Trastorno de Estrés Postraumático: causas y realidades

Trastorno de Estrés Postraumático: causas y realidades

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede afectar a personas de cualquier edad y contexto, dado que puede presentarse en veteranos de guerra, personas que han sufrido agresiones físicas o sexuales, maltrato, accidentes, desastres naturales, ataques terroristas u otros eventos graves, así como quienes han sido testigos de estos hechos, causando que las personas con este trastorno se sientan estresadas o asustadas incluso cuando el peligro ya ha desaparecido (National Institute of Mental Health, n.d)

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

El TEPT no siempre se origina tras haber vivido directamente una situación que amenazó la vida; en algunos casos, la exposición indirecta al trauma, como conocer que un familiar o amigo cercano atravesó una experiencia traumática, puede ser suficiente para desencadenar el trastorno (National Institute of Mental Health, n.d.). Según el Centro Nacional para el Trastorno por Estrés Postraumático, aproximadamente 6 de cada 100 personas desarrollarán TEPT en algún momento de su vida, siendo más frecuente en mujeres que en hombres (National Institute of Mental Health, n.d.).

La vulnerabilidad para desarrollar TEPT está influida por múltiples factores relacionados tanto con el evento traumático como con características individuales. Entre los factores asociados al evento se encuentran la intensidad, duración y repetición del trauma, así como la percepción de amenaza extrema o falta de control durante el mismo. Mientras que a nivel individual, aspectos biológicos como la predisposición genética y el funcionamiento neurobiológico pueden aumentar la susceptibilidad al trastorno (National Institute of Mental Health, n.d.).

Por otro lado, investigaciones en población infantil y adolescente muestran que variables como el funcionamiento previo, las características familiares y las estrategias de afrontamiento influyen significativamente en el desarrollo de síntomas de TEPT tras eventos traumáticos colectivos (Lee et al., 2017). 

Así mismo, estudios recientes señalan que experiencias adversas sostenidas, como el acoso escolar y el ciberacoso, pueden actuar como factores traumáticos, incrementando el riesgo de desarrollar sintomatología postraumática, especialmente cuando existen bajos niveles de apoyo social y recursos de resiliencia (Hinduja & Patchin, 2025).

Síntomas del trastorno por estrés postraumático

En el caso del TEPT este se identifica debido a la presencia de síntomas, los cuale comienzan dentro de los tres meses posteriores al evento traumático, aunque en algunos casos pueden aparecer más tarde. Para que se establezca el diagnóstico de TEPT, los síntomas deben persistir por más de un mes y generar un deterioro significativo en la vida cotidiana, como en el ámbito laboral, social o familiar; y estos no deben atribuirse al consumo de sustancias, medicamentos u otras enfermedades (National Institute of Mental Health, n.d.).

La evolución del trastorno es variable: algunas personas se recuperan en pocos meses, mientras que otras pueden presentar síntomas durante un año o más. Es común que el TEPT coexista con otros problemas de salud mental, como depresión, trastornos de ansiedad o trastornos por uso de sustancias (National Institute of Mental Health, n.d.).

Criterios diagnósticos en adultos

De acuerdo con el National Institute of Mental Health (n.d.), para que una persona adulta sea diagnosticada con TEPT, debe presentar durante al menos un mes:

  • Al menos un síntoma de recuerdos intrusivos o reviviscencias.
  • Al menos un síntoma de evasión.
  • Al menos dos síntomas de hipervigilancia y reactividad.
  • Al menos dos síntomas cognitivos y del estado de ánimo.

Recuerdos intrusivos

Las personas pueden experimentar flashbacks, recuerdos recurrentes o sueños angustiantes relacionados con el evento traumático, estos episodios pueden ir acompañados de reacciones físicas como sudoración, palpitaciones o sensación intensa de angustia. Determinados pensamientos, emociones, palabras, objetos o situaciones pueden actuar como desencadenantes (National Institute of Mental Health, n.d.).

Síntomas de evasión

La evasión se manifiesta en el esfuerzo por evitar pensamientos, sentimientos, lugares u objetos que recuerden la experiencia traumática. Estos comportamientos pueden alterar significativamente la rutina diaria, como evitar conducir después de un accidente automovilístico grave (National Institute of Mental Health, n.d.).

Hipervigilancia y reactividad

Incluye síntomas como sobresaltarse con facilidad, mantenerse constantemente en alerta, dificultad para concentrarse, problemas de sueño, irritabilidad, estallidos de ira y conductas imprudentes o autodestructivas. Estos síntomas interfieren de manera importante en la vida cotidiana (National Institute of Mental Health, n.d.).

Síntomas cognitivos y del estado de ánimo

Las personas con TEPT pueden presentar dificultades para recordar aspectos importantes del trauma, pensamientos negativos persistentes sobre sí mismas o el mundo, sentimientos intensos de culpa o vergüenza, pérdida de interés en actividades significativas, aislamiento social y dificultad para experimentar emociones positivas (National Institute of Mental Health, n.d.).

TEPT en niños y adolescentes

Por otro lado, los síntomas pueden variar al presentarse en niños y adolescentes, de acuerdo con el National Institute of Mental Health (n.d.) en niños menores de seis años, los síntomas del TEPT pueden incluir regresiones en el desarrollo, dificultades en el lenguaje, recreación del trauma a través del juego o apego excesivo a figuras adultas. Mientras que en niños mayores y adolescentes, los síntomas se asemejan más a los de los adultos, pero pueden incluir conductas disruptivas, agresivas o sentimientos intensos de culpa y deseos de venganza.

Trauma, uso problemático de internet y ciberacoso

Otro factor relacionado al TEPT es el uso problemático de internet en niños y adolescentes expuestos a eventos traumáticos. Estudios como el de Lee, et al (2017) han demostrado que este tipo de uso comparte mecanismos neurobiológicos y psicológicos con las adicciones y se relaciona con estrategias de afrontamiento evitativas, rumiación y dificultades en la regulación emocional tras un evento traumático.

Asimismo, otras investigaciones como la de Hinduja y Patchin (2025) proponen añadir a las causas del TEPT el acoso escolar y el ciberacoso, al considerarlos experiencias potencialmente traumáticas, comparables a otras experiencias adversas en la infancia. Lo cual se confirma en el estudio dado que se identificó una proporción significativa de víctimas de bullying y cyberbullying que presentaron síntomas clínicamente relevantes de TEPT, incluso años después de haber finalizado la escolaridad.

El TEPT y su tratamiento

Teniendo en cuenta lo anterior, se comprende que en el TEPT el apoyo profesional, junto con el acompañamiento de familiares y amigos, desempeña un papel clave en la recuperación, por lo cual se debe mejorar el entendimiento del TEPT para como sociedad verlo desde una perspectiva amplia y basada en la evidencia, que permita reducir el estigma y promover una atención oportuna y empática para quienes han atravesado experiencias traumáticas.

Referencias

  • National Institute of Mental Health (NIMH). (n.d.). Trastorno por estrés postraumático. https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-por-estres-postraumatico
  • Lee, J., Kim, S., Kang, H., Kim, S., Bae, K., Kim, J., Shin, I., & Yoon, J. (2017). Relationship between Problematic Internet Use and Post-Traumatic Stress Disorder Symptoms among Students Following the Sewol Ferry Disaster in South Korea. Psychiatry Investigation, 14(6), 871. https://doi.org/10.4306/pi.2017.14.6.871
  • Hinduja, S., & Patchin, J. W. (2025). Cyberbullying through the lens of trauma: an empirical examination of US youth. BMC Public Health, 25(1), 1709. https://doi.org/10.1186/s12889-025-22692-6
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