlas.

Conclusión

En una cultura que glorifica la ocupación constante, descansar se convierte en un acto de cuidado personal y resistencia. Reconocer el burnout y priorizar el descanso psicológico no solo mejora nuestro bienestar, sino que también nos permite ser más efectivos, creativos y felices en nuestras actividades diarias.

Referencias

  • Smith, M., MA, & Reid, S. (2025). Burnout: symptoms, treatment, and coping strategy tips. org. https://www.helpguide.org/mental-health/stress/burnout-prevention-and-recovery
  • TalktoAngel – Best Online Counselling & therapy | Best Online Psychologist Consultation India. (2024). TalktoAngel. https://www.talktoangel.com/blog/burnout-recovery-beyond-rest-and-relaxation

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El impacto del cambio laboral en la salud mental

El mundo laboral está en constante transformación. Cambiar de empleo, asumir nuevos roles, enfrentar despidos o adaptarse a nuevas condiciones laborales son situaciones comunes que pueden generar un importante impacto emocional. Estos cambios, aunque a veces necesarios o incluso positivos, suelen representar un reto para la estabilidad psicológica de los trabajadores.
Cambios en el entorno laboral y su vínculo con la depresión

Diversas investigaciones han demostrado que las condiciones psicosociales del trabajo, como la exigencia mental, el control sobre las tareas o el apoyo social, influyen directamente en la salud mental de los empleados. Smith y Bielecky (2012) encontraron que un aumento en las demandas psicológicas del trabajo incrementa significativamente el riesgo de depresión, incluso al mismo nivel que factores no modificables como los antecedentes familiares de trastornos depresivos.

La carga de trabajo elevada, combinada con bajo control laboral, ha sido asociada con mayores tasas de ansiedad y depresión. Aunque no todas las transformaciones laborales conducen al deterioro de la salud mental, aquellas que implican un aumento súbito de exigencias suelen tener efectos negativos en un plazo corto, sin importar el género o nivel socioeconómico de los empleados.
Organizaciones en transformación: beneficios empresariales, costos humanos

La globalización, la digitalización y los cambios políticos y económicos han impulsado a muchas empresas a implementar reformas estructurales como reestructuraciones, fusiones o despidos. Aunque estos cambios buscan optimizar la eficiencia y productividad, también pueden deteriorar las condiciones laborales.

Según Backhaus et al. (2024), las transformaciones organizacionales están relacionadas con una mayor inseguridad laboral, ambigüedad en los roles, intensificación del trabajo y reducción del apoyo social. Estas condiciones han sido vinculadas no solo con problemas mentales, sino también con enfermedades físicas como hipertensión o dolor musculoesquelético.
Desempleo: un desafío emocional profundo

La pérdida del empleo puede desencadenar una fuerte respuesta emocional. Psico-smart (s.f.) señala que aproximadamente el 70 % de las personas experimenta síntomas de ansiedad o depresión tras quedar desempleadas. Esta situación puede generar una crisis de identidad, afectar la autoestima e incluso interferir en el proceso de reincorporación laboral.

Además, las secuelas psicológicas no desaparecen automáticamente al conseguir un nuevo empleo. El estrés vivido puede persistir y afectar el rendimiento en el nuevo puesto, por lo que es esencial contar con herramientas de apoyo, como plataformas de gestión del desarrollo profesional, para facilitar la transición.
Comenzar un nuevo trabajo: entusiasmo con carga emocional

Aunque iniciar un nuevo empleo suele representar una oportunidad de crecimiento, también implica una etapa de adaptación cargada de retos. Rush (2024) reporta que el 87 % de los empleados experimenta ansiedad durante sus primeras semanas, y el 59 % pierde el sueño por esta razón.

Los desafíos incluyen una curva de aprendizaje pronunciada, la necesidad de construir relaciones laborales y la presión por cumplir con expectativas. Establecer límites saludables, priorizar el autocuidado y buscar apoyo dentro o fuera del entorno laboral pueden ayudar a mitigar estos efectos.
Conclusión

El cambio laboral es una constante inevitable. Sin embargo, su impacto en la salud mental no debe subestimarse. Es clave que tanto las organizaciones como los trabajadores tomen conciencia de los riesgos psicosociales y trabajen activamente en generar entornos saludables, resilientes y humanos.
Referencias

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El Auge del Conservadurismo y su Impacto Psicológico

Introducción

En la actualidad, el conservadurismo ha experimentado un crecimiento significativo, evidenciado en eventos políticos como la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Esta ideología se ha expandido a través de las redes sociales, con la proliferación de grupos y tendencias como la “manósfera”, las “tradwife” y las “crunchy moms”, quienes han utilizado estéticas particulares para crear un estilo de vida idealizado al que los jóvenes pueden aspirar.
El Crecimiento del Conservadurismo en la Sociedad

El conservadurismo, definido por Dagger et al. (2025) como “una doctrina política que enfatiza el valor de las instituciones y prácticas tradicionales”, ha visto un aumento en su adopción entre sectores cada vez más jóvenes. Filipovic (2023) informó que un 38% de los estadounidenses se identificaron como “conservadores” o “muy conservadores” en temas sociales, comparado con el 29% que se declararon “liberales” o “muy liberales”.

Este cambio en la orientación política no solo responde a factores políticos o económicos, sino también a un proceso de identificación y reacción ante eventos sociales. Cameron (2024) destacó que en las elecciones presidenciales de 2024, la participación de los votantes de la Generación Z disminuyó significativamente en comparación con 2020. Además, un mayor número de votantes jóvenes apoyaron al candidato republicano Donald Trump.

El Rol de las Redes Sociales en la Expansión del Conservadurismo

Las redes sociales han desempeñado un papel fundamental en la difusión del conservadurismo entre los jóvenes. La exposición a contenido aparentemente inofensivo, como videos de entretenimiento, puede conducir a la radicalización política a través de lo que se conoce como el “alt-right pipeline”. PewDiePie y Joe Rogan han sido mencionados como figuras clave en este fenómeno, al proporcionar un espacio donde discursos conservadores y misóginos pueden ser introducidos de manera sutil (Bateman, 2023, como se menciona en Cameron, 2024). Asimismo, el auge de las “tradwives” en plataformas como TikTok ha llevado a figuras como Nara Smith a popularizar narrativas que glorifican roles de género tradicionales, promoviendo una visión idealizada de la vida doméstica femenina.

