Ansiedad y dependencia emocional

De acuerdo con Estévez et al. (2017), los seres humanos requieren formar vínculos afectivos sólidos y duraderos que influyen en su desarrollo emocional y en la configuración de la personalidad (Bowlby, 1951). Cuando estos lazos se establecen de forma saludable, las personas logran una identidad estable y confianza en los demás, manteniendo un adecuado concepto de sí mismos sin temor al abandono (Bornstein et al., 2002, citado en Estévez et al., 2017).

Sin embargo, en ciertos casos, la carencia de relaciones afectivas adecuadas puede derivar en vínculos dependientes y desadaptativos, definidos como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan satisfacer de manera disfuncional a través de otros (Castelló, 2000 citado en Estévez et al., 2017).

El apego temprano y las raíces de la dependencia

Teniendo en cuenta lo anterior, la dependencia emocional entonces se vincula con los estilos de apego desarrollados en la infancia. Urbiola et al. (2017) destacan que la carencia afectiva durante la crianza puede llevar a la búsqueda constante de seguridad y validación en la pareja, teniendo en cuenta que la censura de la autonomía infantil puede generar una autopercepción de incapacidad y desvalorización, lo que se compensa con la necesidad de mantener la presencia de una figura que provea estabilidad emocional. Estos patrones de apego inseguro favorecen la baja autoestima, el miedo al rechazo y la dificultad para mantener relaciones interpersonales sanas (De la Villa & Sirvent, 2009; Ara, 2012, citado por Urbiola et al., 2017).

La dependencia emocional y su relación con la ansiedad

De estos vínculos desadaptativos nace la dependencia emocional, la cual se caracteriza por la búsqueda constante de afecto y atención, así como por el temor intenso a la soledad o al rechazo, generando relaciones asfixiantes y desequilibradas, donde predomina la subordinación hacia la pareja y la pérdida del sentido de identidad personal (Castelló, 2012 citado en Estévez et al., 2017).

En estos casos, la ansiedad juega un papel central, ya que las personas dependientes experimentan miedo permanente al abandono, lo que incrementa la vulnerabilidad emocional y favorece la aparición de síntomas ansiosos y depresivos (Urbiola et al., 2017).

Las investigaciones de Estévez et al. (2017) evidencian correlaciones significativas entre la dependencia emocional, la ansiedad y la depresión. Las personas con altos niveles de dependencia tienden a presentar baja autoestima y mayor sintomatología disfuncional. Este perfil es semejante al de los adolescentes con conductas adictivas, caracterizado por la necesidad de aprobación, inseguridad y ansiedad ante la posibilidad de perder la relación.

Factores evolutivos y de socialización

Así, se identifican los momentos de mayor vulnerabilidad a formar este tipo de relaciones, siendo que durante la adolescencia y la adultez emergente, el desarrollo de la identidad y la búsqueda de aceptación social incrementan el riesgo de dependencia emocional. Según Estévez et al. (2017), estas etapas se caracterizan por la exploración de la identidad, los primeros vínculos afectivos y una mayor vulnerabilidad ante la influencia del grupo de pares. A su vez, las diferencias de género en la dependencia emocional han sido ampliamente debatidas.

Si bien algunos estudios señalan que las mujeres tienden a puntuar más alto en dependencia debido a la socialización en valores de entrega y cuidado, otras investigaciones indican que los varones adolescentes pueden presentar niveles superiores de dependencia en las relaciones de pareja (Estévez et al., 2017),

Consecuencias psicológicas de la dependencia emocional

Diversos autores han relacionado la dependencia emocional con la sintomatología ansiosa y depresiva. Bornstein (1994, citado por Urbiola et al., 2017) observó que la dependencia, combinada con experiencias de estrés interpersonal, puede intensificar los trastornos psicológicos. Urbiola et al. (2017) encontraron que el miedo a la soledad y la necesidad de agradar son factores predictivos de ansiedad y baja autoestima. Asimismo, la dependencia puede derivar en síntomas de desvalimiento, vacío emocional e insatisfacción crónica (Hirigoyen, 2013; Morgan & Clark, 2010, citado por Momeñe et al., 2022).

Dependencia, género y relaciones de pareja

Los resultados de Urbiola et al. (2017) revelan que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres en la dependencia emocional total, aunque los hombres tienden a mostrar una mayor necesidad de agradar. Estas diferencias podrían explicarse por factores evolutivos relacionados con el desarrollo de la autonomía e identidad (Momeñe et al., 2022). En cuanto a las relaciones de pareja, los jóvenes con pareja muestran mayor necesidad de exclusividad, mientras que quienes no tienen pareja presentan mayor temor a la soledad.

Conclusiones

La dependencia emocional se configura como un fenómeno complejo, relacionado con factores de apego, socialización y desarrollo evolutivo. Su estrecha relación con la ansiedad y la baja autoestima evidencia la necesidad de abordajes preventivos en contextos educativos y terapéuticos. Fomentar la autonomía emocional, el fortalecimiento del autoconcepto y la construcción de vínculos sanos puede ser clave para reducir la vulnerabilidad psicológica y favorecer un desarrollo afectivo equilibrado.

Referencias

  • Estevez, A., Urbiola, I., Iruarrizaga, I., Onaindia, J., & Jauregui, P. (2017). Dependencia emocional y consecuencias psicológicas del abuso de internet y móvil en jóvenes. Anales De Psicología, 33(2), 260. https://doi.org/10.6018/analesps.33.2.255111
  • Momeñe, J., Estévez, A., Etxaburu, N., Pérez-García, A. M., & Maguregi, A. (2022). Emotional dependence on the aggressor partner and its relationship to social anxiety, fear of negative evaluation and dysfunctional perfectionism. Behavioral Psychology/Psicología Conductual, 30(1), 51–68. https://doi.org/10.51668/bp.8322103n
  • Urbiola, I., Estévez, A., Iruarrizaga, I., & Jauregui, P. (2017). Dependencia emocional en jóvenes: relación con la sintomatología ansiosa y depresiva, autoestima y diferencias de género. Ansiedad Y Estrés, 23(1), 6–11. https://doi.org/10.1016/j.anyes.2016.11.003

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