Las plataformas digitales utilizan algoritmos que refuerzan estos patrones de consumo, promoviendo contenido cada vez más extremista. De esta manera, jóvenes que inicialmente solo consumían contenido de entretenimiento terminan expuestos a discursos de figuras como Andrew Tate o el canal FreshandFit, los cuales glorifican la masculinidad tradicional y menosprecian los valores liberales (Tech Policy, 2024, como se menciona en Cameron, 2024).
La Influencia del Conservadurismo en las Mujeres Jóvenes

El auge del conservadurismo no solo afecta a los hombres jóvenes, sino también a las mujeres, aunque de una manera más sutil. El movimiento “tradwife” ha ganado popularidad en plataformas como TikTok, donde creadoras como Nara Smith y Ballerina Farm promueven la vida de amas de casa como el ideal más deseable. Asimismo, influenciadoras como SheraSeven difunden consejos para atraer esposos ricos, estableciendo un conjunto de reglas rígidas sobre apariencia y comportamiento (Cameron, 2024).

Aunque desear una “vida suave” o una dinámica tradicional de pareja no es inherentemente problemático, la romantización excesiva de estos estilos de vida puede llevar a la normalización de roles de género estrictos, limitando la autonomía de las mujeres y promoviendo una visión conservadora de la feminidad ( Cameron, 2024).
Impacto Psicológico del Conservadurismo en los Jóvenes

El crecimiento del conservadurismo y la radicalización política han tenido efectos psicológicos notables en los jóvenes. Investigaciones como las de Nash y Leota (2022) han explorado la neuropsicología del conservadurismo, sugiriendo que este puede actuar como un mecanismo de defensa psicológica ante la incertidumbre. Sin embargo, ante amenazas económicas o sociales, esta defensa se desmorona, lo que puede generar niveles elevados de ansiedad y sensibilidad a la negatividad.

Por otro lado, Gimbrone et al. (2022) identificaron divergencias en la salud mental de los adolescentes estadounidenses según su ideología política. Mientras que los conservadores tienden a experimentar menor impacto emocional debido a su tendencia a justificar el sistema existente, los liberales suelen presentar una mayor conciencia de las desigualdades sociales, lo que puede traducirse en mayores niveles de estrés y ansiedad.

Asimismo, el fenómeno de las “tradwives” y la idealización de roles tradicionales de género pueden contribuir a la ansiedad y depresión en mujeres jóvenes. Al establecer estándares de vida y comportamiento difíciles de alcanzar, estas narrativas pueden generar sentimientos de insuficiencia y baja autoestima. Figuras como Nara Smith han sido criticadas por promover una visión idealizada de la vida doméstica, lo que puede influir negativamente en la percepción de las jóvenes sobre sus propias elecciones y posibilidades de vida (Cameron, 2024).

El crecimiento del conservadurismo y la radicalización política han tenido efectos psicológicos notables en los jóvenes. Investigaciones como las de Nash y Leota (2022) han explorado la neuropsicología del conservadurismo, sugiriendo que este puede actuar como un mecanismo de defensa psicológica ante la incertidumbre. Sin embargo, ante amenazas económicas o sociales, esta defensa se desmorona, lo que puede generar niveles elevados de ansiedad y sensibilidad a la negatividad.

Por otro lado, Gimbrone et al. (2022) identificaron divergencias en la salud mental de los adolescentes estadounidenses según su ideología política. Mientras que los conservadores tienden a experimentar menor impacto emocional debido a su tendencia a justificar el sistema existente, los liberales suelen presentar una mayor conciencia de las desigualdades sociales, lo que puede traducirse en mayores niveles de estrés y ansiedad.
Conclusiones

El aumento del conservadurismo entre los jóvenes es un fenómeno complejo, influenciado por factores políticos, económicos y sociales. Las redes sociales han desempeñado un papel clave en este cambio, actuando como una herramienta para la difusión de discursos conservadores de manera sutil pero efectiva. Este cambio de orientación política también tiene implicaciones psicológicas significativas, con efectos diversos en la salud mental de los jóvenes según su orientación ideológica.

Es fundamental seguir investigando este fenómeno y promover un pensamiento crítico en el consumo de contenido digital, a fin de prevenir la radicalización y sus posibles efectos negativos en el bienestar psicológico de las nuevas generaciones.
Referencias

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Depresión Posparto y Estrategias de Apoyo

Introducción

La depresión posparto es una condición que afecta a madres en todo el mundo. Se estima que 1 de cada 10 mujeres la experimentará, pero hasta el 50% de los casos no son diagnosticados (Maternal Mental Health Leadership Alliance, n.d.), lo que puede llevar a que las mujeres se sientan solas y sin apoyo.

De acuerdo con Carberg (2024), esta condición puede tomar muchas formas y, en ocasiones, permanecer sin ser diagnosticada durante largos periodos de tiempo. Además, no solo afecta a las madres biológicas, sino también a los padres, padres adoptivos y cuidadores primarios, quienes pueden experimentar síntomas similares de ansiedad y depresión. Sin embargo, es vital conocer que el 80% de las mujeres con depresión posparto logra una recuperación completa con tratamiento, y el apoyo a toda la unidad familiar es clave para mejorar el bienestar de todos los involucrados.

Tipos de Depresión Posparto

Existen diferentes tipos de depresión posparto, tales como:

Baby Blues o Tristeza Posparto

El baby blues es la forma más común de trastorno del estado de ánimo posparto, afectando aproximadamente al 50%-85% de las mujeres (Carberg, 2025). Sus síntomas incluyen:

  • Cambios de humor
  • Llanto frecuente
  • Ansiedad leve
  • Irritabilidad

Este tipo de depresión es temporal y suele desaparecer en aproximadamente dos semanas sin necesidad de tratamiento.

Depresión Posparto

La depresión posparto (PPD) es más grave y prolongada que el baby blues. Afecta a 1 de cada 7 mujeres en el primer año tras el parto (Carberg, 2025). Sus síntomas incluyen:

  • Estado de ánimo deprimido
  • Pérdida de interés en actividades
  • Cambios en el sueño y el apetito
  • Dificultad para vincularse con el bebé

Si no se trata, la PPD puede volverse debilitante y aumentar el riesgo de psicosis posparto.

Psicosis Posparto

La psicosis posparto es la forma más grave de los trastornos del estado de ánimo posparto, aunque es poco común (1-2 de cada 1,000 partos) (Carberg, 2025). Se caracteriza por:

  • Alucinaciones y delirios
  • Agitación extrema
  • Comportamientos impulsivos y peligrosos

Debido a su gravedad, requiere tratamiento inmediato, incluyendo hospitalización y en algunos casos, terapia electroconvulsiva (ECT).

Trastorno de Ansiedad Posparto

Este trastorno puede confundirse con la ansiedad normal de la maternidad, pero presenta síntomas más intensos y persistentes, como:

  • Inquietud extrema
  • Problemas de sueño
  • Pensamientos acelerados

Trastorno Obsesivo-Compulsivo Posparto

Afecta entre el 3%-5% de las madres y se caracteriza por pensamientos intrusivos y persistentes relacionados con dañar al bebé, aunque rara vez se actúa sobre ellos (Carberg, 2025).

Trastorno de Pánico Posparto

Se presenta en hasta un 10% de las mujeres y se manifiesta con ataques de pánico severos, temor a la muerte o pérdida de control.

Trastorno de Estrés Postraumático Posparto (PTSD)

Afecta a más del 9% de las mujeres tras un parto traumático, como complicaciones graves, partos de emergencia o experiencias de violencia previa.

Tratamiento y Estrategias de Apoyo

Existen diversos tipos de tratamiento para la depresión posparto, los cuales varían según el tipo y gravedad del trastorno. Además, es fundamental contar con una red de apoyo social que brinde contención emocional y ayuda práctica a la madre durante su recuperación.

Los tratamientos pueden dividirse en:

Terapia y Medicación

  • Psicoterapia: Terapia cognitivo-conductual (TCC) e interpersonal.
  • Medicación: Antidepresivos y ansiolíticos en casos moderados a graves.
  • Hospitalización en casos de psicosis posparto.

Grupos de Apoyo

El apoyo social es crucial para la recuperación. Existen grupos en línea y presenciales donde las madres pueden compartir experiencias y estrategias de afrontamiento.

Cuidado Personal

  • Sueño: Dormir al menos 4-5 horas ininterrumpidas.
  • Nutrición: Mantener una dieta equilibrada.
  • Ejercicio: Actividad física ligera como caminar o yoga.
  • Tiempo para uno mismo: Espacios de autocuidado y descanso.

Consideraciones Finales

La salud mental materna es fundamental para el bienestar de la madre y el bebé. Sin embargo, la depresión posparto suele ser ignorada debido a la normalización del sufrimiento materno y la falta de conciencia sobre sus síntomas. Además, su representación en medios visuales, libros y otras narrativas puede aumentar el temor de las madres a expresar que no están bien, por miedo al juicio o a ser percibidas como malas madres. La identificación temprana, el tratamiento adecuado y el apoyo social pueden marcar la diferencia en la recuperación de las madres afectadas por la depresión posparto.

Referencias

  • Carberg, C. (2024). Postpartum Depression: Causes, Symptoms, and Treatment. Healthline.
  • Carberg, C. (2025). Understanding Postpartum Mood Disorders. Healthline.
  • Maternal Mental Health Leadership Alliance. (n.d.). Most Women are Untreated, Increasing Risk of Negative Impacts. Retrieved from mmhla.org.

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Salud Mental Materna: Mitos y Realidades

Introducción

La salud mental materna es un tema subestimado en la sociedad. La normalización del rol de la mujer como “cuidadora” y madre lleva a que, en muchas situaciones, sus necesidades sean ignoradas. Se asume como natural que cargue con las responsabilidades del hogar y el cuidado de los hijos, lo que puede generar problemáticas en su salud mental. A menudo, las madres no expresan su malestar por miedo al estigma social asociado a estos padecimientos (Maternal Mental Health Leadership Alliance [MMHLA], 2024).

Salud Mental Perinatal y sus Trastornos

De acuerdo con la Maternal Mental Health Alliance (s.f), la salud mental perinatal se define como “la salud mental durante el embarazo y hasta dos años después del parto”. Aunque muchas personas han escuchado sobre la depresión posparto, existen otros trastornos perinatales, tales como:

  • Ansiedad
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Trastornos de la alimentación: Estos trastornos pueden variar de leves a severos y requieren tratamiento especializado cuanto antes. Algunas afecciones pueden haber existido previamente al embarazo y agravarse durante el período perinatal o aparecer por primera vez en esta etapa (World Health Organization [WHO], 2025).

El problema más grave de salud mental perinatal es la psicosis posparto, una emergencia médica que requiere atención inmediata.

Factores de Riesgo

Cualquier persona puede experimentar problemas de salud mental perinatal, pero existen factores que incrementan el riesgo, como:

  • Antecedentes de trastornos mentales, incluidos trastornos graves como el trastorno bipolar.
  • Neurodivergencia
  • Embarazos múltiples.
  • Factores biológicos.
  • Falta de apoyo.
  • Experiencias traumáticas, como abuso doméstico o pérdida del bebé.
  • Inseguridad económica o de vivienda (WHO, 2025).

Impacto de los Trastornos Mentales Maternos

Según la WHO (2025), a nivel mundial, aproximadamente el 10% de las mujeres embarazadas y el 13% de las mujeres que acaban de dar a luz experimentan algún trastorno mental, principalmente depresión. En países en desarrollo, esta cifra aumenta al 15.6% durante el embarazo y al 19.8% en el posparto. En casos graves, el sufrimiento puede llevar al suicidio, una de las principales causas de muerte materna.

Los trastornos de salud mental materna no solo afectan a la madre, sino también al bebé. Los infantes pueden presentar dificultades en su desarrollo, apego deficiente y mayores riesgos de problemas de salud (MMHLA, 2024).

Mitos y Realidades sobre la Salud Mental Materna

A pesar de la creciente conciencia sobre la salud mental materna, existen numerosos mitos que perpetúan la desinformación y dificultan la búsqueda de ayuda. Algunos de estos mitos, según la Mental Health Association of Maryland (2019), Giménez (n.d.), y Tiffin (2023), son:

Mito: “El baby blues y los trastornos del estado de ánimo perinatales son lo mismo”.

Realidad: El baby blues afecta hasta el 80% de las madres y es transitorio, mientras que los trastornos del estado de ánimo perinatales pueden durar más tiempo y requieren tratamiento.

Mito: “El embarazo protege contra la depresión”.

Realidad: Durante el embarazo y el posparto, los cambios hormonales pueden aumentar el riesgo de trastornos del estado de ánimo.

Mito: “Las mujeres con depresión posparto son malas madres”.

Realidad: La depresión posparto no define la capacidad de una madre para cuidar a su hijo; es una condición médica que necesita atención.

Mito: “Los medicamentos psiquiátricos son siempre peligrosos durante el embarazo y la lactancia.”

Realidad: Muchos medicamentos no son teratogénicos o presentan riesgos mínimos en comparación con los efectos de una enfermedad mental no tratada.

Mito: “La depresión posparto es rara y se resuelve sola.”

Realidad: Aproximadamente una de cada diez madres sufre depresión posparto, y puede tardar hasta un año en recuperarse sin tratamiento adecuado.

Mito: “La salud mental materna no afecta al bebé”.

Realidad: Los problemas de salud mental pueden afectar el vínculo madre-bebé y el desarrollo infantil.

Mito: “Si pido ayuda, me quitarán a mi bebé”.

Realidad: Buscar ayuda es clave para la recuperación; los servicios de salud trabajan para apoyar a las madres y a sus hijos.

Conclusión

La salud mental materna es un tema de salud pública que requiere mayor atención y apoyo. Es fundamental desmitificar la idea de que la maternidad debe ser una experiencia perfecta y sin dificultades. Promover el acceso a servicios de salud mental y combatir el estigma son pasos esenciales para mejorar la calidad de vida de madres y bebés en todo el mundo.

Referencias

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Violencia de Género y Trauma Intergeneracional

Introducción

La violencia de género es un problema global que afecta de manera desproporcionada a mujeres, niñas y personas LGBTIQA+. A pesar de los esfuerzos para erradicarla, sigue siendo una de las principales causas de trauma en las comunidades (UNDP, 2024). Muchas veces, se subestima el impacto de la violencia verbal, especialmente en el entorno digital, donde el anonimato facilita discursos de odio y ataques específicos contra la identidad de género de las personas. Este tipo de violencia tiene efectos psicológicos profundos y puede contribuir a la transmisión intergeneracional del trauma.

Violencia de Género en la Era Digital

El auge de las redes sociales ha facilitado la comunicación global, pero también ha propiciado un espacio donde la violencia verbal se ha normalizado. Las mujeres, en particular, son objeto de ataques basados en su género, apariencia y sexualidad, lo que perpetúa el ciclo de violencia y contribuye al deterioro de la salud mental (Salter et al., 2025).

Efectos Psicológicos de la Violencia de Género
Los efectos de la violencia de género trascienden el ámbito individual y pueden manifestarse en traumas a largo plazo. Las consecuencias psicológicas más comunes incluyen:

  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
  • Depresión y ansiedad
  • Dificultades en las relaciones interpersonales
  • Somatización del trauma

Según Salter et al. (2025), la violencia de género no solo impacta a la víctima inmediata, sino que también se transmite entre generaciones, perpetuando patrones de abuso y sufrimiento dentro de las familias.

Trauma Intergeneracional y su Impacto en la Sociedad

El trauma intergeneracional se refiere a la transmisión de los efectos del trauma a través de generaciones. De acuerdo con el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (UNDP, 2024), “el trauma derivado de la violencia, los conflictos, los desastres o las pandemias no solo afecta a quienes lo experimentan directamente, sino que también puede heredarse a través de cambios en la expresión génica”.

El impacto del trauma intergeneracional se manifiesta en la salud mental, el comportamiento y la estructura familiar. Estudios han demostrado que las personas expuestas a violencia en la infancia tienen una mayor probabilidad de repetir patrones de abuso en la adultez, perpetuando un ciclo de violencia y sufrimiento (Movers, 2023).

Efectos de la Violencia Doméstica en Niños y Niñas

De acuerdo con Movers (2023), la violencia de género, en específico la violencia doméstica tiene un impacto emociónal significativo en los niños que son testigos de esta, incluso si no son víctimas directas del abuso. Entre los efectos más comunes se encuentran:

  • Mayor riesgo de desarrollar TEPT, ansiedad y depresión
  • Problemas de autoestima y dificultades en la resolución de problemas
  • Comportamientos agresivos o identificación con el agresor
  • Dificultades en la formación de relaciones saludables en la adultez

Según Movers (2023), los niños que presencian violencia doméstica tienen el doble de probabilidades de sufrir trastornos psiquiátricos en comparación con aquellos que crecen en un entorno sin violencia.

Estrategias para la Prevención y la Intervención

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante mitigar los efectos del trauma intergeneracional y, de este modo, reducir la incidencia de la violencia de género, implementando estrategias de prevención y tratamiento, tales como (Movers, 2023):

  1. Psicoterapia especializad apara niños y madres

    : La terapia infantil y la psicoterapia centrada en la relación madre-hijo, como la terapia CPP, han demostrado ser eficaces para reducir los efectos del trauma (Movers, 2023).

  2. Accesibilidad a servicios de salud mental

    : Garantizar el acceso a tratamiento psicológico adecuado es clave para prevenir la revictimización y fomentar la recuperación (Brand et al., 2013; Ford, 2015, como se cita en Movers, 2023).

  3. Educación y sensibilización

    : Campañas educativas y programas de concienciación pueden ayudar a cambiar las normas culturales que perpetúan la violencia de género (Movers, 2023).

Conclusión

La violencia de género no solo afecta a quienes la padecen directamente, sino que también deja secuelas en las generaciones futuras. Comprender el trauma intergeneracional y sus efectos es fundamental para desarrollar estrategias de prevención eficaces. La inversión en servicios de salud mental y en políticas públicas orientadas a erradicar la violencia de género es crucial para construir sociedades más justas y equitativas.

Referencias

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Mutilación Genital Femenina: Efectos Psicológicos a Largo Plazo

Introducción

La mutilación genital femenina (MGF) es un procedimiento quirúrgico violento que elimina la autonomía de la mujer sobre su propio cuerpo. Es considerada una violación de los derechos humanos de mujeres y niñas, ya que suele practicarse mayormente en menores de edad y provoca daños a largo plazo en la salud física y mental de las personas sometidas a esta práctica.

Motivos Culturales de la Mutilación Genital Femenina

Este procedimiento suele realizarse debido a creencias culturales y, en muchos casos, tiene el propósito de controlar la sexualidad de la mujer, impidiendo que experimente placer o haciéndola más “deseable” según las normas impuestas por su comunidad.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (WHO, 2025), la mutilación genital femenina “comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones causadas a los órganos genitales femeninos por motivos no médicos. Esta práctica no brinda ningún beneficio para la salud y puede causar hemorragias graves, problemas urinarios y, a largo plazo, quistes, dificultades menstruales, infecciones, complicaciones en el parto y un mayor riesgo de mortalidad neonatal” (WHO, 2025).

Tipos de Mutilación Genital Femenina

Según la WHO (2025), la mutilación genital femenina se divide en cuatro tipos principales:

  1. Tipo 1: Resección parcial o total del glande del clítoris y/o del prepucio o capuchón del clítoris.
  2. Tipo 2: Resección parcial o total del glande del clítoris y los labios menores, con o sin escisión de los labios mayores.
  3. Tipo 3 (Infibulación): Estrechamiento de la abertura vaginal mediante el corte y recolocación de los labios menores o mayores, a veces cosiéndolos.
  4. Tipo 4: Cualquier otro procedimiento lesivo de los genitales femeninos con fines no médicos, como la punción, perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital.

Consecuencias Físicas de la MGF

De acuerdo con WHO (2025), la mutilación genital femenina no ofrece beneficios para la salud y causa daños a mujeres y niñas en diversas formas. Implica la escisión y lesión de tejido genital femenino sano y normal, interfiriendo en las funciones naturales del cuerpo.

Complicaciones inmediatas:

  • Dolor intenso
  • Hemorragia
  • Inflamación de los tejidos genitales
  • Fiebre
  • Infecciones, como el tétanos
  • Problemas urinarios
  • Problemas de cicatrización
  • Lesiones de los tejidos genitales vecinos
  • Estado de choque
  • Muerte

Complicaciones a largo plazo:

  • Problemas urinarios (micción dolorosa, infecciones del tracto urinario)
  • Problemas vaginales (leucorrea, prurito, vaginosis bacteriana, infecciones)
  • Problemas menstruales (menstruaciones dolorosas, tránsito difícil de la sangre menstrual)
  • Tejido cicatricial y queloides
  • Problemas sexuales (coito doloroso, menor satisfacción)
  • Mayor riesgo de complicaciones en el parto (parto difícil, hemorragia, cesárea, necesidad de reanimación del bebé) y mortalidad neonatal
  • Necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas (especialmente en el tipo 3)

Consecuencias Psicológicas de la MGF

Además de los daños físicos, la mutilación genital femenina también tiene efectos psicológicos graves. Según Reman et al. (2023), los trastornos más frecuentes en mujeres sometidas a la MGF incluyen:

  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Somatización

Las investigaciones han demostrado que el TEPT es significativamente más severo en mujeres que han sufrido MGF, especialmente aquellas con mutilación tipo III. Además, el contexto sociocultural influye en el impacto psicológico de la MGF, ya que en algunas comunidades se considera un rito de paso necesario para la aceptación social y el matrimonio (Reman et al., 2023).

Las mujeres migrantes que han sufrido MGF pueden experimentar sentimientos de ira, injusticia y exclusión, lo que genera una mayor consciencia sobre las consecuencias de la mutilación en su vida sexual, el dolor crónico y sus actividades diarias. Algunas de las estrategias de afrontamiento utilizadas por estas mujeres incluyen el uso del humor, la música, la actividad física, el silencio sobre el tema o el perdón (Reman et al., 2023).

Factores Socioculturales que Perpetúan la MGF

La mutilación genital femenina se practica principalmente en niñas, desde la lactancia hasta la adolescencia, e incluso en algunas mujeres adultas. Las razones para perpetuar esta práctica varían según la región y la época, y suelen estar arraigadas en normas socioculturales transmitidas por generaciones.

En muchas comunidades, la MGF es vista como parte esencial de la crianza y preparación para la vida adulta y el matrimonio. Su propósito puede incluir el control de la sexualidad para asegurar la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad después de él (WHO, 2025). Aunque no hay textos religiosos que la prescriban, algunas creencias erróneas asocian la MGF con prácticas religiosas.

La Medicalización de la MGF

En algunos lugares, la mutilación genital femenina es realizada por profesionales de la salud bajo el argumento de que esto reduciría el riesgo de complicaciones. Sin embargo, la WHO (2025) advierte que esto no elimina los efectos negativos de la práctica y puede dar la falsa impresión de que es un procedimiento seguro o aceptable.

Los proveedores de atención médica que realizan la MGF pueden verse presionados por normas sociales o motivados por incentivos económicos. No obstante la Organización Mundial de la Salud, busca proveer a los profesionales con apoyo y capacitación con el fin de abogar por el abandono de esta práctica en las comunidades (WHO, 2025).

Conclusión

La mutilación genital femenina es una grave violación de los derechos humanos que afecta, tanto a corto, como a largo plazo, la salud física y mental de millones de mujeres y niñas en todo el mundo. Es crucial promover la educación y la sensibilización sobre los peligros de esta práctica para erradicarla. En países como Colombia, se están implementando esfuerzos para prohibir y eliminar la MGF, por lo que es fundamental que la sociedad en su conjunto se eduque sobre el tema y contribuya a su erradicación.

Referencias

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Autismo la realidad fuera del estigma

En las últimas semanas, el ministro de salud de Estados Unidos ha emitido comentarios insensibles y desinformados sobre el autismo, refiriéndose a este como una epidemia y afirmando que las personas dentro del espectro no podrán desarrollar una vida plena ni autónoma (Diament, 2025).

El impacto de declaraciones estigmatizantes sobre el autismo

Durante una conferencia de prensa, Kennedy señaló que las personas autistas “nunca pagarán impuestos, no tendrán trabajo, no escribirán poemas ni saldrán en citas” (Diament, 2025). Además, sugirió que el autismo destruye familias, reforzando estigmas y percepciones erróneas sobre la vida de quienes son autistas y sus entornos.

Estas afirmaciones surgieron tras la publicación de un informe de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) que reveló un aumento en la prevalencia de diagnósticos, indicando que 1 de cada 31 niños en EE. UU. es identificado dentro del espectro (Diament, 2025). Kennedy atribuyó este incremento a factores ambientales y no al avance en la comprensión y el diagnóstico.

Respuesta de la comunidad autista y organizaciones de defensa

Frente a estas declaraciones, diversas organizaciones como Autistic Self Advocacy Network, The Arc, entre otras, manifestaron su rechazo, aclarando que la ciencia no respalda la idea de que el autismo sea prevenible y que describirlo como una “epidemia” perpetúa el estigma (Diament, 2025).

Colin Killick, director de Autistic Self Advocacy Network, enfatizó que muchas personas autistas realizan actividades que Kennedy sugirió imposibles, como trabajar, escribir poesía o jugar deportes, dejando en evidencia el desconocimiento y los prejuicios detrás de sus afirmaciones (Diament, 2025).

El autismo: una condición neurodivergente, no una enfermedad

Contrario a las declaraciones de Kennedy, el autismo no es una enfermedad, sino una condición neurodivergente que influye en la manera en que una persona percibe, experimenta e interactúa con el mundo (National Autistic Society, n.d.).

El autismo se manifiesta en una amplia variedad de formas, siendo cada persona única. Para obtener un diagnóstico, se identifican diferencias significativas en la comunicación, comportamientos e intereses comparados con personas no autistas. Estas diferencias pueden implicar necesidades de apoyo que varían de un individuo a otro (National Autistic Society, n.d.).

Características nucleares del autismo

El autismo no es un diagnóstico homogéneo; cada persona presenta combinaciones únicas de características, que pueden incluir:

  • Diferencias en la comunicación verbal y no verbal.
  • Intereses intensos y conductas repetitivas que ayudan en la autorregulación.
  • Sensibilidad aumentada o disminuida a estímulos sensoriales.

Estas particularidades no son defectos, sino parte de la diversidad neurológica humana. Muchas personas autistas desarrollan formas alternativas y eficaces de comunicarse y relacionarse con su entorno (National Autistic Society, n.d.).

Autismo y causas: aclarando mitos

Diversas investigaciones han demostrado que el autismo tiene un origen principalmente genético. No existe ninguna evidencia científica que relacione el autismo con las vacunas o con exposición a toxinas ambientales, como sugieren algunos discursos desinformados (National Autistic Society, n.d.).

El mito que vincula vacunas con autismo ha sido desmentido reiteradamente a través de múltiples estudios, y perpetuar esta creencia solo contribuye a la desinformación y al estigma social (National Autistic Society, n.d.).

Autismo y discapacidad

El autismo es considerado una discapacidad en términos legales, lo que garantiza protección contra la discriminación y el acceso a apoyos que permiten la plena inclusión social y educativa (National Autistic Society, n.d.). Sin embargo, muchas personas autistas prefieren definir su identidad bajo el enfoque de la neurodiversidad, que reconoce al autismo como una variación natural dentro de la diversidad humana.

El verdadero desafío para las personas autistas no es su neurodivergencia, sino las barreras sociales y estructurales que limitan sus oportunidades y su inclusión (National Autistic Society, n.d.).

Conclusión: hacia una sociedad más informada e inclusiva

Es fundamental que los discursos públicos sobre el autismo se basen en la evidencia científica y en el respeto a la dignidad de las personas. Declaraciones como las realizadas por Kennedy solo alimentan la discriminación y dificultan la construcción de una sociedad verdaderamente inclusiva.

Promover información adecuada sobre el autismo contribuye a derribar mitos y a fortalecer el respeto por la neurodiversidad, facilitando que todas las personas tengan acceso a las oportunidades y apoyos que necesitan para vivir plenamente.

Referencias

  • Diament, M. (2025, April 21). Kennedy’s Comments About ASD Draw Backlash. Disability Scoop. https://www.disabilityscoop.com/2025/04/21/kennedys-comments-about-asd-draw-backlash/31414/
  • National Autistic Society. (n.d.). What is autism. https://www.autism.org.uk/advice-and-guidance/what-is-autism

 

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Cómo fortalecer el trabajo conjunto entre padres y escuelas

La importancia de la relación entre familia y escuela

Existe una creencia popular de que la escuela es la única responsable de educar a los niños. Sin embargo, la educación debe ser un esfuerzo conjunto entre familia y escuela. Desde el primer momento de vida, los padres juegan un papel fundamental en la formación de sus hijos, y su colaboración con la escuela es esencial para el desarrollo integral de los niños.

Según Torres Herrera et al. (2024), la familia y la escuela son instituciones clave en la formación del individuo. Mientras que la familia ofrece un conocimiento basado en la intuición y la experiencia, la escuela proporciona una estructura técnica basada en la pedagogía. Ambas cumplen un rol fundamental en la construcción de la identidad y en la promoción de la salud mental en las primeras etapas del desarrollo.

El impacto del entorno familiar en el desarrollo del niño

Para Domínguez (2011), la familia es el primer espacio donde el ser humano empieza a desarrollar su identidad y establecer interacciones afectivas. Es en el entorno familiar donde los niños aprenden normas y conductas que posteriormente serán reforzadas en la escuela.

A pesar de que la familia es el primer grupo de referencia para el desarrollo psicoemocional del niño, la escuela también desempeña un papel crucial. Según Sirotnik (1994, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024), la interacción con pares, figuras de autoridad y normas escolares contribuyen a la transformación del individuo y su desarrollo intelectual y personal. Este proceso es esencial para su adaptación y participación en la sociedad.

La relación entre escuela y familia en la construcción de identidad

El paso por la escuela representa un punto de crisis en el desarrollo del niño, especialmente en aspectos como la identidad y la socialización. Pedraza et al. (2017, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024) destacan que, a medida que el niño se adapta al entorno escolar, se generan puntos de unión entre la escuela y la familia que favorecen su crecimiento y bienestar emocional.

La familia aporta el marco emocional y los valores fundamentales que guían el comportamiento del niño, mientras que la escuela complementa esta formación con conocimientos estructurados y experiencias sociales diversas. Cuando ambas instituciones trabajan en conjunto, se refuerza la autoestima del niño, su sentido de pertenencia y su capacidad para enfrentar los desafíos propios del desarrollo.

Además, la colaboración entre la escuela y la familia facilita la identificación temprana de dificultades emocionales o de aprendizaje, permitiendo una intervención oportuna y efectiva. La implementación de estrategias como reuniones periódicas, programas de orientación y talleres conjuntos promueve un ambiente de confianza y apoyo mutuo, fortaleciendo la construcción de una identidad sólida en el niño.

En este sentido, la escuela no solo debe enfocarse en la transmisión de conocimientos académicos, sino también en crear espacios que fomenten el diálogo y la participación de los padres en el proceso educativo. Este trabajo conjunto resulta esencial para que los niños desarrollen una identidad equilibrada y una mayor seguridad en sí mismos.

El paso por la escuela representa un punto de crisis en el desarrollo del niño, especialmente en aspectos como la identidad y la socialización. Pedraza et al. (2017, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024) destacan que, a medida que el niño se adapta al entorno escolar, se generan puntos de unión entre la escuela y la familia que favorecen su crecimiento y bienestar emocional.

Sin embargo, no es posible lograr una construcción completa de la identidad sin un ambiente familiar que brinde las bases necesarias. La escuela ha evolucionado para incluir no solo conocimientos académicos, sino también el desarrollo de habilidades para la vida, valores y educación emocional.

La corresponsabilidad en la educación

Para alcanzar una educación integral, es necesario que la familia, la escuela y la comunidad asuman una responsabilidad compartida en la formación del niño. La implementación de talleres psicoeducativos y programas de salud mental en el ámbito escolar ha demostrado ser efectiva para fortalecer esta relación (Abarca Martínez & Galicia Vásquez, 2011, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024).

Debido a esto, se considera que la escuela debe ser vista como un centro de salud integral, que no solo protege la salud de los estudiantes, sino también la de sus familias. La participación de los padres en actividades escolares y su vinculación con los docentes son factores clave para mejorar los resultados académicos y el bienestar de los estudiantes ( Torres Herrera, et al., 2024).

El impacto de la familia en el rendimiento escolar

Diversos estudios han demostrado que la participación de los padres tiene un impacto positivo en el desempeño académico de los niños. Razeto (2016) resalta que la relación entre la familia y la escuela influye en los logros educativos. Investigaciones como las de Deal y Peterson (2009) y Harris (2009) concluyen que la participación activa de los padres mejora el rendimiento de los estudiantes y la gestión escolar  (Torres Herrera, et al., 2024).

Modelos de participación parental en la educación

Goodall y Montgomery (2014, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024) proponen un continuo entre el involucramiento y el compromiso parental, estableciendo tres niveles. Para fortalecer la relación entre familia y escuela, es fundamental fomentar una comunicación abierta, promover espacios de encuentro y capacitación para los padres, y generar estrategias que faciliten su participación activa en el proceso educativo de los niños.

  1. Involucramiento parental con la escuela: Los padres participan en actividades organizadas por la institución, pero con un rol pasivo.
  2. Involucramiento parental con la educación: Existe un intercambio de información entre los padres y la escuela, promoviendo un rol activo en el aprendizaje de los niños.
  3. Compromiso parental con el aprendizaje: Los padres toman decisiones y se involucran activamente en la educación de sus hijos, independientemente de la escuela.

Por otro lado, Epstein (1992, como se cita en Torres Herrera, et al., 2024) sugiere que las instituciones deben desarrollar estrategias diferenciadas e iniciales para involucrar a las familias desde los primeros años de escolaridad. Entre estas estrategias se encuentran la comunicación efectiva, la participación en la toma de decisiones y la colaboración con la comunidad.

Conclusión

El fortalecimiento del trabajo conjunto entre padres y escuelas es fundamental para garantizar el desarrollo integral de los niños. La evidencia sugiere que la participación de los padres influye en el rendimiento académico y en la salud mental de los estudiantes. Por ello, es esencial implementar estrategias que fomenten una relación más cercana y colaborativa entre ambas partes.

Referencias

  • Torres Herrera, V. ., López Ardila, S. ., Jessie Archbold, M. J. ., & Rodríguez Bustamante, A. (2024). Familia y escuela: perspectivas desde la salud mental en la adolescencia. Poiésis, (46), 33–56. https://doi.org/10.21501/16920945.4719
  • Razeto, Alicia. (2016). El involucramiento de las familias en la educación de los niños: Cuatro reflexiones para fortalecer la relación entre familias y escuelas. Páginas de Educación, 9(2), 184-201. Recuperado de http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-74682016000200007&lng=es&tlng=es.

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El Rol de la Educación en la Salud Mental Infantil

Introducción

La salud mental es una parte fundamental del bienestar de las personas en todas las etapas de su vida. Tradicionalmente, la salud mental infantil ha sido ignorada a menos que un niño presente problemas evidentes, lo que contribuye a la percepción errónea de que la salud mental solo es relevante en casos extremos. Este enfoque puede llevar a una comprensión inadecuada de la salud mental y a la estigmatización de los trastornos psicológicos.

Brindar educación en salud mental adaptada a cada etapa del desarrollo infantil puede mejorar la relación de los niños con sus emociones, proporcionándoles herramientas para enfrentar las dificultades de la vida de manera adecuada (Fundación Scarpetta Gnecco, 2024).

La Relación Entre Salud Mental y Educación

La relación entre la salud mental y la educación es un área de creciente interés (Fundación Scarpetta Gnecco, 2024). A medida que se comprende mejor la complejidad de la mente y los desafíos emocionales de los estudiantes, se hace evidente la necesidad de abordar la salud mental en el ámbito educativo. Incluir la educación en salud mental desde una edad temprana permite que los niños desarrollen una comprensión clara de sus emociones y aprendan estrategias efectivas para manejar el estrés, la ansiedad y otros desafíos emocionales. Un enfoque integral en este aspecto puede tener un impacto significativo en el bienestar y el rendimiento académico.

Relación Bidireccional

La interacción entre educación y salud mental es bidireccional. Por un lado, los desafíos educativos pueden afectar la salud mental de los estudiantes: la presión académica, el miedo al fracaso y las expectativas poco realistas pueden provocar ansiedad y depresión. Por otro lado, los problemas de salud mental pueden obstaculizar el aprendizaje, afectando la concentración, la motivación y la capacidad de resolver problemas (Fundación Scarpetta Gnecco, 2024). La interacción entre educación y salud mental es bidireccional. Por un lado, los desafíos educativos pueden afectar la salud mental de los estudiantes: la presión académica, el miedo al fracaso y las expectativas poco realistas pueden provocar ansiedad y depresión. Por otro lado, los problemas de salud mental pueden obstaculizar el aprendizaje, afectando la concentración, la motivación y la capacidad de resolver problemas.

Impacto en el Rendimiento Académico

Los problemas de salud mental afectan directamente el rendimiento académico. Los estudiantes que enfrentan dificultades psicológicas pueden tener problemas para concentrarse, organizarse y completar tareas. Sin el apoyo adecuado, esto puede llevar a un bajo rendimiento académico y a una disminución de la autoestima (Sánchez & Casares, 2022).

Desarrollo de Habilidades Socioemocionales

La educación no solo debe centrarse en el aprendizaje académico, sino también en el desarrollo de habilidades socioemocionales. La salud mental influye en la capacidad de los estudiantes para establecer relaciones, gestionar el estrés y resolver conflictos. Abordar la salud mental en las escuelas contribuye al desarrollo de habilidades esenciales para el éxito en la vida.

El Papel de la Escuela

Las instituciones educativas juegan un papel clave en la promoción de la salud mental infantil. Según el Libro Blanco de la Salud Mental Infanto-Juvenil del Consejo General de la Psicología de España, el entorno escolar es un espacio ideal para la prevención y la detección temprana de problemas psicológicos. En las escuelas, los niños no solo adquieren conocimientos, sino que también experimentan interacciones sociales cruciales para su desarrollo emocional y cognitivo (Sánchez & Casares, 2022).

Educación Socioemocional en el Currículo

La educación socioemocional debe ser una parte estructurada del currículo escolar. Esto implica trabajar competencias como la comunicación, la empatía, la asertividad, la regulación emocional y la resolución de conflictos. Implementar sesiones periódicas dentro del aula y actividades transversales en distintas materias puede facilitar el desarrollo de estas habilidades.

Para que sea efectiva, la educación socioemocional debe ser planificada y contar con la participación de la comunidad educativa y las familias. Esto ayuda a crear un ambiente escolar inclusivo y acogedor, fortaleciendo el bienestar de los estudiantes (Sánchez & Casares, 2022).

Retos y Necesidades del Sistema Educativo

El sistema educativo necesita evolucionar para incluir el bienestar, la salud mental y la resiliencia en sus objetivos. Esto implica optimizar los programas ya existentes y fomentar la integración de estrategias socioemocionales en todas las áreas académicas. Además, la formación docente en salud mental es fundamental para garantizar que los educadores tengan las herramientas necesarias para apoyar a sus estudiantes  (Sánchez & Casares, 2022).

Ejemplos de Iniciativas Exitosas

En España, diversas iniciativas han demostrado la eficacia de la educación socioemocional. Programas como PEHIS, PAHS, INTEMO y CYBERPROGRAM 2.0 han obtenido buenos resultados en la promoción de la inteligencia emocional y la prevención del acoso escolar. Además, el Programa de Educación Responsable de la Fundación Botín ha sido implementado en varios países latinoamericanos con resultados positivos (Sánchez & Casares, 2022).

Conclusión

La conexión entre salud mental y educación es crucial para el desarrollo de individuos resilientes y equilibrados. Integrar la educación socioemocional en las escuelas no solo mejora el rendimiento académico, sino que también contribuye a una sociedad más saludable y preparada para enfrentar desafíos emocionales. Un enfoque holístico en la educación, que priorice tanto el conocimiento como el bienestar emocional, es una necesidad ineludible en la actualidad.

Referencias

  • Fundación Scarpetta Gnecco. (2024). Implicaciones de la salud mental en la educación. Fundación Scarpetta. https://www.fundacionsg.org/uncategorized/la-importancia-crucial-de-la-salud-mental-en-la-educacion/
  • Sánchez, P., & Casares, I. M. (2022). El reto de mejorar la salud mental infantil. https://ethic.es/2022/10/el-reto-de-mejorar-la-salud-mental-infantil/

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La Guerra y la Salud Mental: Consecuencias Psicológicas en Individuos y Sociedades

Introducción

Actualmente, diferentes países están enfrentando conflictos políticos que han desencadenado guerras. Ejemplos recientes incluyen Ucrania, Palestina y la región del Catatumbo en Colombia. Estos conflictos generan diversas formas de violencia que afectan tanto a los individuos como a las sociedades de manera permanente. Además, los efectos negativos en la salud mental pueden persistir años después de los hechos.

En muchas ocasiones, los estados no consideran los efectos a largo plazo de la guerra, enfocándose en solucionar problemáticas inmediatas sin atender el ciclo de violencia que se perpetúa en estos escenarios.

La Guerra y el Ciclo de Violencia

Según Rubio-León et al. (2024), la violencia perpetúa inequidades económicas, violencia estructural e injusticias sociales. Estas interactúan entre sí, manteniendo un ciclo intergeneracional de violencia.

 

La guerra no solo genera daños físicos, sino también psicológicos, los cuales pueden afectar gravemente a las víctimas, tanto a corto como a largo plazo. Estos efectos pueden desencadenar un ciclo intergeneracional de violencia, donde el trauma experimentado por una generación se transmite a la siguiente a través de patrones de crianza, dificultades emocionales y respuestas agresivas aprendidas en contextos de conflicto.

Consecuencias Psicológicas de la Guerra
De acuerdo con Peña et al. (2007), algunos de los efectos psicológicos de la guerra incluyen:

  • Agresividad y explosiones de ira
  • Trastornos de sueño y pesadillas
  • Ansiedad y depresión
  • Estrés postraumático (TEPT)
  • Sentimientos de soledad y abandono
  • Trastornos de conducta y dificultades en la comunicación
  • Aislamiento social y pérdida de autoestima

 

Asimismo, las víctimas pueden sufrir de intimidaciones, torturas, abusos sexuales, homicidios, suicidios, alcoholismo y drogadicción, entre otras problemáticas graves.

Impacto en Refugiados y Desplazados

En el caso de refugiados que han sufrido situaciones traumáticas severas, se ha encontrado una alta comorbilidad entre TEPT y suicidio, alcanzando el 95% en algunos estudios. Las reacciones psicóticas y el abuso de sustancias también son comunes entre estas poblaciones (Piñeros-Ortiz et al., 2021).

 

Durante el conflicto, los niños y adolescentes pueden desarrollar miedo crónico, retroceso en habilidades adquiridas, hiperactividad, tristeza, ira y sentimientos de culpa. En el periodo de posconflicto, la ansiedad y la depresión persisten, con un aumento de los síntomas cuando la violencia ha sido dirigida hacia sus padres o familias.

Consecuencias Psicosociales

Las dificultades en la construcción de la identidad y subjetividad son una de las principales consecuencias psicosociales. Niños y adolescentes expuestos a la guerra pueden asumir roles adultos prematuros, involucrarse en actividades laborales y tomar decisiones que justifican la violencia (Rubio-León et al., 2024).

Otras consecuencias incluyen:

  • Bajo desempeño educativo y dificultades de aprendizaje
  • Compromiso de funciones cognitivas como memoria y atención
  • Exposición a explotación sexual y consumo de sustancias psicoactivas
  • Problemas de adaptación social y prejuicios sociales derivados del conflicto

Resiliencia y Factores Protectores

A pesar de los impactos negativos, algunos factores pueden ayudar a mitigar los efectos del trauma. Entre estos se encuentran el apoyo familiar y social, el sentido de agencia, la inteligencia emocional y la empatía. Los niños que logran restablecer lazos afectivos con algún miembro de su familia muestran mejores resultados en el tratamiento de las secuelas psicológicas (Piñeros-Ortiz et al., 2021).

Conclusión

Los efectos de la guerra en la salud mental son profundos y duraderos. No solo afectan a las personas directamente involucradas en el conflicto, sino que también impactan a las generaciones futuras. Es crucial cambiar la percepción social de que los efectos de la guerra son solo inmediatos y reconocer su impacto a largo plazo.

 

Las intervenciones en salud mental deben enfocarse no solo en la atención clínica, sino también en la reconstrucción del tejido social, el fortalecimiento de la resiliencia y la promoción de estrategias que prevengan la perpetuación del ciclo de violencia.

Referencias

  • Peña Galbán, L. Y., Espíndola Artola, A., Cardoso Hernández, J., & González Hidalgo, T. (2007). La guerra como desastre. Sus consecuencias psicológicas. Humanidades Médicas, 7(3). Recuperado de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-81202007000300005&lng=es&tlng=es.
  • Piñeros-Ortiz, S., Moreno-Chaparro, J., Garzón-Orjuela, N., Urrego-Mendoza, Z., Samacá-Samacá, D., & Eslava-Schmalbach, J. (2021). Consecuencias de los conflictos armados en la salud mental de niños y adolescentes: revisión de revisiones de la literatura. Biomédica, 41(3), 424-448. https://doi.org/10.7705/biomedica.5447
  • Rubio-León, D. C., Cano-Sierra, L., Reyes-Rivera, M. J., Abitbol, P., García-Padilla, D., Forero-García, S. L., & López-López, W. (2024). “With mental health and land, we have enough to live”. Social determinants of mental health in fifteen conflict-affected municipalities of Montes de María, Colombia: an exploratory mixed method study. Research Square. https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-4831513/v1

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